9

El Arrepentimiento

التوبة At-Tawbah
Aya 112

Versículo (Español)

[9:112] [El triunfo es de quienes] se arrepienten [ante Dios], Lo adoran, Lo alaban, ayunan, se inclinan y se prosternan [en las oraciones], ordenan el bien y prohíben el mal, y respetan los preceptos [de Dios]. ¡Albricia a los creyentes!

Tafsir de At-Tabari

{ٱلتَّـٰٓئِبُونَ ٱلۡعَٰبِدُونَ ٱلۡحَٰمِدُونَ ٱلسَّـٰٓئِحُونَ ٱلرَّـٰكِعُونَ ٱلسَّـٰجِدُونَ ٱلۡأٓمِرُونَ بِٱلۡمَعۡرُوفِ وَٱلنَّاهُونَ عَنِ ٱلۡمُنكَرِ وَٱلۡحَٰفِظُونَ لِحُدُودِ ٱللَّهِۗ وَبَشِّرِ ٱلۡمُؤۡمِنِينَ} (112) La exposición sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { LOS ARREPENTIDOS, LOS ADORADORES, LOS QUE ALABAN, LOS QUE AYUNAN, LOS QUE SE INCLINAN, LOS QUE SE POSTRAN, LOS QUE ORDENAN EL BIEN Y PROHÍBEN EL MAL, Y LOS QUE GUARDAN LOS LÍMITES DE DIOS; Y ANUNCIA LA BUENA NUEVA A LOS CREYENTES }

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: Ciertamente Dios ha comprado de los creyentes —los arrepentidos, los adoradores— sus vidas y sus bienes; pero lo elevó, por cuanto fue puesto como مبتدأ (sujeto inicial) tras la conclusión de otra [frase] semejante; y los árabes hacen eso. Ya ha precedido nuestra explicación de ello en Su dicho: «Sordos, mudos, ciegos», lo cual hace innecesario repetirlo en este lugar. Y el sentido de «los arrepentidos» es: los que retornan de aquello que Dios detesta y aborrece a aquello que Él ama y con lo que se complace. Como [se ha transmitido]:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām b. Salm, de Thaʿlaba b. Suhayl, dijo: Al-Ḥasan dijo acerca de la palabra de Dios: «LOS ARREPENTIDOS»: “Se arrepintieron ante Dios de todos los pecados”.

Nos narró Suwār b. ʿAbd Allāh al-ʿAnbarī, dijo: me narró mi padre, de Abū al-Ashhab, de al-Ḥasan, que recitaba: «LOS ARREPENTIDOS, LOS ADORADORES», y dijo: “Se arrepintieron de la idolatría y se desentendieron de la hipocresía”.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Abū Salama, de Abū al-Ashhab, dijo: Al-Ḥasan recitó: «LOS ARREPENTIDOS, LOS ADORADORES», y dijo: “Se arrepintieron de la idolatría y se desentendieron de la hipocresía”.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan, dijo: “Los arrepentidos: de la idolatría”.

Nos narró al-Ḥārith, dijo: nos narró ʿAbd al-ʿAzīz, dijo: nos narró Jarīr b. Ḥāzim, dijo: Oí a al-Ḥasan recitar esta aleya: «LOS ARREPENTIDOS, LOS ADORADORES». Al-Ḥasan dijo: “Se arrepintieron —por Dios— de la idolatría y se desentendieron de la hipocresía”.

Nos narró Bishr b. Muʿādh, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «LOS ARREPENTIDOS», dijo: “Se arrepintieron de la idolatría y luego no fueron hipócritas en el islam”.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj: «LOS ARREPENTIDOS», dijo: “Los que se arrepintieron de los pecados y luego no volvieron a ellos”.

En cuanto a Su dicho: «LOS ADORADORES», son aquellos que se humillaron por temor de Dios y por humildad ante Él, y se esforzaron en Su servicio. Como [se ha transmitido]:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «LOS ADORADORES»: “Gente que se exigió a sí misma con sus cuerpos en su noche y su día”.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de Thaʿlaba b. Suhayl, dijo: Al-Ḥasan dijo acerca de la palabra de Dios «LOS ADORADORES»: “Adoraron a Dios en todos sus momentos, en la holgura y en la adversidad”.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan: «LOS ADORADORES», dijo: “Los adoradores de su Señor”.

En cuanto a Su dicho: «LOS QUE ALABAN», son aquellos que alaban a Dios por todo con lo que Él los pone a prueba, sea bien o mal. Como [se ha transmitido]:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «LOS QUE ALABAN»: “Gente que alabó a Dios en toda circunstancia”.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de Thaʿlaba, dijo: Al-Ḥasan dijo: «LOS QUE ALABAN»: “Los que alabaron a Dios en todos sus momentos, en la holgura y en la adversidad”.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan: «LOS QUE ALABAN», dijo: “Los que alaban por el islam”.

En cuanto a Su dicho: «LOS QUE AYUNAN», son los que ayunan. Como [se ha transmitido]:

Me narraron Muḥammad b. ʿĪsā al-Dāmighānī e Ibn Wakīʿ, dijeron: nos narró Sufyān, de ʿAmr, de ʿUbayd b. ʿUmayr. Y me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó ʿAmr b. al-Ḥārith, de ʿAmr, de ʿUbayd b. ʿUmayr, dijo: Se preguntó al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— acerca de «los que hacen siyāḥa», y dijo: «SON LOS QUE AYUNAN»

Me narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. Bazīʿ, dijo: nos narró Ḥakīm b. Ḥizām, dijo: nos narró Sulaymān, de Abū Ṣāliḥ, de Abū Hurayra, dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— me dijo: «LOS QUE AYUNAN SON LOS QUE HACEN SIYĀḤA»

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Isrāʾīl, de al-Aʿmash, de Abū Ṣāliḥ, de Abū Hurayra, que dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de ʿĀṣim, de Zirr, de ʿAbd Allāh, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Dijo: nos narró Yaḥyā, dijo: nos narró Sufyān, dijo: me narró ʿĀṣim, de Zirr, de ʿAbd Allāh, con el mismo sentido.

Me narró Muḥammad b. ʿUmāra al-Asadī, dijo: nos narró ʿUbayd Allāh, dijo: nos informó Shaybān, de Abū Isḥāq, de Abū ʿAbd al-Raḥmān, dijo: “La siyāḥa: el ayuno”.

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Ibn ʿAṭiyya, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Ashʿath, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Me narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de su padre, e Isrāʾīl, de Ashʿath, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, que dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥammānī, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Ashʿath, de Saʿīd b. Jubayr, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Isrāʾīl, de Ashʿath b. Abī al-Shaʿthāʾ, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, con el mismo sentido.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Zirr, de ʿAbd Allāh, con el mismo sentido.

Dijo: nos narró mi padre, de su padre, de Isḥāq, de ʿAbd al-Raḥmān, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: son los que ayunan.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: «LOS QUE AYUNAN», dijo: “es decir, por ‘los que hacen siyāḥa’, los que ayunan”.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró ʿAbd Allāh, de Isrāʾīl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: son los que ayunan.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Abū Ḥudhayfa, dijo: nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Dijo: nos narró ʿAbd Allāh, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, dijo: “Todo cuanto Dios menciona en el Corán como siyāḥa: son los que ayunan”.

Dijo: nos narró mi padre, de al-Masʿūdī, de Abū Sinān, de Ibn Abī al-Hudhayl, de Abū ʿAmr al-ʿAbdī, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que perseveran en el ayuno entre los creyentes.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de Thaʿlaba b. Suhayl, dijo: Al-Ḥasan dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan, [en] el mes de Ramaḍān.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narró Abū Khālid, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Dijo: nos narró Abū Usāma, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: “Todo lo que en el Corán aparece como «LOS QUE AYUNAN», es que son los que ayunan”.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hushaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraj, dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd, dijo: Oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «LOS QUE AYUNAN», es decir: los que ayunan.

Nos narró Ibn Wakīʿ, dijo: nos narraron Ibn Numayr, Yaʿlā y Abū Usāma, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, dijo: «LOS QUE AYUNAN»: los que ayunan.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAmr b. ʿAwn, dijo: nos informó Hushaym, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, con el mismo sentido.

Dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. al-Zubayr, de Ibn ʿUyayna, dijo: nos narró ʿAmr que oyó a Wahb b. Munabbih decir: “La siyāḥa existía entre los Hijos de Israel; y el hombre, cuando hacía siyāḥa cuarenta años, veía lo que veían los que habían hecho siyāḥa antes que él. Un hijo de fornicación hizo siyāḥa cuarenta años y no vio nada. Entonces dijo: ‘¡Señor mío! ¿Qué te parece si mis padres obraron mal y yo obré bien?’ Y se le mostró lo que se mostraba a los que habían hecho siyāḥa antes que él”. Ibn ʿUyayna dijo: “Si abandona la comida, la bebida y las mujeres, ése es el sāʾiḥ”.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: «Los que ayunan»: gente que se exigió a sí misma con sus cuerpos mediante ayuno para Dios.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Ibrāhīm b. Zayd, de al-Walīd b. ʿAbd Allāh, de ʿĀʾisha, que dijo: “La siyāḥa de esta comunidad: el ayuno”.

Y Su dicho: «LOS QUE SE INCLINAN, LOS QUE SE POSTRAN» significa: los que oran, inclinándose en su oración y postrándose en ella. Como [se ha transmitido]:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan: «LOS QUE SE INCLINAN, LOS QUE SE POSTRAN», dijo: “la oración obligatoria”.

En cuanto a Su dicho: «LOS QUE ORDENAN EL BIEN Y PROHÍBEN EL MAL», significa que ordenan a la gente la verdad en su religión, el seguimiento de la rectitud y la guía, y la obra; y les prohíben el mal: esto es, prohíben a la gente todo acto y palabra que Dios ha prohibido a Sus siervos.

Se ha transmitido de al-Ḥasan acerca de ello lo siguiente:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan: «LOS QUE ORDENAN EL BIEN»: “No hay divinidad sino Dios”. Y «LOS QUE PROHÍBEN EL MAL»: [prohíben] la idolatría.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de Thaʿlaba b. Suhayl. Al-Ḥasan dijo, acerca de Su dicho: «LOS QUE ORDENAN EL BIEN», dijo: “Ciertamente, no ordenaron a la gente hasta que fueron de su gente”. Y «LOS QUE PROHÍBEN EL MAL», dijo: “Ciertamente, no prohibieron el mal hasta que ellos mismos desistieron de él”.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Ibn Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya, dijo: “Todo cuanto se menciona en el Corán sobre ordenar el bien y prohibir el mal, ordenar el bien es: llamar de la idolatría al islam; y prohibir el mal: prohibir la adoración de los ídolos y de los demonios”.

Ya hemos demostrado anteriormente la corrección de lo que dijimos: que ordenar el bien es todo aquello que Dios ordenó a Sus siervos, o [que ordenó] Su Mensajero —Dios le bendiga y le conceda paz—; y que prohibir el mal es todo aquello que Dios prohibió a Sus siervos, o [que prohibió] Su Mensajero. Y siendo así, y no habiendo en la aleya indicio de que con ello se pretendiera una particularidad en vez de una generalidad, ni noticia del Mensajero, ni en la disposición natural de la razón, la generalidad es más adecuada, conforme a lo que ya hemos aclarado en otros lugares de nuestros libros.

En cuanto a Su dicho: «Y LOS QUE GUARDAN LOS LÍMITES DE DIOS», significa: los que cumplen las obligaciones de Dios, los que se atienen a Su mandato y Su prohibición; aquellos que no descuidan nada cuya práctica se les impuso, ni cometen nada cuya comisión se les prohibió. Como [se ha transmitido]:

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās: «Y LOS QUE GUARDAN LOS LÍMITES DE DIOS» significa: “los que perseveran en la obediencia a Dios; y es una condición que Él impuso a la gente del yihād: si cumplen con Dios Su condición, Él les cumple su condición”.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās: «Y LOS QUE GUARDAN LOS LÍMITES DE DIOS», dijo: “los que perseveran en la obediencia a Dios”.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Ḥakkām, de Thaʿlaba b. Suhayl, dijo: Al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «Y LOS QUE GUARDAN LOS LÍMITES DE DIOS», dijo: “los que se mantienen en el asunto de Dios”.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan: «Y LOS QUE GUARDAN LOS LÍMITES DE DIOS», dijo: “las obligaciones de Dios”.

En cuanto a Su dicho: «Y ANUNCIA LA BUENA NUEVA A LOS CREYENTES», significa: anuncia la buena nueva a los que confirman [la verdad] de aquello que Dios les prometió: que, si cumplen con Dios Su pacto, Él les cumplirá lo que les prometió de hacerlos entrar en el Paraíso. Como [se ha transmitido]:

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Hawdha b. Khalīfa, dijo: nos narró ʿAwf, de al-Ḥasan: «CIERTAMENTE DIOS HA COMPRADO DE LOS CREYENTES SUS VIDAS…» … hasta el final de la aleya. Dijo: “Quienes cumplieron su compromiso de venta: ‘LOS ARREPENTIDOS, LOS ADORADORES, LOS QUE ALABAN…’ hasta el final de la aleya”. Y dijo: “Ésta era su obra y su conducta en la holgura; luego se encontraron con el enemigo y confirmaron lo que habían pactado con Dios”.

Y algunos dijeron: el sentido de ello es: “anuncia la buena nueva a quien realiza estos actos”, esto es, Su dicho: «LOS ARREPENTIDOS, LOS ADORADORES…» hasta el final de la aleya, aunque no hayan combatido. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Manṣūr b. Hārūn, de Abū Isḥāq al-Fazārī, de Abū Rajāʾ, de al-Ḥasan: «Y ANUNCIA LA BUENA NUEVA A LOS CREYENTES», dijo: “a los que no combatieron”.

Notas y Referencias

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