9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 41

Versículo (Español)

[9:41] Salgan a combatir, sea que tengan una situación fácil o difícil. Contribuyan por la causa de Dios con sus bienes y luchen, porque es lo mejor para ustedes, si supieran.

Tafsir de At-Tabari

{ٱنفِرُواْ خِفَافٗا وَثِقَالٗا وَجَٰهِدُواْ بِأَمۡوَٰلِكُمۡ وَأَنفُسِكُمۡ فِي سَبِيلِ ٱللَّهِۚ ذَٰلِكُمۡ خَيۡرٞ لَّكُمۡ إِن كُنتُمۡ تَعۡلَمُونَ} (41) La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: { انْفِرُواْ خِفَافاً وَثِقَالاً وَجَاهِدُواْ بِأَمْوَالِكُمْ وَأَنْفُسِكُمْ فِي سَبِيلِ اللّهِ ذَلِكُمْ خَيْرٌ لّكُمْ إِن كُنتُمْ تَعْلَمُونَ }

Los exégetas discreparon acerca del sentido de la ligereza y la pesadez por las que Dios ordenó a quien se hallase en una de ellas salir con él. Unos dijeron: el sentido de la “ligereza” que Dios quiso en este lugar es: la juventud; y el sentido de la “pesadez”: la vejez. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos transmitió Ibn Ḥumayd; dijo: nos transmitió Ḥakkām, de ʿAnbasa, de un hombre, de al-Ḥasan, acerca de Su palabra: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: canosos y jóvenes.

Nos transmitió Ibn Wakīʿ; dijo: nos transmitió Ḥafṣ, de ʿAmr, de al-Ḥasan; dijo: ancianos y jóvenes.

Dijo: nos transmitió Ibn ʿUyayna, de ʿAlī b. Zayd, de Anas, de Abū Ṭalḥa: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: maduros y jóvenes; no oí que Dios excusara a nadie, y salió hacia al-Šām y combatió hasta que murió.

Nos transmitió Ibn Ḥumayd; dijo: nos transmitió Ḥakkām, de ʿAnbasa, de al-Muġīra b. al-Nuʿmān; dijo: había un hombre de al-Naḫaʿ, y era un anciano corpulento; quiso salir a la expedición, pero Saʿd b. Abī Waqqāṣ se lo impidió. Entonces dijo: “Dios dice: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً”. Saʿd le dio permiso, y el anciano fue muerto. Luego ʿUmar preguntó por él, y dijo: “¿Qué fue del anciano que era de Banū Hāšim?”. Le dijeron: “Fue muerto, oh Príncipe de los Creyentes”.

Nos transmitió Ibn Wakīʿ; dijo: nos transmitió Yazīd b. Hārūn, de Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ; dijo: el joven y el anciano.

Dijo: nos transmitió Abū Usāma, de Mālik b. Miġwal, de Ismāʿīl, de ʿIkrima; dijo: el joven y el anciano.

Dijo: nos transmitió al-Muḥāribī, de Ǧuwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: maduros y jóvenes.

Dijo: nos transmitió Ḥaywa Abū Yazīd, de Yaʿqūb al-Qummī, de Ǧaʿfar b. Ḥumayd, de Bišr b. ʿAṭiyya: maduros y jóvenes.

Nos transmitió al-Walīd; dijo: nos transmitió ʿAlī b. Sahl; dijo: nos transmitió al-Walīd b. Muslim, de Bukayr b. Maʿrūf, de Muqātil b. Ḥayyān, acerca de Su palabra: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: jóvenes y maduros.

Me transmitió Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos transmitió Abū ʿĀṣim; dijo: nos transmitió ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: jóvenes y ancianos, y ricos y pobres.

Nos transmitió Bišr; dijo: nos transmitió Yazīd; dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda; dijo: al-Ḥasan dijo: ancianos y jóvenes.

Me transmitió Saʿīd b. ʿAmr; dijo: nos transmitió Baqiyya; dijo: nos transmitió Ǧarīr; dijo: me transmitió Ḥabbān b. Zayd al-Šarʿabī; dijo: salimos con Ṣafwān b. ʿAmr —que era gobernador de Ḥimṣ por parte de al-Afsūs— contra los Ǧarāǧima. Me encontré con un anciano muy mayor, decrépito, cuyas cejas habían caído sobre sus ojos, de la gente de Damasco, sobre su montura entre quienes hacían la incursión. Me acerqué a él y le dije: “¡Oh tío! Dios ya te ha dejado sin excusa”. Dijo: levantó sus cejas y dijo: “¡Oh hijo de mi hermano! Dios nos convocó a salir, ligeros y pesados. A quien Dios ama lo prueba; luego lo devuelve y lo mantiene. Y Dios sólo prueba, de Sus siervos, a quien agradece, es paciente y recuerda, y no adora sino a Dios”.

Nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos transmitió Abū Aḥmad; dijo: nos transmitió Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: todo anciano y todo joven.

Y otros dijeron: el sentido de ello es: ocupados y no ocupados. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos transmitieron Ibn Baššār e Ibn Wakīʿ; dijeron: nos transmitió ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos transmitió Sufyān, de Manṣūr, de al-Ḥakam, acerca de Su palabra: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: ocupados y no ocupados.

Y otros dijeron: su sentido es: salid, ricos y pobres. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos transmitió Ibn Ḥumayd; dijo: nos transmitió Ḥakkām, de ʿAnbasa, de quien se lo mencionó, de Abū Ṣāliḥ: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: ricos y pobres.

Y otros dijeron: su sentido es: con ánimo y sin ánimo. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me transmitió Muḥammad b. Saʿd; dijo: me transmitió mi padre; dijo: me transmitió mi tío; dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su palabra: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dice: salid con ánimo y sin ánimo.

Nos transmitió Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda: خِفافا وَثِقالاً; dijo: con ánimo y sin ánimo.

Y otros dijeron: su sentido es: montados y a pie. Se menciona a quienes dijeron esto:

Nos transmitió ʿAlī b. Sahl; dijo: nos transmitió al-Walīd; dijo: Abū ʿAmr dijo: cuando la salida era hacia los pasos de al-Šām, la gente salía hacia ellos ligeros, montados; y cuando la salida era hacia estas costas, salían hacia ellas ligeros y pesados, montados y a pie.

Y otros dijeron: el sentido de ello es: quien posee una hacienda, y quien no la posee. Se menciona a quienes dijeron esto:

Me transmitió Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: Ibn Zayd dijo, acerca de Su palabra: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; dijo: el “pesado” es el que tiene hacienda: es pesado, detesta que su hacienda se pierda y salir; y el “ligero” es el que no tiene hacienda. Entonces Dios dijo: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً.

Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió al-Muʿtamir, de su padre; dijo: un ḥaḍramí afirmó que se le mencionó que había gente entre la cual quizá alguno estuviera enfermo o fuera mayor, y decía: “Creo —dijo— que no incurro en pecado”. Entonces Dios hizo descender: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً.

Me transmitió Yaʿqūb b. Ibrāhīm; dijo: nos transmitió Ibn ʿUlayya; dijo: nos transmitió Ayyūb, de Muḥammad; dijo: Abū Ayyūb estuvo presente con el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— en Badr; luego no faltó a ninguna expedición de los musulmanes sino estando en otra, salvo un solo año. Y Abū Ayyūb decía: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً; no me encuentro sino ligero o pesado.

Nos transmitió ʿAlī b. Sahl; dijo: nos transmitió al-Walīd b. Muslim; dijo: nos transmitió Ǧarīr, de ʿUṯmān, de Rāšid b. Saʿd, de quien vio a al-Miqdād b. al-Aswad —el jinete del Mensajero de Dios, que Dios le bendiga y le conceda paz— sobre un ataúd de los ataúdes de los cambistas en Ḥimṣ, y le sobresalía de él parte de su osamenta. Le dije: “Dios ya te ha dejado sin excusa”. Dijo: “Nos alcanzó la sura de al-Buḥūṯ: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً”.

Nos transmitió Saʿīd b. ʿAmr al-Sukūnī; dijo: nos transmitió Baqiyya b. al-Walīd; dijo: nos transmitió Ǧarīr; dijo: me transmitió ʿAbd al-Raḥmān b. Maysara; dijo: me transmitió Abū Rāʾid al-Ḥabrānī; dijo: me encontré con al-Miqdād b. al-Aswad —el jinete del Mensajero de Dios, que Dios le bendiga y le conceda paz— sentado sobre un ataúd de los ataúdes de los cambistas en Ḥimṣ; le sobresalía de él parte de su osamenta; quería salir a la expedición. Le dije: “Dios ya te ha dejado sin excusa”. Dijo: “Nos alcanzó la sura de al-Buḥūṯ: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً”.

Dijo Abū Ǧaʿfar: La opinión más acertada para nosotros en esto es decir: que Dios —ensalzado sea Su recuerdo— ordenó a los creyentes salir para combatir a Sus enemigos en Su senda, ligeros y pesados. En “ligeros” entra todo aquel a quien le resulta fácil salir por la fuerza de su cuerpo para ello, la salud de su constitución y su juventud; y quien dispone de holgura de bienes y de tiempo libre de ocupaciones, y es capaz de proveerse de montura y cabalgadura. Y en “pesados” entra todo aquel que sea lo contrario: de cuerpo débil, enfermo o achacoso; y quien posee bienes y está ocupado con hacienda y sustento; y quien no tiene montura ni cabalgadura; así como el anciano, el de edad y el que tiene dependientes. Y puesto que en “ligeros” y “pesados” entran, de entre los atributos que hemos descrito, quienes hemos mencionado, y Dios —glorificado sea— no especificó en el Libro una clase excluyendo otra, ni lo hizo por lengua del Mensajero —que Dios le bendiga y le conceda paz—, ni estableció una prueba de particularización, se impone decir: que Dios —glorificado sea— ordenó a los creyentes, de entre los compañeros de Su Mensajero, salir al yihād en Su senda, ligeros y pesados, con Su Mensajero —que Dios le bendiga y le conceda paz—, en toda circunstancia de ligereza y de pesadez.

Nos transmitió Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos transmitió Abū Aḥmad; dijo: nos transmitió Isrāʾīl, de Saʿīd b. Masrūq, de Muslim b. Ṣubayḥ, que dijo: Lo primero que descendió de Barāʾa fue: انْفِرُوا خِفافا وَثِقالاً.

Nos transmitió Ibn Wakīʿ; dijo: nos transmitió mi padre, de Sufyān, de su padre, de Abū al-Ḍuḥā: lo mismo.

Nos transmitió al-Ḥāriṯ; dijo: nos transmitió al-Qāsim; dijo: nos transmitió Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧarīr, de Muǧāhid; dijo: En verdad, lo primero que descendió de Barāʾa fue: لَقَدْ نَصَرَكُمُ اللّهُ فِي مَوَاطِنَ كَثِيرةٍ; dijo: les hace conocer Su auxilio y los dispone para la expedición de Tabūk.

La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: وجَاهَدُوا بأمْوَالِكمْ وأنفُسِكُمْ فِي سَبِيلِ اللّهِ ذلِكُمْ خَيْرٌ لَكُمْ إنْ كُنْتُمْ تعْلَمُونَ.

Dice —ensalzado sea Su recuerdo— a los creyentes en Él y en Su Mensajero, de entre los compañeros del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—: Combatid, oh creyentes, a los incrédulos con vuestros bienes: gastadlos en combatirlos por la religión de Dios que Él os ha legislado, hasta que se sometan a vosotros y entren en ella, de buen grado o por fuerza; o bien os entreguen la yizya de propia mano, humillados, si son gente del Libro; o los matéis. Y {وَأَنفُسِكُمۡ} dice: y con vuestras personas: combatidlos con vuestras manos; Dios los humillará y os dará la victoria sobre ellos. {ذَٰلِكُمۡ خَيۡرٞ لَّكُمۡ} dice: Esto que os ordeno —salir en la senda de Dios, ligeros y pesados, y combatir a Sus enemigos con vuestros bienes y vuestras personas— es mejor para vosotros que aferraros pesadamente a la tierra cuando se os convoca, permanecer apegados a ella y contentaros con lo poco del disfrute de la vida mundanal en sustitución de la Otra, si sois de los que poseen conocimiento de la realidad de lo que se os ha aclarado acerca de la excelencia del yihād en la senda de Dios sobre el quedarse sentado y abstenerse de él.

Notas y Referencias

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