94

La Apertura del Pecho

الشرح Ash-Sharh
Aya 2

Versículo (Español)

[94:2] te he liberado de la carga

Tafsir de At-Tabari

{وَوَضَعۡنَا عَنكَ وِزۡرَكَ} (2) بسم الله الرحمن الرحيم

Dicho acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo: { أَلَمْ نَشْرَحْ لَكَ صَدْرَكَ * وَوَضَعْنَا عَنكَ وِزْرَكَ * الّذِيَ أَنقَضَ ظَهْرَكَ }

Su palabra —exaltada sea Su mención— a Su Profeta Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz, recordándole Sus mercedes para con él y Su beneficencia hacia él, exhortándolo con ello a agradecerle por lo que le ha concedido, para que así merezca de Él un aumento: «¿Acaso no te hemos abierto, oh Muḥammad, el pecho» para la guía, la fe en Dios y el conocimiento de la verdad, ablandándote el corazón y haciéndolo receptáculo de la sabiduría; «y hemos aliviado de ti tu carga», es decir: Y te hemos perdonado lo pasado de tus pecados, y te hemos descargado del peso de los días de la ignorancia en los que estabas; y en la recitación de ʿAbd Allāh —según se ha mencionado— aparece: «وَحَلَلْنا عَنْكَ وِقْرَكَ» «que quebrantaba tu espalda», es decir: lo que cargaba tu espalda hasta debilitarla; y ello procede de su dicho acerca del camello cuando regresa de un viaje: el viaje lo ha debilitado y le ha consumido la carne: «هو نِقْضُ سَفَر». Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los especialistas en interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim, dijo: nos transmitió ʿĪsā; y me contó al-Ḥārith, dijo: nos transmitió al-Ḥasan, dijo: nos transmitió Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios: «y hemos aliviado de ti tu carga», dijo: tu pecado.

Y Su palabra: «que quebrantaba tu espalda», dijo: cargaba tu espalda.

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su palabra: «¿Acaso no te hemos abierto el pecho y hemos aliviado de ti tu carga, que quebrantaba tu espalda?»: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— tenía pecados que lo habían cargado, y Dios se los perdonó.

Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos transmitió Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su palabra: «que quebrantaba tu espalda», dijo: el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— tenía pecados que lo habían cargado, y Dios se los perdonó.

Se me transmitió de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos transmitió ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su palabra: «y hemos aliviado de ti tu carga», es decir: el politeísmo en el que estaba.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su palabra: «¿Acaso no te hemos abierto el pecho y hemos aliviado de ti tu carga?», dijo: le abrió el pecho y le perdonó su pecado, el que tenía antes de que se le hiciera profeta, y así se lo descargó.

Notas y Referencias

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