Los Defraudadores
المطففين Al-MutaffifinVersículo (Español)
[83:1] ¡Ay de los tramposos!
Tafsir de At-Tabari
{¡Ay de los defraudadores!} (1)
En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
Exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ ¡Ay de los defraudadores! * aquellos que, cuando miden a los demás, exigen la medida completa; * pero cuando les miden a ellos o les pesan, les hacen perder; * ¿acaso no piensan esos que serán resucitados * para un día inmenso, * el día en que los hombres se alzarán ante el Señor de los mundos? }
Dice el Altísimo —glorificado sea Su recuerdo—:
(el “¡ay”) es el valle que mana del pus de los moradores del Infierno, en su parte más baja, para quienes defraudan,
esto es:
para quienes disminuyen a la gente y les merman sus derechos en sus medidas cuando les miden, o en sus balanzas cuando les pesan, por debajo de lo que les es debido en cuanto a completar (la medida). El origen de ello proviene de la cosa “ṭafīf”, que es lo poco, lo exiguo.
Y el “mutaffif”:
es quien reduce el derecho del titular del derecho por debajo de lo que le corresponde de cumplimiento y perfección en medida o peso. De ello se dijo también de un grupo de gente que es igual en cómputo o número: “son iguales como el borde del ṣāʿ”,
queriendo decir con ello:
como lo que está próximo a lo lleno, pero es deficiente respecto de la plenitud. Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Abū as-Sāʾib,
dijo:
nos narró Ibn Fuḍayl, de Ḍirār, de ʿAbd Allāh,
dijo:
un hombre le dijo: “¡Oh Abū ʿAbd ar-Raḥmān! En verdad, la gente de Medina completa la medida”.
Él dijo:
“¿Y qué les impide completar la medida, si Dios ha dicho:
{¡Ay de los defraudadores!}”, hasta llegar a: {el día en que los hombres se alzarán ante el Señor de los mundos}.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaḥyà ibn Wāḍiḥ,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn ibn Wāqid, de Yazīd, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
cuando el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— llegó a Medina, eran de la gente más perversa en lo tocante a la medida;
entonces Dios reveló:
{¡Ay de los defraudadores!}, y mejoraron la medida.
Me narró Muḥammad ibn Khālid ibn Khudāsh,
dijo:
nos narró Salm ibn Qutayba, de Qassām aṣ-Ṣayrafī,
de ʿIkrima, que dijo:
“Doy testimonio de que todo medidor y pesador está en el Fuego”. Se le preguntó por ello,
y dijo:
“En verdad, no hay ninguno de ellos que pese como se le pesa, ni que mida como se le mide;
y Dios ha dicho:
{¡Ay de los defraudadores!}”.
Notas y Referencias
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