90

La Ciudad

البلد Al-Balad
Aya 13

Versículo (Español)

[90:13] Es liberar [al esclavo] de la esclavitud

Tafsir de At-Tabari

{فَكُّ رَقَبَةٍ} (13) Y Su dicho: ¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada? Dice —exaltado sea Su recuerdo—: ¿Y qué cosa te ha hecho saber, ¡oh Muhammad!, qué es la cuesta escarpada?

Luego, glorificado sea, le aclaró qué es la cuesta escarpada, cuál es la salvación de ella y cuál es el modo de acometerla. Dijo: Acometerla y atravesarla es liberar un cuello de la esclavitud y de la cautividad de la servidumbre, como:

Me contó Ya‘qūb, dijo: nos transmitió Ibn ‘Ulayya, de Abū Rajā’, de al-Ḥasan: «¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada? Liberar un cuello», dijo: Se nos mencionó que no hay musulmán que manumita a un esclavo musulmán sino que ello será su rescate del Fuego.

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada? Liberar un cuello». Se nos mencionó que al Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— se le preguntó acerca de los esclavos: ¿cuál de ellos es de mayor recompensa? Dijo: «El de mayor precio».

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda, dijo: nos transmitió Sālim b. Abī al-Ja‘d, de Ma‘dān b. Abī Ṭalḥa, de Abū Najīḥ, dijo: Oí al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— decir: «Cualquier musulmán que libere a un hombre musulmán, Dios hará que, por cada hueso grande de sus huesos, haya un hueso de los huesos de aquel a quien liberó como rescate del Fuego. Y cualquier mujer musulmana que libere a una mujer musulmana, Dios hará que, por cada hueso de sus huesos, haya un hueso de los huesos de aquella a quien liberó como rescate del Fuego».

Dijo: nos transmitió Sa‘īd, de Qatāda, de Qays al-Judāmī, de ‘Uqba b. ‘Āmir al-Juhanī, que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Quien libere un cuello creyente, ello será su rescate del Fuego».

Nos transmitió Ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos transmitió Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda: «¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada?», luego informó acerca de acometerla y dijo: «Liberar un cuello o alimentar».

Y los recitadores discreparon en la lectura de ello. Lo leyó parte de los recitadores de La Meca y la mayoría de los recitadores de Basora, según Ibn Abī Isḥāq, y entre los kufíes: al-Kisā’ī: «Liberar un cuello o alimentar». Y Abū ‘Amr b. al-‘Alā’ —según me ha llegado— argumentaba en ello con Su dicho: «Luego fue de los que creyeron», como si su sentido fuera: tenía (la capacidad), pero no liberó un cuello ni alimentó; luego fue de los que creyeron. Y lo leyó la mayoría de los recitadores de Medina, Kufa y el Šām: «liberar un cuello» en construcción de iḍāfa, y «o alimentación» en forma de maṣdar.

Y lo correcto en cuanto a ello es: que son dos lecturas conocidas; han leído cada una de ellas sabios entre los recitadores, y el sentido es comprensible. Así pues, con cualquiera de las dos que lea el recitador, acierta. Pues su lectura, cuando se lee en forma verbal, su interpretación es: No acometió la cuesta escarpada: no liberó un cuello ni alimentó; luego fue de los que creyeron. Y «¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada?» es a modo de admiración y magnificación. Esta lectura tiene mejor salida en árabe, porque «alimentación» es un nombre, y Su dicho: «Luego fue de los que creyeron» es un verbo; y los árabes prefieren hacer volver los nombres a nombres semejantes, y los verbos a verbos. Y si la revelación hubiera venido: «luego, si fue de los que creyeron», habría sido mejor y más semejante a «alimentar» y «liberar» que «luego fue». Por eso dije: «Liberar un cuello o alimentar» es más correcto en árabe que la otra, aunque la otra tiene un aspecto conocido. Su aspecto es que se sobreentienda «que» tras «luego», como dijo Ṭarafa b. al-‘Abd:

«¡Ea!, tú que me reprendes: ¿he de presentarme en la refriega *** y presenciar los placeres? ¿Vas a hacerme eterno?»

con el sentido de: «¡Ea!, tú que me reprendes: que me presente en la refriega». Y en su dicho: «que» «presencie» hay una indicación evidente de que está coordinada con otra «que» semejante, que la precedió; ese es el aspecto de su licitud. Y si el discurso se orienta a este aspecto, entonces Su dicho: «liberar un cuello o alimentación» es una explicación de Su dicho: «¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada?», como si se dijera: ¿Y qué te hará saber qué es la cuesta escarpada? Es liberar un cuello o alimentación en un día de hambre, como dijo —glorificado sea—: «¿Y qué te hará saber qué es?» Luego dijo: «Un fuego ardiente», explicando Su dicho: «y su madre será un abismo»; Luego dijo: «¿Y qué te hará saber qué es el abismo? Es un fuego ardiente».

Notas y Referencias

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