80

Frunció el Ceño

عبس 'Abasa
Aya 37

Versículo (Español)

[80:37] Ese día cada uno estará preocupado por sí mismo.

Tafsir de At-Tabari

{لِكُلِّ ٱمۡرِيٕٖ مِّنۡهُمۡ يَوۡمَئِذٖ شَأۡنٞ يُغۡنِيهِ} (37) Su dicho: {يَوْمَ يَفِرّ المَرْءُ مِنْ أخِيهِ} quiere decir: cuando llegue el Clamor, en este día en el que el hombre huye de su hermano. Y con Su dicho: {يفرّ من أخيه} quiere decir: huye de su hermano, de su madre, de su padre, y de su compañera —es decir, su esposa, la que fue su esposa en la vida mundanal— y de sus hijos, por temor a que le reclamen por las cargas y las injusticias que hay entre él y ellos.

Y algunos dijeron: el sentido de Su dicho: {يَفِرّ المَرْءُ مِنْ أخِيهِ} es: huye de su hermano para no verlo, y por lo que le sobreviene; {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ} —esto es, de cada hombre: él, su hermano, su madre, su padre, y el resto de quienes han sido mencionados en esta aleya— {يَوْمَئِذٍ} es decir, el Día de la Resurrección, cuando llegue el Clamor, el Día de la Resurrección, {شأْنٌ يُغْنِيهِ} quiere decir: un asunto que le basta y lo ocupa del asunto de otro, como (se ha transmitido):

Nos contó Bishr, dijo: nos contó Yazīd, dijo: nos contó Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}: a cada ser humano le acontece aquello que lo ocupa de la gente.

Nos contó Abū ʿUmāra al-Marwazī, al-Ḥusayn ibn Ḥurayth, dijo: nos contó al-Faḍl ibn Mūsā, de ʿĀʾidh ibn Shurayḥ, de Anas, que dijo: ʿĀʾisha preguntó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—; dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! por mi padre y mi madre (seas rescatado), voy a preguntarte acerca de un relato del que tú me informarás». Dijo: «Si tengo de ello conocimiento». Dijo ella: «¡Oh Profeta de Dios! ¿cómo serán reunidos los hombres?». Dijo: «Descalzos, desnudos». Luego esperó un rato y dijo: «¡Oh Profeta de Dios! ¿y cómo serán reunidas las mujeres?». Dijo: «Así mismo: descalzas, desnudas». Dijo ella: «¡Qué vergüenza la del Día de la Resurrección!». Dijo: «¿Y sobre eso me preguntas? En verdad, ha descendido sobre mí una aleya: no te perjudica que lleves ropas o no». Dijo ella: «¿Qué aleya es, oh Profeta de Dios?». Dijo: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de la palabra de Dios: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شَأۡنٞ يُغۡنِيهِ}: «un asunto que lo ha ocupado de su compañero».

Notas y Referencias

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