El Elefante
الفيل Al-FilVersículo (Español)
[105:4] que les arrojaron piedras de arcilla dura,
Tafsir de Ibn Kathir
{Y les arrojaba piedras de sijjīl} (4)
Dijo Ibn Hišām:
«Al-abābīl» son grupos; y los árabes no han hablado de una forma singular.
Dijo:
En cuanto a «as-sijjīl»,
me informó Yūnus, el gramático, y Abū ʿUbayda que, para los árabes, significa:
lo duro, lo sólido.
Dijo:
Y algunos exégetas mencionaron que son dos palabras en persa, que los árabes hicieron una sola palabra; y en realidad es «sanj wa-jal»;
por «sanj» se entiende:
la piedra,
y «jal»:
la arcilla.
Dice:
las piedras son de estos dos géneros: piedra y arcilla.
Dijo:
Y «al-ʿaṣf» es la hoja del cultivo que no ha sido segada; su singular es «ʿaṣfa». Fin de lo que mencionó
[30537]
Y ciertamente dijo Ḥammād ibn Salama:
de ʿĀṣim, de Zirr, de ʿAbd Allāh —y Abū Salama ibn ʿAbd ar-Raḥmān—:
{AVES EN BANDADAS}
Dijo: «al-farq»
[30538]
Y dijeron Ibn ʿAbbās
y aḍ-Ḍaḥḥāk:
«abābīl»: unas siguen a otras. Y dijo al-Ḥasan al-Baṣrī
y Qatāda:
«al-abābīl»: las numerosas.
Y dijo Muǧāhid:
«abābīl»: diversas, sucesivas, reunidas.
Y dijo Ibn Zayd:
«al-abābīl»: las diferentes; vienen de aquí y de aquí; les llegaron de todo lugar.
Y dijo al-Kisāʾī:
Oí [ a los gramáticos decir: «abūl» como «al-ʿaǧūl».
Dijo:
Y ciertamente he oído ] [30539] a algunos gramáticos decir: el singular de «al-abābīl» es «ībīl».
Y dijo Ibn Ǧarīr: [ Nos narró Ibn al-Muṯannā ] [30540] me narró ʿAbd al-Aʿlā, me narró Dāwūd, de Isḥāq ibn ʿAbd Allāh ibn al-Ḥāriṯ ibn Nawfal;
que dijo acerca de Su dicho:
{Y ENVIÓ CONTRA ELLOS AVES EN BANDADAS}:
son: destacamentos, como los camellos «muʾabbala».
Y nos narró Abū Kurayb, nos narró Wakīʿ, de Ibn ʿAwn, de Ibn Sīrīn,
de Ibn ʿAbbās:
{Y ENVIÓ CONTRA ELLOS AVES EN BANDADAS}
Dijo: tenían trompas como las trompas de las aves, y patas como las patas de los perros.
Y nos narró Yaʿqūb, nos narró Hušaym,
nos informó Ḥuṣayn, de ʿIkrima, acerca de Su dicho:
{AVES EN BANDADAS}
Dijo: eran aves verdes que salieron del mar; tenían cabezas como las cabezas de las fieras.
Y nos narró Ibn Baššār, nos narró Ibn Mahdī, de Sufyān, de al-Aʿmaš, de Abū Sufyān,
de ʿUbayd ibn ʿUmayr:
{AVES EN BANDADAS}
Dijo: son aves
[30541] negras marinas; en su pico
[30542] y en sus garras, las piedras.
Y estas son cadenas de transmisión auténticas.
Y dijo Saʿīd ibn Ǧubayr:
eran aves verdes con picos amarillos; se abalanzaban sobre ellos.
Y de Ibn ʿAbbās, Muǧāhid
y ʿAṭāʾ:
las aves abābīl eran como las que se llaman «ʿanqāʾ muġrib». Lo transmitió de ellos Ibn Abī Ḥātim.
Y dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró Abū Zurʿa, nos narró ʿAbd Allāh ibn Muḥammad ibn Abī Šayba, nos narró Abū Muʿāwiya, de al-Aʿmaš, de Abū Sufyān, de ʿUbayd ibn ʿUmayr,
dijo:
Cuando Allāh quiso destruir a los Compañeros del Elefante, envió contra ellos aves creadas del mar, semejantes a las golondrinas.
Cada ave de ellas llevaba tres piedras jaspeadas:
dos piedras en sus patas y una piedra en su pico.
Dijo:
Vinieron hasta alinearse sobre sus cabezas; luego graznaron y arrojaron lo que había en sus patas y picos. No caía una piedra sobre la cabeza de un hombre sin salir por su ano; ni caía sobre parte alguna de su cuerpo sin salir por el otro lado. Y Allāh envió un viento fuerte que golpeó las piedras y aumentó su fuerza; y fueron destruidos todos.
Y dijo as-Suddī, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās:
{PIEDRAS DE SIJJĪL}
Dijo: arcilla en piedras:
«sank - wa-kul»
Y ya hemos presentado la explicación de ello de un modo que hace innecesario repetirlo aquí.
Y Su dicho:
{Y LOS DEJÓ COMO PAJA COMIDA}
Dijo Saʿīd ibn Ǧubayr: es decir, el rastrojo que la gente común llama: «habūr».
Y en una versión de Saʿīd:
hoja de trigo.
Y de él también:
«al-ʿaṣf»: el rastrojo.
Y «al-maʾkūl»:
el forraje segado para las bestias. Y así lo dijo al-Ḥasan al-Baṣrī.
Y de Ibn ʿAbbās:
«al-ʿaṣf»: la cáscara que está sobre el grano, como la envoltura sobre el trigo.
Y dijo Ibn Zayd:
«al-ʿaṣf»: la hoja del cultivo y la hoja de las hortalizas; cuando el ganado la come y la excreta, se convierte en estiércol
[30543]
Y el sentido es:
que Allāh, Glorificado y Altísimo, los aniquiló y los destruyó, y los devolvió con su propia estratagema y su propia rabia: no alcanzaron bien alguno; y destruyó a la mayoría de ellos, y no regresó ninguno de ellos con bien sino herido, como ocurrió con su rey Abraha: se le abrió el pecho hasta el corazón cuando llegó a su ciudad, Ṣanʿāʾ, y les informó de lo que
[30544] les había sucedido; luego murió. Reinó después de él su hijo Yaksūm, y luego, tras él, su hermano Masrūq ibn Abraha
[30545] Luego salió Sayf ibn Ḏī Yazan al-Ḥimyarī hacia Kisrā y le pidió auxilio
[30546] contra los abisinios; y este envió con él tropas de sus ejércitos, combatieron junto a él, y Allāh les devolvió su reino y lo que había habido de realeza en sus antepasados; y acudieron a él delegaciones de los árabes para felicitarlo.
Y ciertamente dijo Muḥammad ibn Isḥāq:
Nos narró ʿAbd Allāh ibn Abī Bakr, de ʿAmra bint ʿAbd ar-Raḥmān ibn Asʿad ibn Zurāra,
de ʿĀʾiša, que dijo:
He visto al guía del elefante y a su cuidador en La Meca, ciegos y tullidos, pidiendo comida
[30547]
Y lo transmitió al-Wāqidī, de ʿĀʾiša, de manera semejante.
Y lo transmitió también de Asmāʾ bint Abī Bakr, que dijo:
Ambos estaban tullidos, pidiendo comida a la gente, junto a Isāf y Nāʾila, donde los idólatras sacrificaban sus ofrendas.
Dije:
el nombre del guía del elefante era: Anīs.
Y el ḥāfiẓ Abū Nuʿaym mencionó en el libro
«Dalāʾil an-Nubuwwa»
por la vía de Ibn Wahb, de Ibn Lahīʿa, de ʿAqīl ibn Ḫālid, de ʿUṯmān ibn al-Muġīra, la historia de los Compañeros del Elefante; y no mencionó que Abraha viniera desde el Yemen,
sino que envió al ejército a un hombre llamado:
Šammar ibn Mufṣūd; y el ejército era de veinte mil; y mencionó que las aves los atacaron de noche y amanecieron abatidos.
Y este relato es muy extraño, aunque Abū Nuʿaym lo consideró fuerte y lo prefirió a otros. Lo correcto es que Abraha al-Ašram, el abisinio, llegó a La Meca, como lo indican los relatos y las poesías. Y así lo transmitió Ibn Lahīʿa, de al-Aswad,
de ʿUrwa:
que Abraha envió a al-Aswad ibn Mufṣūd al mando de un destacamento con el elefante, y no mencionó la llegada del propio Abraha; y lo correcto es su llegada. Quizá Ibn Maqṣūd estaba al frente de la vanguardia del ejército. Y Allāh sabe más.
Luego Ibn Isḥāq mencionó algo de las poesías de los árabes acerca de lo que ocurrió en la historia de los Compañeros del Elefante; entre ello, la poesía de ʿAbd Allāh ibn az-Zabʿarā:
Apartaos del valle de La Meca, pues ella *** desde antiguo, su recinto no puede ser violado
No fue creada aš-Šiʿrā en noches que fueron sacralizadas *** cuando ningún noble de los hombres pretende violarla
Pregunta al comandante del ejército por lo que vio *** pues su conocedor informará a los ignorantes... . . .
Sesenta mil no regresaron a su tierra *** y ni siquiera sobrevivió tras el regreso su enfermo
Estuvieron allí ʿĀd y Ǧurhum antes que ellos *** y Allāh, por encima de los siervos, la preserva
[30548]
Y dijo Abū Qays
[30549] ibn al-Aslat al-Anṣārī al-Murī:
[30550]
Y de Su obra fue el día del elefante de los abisinios *** cuando todo lo que enviaron quedó hecho jirones
Sus garfios bajo sus correas *** y le tajaron la trompa, y quedó hendida
Y pusieron su látigo como un puñal *** cuando lo dirigían, su nuca quedaba herida
Entonces se le hizo
[30551] volver sobre sus pasos *** y cargó con la injusticia quien allí estaba
Y envió desde encima de ellos un pedrisco *** que los envolvía como el envolver de los enanos
Sus rabinos incitaban a la paciencia *** mientras bramaban como el bramar de las ovejas
Y dijo Abū aṣ-Ṣalt ibn Abī Rabīʿa aṯ-Ṯaqafī,
y se atribuye a Umayya ibn Abī aṣ-Ṣalt ibn Abī Rabīʿa:
Ciertamente, las señales de nuestro Señor permanecen *** no disputa sobre ellas sino el incrédulo
Fue creada la noche y el día, y cada uno *** claro está: su cómputo es determinado
Luego un Señor misericordioso despeja el día *** con una gacela de luz cuyos rayos se despliegan
Fue retenido el elefante en al-Muġammas hasta *** que quedó gateando, como si estuviera herido
Con la garganta pegada al suelo, como si hubiera sido vertido *** desde la espalda de un Kabkab precipitado
A su alrededor, de los reyes de Kinda, héroes *** feroces en las guerras, halcones
Lo dejaron atrás y huyeron todos *** cada uno con el hueso de su pierna quebrado
Toda religión el Día de la Resurrección ante Allāh *** salvo la religión de la ḥanīfiyya, es vana
Y ya hemos mencionado en la exégesis de
«Sūrat al-Fatḥ»
que el Mensajero de Allāh, صلى الله عليه وسلم, cuando apareció el día de al-Ḥudaybiyya en el paso elevado que lo hacía descender hacia Qurayš, su camella se arrodilló; la azuzaron y se obstinó.
Dijeron:
«Al-qaṣwāʾ se ha negado»,
es decir:
se ha encabritado.
Entonces el Mensajero de Allāh, صلى الله عليه وسلم, dijo:
«No se ha negado al-qaṣwāʾ, y eso no es propio de ella; sino que la ha retenido quien retuvo al elefante».
Luego dijo:
«Por Aquel en Cuya mano está mi alma: hoy no me pedirán un plan en el que engrandezcan las inviolabilidades de Allāh, sin que yo se lo conceda».
Luego la azuzó y se levantó. Y el ḥadiz es de los relatos exclusivos de al-Buḫārī
[30552]
Y en los dos Ṣaḥīḥ se recoge que el Mensajero de Allāh, صلى الله عليه وسلم, dijo el día de la conquista de La Meca:
«Ciertamente Allāh impidió al elefante entrar en La Meca, y dio poder sobre ella a Su Mensajero y a los creyentes; y ciertamente su sacralidad ha vuelto hoy como su sacralidad de ayer. Que el presente informe al ausente»
[30553] Fin de la exégesis de la sura
«El Elefante»
[30537]
:- (4) La Sīra profética de Ibn Hišām (1/55).
[30538]
:- (5) En A: «al-ġaraq».
[30539]
:- (6) Adición tomada del Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (30/191).
[30540]
:- (7) Adición tomada del Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (30/191).
[30541]
:- (1) En M: «son aves».
[30542]
:- (2) En A: «en sus picos».
[30543]
:- (3) En M: «dawṯā».
[30544]
:- (4) En M: «con lo que».
[30545]
:- (1) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/61, 62).
[30546]
:- (2) En M: «y le pidió ayuda».
[30547]
:- (3) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/57).
[30548]
:- (4) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/58).
[30549]
:- (5) En M: «Abū al-Qays».
[30550]
:- (6) En M, A: «al-madanī».
[30551]
:- (1) En M, A: «fa-wallā wa».
[30552]
:- (2) Ya se presentó la documentación de este ḥadiz en la exégesis de la aleya: 26 de la sura al-Fatḥ; y está en Ṣaḥīḥ al-Buḫārī con el número (2731, 2732).
[30553]
:- (3) Ṣaḥīḥ al-Buḫārī con el número (112) y Ṣaḥīḥ Muslim con el número (1355), del ḥadiz de Abū Hurayra, رضي الله عنه.
Notas y Referencias
[30537] - (4) La Sīra profética de Ibn Hišām (1/55).
[30538] - (5) En A: «al-ġaraq».
[30539] - (6) Adición tomada del Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (30/191).
[30540] - (7) Adición tomada del Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (30/191).
[30541] - (1) En M: «son aves».
[30542] - (2) En A: «en sus picos».
[30543] - (3) En M: «dawṯā».
[30544] - (4) En M: «con lo que».
[30545] - (1) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/61, 62).
[30546] - (2) En M: «y le pidió ayuda».
[30547] - (3) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/57).
[30548] - (4) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/58).
[30549] - (5) En M: «Abū al-Qays».
[30550] - (6) En M, A: «al-madanī».
[30551] - (1) En M, A: «fa-wallā wa».
[30552] - (2) Ya se presentó la documentación de este ḥadiz en la exégesis de la aleya: 26 de la sura al-Fatḥ; y está en Ṣaḥīḥ al-Buḫārī con el número (2731, 2732).
[30553] - (3) Ṣaḥīḥ al-Buḫārī con el número (112) y Ṣaḥīḥ Muslim con el número (1355), del ḥadiz de Abū Hurayra, رضي الله عنه.