Los Corceles
العاديات Al-'AdiyatVersículo (Español)
[100:1] Juro por los corceles que se lanzan relinchando
Tafsir de At-Tabari
{وَٱلۡعَٰدِيَٰتِ ضَبۡحٗا} (1)
بسم الله الرحمَن الرحيم
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ وَالْعَادِيَاتِ ضَبْحاً * فَالمُورِيَاتِ قَدْحاً * فَالْمُغِيرَاتِ صُبْحاً * فَأَثَرْنَ بِهِ نَقْعاً * فَوَسَطْنَ بِهِ جَمْعاً * إِنّ الإِنسَانَ لِرَبّهِ لَكَنُودٌ * وَإِنّهُ عَلَىَ ذَلِكَ لَشَهِيدٌ * وَإِنّهُ لِحُبّ الْخَيْرِ لَشَدِيدٌ * أَفَلاَ يَعْلَمُ إِذَا بُعْثِرَ مَا فِي الْقُبُورِ * وَحُصّلَ مَا فِي الصّدُورِ * إِنّ رَبّهُم بِهِمْ يَوْمَئِذٍ لّخَبِيرٌ }
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
Unos dijeron: con “las que corren, resoplando” se quiso decir: los caballos que corren, mientras relinchan.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me contó Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me transmitió mi padre,
dijo:
me transmitió mi tío,
dijo:
me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “los caballos”; y otros, distintos de Ibn ‘Abbās, sostuvieron que son los camellos.
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca del dicho de Dios:
{ وَالْعَادِياتِ ضَبْحا }
dijo: Ibn ‘Abbās dijo: “es en el combate”.
Nos transmitió Hannād,
dijo:
nos transmitió Abū al-Aḥwaṣ, de Simāk,
de ‘Ikrima, acerca de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “los caballos”.
Me contó Ya‘qūb,
dijo:
nos transmitió Ibn ‘Ulayya,
dijo:
nos informó Abū Rajā’,
dijo:
se preguntó a ‘Ikrima
acerca de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “¿Acaso no ves al caballo cuando corre, cómo resopla?”.
Me contó Ibrāhīm ibn Sa‘īd al-Jawharī,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Ibn Jurayj, de ‘Aṭā’,
dijo:
ninguna bestia resopla sino el perro y el caballo.
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “los caballos resoplan”.
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazīd,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “son los caballos: corrieron hasta que resoplaron”.
Nos transmitió Ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos transmitió Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “son los caballos: corren hasta que resoplan”.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de Sa‘īd, de Qatāda, semejante al hadiz de Bishr, de Yazīd.
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Wakī‘,
dijo:
nos transmitió Sa‘īd,
dijo:
oí a Sālim recitar:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “son los caballos: corrieron resoplando”.
Dijo:
nos transmitió Wakī‘, de Wāṣil, de ‘Aṭā’
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “los caballos”.
Dijo:
nos transmitió Wakī‘, de Sufyān ibn ‘Uyayna, de ‘Amr, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
ninguna bestia ha resoplado jamás sino un perro o un caballo.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos informó ‘Ubayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho:
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “son los caballos”.
Me contó Sa‘īd ibn al-Rabī‘ al-Rāzī.
Dijo:
nos transmitió Sufyān ibn ‘Uyayna, de ‘Amr, de ‘Aṭā’, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
“son los caballos”.
Y otros dijeron:
son los camellos.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Me contó Abū al-Sā’ib,
dijo:
nos transmitió Abū Mu‘āwiya, de al-A‘mash, de Ibrāhīm, de ‘Abd Allāh
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “son los camellos”.
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Wakī‘, de al-A‘mash, de Ibrāhīm, de ‘Abd Allāh, lo mismo.
Me contó ‘Īsā ibn ‘Uthmān al-Ramlī,
dijo:
me transmitió mi tío Yaḥyā ibn ‘Īsā al-Ramlī, de al-A‘mash, de Ibrāhīm, de ‘Abd Allāh, lo mismo.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Mughīra, de Ibrāhīm, de ‘Abd Allāh
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “son los camellos: cuando resoplan, respiran”.
Me contó Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
nos informó Abū Ṣakhr, de Abū Mu‘āwiya al-Bajalī, de Sa‘īd ibn Jubayr, de Ibn ‘Abbās,
quien le refirió, dijo:
“Mientras yo estaba sentado en al-Ḥijr,
se me acercó un hombre preguntando por {الْعادِياتِ ضَبْحا}, y le dije:
‘los caballos cuando acometen en el camino de Dios; luego se recogen por la noche, y preparan su comida y encienden su fuego’.
Entonces se apartó de mí y fue a ‘Alī ibn Abī Ṭālib —Dios esté complacido con él—, que estaba bajo el abrevadero de Zamzam,
y le preguntó por {الْعادِياتِ ضَبْحا}. Él dijo:
‘¿Se lo has preguntado a alguien antes que a mí?’
Dijo:
‘Sí: se lo pregunté a Ibn ‘Abbās, y dijo: los caballos cuando acometen en el camino de Dios’.
Dijo:
‘Ve y llámamelo’.
Y cuando me detuve sobre su cabeza, dijo:
‘Das dictámenes a la gente sobre aquello de lo que no tienes conocimiento. ¡Por Dios!, la primera expedición en el Islam fue Badr,
y no había con nosotros sino dos caballos:
un caballo de al-Zubayr y un caballo de al-Miqdād.
¿Cómo, pues, podrían ser “las que corren, resoplando”?
Más bien, “las que corren, resoplando” son [las monturas] desde ‘Arafa a Muzdalifa y a Minā’.
Dijo Ibn ‘Abbās:
‘Me retracté de mi dicho y volví a lo que dijo ‘Alī —Dios esté complacido con él—’”.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm
{ وَالْعَادِياتِ ضَبْحا }
dijo: “los camellos”.
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā; y me contó al-Ḥārith,
dijo:
nos transmitió al-Ḥasan,
dijo:
nos transmitió Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca del dicho de Dios:
{ وَالْعَادِياتِ ضَبْحا }
dijo: Ibn Mas‘ūd dijo: “es acerca del ḥaŷŷ”.
Nos transmitió Sa‘īd ibn al-Rabī‘ al-Rāzī,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de ‘Amr ibn Dīnār, de ‘Ubayd ibn ‘Umayr,
dijo:
“son los camellos”, es decir,
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Jarīr, de Manṣūr, de Ibrāhīm
{ وَالْعادِياتِ ضَبْحا }
dijo: Ibn Mas‘ūd dijo: “son los camellos”.
Y la más correcta de las dos opiniones, a mi juicio, es:
la de quien dijo: con “las que corren” se quiso decir los caballos; pues los camellos no resoplan, sino que quienes resoplan son los caballos. Y Dios —Exaltado sea— informó que corren resoplando;
y el “ḍabḥ”
es lo que ya hemos mencionado antes. Y conforme a lo que hemos dicho se pronunciaron los exégetas.
Se menciona a quienes dijeron eso:
Nos transmitió Ibrāhīm ibn Sa‘īd al-Jawharī,
dijo:
nos transmitió Abū Mu‘āwiya, de Ismā‘īl ibn Abī Khālid, de Abū Ṣāliḥ,
dijo:
‘Alī —Dios esté complacido con él— dijo: el ḍabḥ de los caballos es el relincho sordo (ḥamḥama),
y el de los camellos:
la respiración.
Dijo:
nos transmitió Sufyān, de Ibn Jurayj, de ‘Aṭā’,
dijo:
oí a Ibn ‘Abbās describir el ḍabḥ: “aḥ aḥ”.
Notas y Referencias
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