91

El Sol

الشمس Ash-Shams
Aya 15

Versículo (Español)

[91:15] sin temor por la magnitud de Su castigo.

Tafsir de At-Tabari

{وَلَا يَخَافُ عُقۡبَٰهَا} (15) Y Su dicho: وَلا يَخافُ عقْباها Los especialistas en la interpretación discreparon acerca del sentido de ello, y algunos dijeron: Su significado es: no teme la consecuencia (tabiʿa) de Su aniquilación (damdama) contra ellos. Se menciona a quienes dijeron eso:

Me narró ʿAlī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: وَلا يَخافُ عُقْباها dijo: Dios no teme de nadie consecuencia (tabiʿa).

Me narró Ibrāhīm b. al-Mustamirr, dijo: nos narró ʿUthmān b. ʿAmr, dijo: nos narró ʿUmar b. Marthad, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: وَلا يَخاف عُقْباها dijo: Ese es nuestro Señor —Bendito y Altísimo—; no teme consecuencia alguna por lo que hizo con ellos.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakīʿ, de ʿAmr b. Munabbih —así está en mi libro—, oí a al-Ḥasan recitar: وَلا يَخافُ عُقْباها dijo: Ese es el Señor; hizo eso con ellos y no temió consecuencia alguna.

Me narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de Abī Rajāʾ, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho: وَلا يَخاف عُقْباها dijo: no teme su consecuencia.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: وَلا يَخافُ عُقْباها, es decir: no teme que se le siga con algo por lo que hizo con ellos.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, ambos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: وَلا يَخافُ عُقْباها. Dijo Muḥammad b. ʿAmr en su relato: dijo: Dios no teme su consecuencia. Y dijo al-Ḥārith en su relato: Dios no teme su consecuencia.

Me narró Muḥammad b. Sinān, dijo: nos narró Yaʿqūb, dijo: nos narró Razīn b. Ibrāhīm, de Abī Sulaymān, dijo: oí a Bakr b. ʿAbd Allāh al-Muzanī decir acerca de Su dicho: وَلا يَخافُ عُقْباها: dijo: Dios no teme la consecuencia (tabiʿa).

Y otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: y no temió, el que la desjarretó, su consecuencia; es decir, la consecuencia de su acción que realizó. Se menciona a quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Jābir b. Nūḥ, dijo: nos narró Abū Rawq, dijo: nos narró al-Ḍaḥḥāk: وَلا يَخافُ عُقْباها, dijo: no temió, el que la desjarretó, su consecuencia.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de al-Suddī: وَلا يَخافُ عُقْباها, dijo: no temió, el que la desjarretó, su consecuencia.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de al-Suddī: وَلا يَخافُ عُقْباها, dijo: el que no teme —el que hizo— la consecuencia de lo que hizo.

Y los recitadores discreparon respecto de la lectura de ello: la recitó la mayoría de los recitadores del Ḥijāz y de al-Shām: «فَلا يَخافُ عُقْباها» con faʾ; y así está en sus códices; y la recitó la mayoría de los recitadores de Iraq en las dos ciudades con wāw: وَلا يَخاف عُقْباها, y así está en sus códices.

Y lo correcto en cuanto a ello es: que son dos lecturas conocidas, sin diferencia de sentido; de modo que, con cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta.

Y los recitadores discreparon acerca de la imāla de lo que fuese de las formas con wāw en esta sura y en otras, como Su dicho: وَالقَمَرِ إذَا تَلاها وَما طَحاها y lo semejante; y la mayoría de los recitadores de Kūfa abrían todo ello, e inclinaban (yumīlūn) lo que fuese de las formas con yāʾ, excepto ʿĀṣim y al-Kisāʾī: pues ʿĀṣim abría todo ello, lo que fuese de las formas con wāw y de las formas con yāʾ, sin inclinar nada de ello. Y al-Kisāʾī lo quebraba (yaksiru) todo ello. Y Abū ʿAmr atendía a la coherencia de las terminaciones de las aleyas: si eran coherentes en una sola cosa, inclinaba todas. En cuanto a la mayoría de los recitadores de Medina, no inclinan nada de ello con la imāla intensa, ni lo abren con la apertura intensa, sino entre eso; y lo más elocuente y lo mejor es: que se atienda al comienzo de la sura: si sus terminaciones son con yāʾ, se hace correr toda ella con una imāla no excesiva; y si sus terminaciones son con wāw, se abre y corre toda ella con una apertura no excesiva. Y si un tipo de ello aparece aislado en un lugar, se inclinan las formas con yāʾ con una imāla moderada, y se abren las formas con wāw con una apertura intermedia. Y si se inclinan estas y se abren aquellas, no sería solecismo (laḥn), aunque lo elocuente del habla es lo que hemos descrito en su cualidad.

Notas y Referencias

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