La Higuera
التين At-TinVersículo (Español)
[95:5] Sin embargo, [a quien rechace el Mensaje] lo degradaré al rango más bajo.
Tafsir de At-Tabari
{ثُمَّ رَدَدۡنَٰهُ أَسۡفَلَ سَٰفِلِينَ} (5)
Y Su dicho:
ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ. Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
El sentido de ello es: luego lo devolvimos a la edad más vil.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Ibn Abī ʿAdī, de Dāwūd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: a la edad más vil.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām ibn Salm, de ʿAmr, de ʿĀṣim, de Abū Razīn, de Ibn ʿAbbās:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: a la edad más vil.
Me narró Muḥammad ibn Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dice: se le devuelve a la edad más vil; envejeció hasta que se le fue la razón. Y eran un grupo que fue devuelto a la edad más vil en tiempos del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—; se preguntó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— cuando sus entendimientos se tornaron necios, y Dios hizo descender su excusa: que para ellos está la recompensa de lo que obraron antes de que se les fuera la razón.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Abū Rajāʾ,
dijo:
se preguntó a ʿIkrima acerca de Su dicho:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: fueron devueltos a la edad más vil.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narraron Muʾammal y ʿAbd al-Raḥmān,
dijeron:
nos narró Sufyān, de Ḥammād, de Ibrāhīm,
acerca de Su dicho:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: a la edad más vil.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Ḥammād, de Ibrāhīm, lo mismo.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Ḥammād, de Ibrāhīm, lo mismo.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: lo devolvimos a la decrepitud.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
dijo:
la decrepitud.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir,
dijo:
oí a al-Ḥakam relatar, de ʿIkrima:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: el anciano decrépito; no le perjudica su vejez si Dios le sella con lo mejor de lo que solía obrar.
Y otros dijeron:
Más bien el sentido de ello es: luego lo devolvimos al Fuego en la imagen más repugnante.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Abū Jaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ ibn Anas, de Abū al-ʿĀliya:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: en la peor imagen, en imagen de cerdo.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: el Fuego.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
al Fuego.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
dijo:
en el Fuego.
Dijo:
Muʾammal nos narró, dijo: nos narró Sufyān, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, dijo:
al Fuego.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo:
(dijo)
al-Ḥasan: el Infierno es su morada.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
dijo:
al-Ḥasan dijo acerca de Su dicho:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: en el Fuego.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo acerca de Su dicho:
( ثُمّ رَدَدْناهُ أسْفَلَ سافِلِينَ )
dijo: al Fuego.
Y la más prioritaria de las opiniones, a mi juicio, en cuanto a su corrección, y la más semejante a la interpretación de la aleya, es la de quien dijo:
Su sentido es: luego lo devolvimos a la edad más vil, a la edad de los seniles cuya razón se ha ido por la decrepitud y la vejez;
y él está en lo más bajo de lo bajo:
en el declinar de la vida y la pérdida de la razón.
Y solo dijimos:
que esta opinión es la más acertada en ello, porque Dios —exaltado sea Su recuerdo— informó acerca de Su creación del hijo de Adán y de Su disposición de él a través de los estados, como argumento con ello contra quienes negaban Su poder de resucitar después de la muerte.
¿Acaso no ves que dice:
( فَمَا يُكَدّبُكَ بَعْدُ بالدّينِ )
esto es: después de estas pruebas? Y es imposible que se argumente contra un pueblo que negaba un significado entre los significados con aquello mismo que ellos negaban. La prueba contra todo pueblo es aquello que no pueden rechazar: lo que contemplan y perciben, o lo que reconocen, aunque no lo perciban.
Y puesto que así era, y que el pueblo negaba el Fuego con el que Dios los amenazaba en la Otra Vida, mientras que eran testigos de la decrepitud y la senilidad tras la juventud y el vigor, se supo que solo argumentó contra ellos con aquello que contemplaban: Su disposición de Su creación y Su traslado de ellos desde el estado de bella conformación, juventud y vigor, hacia la decrepitud, la debilidad y la extinción de la vida, y la aparición de la senilidad.
Notas y Referencias
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