9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 30

Versículo (Español)

[9:30] Dicen [algunos] judíos: "‘Uzeir es el hijo de Dios", y los cristianos dicen: "El Mesías es el hijo de Dios". Estas son solo palabras [sin fundamento] que salen de sus bocas, asemejándose por ello a los incrédulos que los precedieron. ¡Que Dios los destruya! ¡Cómo pueden ser tan desviados!

Tafsir de At-Tabari

{Y dijeron los judíos: «ʿUzayr es hijo de Dios», y dijeron los cristianos: «El Mesías es hijo de Dios». Eso es lo que dicen con sus bocas. Imitan el dicho de quienes descreyeron antes. ¡Que Dios los combata! ¿Cómo se desvían?} (30) La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Y dijeron los judíos: «ʿUzayr es hijo de Dios», y dijeron los cristianos: «El Mesías es hijo de Dios». Eso es lo que dicen con sus bocas. Imitan el dicho de quienes descreyeron antes. ¡Que Dios los combata! ¿Cómo se desvían?}

Los exégetas discreparon acerca de quién fue el que dijo: «ʿUzayr es hijo de Dios». Unos dijeron: eso lo dijo un solo hombre, a saber, Finḥāṣ. Relato de quienes dijeron eso:

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, dijo: escuché a ʿAbd Allāh b. ʿUbayd b. ʿUmayr, acerca de Su dicho: {Y dijeron los judíos: «ʿUzayr es hijo de Dios»}, dijo: lo dijo un solo hombre; dijeron: que su nombre era Finḥāṣ; y dijeron: él es quien dijo: «Ciertamente Dios es pobre y nosotros somos ricos».

Otros dijeron: antes bien, fue dicho de un grupo de ellos. Relato de quienes dijeron eso:

Nos transmitió Abū Kurayb, dijo: nos transmitió Yūnus b. Bukayr, dijo: nos transmitió Muḥammad b. Isḥāq, dijo: me transmitió Muḥammad b. Abī Muḥammad, liberto de Zayd b. Thābit, dijo: me transmitió Saʿīd b. Jubayr —o ʿIkrima—, de Ibn ʿAbbās, dijo: vinieron al Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— Salām b. Mishkam, Nuʿmān b. Awfā, Shās b. Qays y Mālik b. al-Ṣayf, y dijeron: «¿Cómo vamos a seguirte si has abandonado nuestra qibla, y tú no afirmas que ʿUzayr es hijo de Dios?» Entonces fue revelado, acerca de lo que dijeron: {Y dijeron los judíos: «ʿUzayr es hijo de Dios», y dijeron los cristianos: «El Mesías es hijo de Dios»...} hasta: {¿Cómo se desvían?}

Me transmitió Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {Y dijeron los judíos: «ʿUzayr es hijo de Dios»}. Y sólo dijeron: «es hijo de Dios» porque ʿUzayr estaba entre la Gente del Libro, y la Torá estaba en su poder: obraban conforme a ella cuanto Dios quiso que obrasen; luego la extraviaron y obraron sin la verdad. Y el Arca estaba entre ellos. Cuando Dios vio que habían extraviado la Torá y obraban según las pasiones, Dios les retiró el Arca, les hizo olvidar la Torá y la borró de sus pechos; y Dios les envió una enfermedad, de modo que se les soltaron los vientres, hasta el punto de que el hombre caminaba con su hígado [a cuestas], hasta que olvidaron la Torá y fue borrada de sus pechos, estando entre ellos ʿUzayr. Permanecieron cuanto Dios quiso que permanecieran después de que la Torá fue borrada de sus pechos. Y ʿUzayr era antes uno de sus sabios. Entonces ʿUzayr invocó a Dios y se entregó a la súplica para que le devolviera lo que había sido borrado de su pecho de la Torá. Y mientras él oraba, suplicando a Dios, descendió una luz de Dios y entró en su interior, y le volvió aquello de la Torá que se había ido de su interior. Entonces proclamó entre su gente y dijo: «¡Oh pueblo mío! Dios me ha dado la Torá y me la ha devuelto». Y se puso a enseñarles; permanecieron cuanto Dios quiso mientras él les enseñaba. Luego el Arca descendió después de eso, tras haberles sido retirada. Cuando vieron el Arca, cotejaron lo que había en ella con aquello que ʿUzayr les enseñaba, y lo hallaron igual. Entonces dijeron: «¡Por Dios! A ʿUzayr no se le ha dado esto sino porque es hijo de Dios».

Me transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: {Y dijeron los judíos: «ʿUzayr es hijo de Dios»}. Sólo dijeron eso porque los amalecitas se impusieron sobre ellos, los mataron, tomaron la Torá, y se fueron los sabios que quedaban; entonces enterraron los libros de la Torá en las montañas. Y ʿUzayr era un muchacho que se entregaba al culto en las cimas de las montañas; no descendía sino el día de la fiesta. Y el muchacho se echó a llorar y decía: «Señor mío, has dejado a los Hijos de Israel sin sabio». Y no cesó de llorar hasta que se le cayeron las pestañas. Descendió una vez para la fiesta, y cuando regresó, he aquí que había una mujer que se le apareció junto a una tumba de aquellas tumbas, llorando y diciendo: «¡Oh quien me alimentaba! ¡Oh quien me vestía!». Él le dijo: «¡Ay de ti! ¿Quién te alimentaba, te vestía, te daba de beber y te beneficiaba antes de este hombre?». Ella dijo: «Dios». Él dijo: «Pues Dios está vivo, no ha muerto». Ella dijo: «¡Oh ʿUzayr! ¿Y quién enseñaba a los sabios antes de los Hijos de Israel?». Él dijo: «Dios». Ella dijo: «Entonces, ¿por qué lloras por ellos?». Cuando supo que había sido refutado, se dio la vuelta y se marchó. Entonces ella lo llamó y dijo: «¡Oh ʿUzayr! Cuando amanezcas mañana, ve al río tal y tal, báñate en él, luego sal y reza dos rakʿas; te vendrá un anciano: lo que te dé, tómalo». Cuando amaneció, ʿUzayr se dirigió a aquel río, se bañó en él, luego salió y rezó dos rakʿas. Entonces vino a él el anciano y le dijo: «Abre tu boca». Él abrió su boca, y le arrojó dentro algo semejante a una gran brasa, reunida como si fueran frascos, tres veces. Y ʿUzayr regresó siendo de los más sabios de la gente en la Torá. Y dijo: «¡Oh Hijos de Israel! Ciertamente os he traído la Torá». Ellos dijeron: «¡Oh ʿUzayr! No eras mentiroso». Entonces se dispuso y ató a cada dedo suyo un cálamo, y escribió con todos sus dedos; y escribió toda la Torá. Cuando regresaron los sabios, se les informó del asunto de ʿUzayr. Entonces aquellos sabios sacaron sus libros de la Torá que habían enterrado en las montañas —estaban en vasijas enterradas—, y los cotejaron con la Torá de ʿUzayr, y la hallaron igual. Entonces dijeron: «Dios no te ha dado esto sino porque tú eres su hijo».

Los recitadores discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los recitadores de Medina y algunos de los mequíes y los kufíes lo leyeron: «{Y dijeron los judíos: ʿUzayr hijo de Dios}» sin nunación en «ʿUzayr». Y algunos de los mequíes y los kufíes lo leyeron: {ʿUzayrٌ hijo de Dios} con nunación en «ʿUzayr». Dijo: es un nombre declinable aunque sea extranjero, por su ligereza; y, además, no está en iḍāfa a Dios, de modo que queda como el dicho de quien dice: «Zayd b. ʿAbd Allāh», y puso «hijo» en lugar del predicado. Si estuviera en iḍāfa a Dios, entonces el modo correcto —si «hijo» fuese predicado— sería la declinación y la nunación; ¿cómo no, si está en iḍāfa a otro que no es su padre? En cuanto a quien dejó la nunación de «ʿUzayr», fue porque la bāʾ de «ibn» es consonante, junto con la nunación consonante, y se encontraron dos consonantes; entonces se suprimió la primera de ellas por resultar pesado vocalizarla. Dijo el rajazista:

لَتَجِدَنّي بالأَمِيرِ بَرّا *** وبالقَناةِ مِدْعَسا مِكَرا

*** إذا غَطَيْفُ السّلَمِيّ فَرّا ***

Y suprimió la nūn por la consonante que la seguía.

Dijo Abū Jaʿfar: la más correcta de las dos lecturas en esto es la lectura de quien recita: {ʿUzayrٌ hijo de Dios} con nunación en «ʿUzayr», porque los árabes no nunan los nombres cuando «hijo» es un adjetivo del nombre, como cuando dicen: «Este es Zayd b. ʿAbd Allāh». Aquí pretendían informar acerca de ʿUzayr de que es hijo de Dios, y no pretendían hacer de «hijo» un adjetivo suyo. «Hijo» en este lugar es predicado de ʿUzayr, porque aquellos de quienes Dios mencionó que dijeron eso, sólo informaban acerca de ʿUzayr de que era así, aunque al decirlo mentían contra Dios e inventaban. Y Su dicho: {Y dijeron los cristianos: «El Mesías es hijo de Dios». Eso es lo que dicen con sus bocas. Imitan el dicho de quienes descreyeron antes} quiere decir: el dicho de los judíos: {ʿUzayr es hijo de Dios}. Dice: la atribución de estos, en su mentira contra Dios y su calumnia contra Él, y su atribución al Mesías de que es hijo de Dios, es como la mentira de los judíos y su calumnia contra Dios al atribuir a ʿUzayr que es hijo de Dios. Y no conviene que Dios tenga hijo —glorificado sea—; antes bien, Suyo es cuanto hay en los cielos y en la tierra: todos Le son devotos.

Y en el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los exégetas. Relato de quienes dijeron eso:

Me transmitió al-Muthannā, dijo: nos transmitió Abū Ṣāliḥ, dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {Imitan el dicho de quienes descreyeron antes}, dijo: «se asemejan».

Nos transmitió Bishr, dijo: nos transmitió Yazīd, dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {Imitan el dicho de quienes descreyeron antes}: los cristianos imitaron el dicho de los judíos antes que ellos.

Me transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī: {Imitan el dicho de quienes descreyeron antes}: los cristianos imitan el dicho de los judíos acerca de ʿUzayr.

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: nos transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj: {Imitan el dicho de quienes descreyeron antes}, dijo: los cristianos imitan el dicho de los judíos.

Me transmitió Muḥammad b. Saʿd, dijo: me transmitió mi padre, dijo: me transmitió mi tío, dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {Imitan el dicho de quienes descreyeron antes}, dijo: dijeron lo mismo que dijo la gente de los ídolos.

Y se ha dicho: el sentido de ello es: que reproducen con su dicho el dicho de la gente de religiones que dijeron: «al-Lāt, al-ʿUzzā y Manāt, la tercera, la otra».

Los recitadores discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los recitadores del Ḥijāz y de Irak lo leyeron: «يُضَاهُونَ» sin hamza. Y ʿĀṣim lo leyó: «يُضَاهِئُونَ» con hamza, y es una lengua de Thaqīf. Son dos lenguas. Se dice: ḍāhaytuhu ʿalā kadhā uḍāhīhi muḍāhātan, y ḍāhaʾtuhu ʿalayhi muḍāhaʾatan, cuando lo secundas en ello y lo ayudas.

Dijo Abū Jaʿfar: lo correcto en la lectura de ello es dejar la hamza, porque es la lectura difundida en la recitación de las metrópolis y la lengua más elocuente.

En cuanto a Su dicho: {¡Que Dios los combata!} su sentido, según lo transmitido de Ibn ʿAbbās, es lo siguiente:

Me transmitió al-Muthannā, dijo: nos transmitió Abū Ṣāliḥ, dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {¡Que Dios los combata!}, dijo: «Dios los maldiga»; y todo «قتل» en el Corán es maldición.

E Ibn Jurayj dijo acerca de ello lo siguiente:

Nos transmitió al-Qāsim, dijo: nos transmitió al-Ḥusayn, dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, acerca de Su dicho: {¡Que Dios los combata!} esto se refiere a los cristianos; es una expresión del habla de los árabes.

En cuanto a los conocedores del habla de los árabes, dicen que su sentido es: «¡Que Dios los mate!». Y los árabes dicen: «قاتعك الله» y «قاتعها الله» con el sentido de: «قاتلك الله». Dijeron: «قاتعك الله» es más leve que «قاتله الله». Y han mencionado que dicen: «شاقاه الله ما باقاه», queriendo decir: «أشقاه الله ما أبقاه». Dijeron: y el sentido de Su dicho {¡Que Dios los combata!} es uno con Su dicho: {¡Perezcan los conjeturadores!} y {¡Perezcan los compañeros del foso!}: es decir, con el sentido de la exclamación admirativa. Si lo que dijeron es como dijeron, entonces pertenece al habla rara que vino contra el uso analógico, porque «فاعلت» apenas viene como verbo sino de dos, como cuando dicen: «disputé con fulano» y «combatí con él», y cosas semejantes. Y han sostenido que el dicho de ellos: «عافاك الله منه», y que su sentido es: «أعفاك الله», como súplica para aquel por quien se ruega, para que Dios lo libre del mal.

Y Su dicho: {¿Cómo se desvían?} quiere decir: ¿hacia qué dirección se los lleva y de qué modo se apartan?, ¿cómo son desviados de la verdad?, y ya hemos expuesto eso con sus testimonios anteriormente.

Notas y Referencias

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