Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:17] ¿Hay alguien más injusto que quien atribuye a Dios sus propias invenciones y desmiente Sus signos? Los que hacen el mal no tendrán éxito.
Tafsir de Ibn Kathir
{فَمَنۡ أَظۡلَمُ مِمَّنِ ٱفۡتَرَىٰ عَلَى ٱللَّهِ كَذِبًا أَوۡ كَذَّبَ بِـَٔايَٰتِهِۦٓۚ إِنَّهُۥ لَا يُفۡلِحُ ٱلۡمُجۡرِمُونَ} (17)
Dice el Altísimo:
No hay nadie más injusto, ni más tiránico, ni más gravemente criminal que
{ مِمَّنِ افْتَرَى عَلَى اللَّهِ كَذِبًا }
y que inventa
[14108] contra Allah, y pretende que Allah lo ha enviado, sin ser así. No hay nadie de delito mayor ni de injusticia más enorme que éste. Y un caso así no se oculta ni siquiera a los necios; ¿cómo, entonces, podría confundirse la condición de éste con la de los profetas? Pues quien pronuncia tal afirmación, sea veraz o mentiroso, necesariamente Allah le establece pruebas de su rectitud o de su perversidad que son
[14109] más claras y manifiestas que el sol. En efecto, la diferencia entre Muhammad —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y Musaylima el Mentiroso [ la maldición de Allah ] [14110] para quien los haya visto, es más evidente que la diferencia entre la hora del forenoon y la medianoche en la negrura de una oscuridad cerrada. Por los rasgos de cada uno, por sus palabras y sus actos, quien posee discernimiento deduce la veracidad de Muhammad —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y la mentira de Musaylima el Mentiroso, y de Sajah, y de al-Aswad al-‘Ansi
[14111]
Dijo ‘Abd Allah ibn Salam:
Cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— llegó a Medina, la gente se agolpó apresuradamente, y yo estaba entre quienes se agolparon. Cuando lo vi, supe que su rostro no era el rostro de un hombre mentiroso.
Y lo primero que le oí decir fue:
«¡Oh gente! Difundid el saludo, dad de comer, [ y mantened los lazos de parentesco ] [14112] y orad de noche mientras la gente duerme: entraréis en el Paraíso en paz»
[14113] Y cuando Dammam ibn Tha‘labah llegó ante el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— con
[14114] su gente, los Banū Sa‘d ibn Bakr, dijo al Mensajero de Allah, entre lo que le dijo
[14115]:
¿Quién elevó este cielo?
Dijo: «Allah».
Dijo: ¿Y quién erigió estas montañas?
Dijo: «Allah».
Dijo: ¿Y quién extendió esta tierra?
Dijo: «Allah».
Dijo: Pues por Aquel que elevó este cielo, erigió estas montañas,
y extendió esta tierra: ¿Allah te ha enviado a toda la gente?
Dijo: «¡Oh Allah, sí!».
Luego
[14116] le preguntó acerca de la oración, la limosna legal, la peregrinación y el ayuno; y en cada una juraba
[14117] este juramento, y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— juraba.
Entonces le dijo:
Has dicho la verdad; y por Aquel que te envió con la verdad, no añadiré a eso ni disminuiré.
[14118] A este hombre le bastó con esto, y ya había quedado convencido de su veracidad —las oraciones y la paz de Allah sean con él— por lo que vio y presenció de las pruebas que lo indicaban,
como dijo Hassan ibn Thabit:
Si no hubiera en él signos evidentes *** su sola presencia
[14119][14120] te traería la noticia.
En cuanto a Musaylima, quien lo viera con mirada perspicaz conocería su asunto sin duda: por sus palabras endebles, carentes de elocuencia, y por sus actos no buenos sino reprobables, y por su “Corán” con el que quedará eternamente en el Fuego el Día de la aflicción
[14121] y la ignominia.
¡Cuánta diferencia hay entre la palabra del Altísimo:
{ اللَّهُ لا إِلَهَ إِلا هُوَ الْحَيُّ الْقَيُّومُ لا تَأْخُذُهُ سِنَةٌ وَلا نَوْمٌ لَهُ مَا فِي السَّمَاوَاتِ وَمَا فِي الأرْضِ مَنْ ذَا الَّذِي يَشْفَعُ عِنْدَهُ إِلا بِإِذْنِهِ يَعْلَمُ مَا بَيْنَ أَيْدِيهِمْ وَمَا خَلْفَهُمْ وَلا يُحِيطُونَ بِشَيْءٍ مِنْ عِلْمِهِ إِلا بِمَا شَاءَ وَسِعَ كُرْسِيُّهُ السَّمَاوَاتِ وَالأرْضَ وَلا يَئُودُهُ حِفْظُهُمَا وَهُوَ الْعَلِيُّ الْعَظِيمُ } [ البقرة : 255 ] . y las necedades de Musaylima —¡que Allah lo afee y lo maldiga!—:
«¡Oh rana, hija
[14123] de dos ranas! Croa como croas: no enturbias el agua, ni impides al bebedor».
Y su dicho —¡sea afrentado y maldito!—:
«Allah ha favorecido a la preñada, pues sacó de ella un ser que camina, de entre membranas y entrañas».
Y su dicho —que Allah lo haga permanecer
[14124] en el fuego del Infierno, y así lo ha hecho—:
«El elefante, ¿y qué te hará saber qué es el elefante? Tiene una trompa
[14125] larga».
Y su dicho —¡que Allah lo aleje de Su misericordia!—:
«Y las que amasan, amasando; y las que cuecen, cociendo; y las que engullen
[14126] bocados: sebo y grasa. En verdad Quraysh es un pueblo que transgrede».
Y otras tantas divagaciones y patrañas que hasta los niños se avergüenzan de pronunciar, salvo a modo de burla y escarnio. Por eso Allah le humilló, y bebió el día del
«Huerto de la Muerte»
su propia muerte. Y desgarró
[14127] su unidad. Y lo maldijeron sus compañeros y su gente. Luego acudieron ante as-Siddiq arrepentidos, y llegaron deseosos de la religión de Allah. Entonces as-Siddiq, el sucesor del Mensajero —las oraciones y la paz de Allah sean con él, y que Allah esté complacido [ الله ] [14128] con él—, les pidió que le recitaran algo del “Corán” de Musaylima —¡que Allah lo maldiga!—. Le rogaron que los dispensara de ello, pero se negó, exigiéndoles que recitaran algo para que lo oyera quien no lo hubiera oído de la gente, y para que conocieran el mérito de lo que ellos poseen
[14129] de guía y conocimiento. Le recitaron de esto que hemos mencionado y de lo semejante. Cuando terminaron, as-Siddiq —que Allah esté complacido con él— les dijo:
¡Ay de vosotros! ¿Adónde se iban vuestras mentes? ¡Por Allah! Esto no ha salido de ningún ser dotado de entendimiento.
Y mencionaron que la delegación de ‘Amr ibn al-‘As acudió a Musaylima, y que era amigo suyo en la época preislámica; y ‘Amr aún no había abrazado el Islam.
Musaylima le dijo:
¡Ay de ti, ‘Amr! ¿Qué ha sido revelado a vuestro compañero —es decir: el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—— en este tiempo?
Dijo:
He oído a sus compañeros recitar una sura grandiosa y breve.
Dijo: ¿Cuál es?
Dijo:
{ وَالْعَصْرِ إِنَّ الإنْسَانَ لَفِي خُسْرٍ إِلا الَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ وَتَوَاصَوْا بِالْحَقِّ وَتَوَاصَوْا بِالصَّبْرِ } [ سورة العصر ] . Musaylima reflexionó un momento,
luego dijo:
Y a mí se me ha revelado algo semejante.
Dijo: ¿Y qué es?
Dijo:
«¡Oh damán
[14130]! No eres sino orejas y pecho; y el resto de ti es insignificante y despreciable. ¿Qué te parece, ‘Amr?».
‘Amr le dijo:
[14131]¡Por Allah! Tú bien sabes que yo sé que mientes».
Si esto procede de un idólatra en su estado de idolatría, no se le confundió la condición de Muhammad —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y su veracidad, con la condición de Musaylima —¡que Allah lo maldiga!— y su mentira; ¿qué decir entonces de los dotados
[14132] de perspicacia y entendimiento,
y de quienes poseen mentes sanas, rectas y juiciosas? Por ello dijo Allah, el Altísimo:
{ وَمَنْ أَظْلَمُ مِمَّنِ افْتَرَى عَلَى اللَّهِ كَذِبًا أَوْ قَالَ أُوحِيَ إِلَيَّ وَلَمْ يُوحَ إِلَيْهِ شَيْءٌ وَمَنْ قَالَ سَأُنزلُ مِثْلَ مَا أَنزلَ اللَّهُ } [ الأنعام : 93 ] ,
[14133] y dijo en esta noble aleya:
{ وَمَنْ أَظْلَمُ مِمَّنِ افْتَرَى عَلَى اللَّهِ كَذِبًا أَوْ كَذَّبَ بِآيَاتِهِ إِنَّهُ لا يُفْلِحُ الظَّالِمُونَ } [ الأنعام : 21 ] . Asimismo, quien desmiente la verdad con la que vinieron los mensajeros y contra la cual se han establecido las pruebas,
no hay nadie más injusto que él, como se ha transmitido en el hadiz:
«Los más tiránicos de la gente contra Allah son: un hombre que mató a un profeta, o a quien un profeta mató».
[14134]
Notas y Referencias
[14108] :- En ت: «ويقول».
[14109] :- En ت: «وما».
[14110] :- Adición de أ.
[14111] :- En أ: «العبسي».
[14112] :- Adición de ت, أ: y del Musnad.
[14113] :- Lo narró Ahmad en al-Musnad (5/451) y at-Tirmidhi en as-Sunan con el n.º (2485). At-Tirmidhi dijo: «Hadiz auténtico».
[14114] :- En أ: «من».
[14115] :- En ت: «فيما قاله».
[14116] :- En أ: «قال : ثم».
[14117] :- En ت: «واحد».
[14118] :- Lo narró Muslim en su Sahih con el n.º (12), del hadiz de Anas ibn Malik —que Allah esté complacido con él—, con un tenor similar a esta redacción.
[14119] :- En ت: «يكن».
[14120] :- En أ: «بدايته».
[14121] :- En ت, أ: «الحشر».
[14122] :- En ت: «علال».
[14123] :- En ت: «بين».
[14124] :- En ت, أ: «خلده».
[14125] :- En ت, أ: «زلوم».
[14126] :- En ت, أ: «فاللاقمات».
[14127] :- En ت, أ: «وتمزق».
[14128] :- Adición de ت.
[14129] :- En ت, أ: «فيه».
[14130] :- En ت, أ: «يا وبر وبر».
[14131] :- En ت: «عمر».
[14132] :- En ت: «بأول».
[14133] :- En ت: «فمن».
[14134] :- Lo narró el imam Ahmad en al-Musnad (1/407), del hadiz de ‘Abd Allah ibn Mas‘ud, y su formulación es: «Los más severamente castigados el Día de la Resurrección son: un hombre al que mató un profeta o que mató a un profeta». Y al-Bujari lo narró en su Sahih con el n.º (4073), del hadiz de Abu Hurayra: «Se intensificó la ira de Allah contra quien es matado por el Mensajero de Allah en la causa de Allah».