96

El Coágulo

العلق Al-'Alaq
Aya 18

Versículo (Español)

[96:18] que llamaré a los ángeles guardianes del Infierno.

Tafsir de At-Tabari

{سَنَدۡعُ ٱلزَّبَانِيَةَ} (18) Su dicho: { فَلْيَدْعُ نادِيَهُ } Dice —exaltado sea Su recuerdo—: que invoque Abū Ŷahl a la gente de su asamblea y a sus partidarios, de entre su clan y su pueblo. Y «an-nādī»: es la asamblea.

Y sólo se dijo eso —según nos ha llegado— porque Abū Ŷahl, cuando prohibió al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— rezar junto al Maqām, el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— lo reprendió y fue severo con él. Entonces dijo Abū Ŷahl: «¿Con qué me amenaza Muḥammad, si yo soy el que más “nādī” tiene entre la gente del valle?» Y dijo Dios —glorificado sea—: { لَئِنْ لَمْ يَنْتَهِ لَنَسْفَعا بالنّاصِيَةِ } Así pues, que invoque entonces a su «nādī», pues si invoca a su «nādī», Nosotros invocaremos a los zabāniya. Y conforme a lo que hemos dicho acerca de ello han venido las noticias, y así lo dijeron los intérpretes. Mención de los relatos transmitidos acerca de ello:

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Abū Jālid al-Aḥmar; y nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró al-Ḥakam b. Ŷamīʿ, dijo: nos narró ʿAlī b. Mushir, ambos, de Dāwūd b. Abī Hind, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía rezar junto al Maqām, y pasó por allí Abū Ŷahl b. Hišām, y dijo: «¡Oh Muḥammad! ¿Acaso no te lo prohibí?» y lo amenazó. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue severo con él y lo reprendió. Y él dijo: «¡Oh Muḥammad! ¿Con qué me amenazas? ¡No, por Dios! Yo soy el que más “nādī” tiene en este valle». Entonces Dios reveló: { فَلْيَدْعُ نادِيَهُ سَنْدْعُ الزّبانِيَةَ } Dijo Ibn ʿAbbās: si hubiera invocado a su “nādī”, los zabāniya del castigo lo habrían apresado en ese mismo instante.

Me narró Isḥāq b. Šāhīn, dijo: nos narró Jālid b. ʿAbd Allāh, de Dāwūd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— estaba rezando, y vino Abū Ŷahl y le prohibió rezar. Entonces Dios reveló: { أرأَيْتَ الّذِي يَنْهَى عَبْدا إذَا صَلّى } . . . hasta Su dicho: { كاذِبَةٍ خاطِئَةٍ } Y él dijo: «Él ya sabe que yo soy el que más “nādī” tiene en este valle». Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— se enojó y dijo algo. Dijo Dāwūd: «Y no lo retuve en la memoria». Entonces Dios reveló: { فَلْيَدْعُ نادِيَهُ سَنَدْعُ الزّبانِيَةَ } Dijo Ibn ʿAbbās: por Dios, si lo hubiera hecho, los ángeles lo habrían apresado desde su mismo lugar.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de su padre, dijo: nos narró Nuʿaym b. Abī Hind, de Abū Ḥāzim, de Abū Hurayra, que dijo: Dijo Abū Ŷahl: «¿Acaso Muḥammad se frota el rostro en el polvo en medio de vosotros?» Dijo: se le respondió: «Sí». Dijo: Entonces dijo: «¡Por al-Lāt y al-ʿUzzā! Si lo veo rezar así, pisaré su cuello; le frotaré el rostro en la tierra». Dijo: Y fue hacia el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras rezaba, para pisarle el cuello. Dijo: Y no los sorprendió de él sino que retrocedía sobre sus talones, protegiéndose con las manos. Dijo: Y se le dijo: «¿Qué te pasa?» Dijo: Entonces dijo: «Entre él y yo hay un foso de fuego, y un espanto, y alas». Dijo: Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Si se hubiera acercado a mí, los ángeles lo habrían arrebatado miembro a miembro». Dijo: Y Dios reveló —no sé si en el ḥadiz de Abū Hurayra o no—: { كَلاّ إنّ الإنْسانَ لَيَطْغَى أنْ رآهُ اسْتَغْنَى إنّ إلى رَبّكَ الرّجْعَى أرأيْتَ الّذِي يَنْهَى عَبْدا إذَا صَلّى أرأَيْتَ إنْ كانَ عَلى الهُدَى أوْ أمَرَ بالتّقْوَى أرأَيْتَ إنْ كَذّبَ وَتَوَلّى يعني أبا جهل ألَمْ يَعْلَمْ بِأنّ اللّهَ يَرَى كَلاّ لَئِنْ لَمْ يَنْتَهِ لَنَسْفَعا بالنّاصِيَةٍ ناصيةٍ كاذِبَةٍ خاطِئَةٍ فَلْيَدْعُ نادِيَهُ يدعو قومه سَنَدْعُ الزّبانِيَةَ الملائكة كَلاّ لا تُطِعْهُ وَاسْجُدْ وَاقْتَرِبْ }

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Yaḥyà b. Wāḍiḥ, dijo: nos informó Yūnus b. Abī Isḥāq, de al-Walīd b. al-ʿAyzār, de Ibn ʿAbbās, que dijo: Dijo Abū Ŷahl: «Si Muḥammad vuelve a rezar junto al Maqām, lo mataré». Entonces Dios reveló: { اقْرأْ باسْمِ رَبّكَ } hasta que llegó a esta aleya: { لَنَسْفَعا بالنّاصِيَةِ ناصِيَةٍ كاذِبَةٍ خاطِئَةٍ فَلْيَدْعُ نادِيَهُ سَنَدْعُ الزّبانِيَةَ } Luego vino el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras rezaba, y se le dijo: «¿Qué te lo impide?» Dijo: «Se ha ennegrecido lo que hay entre él y yo por las formaciones». . . Dijo Ibn ʿAbbās: Por Dios, si se hubiera movido, los ángeles lo habrían apresado mientras la gente lo miraba.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Zakariyyā b. ʿAdī, dijo: nos narró ʿUbayd Allāh b. ʿAmr, de ʿAbd al-Karīm, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās, que dijo: Dijo Abū Ŷahl: «Si veo al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— rezar junto a la Kaʿba, iré a él hasta pisarle el cuello». Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Si lo hubiera hecho, los ángeles lo habrían apresado a la vista de todos».

Y en el sentido de «an-nādī» dijeron los intérpretes lo mismo que hemos dicho. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: { فَلْيَدْعُ نادِيَهُ } dijo: que invoque a su auxiliador.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid: { سَنَدْعُ الزّبانِيَةَ } dijo: los ángeles.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Abū Sinān, de ʿAbd Allāh b. Abī al-Huḏayl: Los zabāniya: sus pies están en la tierra y sus cabezas en el cielo.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Qatāda, acerca de Su dicho: { سَنَدْعُ الزّبانِيَةَ } Dijo el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «Si Abū Ŷahl lo hubiera hecho, los zabāniya —los ángeles— lo habrían apresado a la vista de todos».

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: { سَنَدْعُ الزّبانِيَةَ } dijo: los ángeles.

Se me transmitió de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos narró ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «los zabāniya»: dijo: los ángeles.

Notas y Referencias

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