El Terremoto
الزلزلة Az-ZalzalahVersículo (Español)
[99:8] Y quien haya realizado una mala obra, tan pequeña como un átomo, la encontrará registrada.
Tafsir de At-Tabari
{وَمَن يَعۡمَلۡ مِثۡقَالَ ذَرَّةٖ شَرّٗا يَرَهُۥ} (8)
Y Su dicho:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ خَيْرا يَرَهُ }
Dice: quien haya hecho en la vida mundanal el peso de una partícula de bien, verá allí su recompensa.
{ وَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَهُ }
Dice: y quien haya hecho en la vida mundanal el peso de una partícula de mal, verá allí su retribución.
Y se dijo:
Y «quien haga», y su predicado está en la Otra Vida, por la comprensión del oyente del sentido de ello, debido a lo que ya había precedido antes como indicio, de que su sentido es: «pues quien haya hecho eso», por la indicación de Su dicho:
{ يَوْمَئِذٍ يَصْدُرُ النّاسُ أشْتاتا لِيُرَوْا أعمالَهُمْ }
a ello. Pero, como el sentido del discurso era comprendido por los oyentes, y en Su dicho
{ يَعْمَلْ }
hay incitación para la gente de la vida mundanal a obrar en obediencia a Dios, y disuasión de desobedecerle, junto con lo que he mencionado de la indicación del discurso anterior de que con ello se pretende informar acerca de lo ya obrado y de lo que les corresponde por ello, hizo salir la información en la forma de una información acerca de un obrar futuro. Y en el sentido de lo que hemos dicho —que todos ellos verán sus obras— hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ خَيْرا يَرَهُ }
dijo: no hay creyente ni incrédulo que haya hecho bien o mal en la vida mundanal sin que Dios se lo haga comparecer. En cuanto al creyente, le hace ver sus buenas y sus malas obras, y Dios le perdona sus malas obras. Y en cuanto al incrédulo, le devuelve sus buenas obras y lo castiga por sus malas.
Y se dijo sobre ello algo distinto de esta opinión.
Pues algunos dijeron:
En cuanto al creyente, se le adelanta el castigo de sus malas obras en la vida mundanal y se le difiere la recompensa de sus buenas obras; y al incrédulo se le adelanta la recompensa de sus buenas obras y se le difiere el castigo de sus malas obras.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Mūsā b. ʿAbd al-Raḥmān al-Masrūqī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Bišr,
dijo:
me lo narró Muḥammad b. Muslim al-Ṭāʾifī, de ʿAmr b. Qatāda,
dijo:
oí a Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī,
mientras interpretaba esta aleya:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ }
dijo: quien haga el peso de una partícula de bien, siendo incrédulo, verá su recompensa en la vida mundanal en sí mismo, en su familia, en su hacienda y en sus hijos, hasta que salga de la vida mundanal, sin que le quede ante Él bien alguno.
{ وَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَهُ }
Y quien haga el peso de una partícula de mal, siendo creyente, verá su castigo en la vida mundanal en sí mismo, en su familia, en su hacienda y en sus hijos, hasta que salga de la vida mundanal sin que le quede mal alguno.
Me narró Maḥmūd b. Ḫidāš,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Yazīd al-Wāsiṭī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Muslim al-Ṭāʾifī, de ʿAmr b. Dīnār,
dijo:
pregunté a Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī
sobre esta aleya:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مثْقالَ ذَرّةٍ خَيْرا يَرَهُ وَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَهُ }
dijo: quien haga el peso de una partícula de bien, siendo incrédulo, verá su recompensa en sí mismo, en su familia y en su hacienda, hasta que salga de la vida mundanal sin que le quede bien alguno; y quien haga el peso de una partícula de mal, siendo creyente, verá su castigo en sí mismo, en su familia y en su hacienda, hasta que salga sin que le quede mal alguno.
Me narró Abū al-Ḫaṭṭāb al-Ḥassānī,
dijo:
nos narró al-Hayṯam b. al-Rabīʿ,
dijo:
nos narró Sammāk b. ʿAṭiyya, de Ayyūb, de Abū Qilāba, de Anas,
dijo:
Abū Bakr —Dios esté complacido con él— comía con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y descendió esta aleya:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ خَيْرا يَرَهُ وَمَنْ يَعمْلْ مثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَهُ }
Entonces Abū Bakr retiró su mano de la comida
y dijo:
¡Mensajero de Dios! ¿Se me retribuirá por lo que haya hecho del peso de una partícula de mal?
Y dijo:
«¡Oh Abū Bakr! Lo que has visto en la vida mundanal de aquello que detestas son los pesos de partículas del mal; y Dios te reserva los pesos de partículas del bien hasta que te haga morir el Día de la Resurrección».
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró Abūb,
dijo:
encontramos en el libro de Abū Qilāba,
de Abū Idrīs:
que Abū Bakr comía con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y fue revelada esta aleya:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ خَيْرا يَرَهُ وَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَهُ }
Entonces Abū Bakr retiró su mano de la comida
y dijo:
Ciertamente veré lo que he hecho.
Dijo:
no sé sino que dijo: lo que he hecho de bien y de mal.
Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«En verdad, lo que ves de aquello que detestas son los pesos de partículas de un gran mal; y Dios te reserva los pesos de partículas del bien hasta que se te dé el Día de la Resurrección»;
y la confirmación de ello está en el Libro de Dios:
وَما أصَابَكُمْ مِنْ مُصِيبَةٍ فَبِما كَسَبَتْ أيْدِيكُمْ وَيَعْفُو عَنْ كَثِيرٍ .
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos narró Ayyūb,
dijo:
leí en el libro de Abū Qilāba, quien dijo: fue revelada
{ فَمَنْ يَعْمَل مثْقالَ ذَرّةٍ خَيْرا يَرَهُ وَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَهُ }
mientras Abū Bakr comía con el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—;
y se contuvo y dijo:
¡Mensajero de Dios! ¿Ciertamente veré lo que he hecho de bien y de mal?
Dijo:
«¿Has visto lo que has visto de aquello que detestas? Pues ello es de los pesos de partículas del mal; y Él reserva los pesos de partículas del bien hasta que se os dé el Día de la Resurrección».
Dijo Abū Idrīs: así veo su confirmación en el Libro de Dios.
Dijo:
{ وَما أصَابَكُمْ مِنْ مُصِيبَةٍ فَبِما كَسَبَتْ أيْدِيكُمْ وَيَعْفُو عَنْ كَثِيرٍ }
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Dāwūd, de al-Šaʿbī,
dijo:
ʿĀʾiša dijo: ¡Mensajero de Dios! ʿAbd Allāh b. Judʿān mantenía los lazos de parentesco, y hacía y hacía; ¿le beneficiará eso?
Dijo:
«No.
En verdad, no dijo un solo día:
رَبّ اغْفِرْ لي خَطِيئَتي يَوْمَ الدّينِ».
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Ḥafṣ, de Dāwūd, de al-Šaʿbī, de Masrūq, de ʿĀʾiša,
dijo:
dijo ella:
dije: ¡Mensajero de Dios! Ibn Judʿān, en la época de la ignorancia, mantenía los lazos de parentesco y alimentaba al pobre; ¿le beneficiará eso?
Dijo:
«No le beneficiará,
pues no dijo un solo día:
رَبّ اغْفِرْ لي خَطِيئَتِي يَوْمَ الدّينِ».
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Ibn Abī ʿAdī, de Dāwūd, de ʿĀmir al-Šaʿbī:
que ʿĀʾiša, Madre de los Creyentes, dijo:
¡Mensajero de Dios! ʿAbd Allāh b. Judʿān mantenía los lazos de parentesco, hospedaba al invitado y liberaba al cautivo; ¿le beneficiará eso en algo?
Dijo:
«No.
En verdad, no dijo un solo día:
رَبّ اغْفِرْ لي خَطِيئَتِي يَوْمَ الدّينِ».
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Ibn Abī ʿAdī, de Dāwūd, de ʿĀmir, de ʿAlqama:
que Salama b. Yazīd al-Juʿfī
dijo:
¡Mensajero de Dios! Mi madre murió en la época de la ignorancia; mantenía los lazos de parentesco, hospedaba al invitado, y hacía y hacía; ¿le beneficiará eso en algo?
Dijo:
«No».
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró al-Ḥajjāj b. al-Minhāl,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān,
dijo:
nos narró Dāwūd, de al-Šaʿbī, de ʿAlqama b. Qays, de Salama b. Yazīd al-Juʿfī,
dijo:
Fui yo y mi hermano al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y dije:
¡Mensajero de Dios! Mi madre, en la época de la ignorancia, hospedaba al invitado y mantenía los lazos de parentesco; ¿le beneficiará su obra en algo?
Dijo:
«No».
Me narró Muḥammad b. Ibrāhīm b. Ṣadrān e Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijeron:
nos narró al-Muʿtamir b. Sulaymān,
dijo:
nos narró Dāwūd b. Abī Hind, de al-Šaʿbī, de ʿAlqama, de Salama b. Yazīd, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda, de Muḥammad b. Kaʿb,
que dijo:
En cuanto al creyente, verá sus buenas obras en la Otra Vida; y en cuanto al incrédulo, verá sus buenas obras en la vida mundanal.
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró Abū Nuʿāma,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz b. Bašīr al-Ḍabbī, de su abuelo Salmān b. ʿĀmir: que Salmān b. ʿĀmir vino al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—
y dijo:
Mi padre mantenía los lazos de parentesco, cumplía con el pacto y honraba al invitado.
Dijo:
«¿Murió antes del Islam?»
Dijo:
Sí.
Dijo:
«Eso no le beneficiará».
Entonces se dio la vuelta.
Y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Traedme al anciano».
Y vino.
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«En verdad, eso no le beneficiará; pero quedará en su descendencia: no seréis jamás avergonzados, ni seréis jamás humillados, ni seréis jamás empobrecidos».
Nos narraron Ibn al-Muṯannā e Ibn Baššār,
dijeron:
nos narró Abū Dāwūd,
dijo:
nos narró ʿImrān, de Qatāda, de Anas:
que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«En verdad, Dios no agravia al creyente en una buena obra: se le recompensa por ella con sustento en la vida mundanal, y se le retribuye por ella en la Otra Vida. En cuanto al incrédulo, se le da por ella en la vida mundanal; y cuando llega el Día de la Resurrección, no tendrá para él buena obra alguna».
Me narró Yaʿqūb b. Ibrāhīm,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya,
dijo:
nos narró Layṯ,
dijo:
me narró al-Muʿallā, de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī,
dijo:
el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«No hay bien que haga un bienhechor, creyente o incrédulo, sin que su recompensa recaiga sobre Dios, ya sea en lo inmediato de su vida mundanal o en lo diferido de su Otra Vida».
Me narró Yūnus b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Yaḥyā b. ʿAbd Allāh, de Abū ʿAbd al-Raḥmān al-Ḥubulī,
de ʿAbd Allāh b. ʿAmr b. al-ʿĀṣ, que dijo:
Fue revelada:
{ إذَا زُلْزِلَتِ الأرْضُ زِلْزَالَهَا }
mientras Abū Bakr al-Ṣiddīq estaba sentado, y lloró cuando fue revelada.
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«¿Qué te hace llorar, oh Abū Bakr?»
Dijo:
Me hace llorar esta sura.
Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«Si no fuera porque erráis y pecáis y Dios os perdona, Dios habría creado una comunidad que erraría y pecaría, y Él los perdonaría».
Así, estas noticias del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— informan de que el creyente no ve sino el castigo de sus malas obras en la vida mundanal y la recompensa de sus buenas obras en la Otra Vida; y que el incrédulo ve la recompensa de sus buenas obras en la vida mundanal y el castigo de sus malas obras en la Otra Vida; y que al incrédulo no le beneficia en la Otra Vida lo que le haya precedido de beneficencia en la vida mundanal junto con su incredulidad.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn ʿAlī, de al-Aʿmaš, de Ibrāhīm al-Taymī,
dijo:
alcancé a setenta de los compañeros de ʿAbd Allāh; el más joven de ellos era al-Ḥāriṯ b. Suwayd.
Y lo oí recitar:
{ إذَا زُلْزِلَت الأرْضُ زِلْزَالَهَا }
hasta que llegó a:
{ فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقالَ ذَرّةٍ شَرّا يَرَه }
Dijo: ciertamente, esto es un cómputo severo.
Y se dijo:
En verdad, la «ḏarra» es un gusano rojo que no tiene peso.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Isḥāq b. Wahb al-ʿAllāf y Muḥammad b. Sinān al-Qazzāz,
dijeron:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró Šabīb b. Bašīr, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{ مِثْقالَ ذَرّةٍ }
Ibn Sinān dijo en su ḥadīṯ: el peso de una «ḏarra» roja.
E Ibn Wahb dijo en su ḥadīṯ:
una hormiga roja.
Dijo Isḥāq:
Dijo Yazīd b. Hārūn:
Y afirmaron que este gusano rojo no tiene peso.
Notas y Referencias
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