El Botín
الأنفال Al-AnfalVersículo (Español)
[8:32] Y alguien dijo: "¡Señor nuestro! Si esto [que transmite Mujámmad] es la Verdad que dimana de Ti, te desafío a que hagas llover sobre nosotros piedras del cielo o nos azotes con un castigo doloroso".
Tafsir de At-Tabari
{وَإِذۡ قَالُواْ ٱللَّهُمَّ إِن كَانَ هَٰذَا هُوَ ٱلۡحَقَّ مِنۡ عِندِكَ فَأَمۡطِرۡ عَلَيۡنَا حِجَارَةٗ مِّنَ ٱلسَّمَآءِ أَوِ ٱئۡتِنَا بِعَذَابٍ أَلِيمٖ} (32)
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ وَإِذْ قَالُواْ اللّهُمّ إِن كَانَ هََذَا هُوَ الْحَقّ مِنْ عِندِكَ فَأَمْطِرْ عَلَيْنَا حِجَارَةً مّنَ السّمَآءِ أَوِ ائْتِنَا بِعَذَابٍ أَلِيمٍ }
. .
Dice —exaltada sea Su mención—:
Y recuerda, ¡oh Muhammad!, también lo que sobrevino a quien dijo: «¡Oh Dios! Si esto es la verdad procedente de Ti, entonces haz llover sobre nosotros piedras del cielo o tráenos un castigo doloroso», cuando tramaste contra ellos; y les hiciste llegar un castigo doloroso.
Y aquel castigo fue:
su muerte a espada el día de Badr. Y esta aleya también se ha mencionado que descendió acerca de an-Naḍr ibn al-Ḥārith. Mención de quienes dijeron eso.
Me contó Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Hushaym,
dijo:
nos narró Abū Bishr, de Saʿīd ibn Jubayr,
acerca de Su dicho:
{وَإذْ قالُوا اللّهُمّ إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ فَأمْطِرْ عَلَيْنا حِجارَةً مِنَ السّماءِ} dijo: descendió acerca de an-Naḍr ibn al-Ḥārith.
Me contó Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ} dijo: es la expresión de an-Naḍr ibn al-Ḥārith ibn ʿAlqama ibn Kulda.
Me contó al-Muthannā,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{اللّهُمّ إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ} es la expresión de an-Naḍr ibn al-Ḥārith ibn ʿAlqama ibn Kulda, de Banū ʿAbd ad-Dār.
Dijo:
nos informó Isḥāq,
dijo:
nos informó ʿAbd Allāh, de Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ} dijo: es an-Naḍr ibn al-Ḥārith ibn Kulda.
Nos narró Aḥmad ibn Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Aḥmad,
dijo:
nos narró Ṭalḥa ibn ʿAmr, de ʿAṭāʾ,
dijo:
dijo un hombre de Banū ʿAbd ad-Dār,
a quien se llamaba an-Naḍr ibn Kulda:
«¡Oh Dios! Si esto es la verdad procedente de Ti, entonces haz llover sobre nosotros piedras del cielo o tráenos un castigo doloroso». Entonces dijo Dios: {وَقالُوا رَبّنا عَجّلْ لَنا قِطّنا قَبْلَ يَوْمِ الحِسابِ} y dijo: {وَلَقَدْ جِئْتُمُونا فرَادَى كمَا خَلَقْناكُمْ أوّلَ مَرّةٍ} y dijo: {سأَلَ سائِلٌ بِعَذَابٍ وَاقِعٍ للْكافِرِينَ}. Dijo ʿAṭāʾ: ciertamente descendieron acerca de él una decena y pico de aleyas del Libro de Dios.
Me contó Muḥammad ibn al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad ibn al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de as-Suddī,
dijo:
Entonces dijo —es decir, an-Naḍr ibn al-Ḥārith—: «¡Oh Dios! Si lo que dice Muḥammad es la verdad procedente de Ti, entonces haz llover sobre nosotros piedras del cielo o tráenos un castigo doloroso». Dijo Dios: {سأَلَ سائِلٌ بعَذَابٍ وَاقِعٍ للْكافِرِينَ}.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Layth, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ . . . الاَية} dijo:
{سأَلَ سائِلٌ بِعَذَابٍ وَاقِعٍ للْكافِرِينَ}.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{وَإذْ قالُوا اللّهُمّ إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ . . . الاَية} dijo:
Eso lo dijeron los necios de esta comunidad y sus ignorantes; y Dios volvió con Su favor y Su misericordia sobre los necios de esta comunidad y sus ignorantes.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama, de Ibn Isḥāq,
dijo:
Luego mencionó los celos de Quraysh y su petición de victoria contra sí mismos,
cuando dijeron:
«¡Oh Dios! Si esto es la verdad procedente de Ti», es decir, lo que trajo Muḥammad, «entonces haz llover sobre nosotros piedras del cielo», como las hiciste llover sobre el pueblo de Lūṭ, «o tráenos un castigo doloroso», es decir, con parte de aquello con lo que castigaste a las comunidades anteriores a nosotros.
Los especialistas en lengua árabe discreparon acerca del modo de la entrada de «هو» en el enunciado. Algunos de los basríes dijeron: se pone en acusativo «الحقّ», porque «هو» —y Dios sabe mejor— se ha convertido en un añadido en el discurso, como elemento de enlace para refuerzo, como el añadido de «ما»; y no se añade sino en todo verbo que no puede prescindir de un predicado. Y no es atributo de «هذا», porque si dijeras: «Vi esto هو», no sería un enunciado; y esta (forma) pronominal no puede ser atributo de un (nombre) manifiesto, sino que lo es de un (pronombre) implícito, como Su dicho: {وَلَكِنْ كانُوا هُمُ الظّالِمينَ} y {تجِدُوهُ عِنْدَ اللّهِ هُوَ خَيرا وَأعْظمَ أجْرا} porque tú dices: «Lo hallé: هو y yo», y entonces «هو» sería atributo. Y también puede, en este sentido, no ser atributo, sino ser un añadido, como en el primer caso. Y puede, en todo ello, correr el curso del nombre, elevando lo que viene después si lo que viene después es manifiesto o pronominal, en la lengua de Banū Tamīm. Dicen, en Su dicho: {إنْ كانَ هَذَا هُوَ الحَقّ مِنْ عِنْدِكَ} y {وَلكِنْ كانُوا هُمُ الظّالِمينَ} y {وَ تجِدُوهُ عِندَ اللّهِ هُوَ خَيْرا وَأعْظَم أجْرا}, como tú dices: «Eran sus padres los injustos»: hicieron este pronombre, como «هو», «هما» y «أنت», un añadido en este lugar; y no lo hicieron en los lugares del atributo, porque es una separación con la que quiso aclarar que lo que viene después no es atributo de lo que viene antes; y no se necesitó esto en el lugar en el que no hay para ello predicado.
Y algunos de los kufíes decían:
No entró «هو», que es el pilar (ʿimād) del enunciado, sino por un sentido correcto.
Y dijo:
Es como si dijera: «Zayd está de pie», y tú dijeras: «Más bien ʿAmr هو el que está de pie». Así, el nombre con alif y lām es para lo conocido, y el alif y lām del verbo —que es un enlace en el discurso— difiere del sentido de «هو», porque su entrada y su salida son lo mismo en el discurso; y no es así «هو». En cuanto a «ما» que entra como enlace en el discurso, es un refuerzo semejante a su dicho: «Lo hallé él mismo»; dices eso, y no es atributo como “elegante” o “sensato”.
Notas y Referencias
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