El Viaje Nocturno
الإسراء Al-IsraVersículo (Español)
[17:6] Luego les permitiré que retornen a sus hogares [victoriosos] expulsándolos. Los agraciaré con bienes materiales e hijos y los convertiré en un pueblo numeroso.
Tafsir de Ibn Kathir
{Luego os devolvimos la revancha contra ellos, y os auxiliamos con bienes y con hijos, y os hicimos más numerosos en huestes} (6)
Y Su dicho:
{Y cuando llegue la promesa de la primera de las dos}
esto es: la primera de las dos corrupciones,
{enviamos contra vosotros siervos Nuestros, dotados de un poderío severo}
esto es: os sometimos a un ejército de entre Nuestra creación, dotados de un poderío severo,
es decir:
fuerza, pertrechos y autoridad
[17232] severa,
{y registraron el interior de las moradas}
esto es: se apoderaron de vuestras tierras y se internaron por entre vuestras casas,
es decir:
entre ellas y en su interior; y se retiraron yendo y viniendo sin temer a nadie,
{y fue una promesa cumplida}
Los exegetas, de los primeros y de los posteriores, han discrepado acerca de aquellos a quienes se les dio poder sobre ellos: ¿quiénes eran?
De Ibn ‘Abbās y Qatāda se transmite:
que fue Ŷālūt al-Ŷazarī y sus tropas; se les dio poder sobre ellos al principio, y luego se les concedió victoria sobre él después. Y Dāwūd mató a Ŷālūt;
por eso dijo:
{Luego os devolvimos la revancha contra ellos, y os auxiliamos con bienes y con hijos, y os hicimos más numerosos en huestes}
Y de Sa‘īd ibn Ŷubayr: que fue el rey de Mosul, Sanǧārīb, y sus tropas. Y de él también,
y de otros:
que fue Buḫtanaṣṣar, rey de Babilonia.
Ibn Abī Ḥātim mencionó acerca de él una historia asombrosa sobre cómo fue ascendiendo de un estado a otro, hasta que reinó sobre las tierras; y que era pobre, tullido y débil, pidiendo limosna a la gente y solicitándoles comida; luego su situación llegó a lo que llegó; y que marchó a las tierras de Bayt al-Maqdis y allí mató a mucha gente de los Hijos de Israel.
E Ibn Ŷarīr transmitió en este lugar un hadiz que encadenó de Ḥudhayfa, elevado (marfū‘) y extenso
[17232] y es, sin duda, un hadiz inventado; no duda de ello quien tenga el más mínimo conocimiento del hadiz. Y lo más asombroso de lo asombroso es: ¿cómo pudo pasarle, pese a su condición de imām y a la grandeza de su rango? Nuestro shayj, el ḥāfiẓ y erudito consumado Abū al-Ḥaǧǧāǧ al-Mizzī —que Allah tenga misericordia de él— declaró expresamente que es inventado y falsificado, y escribió eso en el margen del libro.
Se han transmitido sobre esto muchos relatos israelitas; no he visto oportuno alargar el libro mencionándolos, porque entre ellos hay lo que es inventado, de la invención de [ algunos ] [2] de sus zindīqs; y entre ellos hay lo que podría ser auténtico, y nosotros no tenemos necesidad de ello, alabado sea Allah. Y en lo que Allah Altísimo nos ha narrado en Su Libro hay suficiencia frente a lo demás de los restantes libros anteriores a él; y Allah y Su Mensajero no nos han hecho depender de ellos. Allah Altísimo ha informado de que, cuando se insolentaron y tiranizaron, Allah dio poder sobre ellos a su enemigo, que profanó su núcleo, se internó por entre sus casas, los humilló y los subyugó, como retribución acorde; y tu Señor no es injusto con los siervos. Pues ellos se habían rebelado y habían matado a un gran número de profetas y sabios.
E Ibn Ŷarīr transmitió:
Me narró Yūnus ibn ‘Abd al-A‘lā; nos informó Ibn Wahb; me informó Sulaymān ibn Bilāl,
de Yaḥyā ibn Sa‘īd, quien dijo:
Oí a Sa‘īd ibn al-Musayyib decir: Buḫtanaṣṣar se impuso sobre el Šām, destruyó Bayt al-Maqdis y los mató; luego llegó a Dimašq y encontró allí una sangre que hervía sobre un kibbā,
y les preguntó:
«¿Qué es esta sangre?». Dijeron: «Alcanzamos a nuestros padres en esto; y cada vez que el kibbā aparece, aparece sobre él».
Dijo:
«Entonces mató, por causa de esa sangre, a setenta mil de los musulmanes y de otros, y se calmó
[3]».
Esto es auténtico hasta Sa‘īd ibn al-Musayyib; y esto es lo conocido: que mató a sus notables y a sus sabios, hasta el punto de que no quedó nadie que memorizara la Torá; y se llevó consigo a un grupo de ellos como cautivos, de los hijos de los profetas y de otros; y ocurrieron asuntos y acontecimientos cuya mención se alargaría. Si encontráramos algo auténtico, o cercano a ello, sería lícito escribirlo y transmitirlo. Y Allah sabe más.
[2]
: Y lo transmitieron Ibn Mardawayh y Abū al-Šayḫ, como en al-Durr (3/270).
[3]
: En D: «وأديت».
[17232]
: En F: «وسلطنة».