El Coágulo
العلق Al-'AlaqVersículo (Español)
[96:3] ¡Lee! Que tu Señor es el más Generoso.
Tafsir de At-Tabari
{ٱقۡرَأۡ وَرَبُّكَ ٱلۡأَكۡرَمُ} (3)
Su dicho:
{ٱقۡرَأۡ وَرَبُّكَ ٱلۡأَكۡرَمُ} (3)
«Lee, y tu Señor es el Más Generoso», es decir: Lee, ¡oh Muhammad!, y tu Señor es el Más Generoso, Aquel que enseñó con el cálamo: a Su creación la escritura y el trazo,
como:
Nos transmitió Bishr,
dijo:
nos transmitió Yazid,
dijo:
nos transmitió Sa‘id, de Qatāda:
( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ )
Leyó hasta llegar a «enseñó con el cálamo», y dijo: El cálamo es una inmensa gracia de Dios; de no ser por ello, no se sostendría (la vida), ni se enderezaría la subsistencia.
Y se dijo:
que ésta es la primera sura que descendió en el Corán sobre el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Mención de quienes dijeron eso:
Me transmitió Ahmad ibn ‘Uthmān al-Baṣrī,
dijo:
nos transmitió Wahb ibn Jarīr,
dijo:
nos transmitió mi padre,
dijo:
oí a al-Nu‘mān ibn Rāshid decir, de al-Zuhrī, de ‘Urwa,
de ‘Ā’isha, que ella dijo:
Lo primero con lo que se inició el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— de la revelación fue la visión verídica: le llegaba como el resplandor del alba. Luego se le hizo amar el retiro; permanecía en la cueva de Ḥirā’ entregado a la devoción durante noches contadas, antes de regresar a su familia. Después volvía a los suyos y se aprovisionaba para otra estancia semejante, hasta que la Verdad le sobrevino de improviso.
Se le presentó y le dijo:
¡Oh Muhammad, tú eres el Mensajero de Dios!
Dijo el Mensajero de Dios:
«Entonces caí de rodillas estando en pie; luego regresé temblándome las articulaciones; después entré donde Jadiya y dije:
“Cubridme, cubridme”, hasta que se me fue el espanto.
Luego vino a mí y dijo:
“Oh Muhammad, yo soy Yibrīl y tú eres el Mensajero de Dios”.
Dijo:
“Estuve a punto de arrojarme desde un precipicio de una montaña; y se me apareció cuando estaba a punto de hacerlo, y dijo:
‘Oh Muhammad, yo soy Yibrīl y tú eres el Mensajero de Dios’.
Luego dijo:
‘Lee’.
Dije:
‘¿Qué he de leer?’
Dijo:
me tomó y me estrechó tres veces, hasta que me alcanzó el agotamiento.
Luego dijo:
( اقْرأْ بِاسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ )
Y leí; y fui a Jadiya y dije:
‘He temido por mí mismo’, y le informé de lo que me había sucedido.
Ella dijo:
‘Alégrate: por Dios, Dios no te deshonrará jamás. Por Dios, tú mantienes los lazos de parentesco, dices la verdad en el hablar, cumples el depósito, cargas con el necesitado, hospedas al invitado y ayudas en las calamidades de la verdad’.
Luego partió conmigo hacia Waraqa ibn Nawfal ibn Asad.
Dijo:
‘Escucha a tu sobrino’.
Él me preguntó y le informé de lo que me había sucedido.
Entonces dijo:
‘Éste es el Nāmūs que fue hecho descender sobre Moisés —la paz de Dios sea con él—. ¡Ojalá fuera yo joven en ese tiempo! ¡Ojalá estuviera vivo cuando tu gente te expulse!’
Dije:
‘¿Acaso me expulsarán?’
Dijo:
‘Sí. No ha venido jamás un hombre con algo como lo que tú has traído sin que se le haya combatido. Y si alcanzo tu día, te auxiliaré con un auxilio poderoso’.
Luego, lo primero que descendió sobre mí del Corán después de
“Lee”
fue:
( ن والقَلَمِ وَما يَسْطُرُونَ ما أنْتَ بِنِعْمَةِ رَبّكَ بِمَجْنُونٍ وَإنّ لَكَ لأَجْرا غَيرَ مَمْنُونٍ وَإنّكَ لَعَلى خُلُقٍ عَظِيمٍ فَسَتُبْصِرُ ويُبْصِرُونَ )
y
( يا أيّها المُدّثِرُ قُمْ فأنْذِرْ )
y
( والضّحَى وَاللّيْلِ إذَا سَجَى » .
Me transmitió Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me informó Yūnus, de Ibn Shihāb,
dijo:
me relató ‘Urwa que ‘Ā’isha le informó, y mencionó algo semejante,
excepto que no dijo:
“Luego fue lo primero que descendió sobre mí del Corán...” ... hasta el final de las palabras.
Nos transmitió Ibn Abī al-Shawārib,
dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Wāḥid,
dijo:
nos transmitió Sulaymān al-Shaybānī,
dijo:
nos transmitió ‘Abd Allāh ibn Shaddād,
dijo:
Yibrīl vino a Muhammad y le dijo:
‘Oh Muhammad, lee’.
Él dijo:
«¿Y qué he de leer?»
Dijo: lo estrechó.
Luego dijo:
‘Oh Muhammad, lee’.
Él dijo:
«¿Y qué he de leer?»
Dijo:
( باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ )
hasta llegar a
( عَلّمَ الإنْسانَ ما لَمْ يَعْلَمْ )
Dijo:
Entonces fue a Jadiya y dijo:
«Oh Jadiya, no veo sino que se me ha presentado (algo)».
Ella dijo:
‘No; por Dios, tu Señor no haría eso contigo; y tú no has cometido jamás una indecencia’.
Dijo:
Entonces Jadiya fue a Waraqa y le informó de la noticia.
Él dijo:
‘Si dices verdad, tu esposo es ciertamente un profeta; y encontrará de su comunidad dureza. Y si lo alcanzo, creeré en él’.
Dijo:
Luego Yibrīl tardó en venirle,
y Jadiya le dijo:
‘No veo sino que tu Señor te ha aborrecido’.
Entonces Dios hizo descender:
( وَالضّحَى واللّيْلِ إذَا سَجَى ما وَدّعَكَ رَبّكَ وَما قَلى )
Nos transmitió Ibrāhīm ibn Sa‘īd al-Jawharī,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de al-Zuhrī, de ‘Urwa,
de ‘Ā’isha.
Dijo Ibrāhīm:
Dijo Sufyān: Ibn Isḥāq nos lo conservó (en la memoria): que lo primero que descendió del Corán fue: ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ ).
Nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān ibn Bishr ibn al-Ḥakam al-Naysābūrī,
dijo:
nos transmitió Sufyān, de Muḥammad ibn Isḥāq, de al-Zuhrī, de ‘Urwa, de ‘Ā’isha:
que la primera sura que descendió del Corán fue ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ ).
Nos transmitió Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos transmitió Ibn Abī ‘Adī, de Shu‘ba, de ‘Amr ibn Dīnār, de ‘Ubayd ibn ‘Umayr,
dijo:
La primera sura que descendió sobre el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue ( اقرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ ).
Dijo:
nos transmitió ‘Abd al-Raḥmān ibn Mahdī,
dijo:
nos transmitió Shu‘ba, de ‘Amr ibn Dīnār,
dijo:
oí a ‘Ubayd ibn ‘Umayr decir: y mencionó algo semejante.
Nos transmitió Khallād ibn Aslam,
dijo:
nos informó al-Naḍr ibn Shumayl,
dijo:
nos transmitió Qurra,
dijo:
nos informó Abū Rajā’ al-‘Uṭāridī,
dijo:
Estábamos en la mezquita al-jāmi‘, y nuestro recitador era Abū Mūsā al-Ash‘arī.
Como si lo estuviera viendo entre dos mantos blancos.
Dijo Abū Rajā’:
De él tomé esta sura: ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ ), y fue la primera sura que descendió sobre Muhammad.
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Salama,
dijo:
nos transmitió Muḥammad ibn Isḥāq, de algunos de sus compañeros, de ‘Aṭā’ ibn Yasār,
dijo:
La primera sura que descendió del Corán fue ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ ).
Nos transmitió Ibn Bashshār,
dijo:
nos transmitieron Yaḥyā y ‘Abd al-Raḥmān ibn Mahdī,
dijeron:
nos transmitió Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
Lo primero que descendió del Corán fue: ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ ); y añadió Ibn Mahdī: ( ن والْقَلَمِ ).
Nos transmitió Abū Kurayb,
dijo:
nos transmitió Wakī‘, de Shu‘ba, de ‘Amr ibn Dīnār,
dijo:
oí a ‘Ubayd ibn ‘Umayr decir: Lo primero que fue hecho descender del Corán fue ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ ).
Dijo:
nos transmitió Wakī‘, de Qurra ibn Khālid, de Abū Rajā’ al-‘Aṭṭāridī,
dijo:
Ciertamente veo a Abū Mūsā recitando el Corán en la mezquita de Basora, llevando dos mantos blancos; y yo la tomé de él: ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ ), y es la primera sura que fue hecha descender sobre Muhammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.
Dijo:
nos transmitió Wakī‘, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
Ciertamente la primera sura que fue hecha descender es: ( اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ الّذِي خَلَقَ ). Luego ( ن والقَلَمِ ).
Nos transmitió Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos transmitió Mihrān, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Notas y Referencias
(No se generaron)