El Botín
الأنفال Al-AnfalVersículo (Español)
[8:27] ¡Oh, creyentes! No traicionen a Dios y al Mensajero, ni traicionen la confianza que se depositó en ustedes.
Tafsir de At-Tabari
{يَـٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ لَا تَخُونُواْ ٱللَّهَ وَٱلرَّسُولَ وَتَخُونُوٓاْ أَمَٰنَٰتِكُمۡ وَأَنتُمۡ تَعۡلَمُونَ} (27)
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ يَأَيّهَا الّذِينَ آمَنُواْ لاَ تَخُونُواْ اللّهَ وَالرّسُولَ وَتَخُونُوَاْ أَمَانَاتِكُمْ وَأَنْتُمْ تَعْلَمُونَ }
. .
Dice —glorificado sea Su recuerdo— a los creyentes en Dios y en Su Mensajero, de entre los compañeros de Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
¡Oh vosotros que habéis creído y tenido por veraz a Dios y a Su Mensajero! No traicionéis a Dios. Y la traición de ellos a Dios y a Su Mensajero consistía en que quien de entre ellos manifestaba al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— y a los creyentes la fe en lo exterior y el consejo sincero, mientras ocultaba en su interior la incredulidad y el engaño hacia ellos, señalaba a los asociadores sus puntos vulnerables y les informaba de lo que se les ocultaba de sus noticias.
Los intérpretes discreparon acerca de quién fue revelada esta aleya y acerca de la causa por la que fue revelada.
Unos dijeron:
Fue revelada acerca de un hipócrita que escribió a Abū Sufyān informándole del secreto de los musulmanes. Mención de quienes dijeron eso.
Nos narró al-Qāsim b. Bišr b. Maʿrūf,
dijo:
nos narró Šabāba b. Sawwār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. al-Muḥarram,
dijo:
me encontré con ʿAṭāʾ b. Abī Rabāḥ, y me relató,
dijo:
me relató Jābir b. ʿAbd Allāh que Abū Sufyān salió de La Meca; entonces Gabriel se presentó ante el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
y dijo:
«Ciertamente Abū Sufyān está en tal y tal lugar».
Entonces el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a sus compañeros:
«CIERTAMENTE ABŪ SUFYĀN ESTÁ EN TAL Y TAL LUGAR; SALID HACIA ÉL Y GUARDADLO EN SECRETO».
Dijo: entonces un hombre de los hipócritas escribió a Abū Sufyān: «Muḥammad va contra vosotros; así que tomaos precauciones». Y Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender:
{no traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas}.
Otros dijeron:
Más bien fue revelada acerca de Abū Lubāba, por lo que ocurrió en su asunto y el de Banū Qurayẓa. Mención de quienes dijeron eso.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Abū Sufyān, de Maʿmar, de al-Zuhrī,
acerca de Su dicho:
{no traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas}, dijo: fue revelada acerca de Abū Lubāba: el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— lo envió, y él señaló hacia su garganta indicando que era degüello.
Dijo al-Zuhrī:
Entonces Abū Lubāba dijo: «¡No, por Dios! No probaré comida ni bebida hasta que muera o Dios acepte mi arrepentimiento». Y permaneció siete días sin probar comida ni bebida, hasta que cayó desvanecido. Luego Dios aceptó su arrepentimiento.
Y se le dijo:
«¡Oh Abū Lubāba! Se ha aceptado tu arrepentimiento».
Dijo: «¡Por Dios! No me desataré a mí mismo hasta que sea el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— quien me desate». Entonces fue a él y lo desató con su mano.
Luego Abū Lubāba dijo:
«Parte de mi arrepentimiento es abandonar la morada de mi gente, en la que cometí el pecado, y desprenderme de mis bienes».
Dijo:
«TE BASTA CON QUE DES EN CARIDAD UN TERCIO DE ELLO».
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. al-Zubayr, de Ibn ʿUyayna,
dijo:
nos narró Ismāʿīl b. Abī Ḫālid,
dijo:
oí a ʿAbd Allāh b. Abī Qatāda
decir:
Fue revelada: {¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas, mientras sabéis} acerca de Abū Lubāba.
Otros dijeron:
Más bien fue revelada respecto de ʿUṯmān —Dios esté complacido con él—. Mención de quienes dijeron eso.
Me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos narró Yūnus b. al-Ḥāriṯ al-Ṭāʾifī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. ʿAbd Allāh b. ʿAwn al-Ṯaqafī, de al-Muġīra b. Šuʿba,
dijo:
Esta aleya fue revelada acerca del asesinato de ʿUṯmān —Dios esté complacido con él—: {¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios y al Mensajero...} la aleya.
Y la opinión más digna de ser tenida por correcta en esto es decir:
Que Dios prohibió a los creyentes traicionarle, y traicionar a Su Mensajero, y traicionar Su depósito confiado. Y es posible que fuera revelada acerca de Abū Lubāba, y es posible que fuera revelada acerca de otro distinto de él; y no tenemos noticia por la cual deba aceptarse como auténtico cuál de esas posibilidades fue. Así pues, el sentido de la aleya y su interpretación es lo que ya hemos mencionado.
Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios y al Mensajero}, dijo: os ha prohibido que traicionéis a Dios y al Mensajero, como hicieron los hipócritas.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{No traicionéis a Dios y al Mensajero...} la aleya,
dijo:
Solían oír del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— un relato y lo divulgaban hasta que llegaba a los asociadores.
Y discreparon acerca de la interpretación de Su dicho:
{y traicionéis vuestras confianzas, mientras sabéis}.
Unos dijeron: no traicionéis a Dios y al Mensajero, pues eso es traición a vuestras confianzas y su perdición. Mención de quienes dijeron eso.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas}, pues cuando traicionan a Dios y al Mensajero, ciertamente han traicionado sus confianzas.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
de Ibn Isḥāq:
{¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas, mientras sabéis}: es decir, no mostréis a Dios, de la verdad, aquello con lo que Él se complace de vosotros, y luego le contrariéis en secreto hacia otra cosa distinta; pues eso es la perdición de vuestras confianzas y una traición a vosotros mismos.
Según esta interpretación,
Su dicho:
{y traicionéis vuestras confianzas} está en posición de acusativo por circunstancia (ẓarf),
como dijo el poeta:
«No prohíbas un carácter y vengas con otro semejante: *** vergüenza para ti, si lo haces, enorme»
Y se transmite:
«y vienes con otro semejante».
Otros dijeron:
Su sentido es: no traicionéis a Dios y al Mensajero, ni traicionéis vuestras confianzas, mientras sabéis. Mención de quienes dijeron eso.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī,
de Ibn ʿAbbās:
Su dicho: {¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas}, dice: no traicionéis, es decir, no las menoscabéis.
Según esta interpretación:
No traicionéis a Dios y al Mensajero, ni traicionéis vuestras confianzas.
Y los intérpretes discreparon acerca del significado de la confianza (amāna) que Dios mencionó en Su dicho:
{y traicionéis vuestras confianzas}.
Unos dijeron: es aquello de las obligaciones de Dios que se oculta a los ojos de la gente. Mención de quienes dijeron eso.
Me narró al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{y traicionéis vuestras confianzas}; y la confianza: son las obras sobre las que Dios confió a los siervos,
es decir:
la obligación prescrita.
Dice:
{no traicionéis}, es decir, no las menoscabéis.
Nos narró ʿAlī b. Dāwūd,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{¡Oh vosotros que habéis creído! No traicionéis a Dios}, es decir, abandonando Sus obligaciones prescritas; {y al Mensajero}, es decir, abandonando sus normas y cometiendo desobediencia.
Dijo:
Y dijo otra vez: {no traicionéis a Dios y al Mensajero, y traicionéis vuestras confianzas}; y la confianza: las obras. Luego mencionó algo semejante al ḥadiz de al-Muṯannā.
Otros dijeron:
El sentido de “las confianzas” aquí es: la religión. Mención de quienes dijeron eso.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{y traicionéis vuestras confianzas}: vuestra religión.
{mientras sabéis}, dijo:
Eso lo hicieron los hipócritas, sabiendo que eran incrédulos: manifestaban la fe.
Y recitó:
{y cuando se levantan para la oración, se levantan con pereza...} la aleya,
dijo:
Esos son los hipócritas: Dios y Su Mensajero les confiaron Su religión, y ellos traicionaron; manifestaron la fe y ocultaron la incredulidad.
La interpretación del discurso, entonces, es:
¡Oh vosotros que habéis creído! No menoscabéis los derechos de Dios sobre vosotros, de Sus obligaciones prescritas, ni los del Mensajero, de la obediencia que os es obligatoria; antes bien, obedecedles en lo que os ordenaron y os prohibieron, no los menoscabéis; y (no) traicionéis vuestras confianzas, ni menoscabéis vuestras religiones, ni las obras obligatorias, ni lo que os es vinculante y necesario, mientras sabéis que ello os es vinculante y obligatorio por las pruebas que Dios ha establecido contra vosotros.
Notas y Referencias
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