Abraham
إبراهيم IbrahimVersículo (Español)
[14:28] ¿Acaso no reparas en aquellos que en vez de agradecer a Dios por Sus bendiciones son ingratos y conducen a su pueblo a la perdición?
Tafsir de Ibn Kathir
{۞¿Acaso no has visto a quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición?} (28)
[15936] Dijo al-Bujārī, respecto a Su dicho:
{ ¿Acaso no has visto a quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad? }
«¿Acaso no has sabido?»,
como en Su dicho:
{ ¿Acaso no has visto cómo… } [ Ibrāhīm: 24 ] { ¿Acaso no has visto a quienes salieron… } [ al-Baqara: 243 ] Al-bawār: la destrucción; (se dice) bāra yabūru bawran; y
{ un pueblo arruinado } [ al-Furqān: 18,
al-Fatḥ:
12 ] es decir, perecidos.
Nos narró ʿAlī ibn ʿAbd Allāh; nos narró Sufyān, de ʿAmr,
de ʿAṭāʾ, que oyó a Ibn ʿAbbās:
{ ¿Acaso no has visto a quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad? }
Dijo: «Son los incrédulos de la gente de La Meca
[15937]».
Y dijo al-ʿAwfī, de Ibn ʿAbbās, acerca de esta aleya:
«Es Ŷabala ibn al-Ayham y quienes lo siguieron de entre los árabes, y se unieron a los romanos».
Pero lo conocido y auténtico de Ibn ʿAbbās es la primera opinión, aunque el sentido abarca a todos los incrédulos; pues Allah —Exaltado sea— envió a Muḥammad —que Allah le bendiga y le conceda paz— como misericordia para los mundos y como gracia para la gente: quien la acepta y cumple con su gratitud entra en el Paraíso; y quien la rechaza y la niega entra en el Fuego.
Y se ha transmitido de ʿAlī algo semejante a la primera opinión de Ibn ʿAbbās.
Dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró mi padre; nos narró Muslim ibn Ibrāhīm; nos narró Šuʿba, de al-Qāsim ibn Abī Bazza,
de Abū al-Ṭufayl:
que Ibn al-Kawwāʾ preguntó a ʿAlī acerca de:
{ quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición }
Dijo: «Los incrédulos de Qurayš el día de Badr».
Nos narró al-Mundhir ibn Šādhān; nos narró Yaʿlā ibn ʿUbayd; nos narró Bassām —él es el ṣayrafī
[15938]—,
de Abū al-Ṭufayl, quien dijo:
Un hombre vino a ʿAlī y dijo: «¡Oh, Príncipe de los Creyentes! ¿Quiénes son los que trocaron la gracia de Allah por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición?».
Dijo:
«Los hipócritas de Qurayš».
Y dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró mi padre;
nos narró Ibn Nufayl, quien dijo:
Leí ante Maʿqil, de Ibn Abī Ḥusayn
[15939] que dijo: Se levantó ʿAlī ibn Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con él—,
y dijo:
«¿Acaso no hay alguien que me pregunte sobre el Corán? Pues, por Allah, si hoy supiera de alguien más conocedor que yo acerca de él
[15940] y aunque estuviera más allá de los mares, iría a él».
Entonces se levantó ʿAbd Allāh ibn al-Kawwāʾ
[15941] y dijo: «¿Quiénes son los que trocaron la gracia de Allah por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición?».
Y dijo:
«Los idólatras de Qurayš: les llegó la gracia de Allah —la fe—, y trocaron la gracia de Allah por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición».
Y dijo al-ʿAdawī, respecto a Su dicho:
{ ¿Acaso no has visto a quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad? }
la aleya: mencionó Muslim al-Mustawfī
[15943] que de ʿAlī dijo: «Son los dos más depravados de Qurayš: Banū Umayya y Banū al-Mugīra. En cuanto a Banū al-Mugīra, hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición el día de Badr; y en cuanto a Banū Umayya, hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición el día de Uḥud. Y fue Abū Ŷahl el día de Badr, y Abū Sufyān el día de Uḥud. Y en cuanto a la morada de la perdición, es Ŷahannam».
Y dijo Ibn Abī Ḥātim —que Allah tenga misericordia de él—:
Nos narró Muḥammad ibn Yaḥyā; nos narró al-Ḥāriṯ ibn Manṣūr, de Isrāʾīl, de Abū Isḥāq,
de ʿAmr ibn Murra, quien dijo:
Oí a ʿAlī recitar esta aleya:
{ e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición }
Dijo: «Son los dos más depravados de Qurayš: Banū Umayya y Banū al-Mugīra. En cuanto a Banū al-Mugīra, perecieron el día de Badr; y en cuanto a Banū Umayya, se les concedió disfrute hasta un tiempo».
Y lo transmitió Abū Isḥāq, de ʿAmr ibn Murra, de ʿAlī, con un sentido semejante; y se transmitió de él por otras vías.
Y dijo Sufyān al-Ṯawrī, de ʿAlī ibn Zayd, de Yūsuf ibn Saʿd, de ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb,
respecto a Su dicho:
{ ¿Acaso no has visto a quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad? }
Dijo: «Son los dos más depravados de Qurayš: Banū al-Mugīra y Banū Umayya. En cuanto a Banū al-Mugīra, vosotros os bastasteis contra ellos el día de Badr; y en cuanto a Banū Umayya, se les concedió disfrute hasta un tiempo».
Y así lo transmitió Ḥamza al-Zayyāt,
de ʿAmr ibn Murra, quien dijo:
Ibn ʿAbbās dijo a ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb: «¡Oh, Príncipe de los Creyentes! Esta aleya:
{ quienes trocaron la gracia de Allah por incredulidad e hicieron que su pueblo habitara la morada de la perdición }
Dijo: “Son los dos más depravados de Qurayš: mis tíos maternos y tus tíos paternos. En cuanto a mis tíos maternos, Allah los extirpó el día de Badr; y en cuanto a tus tíos paternos, Allah les concedió prórroga hasta un tiempo”».
Y dijeron Muŷāhid, Saʿīd ibn Ŷubayr, al-Ḍaḥḥāk y Qatāda ibn Zayd
[15944] que son los incrédulos de Qurayš que fueron muertos el día de Badr. Y así lo transmitió Mālik en su tafsīr, de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar.
Notas y Referencias
[15936] - Aviso: a partir de esta aleya comienza a adoptarse, en la atribución de los hadices y los relatos en el Tafsīr de al-Ṭabarī, la edición facsimilar de la edición amīriyya, después de que la dependencia fuera de la edición verificada por los dos eminentes, el shayj Aḥmad Šākir y el profesor Maḥmūd Šākir, en dieciséis volúmenes, impresa en Dār al-Maʿārif. Y pido a Allah que disponga para este libro a quien complete su verificación, pues es de los más grandiosos y más excelsos libros de tafsīr. Y Allah es Aquel de quien se busca ayuda.
[15937] - Ṣaḥīḥ al-Bujārī, con el número (4700).
[15938] - En ت: «الصرفي».
[15939] - En ت, أ: «حنين».
[15940] - En ت, أ: «به مني».
[15941] - En ت: «الكراء».
[15942] - En ت, أ: «نعم».
[15943] - En أ: «المسوف».
[15944] - En ت: «وقتادة وابن زيد».