El Arrepentimiento
التوبة At-TawbahVersículo (Español)
[9:2] [Los que combatieron a los musulmanes en la península árabe] pueden transitar [con libertad y seguridad] por la tierra cuatro meses. Sepan que no podrán eludir a Dios, porque será Dios Quien afrente a los que se negaron a creer.
Tafsir de At-Tabari
{Y recorred, pues, la tierra durante cuatro meses, y sabed que no podréis frustrar a Allah, y que Allah es quien humilla a los incrédulos} (2)
{ Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis * Así pues, recorred la tierra durante cuatro meses, y sabed que no podréis frustrar a Allah, y que Allah es quien humilla a los incrédulos }
Con ello quiere decir —glorificado sea Su elogio— en Su dicho:
«Exención por parte de Allah y de Su Mensajero»: esta es una exención por parte de Allah y de Su Mensajero. Y «exención» está en nominativo por un elíptico, que es «esta», como en Su dicho: «Una sura que hemos hecho descender», en nominativo por un elíptico que es «esta». Y si alguien dijera: «Exención» está en nominativo por el elemento retomado de su mención en Su dicho: «hacia aquellos con quienes pactasteis», y la hiciera como lo definido que eleva lo que viene después, puesto que, por su complemento —que es Su dicho: «por parte de Allah y de Su Mensajero»— se ha vuelto como lo definido; y el sentido del discurso pasó a ser: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis», ello sería una vía no rechazada en su corrección, aunque la primera opinión me resulta más grata, porque es propio de los árabes elidir, para todo objeto presente —sea indefinido o definido—, ese demostrativo: «este» y «esta». Así, cuando ven algo bello dicen: «¡Bello, por Allah!», y cuando ven algo feo: «¡Feo, por Allah!», queriendo decir: «Esto es bello, por Allah», y «Esto es feo, por Allah». Por ello escogí la primera opinión.
Y dijo: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos con quienes pactasteis», y el sentido es: hacia aquellos con quienes el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— pactó de entre los asociadores. Pues los pactos entre los musulmanes y los asociadores en tiempos del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— no los concertaba sino el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— o quien los concertara por su orden; pero se dirigió a los creyentes con ello por su conocimiento de su sentido, y porque los contratos del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— para su comunidad eran sus contratos, ya que ellos estaban complacidos con todos sus actos respecto de ellos, y sometidos a sus acuerdos sobre ellos; así, su contrato sobre ellos vino a ser como sus contratos sobre sí mismos. Por eso dijo: «hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis», dado que el contrato y el pacto eran del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—.
Los exégetas discreparon acerca de a quién Allah y Su Mensajero se desentendieron del pacto que había entre él y el Mensajero, de entre los asociadores, permitiéndole recorrer la tierra durante cuatro meses.
Unos dijeron: eran dos clases de asociadores: una de ellas, cuya duración del pacto entre él y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— era menor de cuatro meses, y se le concedió el plazo de recorrer la tierra cuatro meses; y la otra, cuya duración del pacto era sin término fijado, y se le redujo a cuatro meses para que buscase lo conveniente para sí; luego, tras ello, sería guerra contra Allah, Su Mensajero y los creyentes: se le daría muerte dondequiera que se le alcanzase y se le tomaría cautivo, salvo que se arrepintiese.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Humayd; dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq; dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq —que Allah esté complacido con él— como encargado del ḥaŷŷ del año nueve, para que estableciera para la gente su peregrinación, mientras la gente de la idolatría permanecía en sus posiciones de su peregrinación. Salió Abū Bakr y con él quienes estaban con él de los musulmanes.
Y descendió la sura de Barā’a anulando lo que había entre el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y los asociadores del pacto en el que estaban entre él y ellos: que no se impidiera de la Casa a nadie que acudiera a ella, y que nadie temiera en el mes sagrado. Y eso era un pacto general entre él y la gente de la idolatría. Y, además de ello, había pactos particulares entre el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y tribus de los árabes, con término fijado. Así descendió acerca de ello, y acerca de quienes se quedaron atrás de entre los hipócritas en Tabūk, y acerca de lo que dijeron algunos de ellos. Allah desveló en ella los secretos íntimos de gentes que ocultaban algo distinto de lo que mostraban: de ellos hubo quienes se nos nombraron, y de ellos hubo quienes no se nos nombraron.
Entonces dijo: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis», es decir, para la gente del pacto general de entre la idolatría de los árabes: «Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses…»… hasta Su dicho: «que Allah está exento de los asociadores, y Su Mensajero», es decir, después de esta peregrinación.
Otros dijeron: más bien, el plazo que Allah —poderoso y majestuoso— concedió para recorrer la tierra durante cuatro meses fue para quien, de entre los asociadores, tenía un pacto entre él y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—. En cuanto a quien no tenía pacto del Mensajero, su plazo fue de cincuenta noches: veinte de Ḏū l-Ḥiŷŷa y todo Muḥarram.
Dijeron: y ello fue así porque el plazo de quienes no tenían pacto era hasta la expiración de los meses sagrados, como dijo Allah: «Y cuando hayan expirado los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que los encontréis…», la aleya.
Dijeron: y la proclamación de Barā’a fue el día de la Peregrinación Mayor; y ese es el día del Sacrificio según unos, y según otros: el día de ʿArafa; y eso suma cincuenta días.
Dijeron: en cuanto al aplazamiento de los cuatro meses, fue para la gente del pacto entre ellos y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— desde el día en que descendió Barā’a.
Dijeron: y descendió a comienzos de Šawwāl, y el término de su plazo fue la expiración de los meses sagrados.
Y algunos de quienes sostenían esta opinión decían: el inicio del aplazamiento fue uno para ambos grupos —esto es, el que tenía pacto y el que no lo tenía—, salvo que el plazo del que tenía pacto era de cuatro meses, y el del que no tenía pacto era la expiración de los meses sagrados, esto es, el fin de Muḥarram.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró al-Muṯannā; dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ; dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis. Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses». Dijo: Allah fijó para quienes pactaron con Su Mensajero cuatro meses para que recorrieran donde quisieran; y fijó el plazo de quien no tenía pacto en la expiración de los meses sagrados, desde el día del Sacrificio hasta la expiración de Muḥarram: eso son cincuenta noches. Y cuando expiren los meses sagrados, le ordenó que desenvainara la espada contra quien había pactado.
Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās; dijo: Cuando descendió «Exención por parte de Allah…»… hasta: «y que Allah es quien humilla a los incrédulos», quiere decir: exención respecto de los asociadores que tenían pacto, el día en que descendió Barā’a. Así, hizo que el plazo de quien tenía pacto antes de que descendiera Barā’a fuera de cuatro meses, y les ordenó recorrer la tierra cuatro meses. E hizo que el plazo de los asociadores que no tenían pacto antes de que descendiera Barā’a fuera la expiración de los meses sagrados.
Y la expiración de los meses sagrados, desde el día en que se proclamó Barā’a hasta la expiración de Muḥarram, son cincuenta noches: veinte de Ḏū l-Ḥiŷŷa y treinta de Muḥarram.
Y cuando «hayan expirado los meses sagrados» hasta Su dicho: «y acechadlos en todo lugar de emboscada», quiere decir: no quedó para nadie de los asociadores pacto ni protección desde que descendió Barā’a y expiraron los meses sagrados. Y el plazo de quien tenía pacto de entre los asociadores antes de que descendiera Barā’a fue de cuatro meses desde el día en que se proclamó Barā’a hasta diez de comienzos de Rabīʿ al-Āḫir: eso son cuatro meses.
Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraŷ; dijo: oí a Abū Muʿāḏ; dijo: nos narró ʿUbayd b. Sulaymān; dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis»: antes de que descendiera Barā’a, pactó con gente de los asociadores de La Meca y de otros. Entonces descendió Barā’a de Allah hacia todo aquel de los asociadores que te hubiera pactado: “Yo anulo el pacto entre tú y ellos; les concedo cuatro meses para que recorran la tierra donde quieran, seguros; y el plazo de quien no tenía pacto entre él y el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— es la expiración de los meses sagrados desde el día en que se proclamó Barā’a; y se proclamó el día del Sacrificio: fueron veinte de Ḏū l-Ḥiŷŷa y treinta de Muḥarram; eso son cincuenta noches”. Allah ordenó a Su Profeta que, cuando expirara Muḥarram, desenvainara la espada contra quien no tenía pacto con el Profeta de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: darles muerte hasta que entrasen en el Islam. Y ordenó respecto de quien tenía pacto que, cuando expiraran cuatro meses desde el día del Sacrificio, también desenvainara la espada contra ellos: darles muerte hasta que entrasen en el Islam. Así, el plazo de quien no tenía pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— fue de cincuenta noches desde el día del Sacrificio; y el plazo de quien tenía pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— fue de cuatro meses desde el día del Sacrificio hasta que quedaran diez días de Rabīʿ al-Āḫir.
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero…» hasta Su dicho: «Y anuncia a quienes han negado con un castigo doloroso». Dijo: se nos mencionó que ʿAlī proclamó el anuncio, y que Abū Bakr —que Allah esté complacido con ambos— fue puesto al frente de los peregrinos. Fue el año en que peregrinaron musulmanes y asociadores, y los asociadores no peregrinaron después de ese año.
Su dicho: «aquellos de los asociadores con quienes pactasteis…» hasta Su dicho: «hasta su término». Dijo: son los asociadores de Qurayš con quienes el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— pactó en el tiempo de al-Ḥudaybiya; y quedaban de su término cuatro meses después del día del Sacrificio. Allah ordenó a Su Profeta que cumpliera su pacto hasta su término; y para quien no tenía pacto, hasta la expiración de Muḥarram. Y se devolvió a cada poseedor de pacto su pacto, y se ordenó combatirlos hasta que atestiguaran que no hay divinidad sino Allah y que Muḥammad es el Mensajero de Allah; y no se aceptaría de ellos sino eso.
Otros dijeron: el inicio del aplazamiento de los asociadores fue de cuatro meses, y su término para todos ellos fue uno solo.
Dijeron: su inicio fue el día de la Peregrinación Mayor, y su término fue al expirar diez de Rabīʿ al-Āḫir.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal; dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis». Dijo: cuando descendió esta aleya, se desentendió del pacto de todo asociador, y no se pactó después sino con quien ya había pactado, y se mantuvo para todos su término. «Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses»: para quien entraba en su pacto dentro de ellos: desde diez de Ḏū l-Ḥiŷŷa, Muḥarram, Ṣafar, el mes de Rabīʿ al-Awwal, y diez de Rabīʿ al-Āḫir.
Me narró al-Ḥāriṯ; dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz; dijo: nos narró Abū Maʿšar; dijo: nos narró Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī y otros; dijeron: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a Abū Bakr como encargado de la temporada del año nueve, y envió a ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con él— con treinta o cuarenta aleyas de Barā’a. Las recitó a la gente, concediendo a los asociadores cuatro meses para recorrer la tierra. Les recitó Barā’a el día de ʿArafa: el plazo de los asociadores fue veinte de Ḏū l-Ḥiŷŷa, Muḥarram, Ṣafar, el mes de Rabīʿ al-Awwal y diez de Rabīʿ al-Āḫir. Y se las recitó en sus lugares.
Y dijo: “No peregrinará después de este año nuestro ningún asociador, ni circunvalará la Casa desnudo”.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda: «Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses»: veinte de Ḏū l-Ḥiŷŷa, Muḥarram, Ṣafar, Rabīʿ al-Awwal y diez de Rabīʿ al-Āḫir; ese era su pacto entre ellos.
Nos narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naŷīḥ, de Muŷāhid: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero» hacia la gente del pacto: Ḫuzāʿa, Mudliŷ, y quienes tuvieran pacto además de ellos. El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— regresó de Tabūk cuando terminó, y quiso peregrinar.
Luego dijo: “Los asociadores asisten y circunvalan desnudos; no me agrada peregrinar hasta que eso no ocurra”.
Así envió a Abū Bakr y a ʿAlī —que Allah esté complacido con ambos—, y ambos recorrieron a la gente en Ḏū l-Maŷāz, en sus lugares donde comerciaban y en todas las temporadas; y anunciaron a los poseedores de pacto que estarían seguros cuatro meses: son los meses consecutivos, veinte del final de Ḏū l-Ḥiŷŷa hasta que quedaran diez días de Rabīʿ al-Āḫir; luego no tendrían pacto. Y anunciaron a toda la gente el combate, salvo que creyeran.
Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥaŷŷāŷ, de Ibn Ŷurayŷ, de Muŷāhid, acerca de Su dicho: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis». Dijo: la gente del pacto: Mudliŷ, los árabes con quienes pactó, y quien tuviera pacto.
Dijo: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— regresó de Tabūk cuando terminó y quiso peregrinar.
Luego dijo: “Asisten a la Casa asociadores que circunvalan desnudos; no me agrada peregrinar hasta que eso no ocurra”.
Así envió a Abū Bakr y a ʿAlī —que Allah esté complacido con ambos—, y ambos recorrieron a la gente en Ḏū l-Maŷāz, en sus lugares donde comerciaban y en toda la temporada; y anunciaron a los poseedores de pacto que estarían seguros cuatro meses, en los meses sagrados consecutivos que expiran: veinte del final de Ḏū l-Ḥiŷŷa hasta que quedaran diez días de Rabīʿ al-Āḫir; luego no tendrían pacto. Y anunciaron a toda la gente el combate, salvo que creyeran. Entonces la gente creyó en su totalidad en aquel momento, y nadie recorrió.
Y dijo: cuando regresó de aṭ-Ṭā’if partió de inmediato; y combatió en Tabūk después de haber llegado a Medina.
Otros, de quienes dijeron: “El inicio del plazo para todos los asociadores y su término fue uno”, dijeron: su inicio fue el día en que descendió Barā’a, y su término fue al expirar los meses sagrados, esto es, al terminar Muḥarram.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de al-Azharī: «Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses». Dijo: descendió en Šawwāl; así, estos cuatro meses son: Šawwāl, Ḏū l-Qaʿda, Ḏū l-Ḥiŷŷa y Muḥarram.
Otros dijeron: el aplazamiento de Allah de los cuatro meses para que los asociadores recorrieran la tierra fue solo para quien tenía un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuya duración era menor de cuatro meses. En cuanto a quien tenía un pacto cuya duración era mayor de cuatro meses, se le ordenó —que Allah le bendiga y le conceda paz— completar su pacto hasta su término.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar; dijo: al-Kalbī dijo: los cuatro meses fueron solo para quien tenía un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— por menos de cuatro meses, y se le completó hasta cuatro. Y quien tenía un pacto por más de cuatro meses es aquel respecto del cual se ordenó completar su pacto.
Y dijo: «Cumplidles su pacto hasta su término».
Dijo Abū Ŷaʿfar —que Allah tenga misericordia de él—: La opinión más digna de ser correcta en esto es la de quien dijo: el plazo que Allah fijó para la gente del pacto de entre los asociadores, y en el que les permitió recorrer la tierra por Su dicho: «Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses», es únicamente para la gente del pacto que se confabuló contra el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y quebrantó su pacto antes de que expirara su término. En cuanto a quienes no quebrantaron su pacto ni se confabularon contra él, Allah —glorificado sea Su elogio— ordenó a Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— completar el pacto entre él y ellos hasta su término, por Su dicho: «Excepto aquellos de los asociadores con quienes pactasteis, y luego no os disminuyeron nada ni apoyaron a nadie contra vosotros: cumplidles, pues, su pacto hasta su término. En verdad, Allah ama a los temerosos».
Y si alguien supusiera que el dicho de Allah —exaltado sea Su recuerdo—: «Y cuando hayan expirado los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que los encontréis» indica lo contrario de lo que hemos dicho, por cuanto ello informaría de que la obligación para los creyentes, tras la expiración de los meses sagrados, era matar a todo asociador, la cuestión no es como supuso. Pues la aleya que sigue a esa indica la corrección de lo que hemos dicho y la invalidez de lo que supuso quien supuso que la expiración de los meses sagrados hacía lícito matar a todo asociador, tuviera o no tuviera pacto del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—.
Y ello es Su dicho: «¿Cómo habría para los asociadores un pacto ante Allah y ante Su Mensajero, salvo aquellos con quienes pactasteis junto a la Mezquita Sagrada? Mientras se mantengan rectos con vosotros, manteneos rectos con ellos. En verdad, Allah ama a los temerosos». Estos son asociadores, y Allah ordenó a Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y a los creyentes mantenerse rectos con ellos en su pacto mientras ellos se mantuvieran rectos con ellos, dejando de quebrantar su paz y dejando de apoyar a su enemigo contra ellos.
Además, en las noticias concordantes del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— consta que, cuando envió a ʿAlī —que Allah esté complacido con él— con Barā’a a la gente de los pactos entre él y ellos, le ordenó, entre lo que le ordenó proclamar entre ellos, que quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, su pacto sería hasta su término. Esto es la prueba más clara de la corrección de lo que hemos dicho: Allah no ordenó a Su Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— quebrantar el pacto de un pueblo con quienes había pactado hasta un plazo, si se mantuvieron firmes en su pacto sin quebrantarlo; y que solo concedió cuatro meses a quien ya había quebrantado su pacto antes del aplazamiento, o a quien tenía un pacto sin término fijado. En cuanto a quien tenía un término de pacto fijado y no dio, por su quebranto, vía contra sí mismo, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— estaba ordenado a completar su pacto hasta el límite de su plazo. Con ello envió a su pregonero a proclamarlo entre la gente de la temporada, de entre los árabes.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos narró Abū Aḥmad; dijo: nos narró Qays, de Muġīra, de aš-Šaʿbī; dijo: me narró Muḥarrir b. Abī Hurayra, de Abū Hurayra —que Allah esté complacido con él—, que dijo: Estuve con ʿAlī —que Allah esté complacido con él— cuando el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— lo envió a proclamar; y cuando su voz se quedaba ronca, yo proclamaba.
Dije: ¿con qué proclamabais?
Dijo: con cuatro cosas: que nadie circunvalara la Kaʿba desnudo; que quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, su pacto sería hasta su término; que no entraría en el Paraíso sino un alma creyente; y que no peregrinaría después de este año nuestro ningún asociador.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró ʿAffān; dijo: nos narró Qays b. ar-Rabīʿ; dijo: nos narró aš-Šaybānī, de aš-Šaʿbī; dijo: nos informó al-Muḥarrir b. Abī Hurayra, de su padre; dijo: Estuve con ʿAlī —que Allah esté complacido con él—, y mencionó algo semejante, salvo que dijo: «y quien tuviera entre él y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— un pacto, su pacto sería hasta su plazo».
Y Šuʿba ha transmitido este ḥadīṯ, y discrepó de Qays respecto del plazo.
Así, me narraron Yaʿqūb b. Ibrāhīm y Muḥammad b. al-Muṯannā; dijeron: nos narró ʿUṯmān b. ʿUmar; dijo: nos narró Šuʿba, de al-Muġīra, de aš-Šaʿbī, de al-Muḥarrir b. Abī Hurayra, de su padre; dijo: Estuve con ʿAlī cuando el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— lo envió con Barā’a a la gente de La Meca; y yo proclamaba hasta que mi voz se quedó ronca.
Entonces dije: ¿con qué proclamabas?
Dijo: Se nos ordenó proclamar que no entraría en el Paraíso sino un creyente; y que quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, su plazo sería hasta cuatro meses; y cuando venciera el plazo, Allah está exento de los asociadores y Su Mensajero; y que nadie circunvalara la Casa desnudo; y que no peregrinaría después de ese año ningún asociador.
Dijo Abū Ŷaʿfar —que Allah tenga misericordia de él—: Temo que esta noticia sea un error de quien la transmitió respecto del plazo, porque las noticias son concordantes acerca del plazo en sentido contrario, además de la discrepancia de Qays con Šuʿba en este mismo ḥadīṯ, como he aclarado.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Maʿmar, de Abū Isḥāq, de al-Ḥāriṯ al-Aʿwar, de ʿAlī —que Allah esté complacido con él—; dijo: Se me ordenó con cuatro cosas: se me ordenó que ningún asociador se acercara a la Casa después de este año; que ningún hombre circunvalara la Casa desnudo; que no entraría en el Paraíso sino toda alma musulmana; y que se cumpliera a todo poseedor de pacto su pacto.
Nos narró Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos narró Abū Aḥmad; dijo: nos narró Isrā’īl, de Abū Isḥāq, de Zayd b. Yuṯayʿ; dijo: Descendió Barā’a, y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la envió con Abū Bakr; luego envió a ʿAlī y se la tomó de él. Cuando Abū Bakr regresó, dijo: ¿ha descendido algo acerca de mí?
Dijo: No, pero se me ordenó que la transmitiera yo o un hombre de mi Casa.
Partió hacia La Meca y se puso en pie entre ellos con cuatro cosas: que ningún asociador entraría en La Meca después de este año suyo; que nadie circunvalaría la Kaʿba desnudo; que no entraría en el Paraíso sino un alma musulmana; y que quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah, su pacto sería hasta su término.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Abū Usāma, de Zakariyyā, de Abū Isḥāq, de Zayd b. Yuṯayʿ, de ʿAlī; dijo: El Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— me envió, cuando se hizo descender Barā’a, con cuatro cosas: que nadie circunvalara la Casa desnudo; que ningún asociador se acercara a la Mezquita Sagrada después de este año suyo; que quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— sería hasta su término; y que no entraría en el Paraíso sino un alma musulmana.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, de Maʿmar, de Abū Isḥāq, de al-Ḥāriṯ, de ʿAlī —que Allah esté complacido con él—; dijo: Fui enviado a la gente de La Meca con cuatro cosas; luego mencionó el ḥadīṯ.
Nos narró Ibrāhīm b. Saʿīd al-Ŷawharī; dijo: nos narró Ḥusayn b. Muḥammad; dijo: nos narró Sulaymān b. Qarm, de al-Aʿmaš, de al-Ḥakam, de Miqsam, de Ibn ʿAbbās: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a Abū Bakr con Barā’a, luego hizo que ʿAlī lo siguiera, y se la tomó de él.
Entonces Abū Bakr —que Allah esté complacido con él— dijo: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿ha ocurrido algo respecto de mí?
Dijo: «No; tú eres mi compañero en la cueva y en la Fuente, y no transmite de mí sino yo o ʿAlī».
Y lo que envió con ʿAlī fueron cuatro cosas: que no entraría en el Paraíso sino un alma musulmana; que no peregrinaría después de ese año ningún asociador; que nadie circunvalaría la Casa desnudo; y que quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— sería hasta su término.
Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Ibn Abī Ḫālid, de ʿĀmir; dijo: El Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— envió a ʿAlī —que Allah esté complacido con él—, y proclamó: “En verdad, no peregrinará después de este año ningún asociador; ni circunvalará la Casa desnudo; ni entrará en el Paraíso sino un alma musulmana; y quien tuviera un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, su plazo será hasta su término; y Allah está exento de los asociadores y Su Mensajero”.
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Salama; dijo: nos narró Muḥammad b. Isḥāq, de Ḥakīm b. Ḥakīm b. ʿAbbād b. Ḥunayf, de Abū Ŷaʿfar Muḥammad b. ʿAlī b. Ḥusayn b. ʿAlī; dijo: Cuando descendió Barā’a sobre el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y ya había enviado a Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq —que Allah esté complacido con él— para establecer el ḥaŷŷ para la gente, se le dijo: ¡Oh Mensajero de Allah! Si enviaras a Abū Bakr…
Dijo: «No transmite de mí sino un hombre de mi Casa».
Luego llamó a ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con él— y dijo: «Sal con este pasaje del comienzo de Barā’a, y proclama entre la gente el día del Sacrificio, cuando se reúnan en Minā: que no entrará en el Paraíso un incrédulo; que no peregrinará después de este año ningún asociador; que nadie circunvalará la Casa desnudo; y que quien tenga un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, será hasta su término».
Salió ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con él— sobre la camella del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, al-ʿAḍbā’, hasta alcanzar a Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq en el camino. Cuando Abū Bakr lo vio, dijo: ¿eres comandante o enviado?
Dijo: enviado.
Luego ambos prosiguieron —que Allah esté complacido con ellos—. Abū Bakr estableció para la gente el ḥaŷŷ, y los árabes, en aquel año, estaban en sus posiciones de la peregrinación que tenían en la época preislámica. Y cuando fue el día del Sacrificio, se levantó ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Allah esté complacido con él— y proclamó entre la gente lo que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— le había ordenado.
Dijo: “¡Oh gente! No entrará en el Paraíso sino un alma musulmana; no peregrinará después de este año ningún asociador; nadie circunvalará la Casa desnudo; y quien tenga un pacto del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— lo tendrá hasta su término”. Así, después de ese año no peregrinó ningún asociador, ni circunvaló la Casa desnudo.
Luego ambos regresaron al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Y esto, de Barā’a, fue respecto de quienes eran de la idolatría: la gente del pacto general y la gente del plazo hasta el término fijado.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal; dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī; dijo: Cuando descendieron estas aleyas hasta completar cuarenta aleyas, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— las envió con Abū Bakr y lo puso al frente del ḥaŷŷ. Cuando partió y llegó al-Šaŷara, de Ḏū l-Ḥulayfa, lo siguió con ʿAlī y se las tomó de él. Abū Bakr regresó al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo: ¡Oh Mensajero de Allah! Por mi padre y mi madre, ¿ha descendido algo respecto de mi asunto?
Dijo: «No; pero no transmite de mí sino yo o un hombre de mí. ¿No te satisface, oh Abū Bakr, que estuviste conmigo en la cueva y que eres mi compañero en la Fuente?»
Dijo: Sí, oh Mensajero de Allah.
Abū Bakr siguió al frente de los peregrinos, y ʿAlī proclamaba Barā’a. Se levantó el día del Sacrificio y dijo: “Que ningún asociador se acerque a la Mezquita Sagrada después de este año suyo; que nadie circunvale la Casa desnudo; que quien tenga un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— lo tendrá hasta su término; que estos son días de comer y beber; y que Allah no hace entrar en el Paraíso sino a quien sea musulmán”.
Entonces dijeron: “Nos desentendemos de tu pacto y del pacto de tu primo, salvo por la lanza y el golpe”. Los asociadores regresaron y se reprocharon unos a otros, y dijeron: “¿Qué vais a hacer, cuando Qurayš ha abrazado el Islam?”. Así, abrazaron el Islam.
Nos narró al-Ḥasan b. Yaḥyā; dijo: nos informó ʿAbd ar-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Abū Isḥāq, de Zayd b. Yuṯayʿ, de ʿAlī; dijo: Se me ordenó con cuatro cosas: que ningún asociador se acercara a la Casa después de este año; que nadie circunvalara la Casa desnudo; que no entraría en el Paraíso sino un alma musulmana; y que se cumpliera a todo poseedor de pacto su pacto.
Dijo Maʿmar: y lo dijo Qatāda.
Dijo Abū Ŷaʿfar —que Allah tenga misericordia de él—: Estas noticias y sus semejantes han informado de la corrección de lo que hemos dicho: que el plazo de los cuatro meses fue únicamente para quienes hemos descrito. En cuanto a quien tenía su pacto hasta un término conocido, y no dio al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— ni a los creyentes vía para quebrantarlo ni para apoyar a sus enemigos contra ellos, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— le cumplió su pacto hasta su término por orden de Allah. A ello apunta el sentido manifiesto de la Revelación, y en ello concuerdan las noticias del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—.
En cuanto a los cuatro meses, fueron el plazo de quienes hemos mencionado: su inicio fue el día de la Peregrinación Mayor y su término fue al expirar diez de Rabīʿ al-Āḫir. Eso son cuatro meses consecutivos. Se concedió a la gente del pacto cuya situación hemos descrito el recorrer la tierra durante ellos: ir donde quisieran, sin que ningún musulmán los afrontara en ellos con guerra, muerte o despojo.
Y si alguien dijera: Si el asunto es como has descrito, ¿cuál es el sentido de Su dicho: «Y cuando hayan expirado los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que los encontréis», siendo sabido que su expiración es la expiración de Muḥarram, y tú has afirmado que el aplazamiento de la gente por parte de Allah y de Su Mensajero fue de cuatro meses, cuando entre la Peregrinación Mayor y la expiración de los meses sagrados hay, como mucho, cincuenta días? ¿Dónde están cincuenta días respecto de cuatro meses?
Se dijo: La expiración de los meses sagrados fue el plazo de quien no tenía pacto, de entre los asociadores, con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—; y los cuatro meses fueron para quien tenía pacto: o bien hasta un término no fijado, o bien hasta un término fijado que él había quebrantado. Por su quebranto vino a ser como aquel de quien se teme traición, y mereció que se le devolviera el pacto en igualdad, salvo que se le concedió prepararse y buscar lo conveniente para sí con el plazo de cuatro meses. ¿Acaso no ves que Allah dice a los de los cuatro meses, describiéndolos como gente de pacto: «Exención por parte de Allah y de Su Mensajero hacia aquellos de los asociadores con quienes pactasteis. Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses, y sabed que no podréis frustrar a Allah»? Y describió a quienes se les fijó como plazo la expiración de los meses sagrados como gente de idolatría, no como gente de pacto, y dijo: «Y una proclamación por parte de Allah y de Su Mensajero a la gente el día de la Peregrinación Mayor: que Allah está exento de los asociadores, y Su Mensajero…», la aleya; «excepto aquellos de los asociadores con quienes pactasteis…», la aleya.
Luego dijo: «Y cuando hayan expirado los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera que los encontréis». Ordenó matar a los asociadores que no tenían pacto tras la expiración de los meses sagrados, y completar el pacto de quienes sí lo tenían, si no habían quebrantado su pacto apoyando contra los creyentes e introduciendo en él merma contra ellos.
Y si alguien dijera: ¿Cuál es la prueba de que el inicio del aplazamiento fue el día de la Peregrinación Mayor, y no que fuera desde Šawwāl, como dijeron quienes sostuvieron eso?
Se le diría: Quienes sostuvieron eso afirmaron que el aplazamiento fue desde el momento del descenso de Barā’a. Y no es posible que eso sea correcto, porque a quien se le fija un plazo para recorrer la tierra hasta un término determinado, si no sabe lo que se le ha fijado —y más aún teniendo un pacto previo distinto—, es como si no se le hubiera fijado, pues si no sabe qué le corresponde durante el plazo que se le ha concedido y qué le incumbe tras su expiración, queda como estaba antes del plazo concedido. Y es sabido que la gente no supo lo que se les concedió sino cuando se proclamó entre ellos en la temporada. Siendo así, se confirma que su inicio fue como hemos dicho, y su término fue como hemos descrito.
En cuanto a Su dicho: «Recorred, pues, la tierra durante cuatro meses», significa: transitad por ella yendo y viniendo, seguros, sin temor del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— ni de sus seguidores.
Se dice: «fulano recorrió la tierra», «recorre»; «recorrido», «deambular».
En cuanto a Su dicho: «y sabed que no podréis frustrar a Allah», dice a la gente del pacto de aquellos que tenían un pacto con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— antes del descenso de esta aleya: sabed, oh asociadores, que si recorréis la tierra y escogéis eso, permaneciendo en vuestra incredulidad en Allah en vez de reconocer Su unicidad y creer a Su Mensajero… «no podréis frustrar a Allah», es decir: no podréis escaparos de Él con vuestras vidas, porque dondequiera que vayáis y estéis en la tierra, estáis en Su dominio y bajo Su poder; no os protegerá de Él ministro alguno, ni os interpondrá entre vosotros y Él —si os quiere con castigo— fortaleza ni refugio, salvo la fe en Él y en Su Mensajero y el arrepentimiento de desobedecerle.
Dice: apresuraos a evitar Su castigo con arrepentimiento, y abandonad el recorrer la tierra, que no os beneficia.
En cuanto a Su dicho: «y que Allah es quien humilla a los incrédulos», dice: y sabed que Allah es quien envilece a los incrédulos y les hace heredar la ignominia en este mundo y el Fuego en la otra vida.
Notas y Referencias
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