8

El Botín

الأنفال Al-Anfal
Aya 35

Versículo (Español)

[8:35] Su oración ante la Casa Sagrada [de La Meca] no era más que silbidos y aplausos. Sufran [¡oh, idólatras!] el castigo por su rechazo obstinado a la verdad.

Tafsir de At-Tabari

{Y no era su oración junto a la Casa sino silbidos y palmoteo. Gustad, pues, el castigo por lo que veníais negando} (35) El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—: {Y no era su oración junto a la Casa sino silbidos y palmoteo. Gustad, pues, el castigo por lo que veníais negando}. . .

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: ¿Y qué tienen estos asociadores para que Dios no los castigue, cuando apartan (a la gente) de la Mezquita Sagrada en la que se ora a Dios y se Le adora, y no eran ellos aliados de Dios? Antes bien, Sus aliados son aquellos a quienes ellos apartan de la Mezquita Sagrada, mientras ellos no oran en la Mezquita Sagrada. Y Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa», es decir: la Casa de Dios, la Antigua, «sino مُكاءً», y ello es el silbido. Se dice de ello: مكا يمكو مَكْوا y مُكاءً. Y se ha dicho: que el مكو es que el hombre junte sus manos, luego las introduzca en su boca y después grite. Y se dice: مكت استُ الدابة مُكاءً: cuando se hincha por el viento. Y se dice: «no silba sino un trasero descubierto»; por eso se llamó al trasero المَكْوَة. Se le dio ese nombre; y de ello es la palabra de ‘Antara:

Y a la amante de una bella dejé derribado *** silbando su vena, como la comisura del labio del moteado

Y la palabra de al-Ṭirmāḥ:

Se inclinó hacia la primera con una estocada de un prevenido *** silbando sus costados por el desangrarse

Con el sentido de: emitir sonido. En cuanto a «التصدية», es el palmoteo. Se dice de ello: صَدّى يُصَدّي تَصْدِية; y «صفّق» y «صفّح» tienen un mismo significado.

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exegetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró mi padre, de Mūsā b. Qays, de Ḥujr b. ‘Anbas: «sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās: Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً»: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Me narró Muḥammad b. Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dice: la oración de los asociadores junto a la Casa era مُكاءً, es decir: el silbido; y «تَصْدِيَةً», dice: el palmoteo.

Me narró Muḥammad b. ‘Umāra al-Asadī, dijo: nos narró ‘Ubayd Allāh b. Mūsā, dijo: nos informó Fuḍayl, de ‘Aṭiyya: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: palmoteo y silbido.

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró mi padre, de Qurra b. Khālid, de ‘Aṭiyya, de Ibn ‘Umar, dijo: el مُكاء es el palmoteo, y la تَصْدِيَة es el silbido. Dijo: e Ibn ‘Umar inclinó su mejilla hacia un lado.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: nos narró Wakī‘, de Qurra b. Khālid, de ‘Aṭiyya, de Ibn ‘Umar: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء y la تَصْدِيَة son el silbido y el palmoteo.

Me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Qāsim; dijo: oí a Muḥammad b. al-Ḥusayn narrar de Qurra b. Khālid, de ‘Aṭiyya al-‘Awfī, de Ibn ‘Umar, dijo: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró Abū ‘Āmir, dijo: nos narró Qurra, de ‘Aṭiyya, de Ibn ‘Umar, acerca de Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo. Y dijo Qurra: ‘Aṭiyya nos refirió la acción de Ibn ‘Umar: silbó, inclinó su mejilla y palmoteó con sus manos.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: me informó Bakr b. Muḍar, de Ja‘far b. Rabī‘a, dijo: oí a Abū Salama b. ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf decir, acerca de la palabra de Dios: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً»; dijo Bakr: entonces Ja‘far juntó para mí sus palmas, luego sopló en ellas un silbido, tal como Abū Salama se lo había dicho.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Isrā’īl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās, dijo: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Salama b. Sābūr, de ‘Aṭiyya, de Ibn ‘Umar: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: silbido y palmoteo.

Dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Fuḍayl b. Marzūq, de ‘Aṭiyya, de Ibn ‘Umar, lo mismo.

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró Ḥabūya Abū Yazīd, de Ya‘qūb, de Ja‘far, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās, dijo: Quraysh circunvalaban la Casa estando desnudos, silbando y palmoteando; entonces Dios reveló: «Di: ¿quién ha prohibido el adorno de Dios que Él ha sacado para Sus siervos?», y se les ordenó la ropa.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró al-Ḥamānī, dijo: nos narró Sharīk, de Sālim, de Sa‘īd, dijo: Quraysh se interponían al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— durante el ṭawāf, burlándose de él: le silbaban y palmoteaban; y descendió: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً».

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró mi padre, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid: «sino مُكاءً», dijo: soplaban en sus manos; y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Me narró Muḥammad b. ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء es meter sus dedos en sus bocas; y la تَصْدِيَة es el palmoteo; con ello confundían a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Nos narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró ‘Abd Allāh, de Warqā’, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo, salvo que no dijo «su oración».

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, dijo: el مُكاء: meter sus dedos en sus bocas; y la تَصْدِيَة: el palmoteo. Dijo: un grupo de Banū ‘Abd al-Dār confundían con todo ello la oración de Muḥammad.

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Ṭalḥa b. ‘Amr, de Sa‘īd b. Jubayr: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: de entre los dedos. Dijo Aḥmad: se me cayó una letra, y no lo veo sino como el chasquido, el soplo y el silbido de entre ellos; y Sa‘īd b. Jubayr me mostró dónde solían hacer el مُكاء, hacia el lado de Abū Qubays.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq b. Sulaymān, dijo: nos informó Ṭalḥa b. ‘Amr, de Sa‘īd b. Jubayr, acerca de Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء: entrelazaban sus dedos y silbaban con ellos; eso es el مُكاء. Dijo: y Sa‘īd b. Jubayr me mostró el lugar donde solían hacer el مُكاء, hacia Abū Qubays.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq, dijo: nos narró Muḥammad b. Ḥarb, dijo: nos narró Ibn Lahī‘a, de Ja‘far b. Rabī‘a, de Abū Salama b. ‘Abd al-Raḥmān, acerca de Su palabra: «مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء es el soplo —e hizo un gesto con su palma hacia su boca—; y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Nos narró Ibn Wakī‘, dijo: nos narró al-Muḥāribī, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, dijo: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró ‘Amr b. ‘Awn, dijo: nos informó Hushaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk, lo mismo.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: se nos contaba que el مُكاء es palmotear con las manos, y la تَصْدِيَة es un griterío con el que se oponían al Corán.

Nos narró Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Muḥammad b. Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda: «مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: el مُكاء es el silbido, y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً»; y el مُكاء es el silbido, a la manera de un ave blanca a la que se llama al-mukā’, que se halla en la tierra del Ḥijāz; y la تَصْدِيَة es el palmoteo.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo acerca de Su palabra: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً»: el مُكاء es un silbido con el que la gente de la ignorancia preislámica lo proclamaba. Dijo: y también dijo acerca del مُكاء: un silbido en sus manos y juego.

Y se ha dicho acerca de la تَصْدِيَة: que es el apartar de la Casa Sagrada de Dios. Y esa es una opinión sin fundamento, porque تَصْدِيَة es un maṣdar de la expresión del que dice: صدّيت تصدية. En cuanto a «الصدّ», no se dice de ello: صدّيت; más bien se dice: صَدَدْت. Y si se refuerza la dāl para indicar reiteración del acto, se dice: صَدّدت تصديدا; salvo que el sostenedor de esa opinión haya orientado «التصدية» a que proviene de «صدّدت», y luego se haya cambiado una de sus dos dāl por yā’, como se dice: تظنيت a partir de ظننت; y como dijo el rajaz:

***تَقَضّي البازِي إذَا البازِي كَسَرْ ***

Es decir: «تق البازي»; cambió una de sus dos ḍād por yā’; entonces eso sería un modo de orientarlo. Mención de quienes dijeron lo que hemos mencionado en la interpretación de «التصدية»:

Nos narró Aḥmad b. Isḥāq, dijo: nos narró Abū Aḥmad, dijo: nos narró Ṭalḥa b. ‘Amr, de Sa‘īd b. Jubayr: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً»: su apartar (a la gente) de la Casa Sagrada de Dios.

Me narró al-Muthannā, dijo: nos narró Isḥāq b. Sulaymān, dijo: nos informó Ṭalḥa b. ‘Amr, de Sa‘īd b. Jubayr. Y «تَصْدِيَةً», dijo: la تَصْدِيَة es su apartar a la gente de la Casa Sagrada.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo, acerca de Su palabra: «Y تَصْدِيَةً», dijo: la تَصْدِيَة respecto del camino de Dios, y su apartar (a la gente) de la oración y de la religión de Dios.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq: «Y no era su oración junto a la Casa sino مُكاءً y تَصْدِيَةً», dijo: no era su oración —que ellos pretenden que con ella se les aparta (el castigo)— sino silbidos y palmoteo; y eso es algo que Dios no aprueba ni ama, ni es lo que les impuso como obligación ni lo que les ordenó.

En cuanto a Su palabra: «Gustad el castigo por lo que veníais negando», ello significa el castigo que les prometió con la espada el día de Badr. Dice, a los asociadores que dijeron: «¡Oh Dios! Si esto es la verdad de Tu parte, haz llover sobre nosotros piedras del cielo...», etc., cuando les llegó aquello del castigo que habían pedido con premura: «Gustad», es decir: probad; y no es un gustar con la boca, sino un gustar con la sensibilidad, y el hallazgo del sabor de su dolor en los corazones. Les dice: «Gustad, pues, el castigo por cuanto veníais negando»: por cuanto veníais rechazando que Dios os castigaría por vuestra negación de la unicidad de vuestro Señor y de la misión de vuestro Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—.

Y en el mismo sentido que hemos dicho hablaron los exegetas. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Salama, de Ibn Isḥāq: «Gustad el castigo por lo que veníais negando»: es decir, lo que Dios hizo caer sobre ellos el día de Badr: la muerte.

Nos narró al-Qāsim, dijo: nos narró al-Ḥusayn, dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj: «Gustad el castigo por lo que veníais negando», dijo: estos son la gente de Badr, el día en que Dios los castigó.

Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj, dijo: oí a Abū Mu‘ādh decir: nos narró ‘Ubayd b. Sulaymān, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su palabra: «Gustad el castigo por lo que veníais negando»: se refiere a la gente de Badr; Dios los castigó el día de Badr con la muerte y el cautiverio.

Notas y Referencias

(No se generaron)