9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 15

Versículo (Español)

[9:15] removiendo la ira que hay en ellos. Dios acepta el arrepentimiento de quien quiere. Dios lo sabe todo, es Sabio.

Tafsir de At-Tabari

{وَيُذۡهِبۡ غَيۡظَ قُلُوبِهِمۡۗ وَيَتُوبُ ٱللَّهُ عَلَىٰ مَن يَشَآءُۗ وَٱللَّهُ عَلِيمٌ حَكِيمٌ} (15) La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: { وَيُذْهِبْ غَيْظَ قُلُوبِهِمْ وَيَتُوبُ اللّهُ عَلَىَ مَن يَشَآءُ وَاللّهُ عَلِيمٌ حَكِيمٌ }

Dice —exaltada sea Su mención—: Combatid, oh creyentes en Dios y en Su Enviado, a esos asociadores que quebrantaron sus juramentos y violaron los pactos entre vosotros y ellos, y expulsaron al Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— de entre sus espaldas. «يُعَذّبْهُمُ اللّهُ بأيْدِيكُم»; dice: Dios los matará por vuestras manos. «ويُخْزِهِمْ»; dice: y los humillará mediante la captura y el sometimiento. «وَيَنْصُرْكُمْ عَلَيْهِمْ»; así os concederá la victoria sobre ellos y el predominio. «وَيَشْفِ صُدُورَ قَوْمٍ مُؤْمِنِينَ»; dice: y curará la dolencia de los pechos de un pueblo creyente en Dios y en Su Enviado, al dar muerte a esos asociadores por vuestras manos y al humillarlos y someterlos; y esa dolencia era lo que había en sus corazones contra ellos: el resentimiento por el daño y lo detestable que les infligían. Y se dijo: que Dios quiso decir con Su palabra «وَيَشْفِ صُدُورَ قَوْمٍ مُؤْمِنِينَ»: los pechos de Juza‘a, aliados del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—; ello porque Quraysh quebrantó el pacto entre ellos y el Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— al auxiliar a Bakr contra ellos. Mención de quienes dijeron eso:

Nos transmitieron Muḥammad b. al-Muthannā e Ibn Wakī‘; dijeron: Nos transmitió Muḥammad b. Ja‘far; dijo: Nos transmitió Shu‘ba, de al-Ḥakam, de Muǧāhid, acerca de esta aleya: «وَيَشْفِ صُدُورَ قَوْمٍ مُؤْمِنِينَ»; dijo: Juza‘a.

Nos transmitió Ibn Wakī‘; dijo: Nos transmitió ‘Amr b. Muḥammad al-‘Anqazī, de Asbāṭ, de al-Suddī: «وَيَشْفِ صُدُورَ قَوْمٍ مُؤْمِنِينَ»; dijo: Juza‘a; cura sus pechos de Banū Bakr.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: Nos transmitió Aḥmad; dijo: Nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, lo mismo.

Me transmitió Muḥammad b. ‘Amr; dijo: Nos transmitió Abū ‘Āṣim; dijo: Nos transmitió ‘Īsā, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: «وَيَشْفِ صُدُورَ قَوْمٍ مُؤْمِنِينَ»: Juza‘a, aliados de Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Nos transmitió Ibn Wakī‘; dijo: Nos transmitió ‘Abd Allāh b. Raǧā’, de Ibn Ǧurayǧ, de ‘Abd Allāh b. Kaṯīr, de Muǧāhid: «وَيَشْفِ صُدُورَ قَوْمٍ مُؤْمِنِينَ»; dijo: los aliados del Enviado de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— de Juza‘a.

Nos transmitió al-Qāsim; dijo: Nos transmitió al-Ḥusayn; dijo: me transmitió Ḥaǧǧāǧ, de Ibn Ǧurayǧ, de Muǧāhid, lo mismo.

Dice Dios —exaltada sea Su mención—: y hará desaparecer el resentimiento de los corazones de ese pueblo creyente de Juza‘a contra ese pueblo de asociadores que quebrantó sus juramentos, así como su aflicción y su congoja por el resentimiento que albergaban contra ellos, debido a que auxiliaron a Bakr. Como:

Me transmitió Ibn Wakī‘; dijo: Nos transmitió ‘Amr b. Muḥammad al-‘Anqazī, de Asbāṭ, de al-Suddī: «وَيُذْهبْ غَيْظَ قُلُوبِهِمْ» cuando Banū Bakr los mató y Quraysh los auxilió.

Nos transmitió Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: Nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal; dijo: Nos transmitió Asbāṭ, de al-Suddī, lo mismo, salvo que dijo: «y Quraysh los auxilió contra ellos».

En cuanto a Su palabra «وَيَتُوبُ اللّهُ على مَنْ يَشاءُ», es una noticia de un enunciado inicial; por eso se elevó (en i‘rāb), mientras que las tres formas anteriores fueron apocopadas (ǧazm) en sentido de retribución, como si dijera: Combatidlos, pues si los combatís, Dios los castigará por vuestras manos, los humillará y os dará la victoria sobre ellos. Luego inició diciendo: «وَيَتُوبُ اللّهُ على مَنْ يَشاءُ», porque el combate no les hace necesaria la aceptación del arrepentimiento por parte de Dios, mientras que sí les hace necesario el castigo de Dios, la humillación, la curación de los pechos de los creyentes y la desaparición del resentimiento de sus corazones; por ello apocopó aquello como condición y retribución por el combate, y como el combate no hacía necesaria la aceptación del arrepentimiento, se inició el juicio con ello y se elevó.

Y el sentido del discurso es: que Dios concede Su favor a quien quiere de Sus siervos incrédulos, y lo vuelve hacia el arrepentimiento al otorgarle éxito; y Dios es Conocedor de los secretos íntimos de Sus siervos y de quién es digno del arrepentimiento, y entonces acepta su arrepentimiento; y de quién no es digno de ello, y entonces lo abandona. Sabio en disponer a Sus siervos de un estado de incredulidad a un estado de fe, mediante el éxito concedido a quien Él concede para ello; y de un estado de fe a incredulidad, mediante el abandono de quien abandona de entre ellos respecto de Su obediencia y Su unicidad; y otras cosas de sus asuntos.

Notas y Referencias

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