80

Frunció el Ceño

عبس 'Abasa
Aya 36

Versículo (Español)

[80:36] de su esposa y de sus hijos.

Tafsir de At-Tabari

{وَصَٰحِبَتِهِۦ وَبَنِيهِ} (36) Su dicho: {يَوْمَ يَفِرّ المَرْءُ مِنْ أخِيهِ} dice: cuando llegue el Clamor, en este día en el que el hombre huye de su hermano. Y con Su dicho: {يفرّ من أخيه}: huye de su hermano, y de su madre y de su padre, y de {وَصَٰحِبَتِهِۦ} —esto es, su esposa, la que fue su esposa en la vida mundana— y de {وَبَنِيهِ}, por temor a que le reclamen por las cargas y agravios que hay entre él y ellos.

Y algunos dijeron: el sentido de Su dicho: {يَفِرّ المَرْءُ مِنْ أخِيهِ} es: huye de su hermano para no verlo, y [para no ver] lo que le sobreviene; pues para cada uno de ellos —esto es, del hombre, de su hermano, de su madre y de su padre, y del resto de quienes se mencionan en esta aleya— en ese día, es decir, el Día de la Resurrección, cuando llegue el Clamor, en el Día de la Resurrección, habrá {شأْنٌ يُغْنِيهِ}, dice: un asunto que le basta y lo ocupa respecto del asunto de otro, como [se transmite]:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}: a cada ser humano le sobreviene aquello que lo ocupa de la gente.

Nos narró Abū ʿUmāra al-Marwazī, al-Ḥusayn ibn Ḥurayth, dijo: nos narró al-Faḍl ibn Mūsā, de ʿĀʾidh ibn Shurayḥ, de Anas, que dijo: ʿĀʾisha preguntó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—; dijo: «¡Oh Mensajero de Dios, por mi padre y mi madre! Voy a preguntarte acerca de un relato del que tú me informarás». Dijo: «Si tengo de ello conocimiento». Dijo ella: «¡Oh Profeta de Dios! ¿Cómo serán reunidos los hombres?». Dijo: «Descalzos, desnudos». Luego esperó un momento y dijo: «¡Oh Profeta de Dios! ¿Cómo serán reunidas las mujeres?». Dijo: «Así mismo: descalzas, desnudas». Dijo ella: «¡Qué vergüenza la del Día de la Resurrección!». Dijo: «¿Y sobre eso me preguntas? Ciertamente ha descendido sobre mí una aleya: no te perjudicará que lleves ropas o no». Dijo ella: «¿Qué aleya es, oh Profeta de Dios?». Dijo: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de la palabra de Dios: {لِكُلّ امْرِىءٍ مِنْهُمْ يَوْمَئِذٍ شأْنٌ يُغْنِيهِ}: «un asunto que lo ha ocupado respecto de su compañero».

Notas y Referencias

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