9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 113

Versículo (Español)

[9:113] No corresponde que el Profeta ni los creyentes pidan perdón por los idólatras aunque se trate de sus parientes, una vez que se haga evidente que serán de la gente del Infierno.

Tafsir de At-Tabari

{مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓاْ أَن يَسۡتَغۡفِرُواْ لِلۡمُشۡرِكِينَ وَلَوۡ كَانُوٓاْ أُوْلِي قُرۡبَىٰ مِنۢ بَعۡدِ مَا تَبَيَّنَ لَهُمۡ أَنَّهُمۡ أَصۡحَٰبُ ٱلۡجَحِيمِ} (113) القول في تأويل قوله تعالى :

{ مَا كَانَ لِلنّبِيّ وَالّذِينَ آمَنُوَاْ أَن يَسْتَغْفِرُواْ لِلْمُشْرِكِينَ وَلَوْ كَانُوَاْ أُوْلِي قُرْبَىَ مِن بَعْدِ مَا تَبَيّنَ لَهُمْ أَنّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ * وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لأبِيهِ إِلاّ عَن مّوْعِدَةٍ وَعَدَهَآ إِيّاهُ فَلَمّا تَبَيّنَ لَهُ أَنّهُ عَدُوّ للّهِ تَبَرّأَ مِنْهُ إِنّ إِبْرَاهِيمَ لأوّاهٌ حَلِيمٌ }

Dice —exaltada sea Su mención—: no era propio del Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— ni de quienes creyeron en él que pidieran perdón; es decir: que suplicaran el perdón para los asociadores, aunque los asociadores por quienes piden perdón fueran parientes cercanos, deudos suyos. {مِنْ بَعْدِ مَا تَبَيَّنَ لَهُمْ أَنَّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ} dice: después de que, al morir en su asociación con Dios y en la adoración de los ídolos, se les hizo claro que eran de la gente del Fuego, pues Dios ya ha decretado que no perdona a un asociador; por tanto, no les es debido pedir a su Señor que haga aquello que saben que no hará.

Y si dijeran: «Pero Abraham pidió perdón por su padre siendo éste asociador»; la petición de perdón de Abraham por su padre no fue sino por una promesa que le había hecho; y cuando se le hizo claro y supo que era enemigo de Dios, lo abandonó y lo dejó, y dejó de pedir perdón por él; prefirió a Dios y Su mandato por encima de él, y se desentendió de él cuando se le aclaró su situación.

Los exégetas discreparon acerca de la causa por la que descendió esta aleya. Unos dijeron: descendió respecto de Abū Ṭālib, el tío del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, porque el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— quiso pedir perdón por él tras su muerte, y Dios se lo prohibió. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar; dijo: cuando a Abū Ṭālib le sobrevino la muerte, entró donde él el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y estaban con él Abū Jahl y ʿAbd Allāh b. Abī Umayya; y dijo: «¡Oh tío! Di: “No hay divinidad sino Dios”, una palabra con la que alegaré por ti ante Dios». Entonces Abū Jahl y ʿAbd Allāh b. Abī Umayya le dijeron: «¡Oh Abū Ṭālib! ¿Acaso reniegas de la religión de ʿAbd al-Muṭṭalib?». Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «PEDIRÉ PERDÓN POR TI MIENTRAS NO SE ME PROHÍBA HACERLO». Entonces descendió: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ}. Y descendió: «Ciertamente, tú no guías a quien amas».

Me narró Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān b. Wahb; dijo: nos narró mi tío ʿAbd Allāh b. Wahb; dijo: me transmitió Yūnus, de al-Zuhrī; dijo: me informó Saʿīd b. al-Musayyab, de su padre; dijo: cuando a Abū Ṭālib le sobrevino la muerte, vino a él el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y encontró junto a él a Abū Jahl b. Hishām y a ʿAbd Allāh b. Abī Umayya b. al-Mughīra; y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¡Oh tío! Di: “No hay divinidad sino Dios”, una palabra con la que daré testimonio por ti ante Dios». Abū Jahl y ʿAbd Allāh b. Abī Umayya dijeron: «¡Oh Abū Ṭālib! ¿Acaso reniegas de la religión de ʿAbd al-Muṭṭalib?». El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no dejó de proponérsela y repetirle esas palabras, hasta que Abū Ṭālib dijo —siendo lo último que les habló— que estaba sobre la religión de ʿAbd al-Muṭṭalib, y rehusó decir: «No hay divinidad sino Dios». Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¡POR DIOS! PEDIRÉ PERDÓN POR TI MIENTRAS NO SE ME PROHÍBA HACERLO». Y Dios hizo descender: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ}. Y Dios hizo descender acerca de Abū Ṭālib —diciendo al Mensajero—: «Ciertamente, tú no guías a quien amas...», la aleya.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ} —dijo—: los creyentes decían: «¿No pediremos perdón por nuestros padres, cuando Abraham pidió perdón por su padre siendo incrédulo?». Entonces Dios hizo descender: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ...} la aleya.

Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shabāl, de ʿAmr b. Dīnār: que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «ABRAHAM PIDIÓ PERDÓN POR SU PADRE SIENDO ÉSTE ASOCIADOR; Y YO NO DEJARÉ DE PEDIR PERDÓN POR ABŪ ṬĀLIB HASTA QUE MI SEÑOR ME LO PROHÍBA». Entonces sus compañeros dijeron: «Pediremos perdón por nuestros padres como el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— pidió perdón por su tío». Y Dios hizo descender: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ...} hasta Su dicho: {تَبَرَّأَ مِنْهُ}.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Yazīd b. Hārūn, de Sufyān b. ʿUyayna, de al-Zuhrī, de Saʿīd b. al-Musayyab; dijo: cuando a Abū Ṭālib le sobrevino la muerte, vino a él el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y estaban con él ʿAbd Allāh b. Abī Umayya y Abū Jahl b. Hishām; y el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo: «¡OH TÍO! CIERTAMENTE, TÚ ERES QUIEN MÁS DERECHO TIENE SOBRE MÍ ENTRE LA GENTE, Y QUIEN MEJOR FAVOR ME HA HECHO; Y TÚ TIENES SOBRE MÍ MÁS DERECHO QUE MI PROPIO PADRE. DI, PUES, UNA PALABRA CON LA QUE ME RESPONDERÁS PARA LA INTERCESIÓN EL DÍA DE LA RESURRECCIÓN: DI “NO HAY DIVINIDAD SINO DIOS”». Luego mencionó algo semejante al ḥadiz de Ibn ʿAbd al-Aʿlā, de Muḥammad b. Thawr.

Otros dijeron: antes bien, descendió por causa de la madre del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, pues él quiso pedir perdón por ella y se le impidió hacerlo. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq; dijo: nos narró Abū Aḥmad; dijo: nos narró Fuḍayl, de ʿAṭiyya; dijo: cuando el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— llegó a La Meca, se detuvo junto a la tumba de su madre hasta que el sol le calentó, con la esperanza de que se le autorizara a pedir perdón por ella, hasta que descendió: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ وَلَوْ كَانُوا أُولِي قُرْبَى...} hasta Su dicho: {تَبَرَّأَ مِنْهُ}.

Dijo: nos transmitió Abū Aḥmad; dijo: nos narró Qays, de ʿAlqama b. Marthad, de Sulaymān b. Burayda, de su padre: que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— llegó a un rasm —y creo que dijo: una tumba— y se sentó junto a ella; se puso a hablar, luego se levantó con los ojos llenos de lágrimas. Entonces dije: «¡Mensajero de Dios! Hemos visto lo que has hecho». Dijo: «PEDÍ PERMISO A MI SEÑOR PARA VISITAR LA TUMBA DE MI MADRE Y ME LO CONCEDIÓ; Y LE PEDÍ PERMISO PARA PEDIR PERDÓN POR ELLA, PERO NO ME LO CONCEDIÓ». Y no se vio a nadie llorar más que aquel día.

Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me transmitió mi padre; dijo: me transmitió mi tío; dijo: me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا...} hasta: {أَنَّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ}: que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— quiso pedir perdón por su madre, y se le prohibió hacerlo. Entonces dijo: «Y, sin embargo, Abraham, el íntimo de Dios, pidió perdón por su padre». Y Dios hizo descender: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ...} hasta: {لَأَوَّاهٌ حَلِيمٌ}.

Otros dijeron: antes bien, descendió porque un grupo de los creyentes pedía perdón por sus muertos de entre los asociadores, y se les prohibió hacerlo. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā; dijo: me transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ; dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ...} la aleya: que ellos pedían perdón por ellos hasta que descendió esta aleya; y cuando descendió, se abstuvieron de pedir perdón por sus muertos. Y no se les prohibió pedir perdón por los vivos hasta que murieran. Luego Dios hizo descender: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ...} la aleya.

Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ...} la aleya: se nos ha mencionado que un hombre de los compañeros del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «¡Profeta de Dios! Entre nuestros padres hubo quienes eran buenos vecinos, mantenían los lazos de parentesco, liberaban al cautivo y cumplían los compromisos; ¿no pediremos perdón por ellos?». Dijo: entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «SÍ, POR DIOS, PEDIRÉ PERDÓN, TAL COMO ABRAHAM PIDIÓ PERDÓN POR SU PADRE». Dijo: entonces Dios hizo descender: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ...} hasta que llegó a: {الْجَحِيمِ}. Luego Dios excusó a Abraham diciendo: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}. Dijo: y se nos ha mencionado que el Profeta de Dios dijo: «SE ME REVELARON UNAS PALABRAS: ENTRARON EN MI OÍDO Y SE ASENTARON EN MI CORAZÓN. SE ME ORDENÓ NO PEDIR PERDÓN POR QUIEN MUERA ASOCIADOR; Y QUIEN DÉ DE LO SOBRANTE DE SU HACIENDA, ESO ES MEJOR PARA ÉL; Y QUIEN RETENGA, ESO ES PEOR PARA ÉL; Y DIOS NO CULPA POR UNA SUFICIENCIA (KAFĀF)».

Los arabistas discreparon acerca del sentido de Su dicho: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ}. Algunos gramáticos de Baṣra dijeron: el sentido es: «no les correspondía el pedir perdón». Y así es el sentido de Su dicho: {وَمَا كَانَ لِنَفْسٍ أَنْ تُؤْمِنَ} —«no le corresponde a un alma creer»—, y «no le corresponde a un alma la fe sino con el permiso de Dios». Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron: su sentido es: «no les era debido (no les convenía) pedir perdón por ellos». Dijo: y así, cuando viene «أن» con «كان», todo ello se interpreta con el valor de «ينبغي». {مَا كَانَ لِنَبِيٍّ أَنْ يَغُلَّ}: no le era debido; no es esto de su carácter. Dijo: por eso, cuando entra «أن», indica el futuro, porque «ينبغي» reclama el futuro.

En cuanto a Su dicho: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ}, los sabios discreparon acerca de la causa por la que fue revelado. Unos dijeron: fue revelado porque el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y sus compañeros pedían perdón por sus muertos asociadores, pensando que Abraham, el íntimo del Misericordioso, había hecho eso cuando Dios reveló Su dicho informando acerca de Abraham: {سَلامٌ عَلَيْكَ سَأَسْتَغْفِرُ لَكَ رَبِّي إِنَّهُ كَانَ بِي حَفِيًّا}. Ya hemos mencionado la transmisión de algunos de quienes estuvieron presentes en nuestro tiempo; y la mencionaremos de quienes no hemos mencionado.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū al-Khalīl, de ʿAlī; dijo: oí a un hombre pedir perdón por sus padres siendo ambos asociadores. Entonces dije: «¿Acaso pide un hombre perdón por sus padres siendo ambos asociadores?». Él dijo: «¿Y no pidió Abraham perdón por su padre?». Dijo: entonces fui al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y se lo mencioné. Y Dios hizo descender: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ...} hasta {تَبَرَّأَ مِنْهُ}.

Nos narró Ibn Bashshār; dijo: nos narró Yaḥyā, de Sufyān, de Abū Isḥāq, de Abū al-Khalīl, de ʿAlī: que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— pedía perdón por sus padres siendo ambos asociadores, hasta que descendió: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ} hasta Su dicho: {تَبَرَّأَ مِنْهُ}.

Y se dijo: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ}, y su sentido es: «sino después de una promesa», como se dice: «no fue este asunto sino por tal causa», con el sentido de: «después de esa causa» o «por ella». Así también Su dicho: {إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ}: por causa de una promesa y después de ella.

Algunos interpretaron el dicho de Dios: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ وَلَوْ كَانُوا أُولِي قُرْبَى...} la aleya, en el sentido de que la prohibición de Dios de pedir perdón por los asociadores es después de su muerte, por Su dicho: {مِنْ بَعْدِ مَا تَبَيَّنَ لَهُمْ أَنَّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ}. Y dijeron: eso no se le hace claro a nadie sino cuando muere en su incredulidad; en cambio, mientras está vivo no hay modo de saberlo; por ello, a los creyentes les es lícito pedir perdón por ellos. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Sulaymān b. ʿUmar al-Raqqī; nos narró ʿAbd Allāh b. al-Mubārak, de Sufyān al-Thawrī, de al-Shaybānī, de Saʿīd b. Jubayr; dijo: murió un hombre judío que tenía un hijo musulmán, y éste no salió con él. Se mencionó eso a Ibn ʿAbbās, y dijo: «Le era debido caminar con él, enterrarlo y rogar por su rectitud mientras estuviera vivo; y cuando muera, lo deja a su asunto». Luego dijo: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}: no suplicó.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró Fuḍayl, de Ḍirār b. Murra, de Saʿīd b. Jubayr; dijo: murió un hombre cristiano, y su hijo lo dejó a la gente de su religión. Fui a Ibn ʿAbbās y se lo mencioné; y dijo: «¿Qué le habría costado caminar con él, sepultarlo y pedir perdón por él?». Luego recitó: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ...} la aleya.

Otros interpretaron el pedir perdón en este lugar con el sentido de la oración (ṣalāt). Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā; dijo: me transmitió Isḥāq; dijo: nos narró Kathīr b. Hishām, de Jaʿfar b. Burqān; dijo: nos narró Ḥabīb b. Abī Marzūq, de ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ; dijo: «Yo no dejaba de hacer la oración fúnebre por nadie de la gente de esta qibla, aunque fuera una abisinia encinta por fornicación, porque no he oído a Dios vedar la oración sino a los asociadores». Dice Dios: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ}.

Y otros lo interpretaron con el sentido del pedir perdón que es súplica. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de ʿIṣma b. Rāshid, de su padre; dijo: oí a Abū Hurayra decir: «Dios tenga misericordia de un hombre que pida perdón por Abū Hurayra y por su madre». Dije: «¿Y por su padre?». Dijo: «No; mi padre murió siendo asociador».

Dijo Abū Jaʿfar: ya hemos mostrado que el sentido de “pedir perdón” es que el siervo solicite a su Señor el perdón de los pecados. Siendo ello así, y dado que esa solicitud del siervo a su Señor puede darse en la oración y fuera de la oración, ninguno de los dos dichos que hemos mencionado es inválido; pues Dios generalizó la prohibición de pedir perdón por el asociador después de que se le hiciera claro que es de los moradores del ǧaḥīm, y no especificó en ello una situación en la que se permitiera pedir perdón por él.

En cuanto a Su dicho: {مِنْ بَعْدِ مَا تَبَيَّنَ لَهُمْ أَنَّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ}, su sentido es el que ya he aclarado: que es después de que sepan, por su muerte como incrédulo, que es de la gente del Fuego. Y se dijo: {أَصْحَابُ الْجَحِيمِ} porque son sus moradores y su gente, los que permanecen en él; como se dice de los moradores de una casa: «éstos son los dueños (aṣḥāb) de esta casa», con el sentido de sus habitantes.

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exégetas. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Isḥāq; dijo: nos narró ʿAbd al-Razzāq; dijo: nos informó Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho: {مِنْ بَعْدِ مَا تَبَيَّنَ أَنَّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ}; dijo: se le hizo claro al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando Abū Ṭālib murió, que el arrepentimiento se había cortado para él.

Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Qatāda; dijo: se le hizo claro cuando murió, y supo que el arrepentimiento se había cortado para él; esto es, en Su dicho: {مِنْ بَعْدِ مَا تَبَيَّنَ لَهُمْ أَنَّهُمْ أَصْحَابُ الْجَحِيمِ}.

Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraj; dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd b. Sulaymān; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk acerca de Su dicho: {مَا كَانَ لِلنَّبِيِّ وَٱلَّذِينَ آمَنُوا أَنْ يَسْتَغْفِرُوا لِلْمُشْرِكِينَ...} la aleya; dijo: «cuando mueren siendo asociadores». Dice Dios: {وَمَنْ يُشْرِكْ بِاللَّهِ فَقَدْ حَرَّمَ اللَّهُ عَلَيْهِ الْجَنَّةَ...} la aleya.

Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}. Unos dijeron: su sentido es: cuando se le hizo claro, por su muerte como asociador de Dios, se desentendió de él y dejó de pedir perdón por él. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. Bashshār; dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Ḥabīb, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās; dijo: Abraham no dejó de pedir perdón por su padre hasta que murió; y cuando se le hizo claro que era enemigo de Dios, se desentendió de él.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Ḥabīb, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās; dijo: Abraham no dejó de pedir perdón por su padre hasta que murió; y cuando murió, se le hizo claro que era enemigo de Dios.

Me narró al-Ḥārith; dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz; dijo: nos narró Sufyān, de Ḥabīb b. Abī Thābit, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās; dijo: Abraham no dejó de pedir perdón por su padre hasta que murió; y cuando murió, no pidió perdón por él.

Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró ʿAbd Allāh; dijo: me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ إِلَّا عَنْ مَوْعِدَةٍ وَعَدَهَا إِيَّاهُ فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}: esto es, pidió perdón por él mientras estuvo vivo; y cuando murió, se abstuvo de pedir perdón por él.

Me narró Maṭar b. Muḥammad al-Ḍabbī; dijo: nos narraron Abū ʿĀṣim y Abū Qutayba Muslim b. Qutayba; dijeron: nos narró Shuʿba, de al-Ḥakam, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}; dijo: cuando murió.

Nos narró Muḥammad b. al-Muthannā; dijo: nos narró Muḥammad b. Jaʿfar; dijo: nos narró Shuʿba, de al-Ḥakam, de Mujāhid, lo mismo.

Me narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ} —dijo—: su muerte siendo incrédulo.

Nos narró Ibn Wakīʿ; dijo: me transmitió mi padre, de Shuʿba, de al-Ḥakam, de Mujāhid, lo mismo.

Dijo: nos narró al-Barāʾ b. ʿUtba, de su padre, de al-Ḥakam: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}; dijo: cuando murió sin creer.

Me narró al-Muthannā; dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa; dijo: nos narró Shabāl, de ʿAmr b. Dīnār: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}: su muerte siendo incrédulo.

Dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn; dijo: nos narró Hushaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk acerca de Su dicho: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}; dijo: cuando murió.

Nos narró Bishr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}: cuando murió en su asociación, se desentendió de él.

Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraj; dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd b. Sulaymān; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {وَمَا كَانَ اسْتِغْفَارُ إِبْرَاهِيمَ لِأَبِيهِ}: Abraham —sobre él las plegarias de Dios— esperaba que su padre creyera mientras estuviera vivo; y cuando murió en su asociación, se desentendió de él.

Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ تَبَرَّأَ مِنْهُ}; dijo: su muerte siendo incrédulo.

Nos narró Muḥammad b. Isḥāq; dijo: nos narró Abū Aḥmad; dijo: nos narró Sufyān, de Ḥabīb b. Abī Thābit, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās; dijo: Abraham no dejó de pedir perdón por su padre hasta que murió; y cuando murió, se le hizo claro que era enemigo de Dios, y no pidió perdón por él.

Dijo: nos narró Abū Aḥmad; dijo: nos narró Abū Isrāʾīl, de ʿAlī b. Badhīma, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās: {فَلَمَّا تَبَيَّنَ لَهُ أَنَّهُ عَدُوٌّ لِلَّهِ} —dijo—: cuando murió.

Otros dijeron: su sentido es que se le hizo claro en la Otra Vida: su padre se le aferrará cuando quiera cruzar el ṣirāṭ y pasará por él; y cuando esté a punto de rebasarlo, Abraham volverá la mirada y verá a su padre con forma de mono o de hiena; entonces lo dejará y se desentenderá de él en ese momento. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró ʿAmr b. ʿAlī; dijo: nos narró Ḥafṣ b. Ghiyāth; dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Sulaymān; dijo: oí a Saʿīd b. Jubayr decir: «Ciertamente, Abraham dirá el Día de la Resurrección: “¡Señor mío, mi padre! ¡Señor mío, mi padre!”, y cuando sea la tercera vez, lo tomará de la mano; y al volverse hacia él, estará como una hiena, y se desentenderá de él».

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de ʿUbayda b. ʿUmayr; dijo: «Ciertamente, seréis reunidos el Día de la Resurrección en una sola explanada: el pregonero os hará oír y la vista os abarcará. Dijo: Entonces el Infierno exhalará un bramido tal que no quedará ángel cercano ni profeta enviado sin caer de rodillas, temblándole las articulaciones. Dijo: Y creo que decía: “¡Mi alma, mi alma!”. Dijo: Y se tenderá el ṣirāṭ sobre un puente del Infierno, como el filo de una espada; y estarán presentes quienes tengan derecho, y a ambos lados habrá ángeles con garfios como las espinas del saʿdān. Dijo: Y pasarán como el relámpago, como el viento, como las aves, como los mejores camellos de monta y como los mejores hombres. Y los ángeles dirán: “¡Señor, salva, salva!”. Así, uno se salva indemne; otro se salva arañado; y otro es arrojado en el Fuego. Abraham dirá a su padre: “Te ordenaba en el mundo y me desobedecías, pero hoy no te abandonaré”. Y le dirá: “Agárrate a mis ijares”, y él se agarrará a sus costados; entonces será transformado en hiena, y cuando lo vea transformado, se desentenderá de él».

La opinión más digna de ser tenida por correcta en esto es la palabra de Dios —y es Su noticia acerca de Abraham—: que cuando se le hizo claro que su padre era enemigo de Dios, se desentendió de él; y ello fue en el momento en que supo y tuvo certeza de que era enemigo de Dios, siendo asociador respecto de Él: esto es, en el momento de su muerte sobre la asociación.

Notas y Referencias

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