Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:77] Moisés dijo: "¿Esto es lo que dicen cuando les llega la Verdad? ¿Qué es hechicería? Los hechiceros no tendrán éxito".
Tafsir de Ibn Kathir
{Dijo Moisés: «¿Decís de la verdad, cuando os ha llegado: “¿Es esto magia?”? Y los magos no prosperan»} (77)
Dice el Altísimo:
{Luego enviamos}
después de aquellos mensajeros
{a Moisés y a Aarón a Faraón y a su consejo}
es decir: a su pueblo.
[14341]{con Nuestros signos}
es decir: con Nuestras pruebas y evidencias,
{pero se ensoberbecieron y fueron un pueblo criminal}
es decir: se ensoberbecieron de seguir la verdad y someterse a ella,
{y cuando les llegó la verdad de parte Nuestra, dijeron: «Esto es, ciertamente, una magia evidente»}
como si —¡que Allah los afee!— hubieran jurado sobre ello, siendo que sabían que lo que decían era mentira y calumnia,
como dijo el Altísimo:
{Y las negaron, mientras sus almas estaban convencidas de ellas, por injusticia y altivez. Mira, pues, cuál fue el fin de los corruptores} [An-Naml: 14]
{Dijo}
a ellos
{Moisés}
reprobándolos:
{«¿Decís de la verdad, cuando os ha llegado: “¿Es esto magia?”? Y los magos no prosperan». Dijeron: «¿Has venido a nosotros para apartarnos»}
es decir: para desviarnos
{de aquello en lo que hallamos a nuestros padres}
es decir: de la religión en la que estaban,
{y para que sea para vosotros dos}
es decir: para él y para Aarón
{la supremacía}
es decir: la grandeza y el mando
{en la tierra? Y no hemos de creeros a vosotros dos}
Y con frecuencia Allah, el Altísimo, menciona en Su Libro noble la historia de Moisés —la paz sea con él— con Faraón, porque es una de las historias más asombrosas: pues Faraón se guardó de Moisés con toda
[14342] precaución; pero el decreto hizo que criara a aquel de quien se prevenía en su lecho y a su mesa, como si fuera un hijo. Luego creció, y Allah dispuso para él una causa que lo sacó de entre ellos, y le concedió la profecía, el mensaje y el hablar [con Allah], y lo envió a él para que lo llamara a Allah, el Altísimo, para que Lo adorara
[14343] y volviera a Él. Esto, pese a lo que tenía Faraón de grandeza de reino y poder. Entonces le llegó con el Mensaje de Allah, sin tener ministro alguno salvo a su hermano Aarón —la paz sea
[14344] con él—. Pero Faraón se rebeló y se ensoberbeció; lo tomó el ardor, el alma vil y altiva; endureció su cabeza y se apartó con su apoyo; pretendió lo que no le pertenecía; se insolentó contra Allah; se excedió y tiranizó, y humilló al partido de la fe de los Hijos de Israel. Y Allah, el Altísimo, preserva a Su mensajero Moisés y a su hermano Aarón, los ampara con Su cuidado y los guarda con Su ojo que no duerme. Y no cesó
[14345] la argumentación, la disputa y los signos de manifestarse por mano de Moisés, cosa
[14346] tras cosa, y una vez
[14347] tras otra, de lo que deslumbra las mentes y deja atónitos los entendimientos; ante lo cual nada puede sostenerse, y no lo trae sino quien está auxiliado por Allah. Y no les llegaba signo alguno sin que fuera mayor que su hermana. Y Faraón y su consejo —¡que Allah los afee!— se obstinaron en desmentir todo ello, en la negación, la contumacia y la obstinación, hasta que Allah hizo caer sobre ellos Su castigo, que no se rechaza, y los ahogó en una mañana
[14348] a todos,
{y fue cortada la raíz del pueblo que había sido injusto. Y la alabanza pertenece a Allah, Señor de los mundos} [Al-An‘am: 45]