Los Que Arrancan
النازعات An-Nazi'atVersículo (Español)
[79:7] y luego sea tocada por segunda vez [y comience la resurrección],
Tafsir de At-Tabari
{تَتۡبَعُهَا ٱلرَّادِفَةُ} (7)
Y Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ} dice —exaltado sea Su recuerdo—: el día en que tiemblen la tierra y las montañas por el primer toque (del cuerno); {تَتۡبَعُهَا الرّادِفَةُ} la sigue otra después de ella, y es el segundo toque, que vino a continuación del primero, para la resurrección del Día de la Resurrección.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ} dice: el primer toque.
Y Su dicho:
{تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dice: el segundo toque.
Nos narró Muḥammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dice:
la última sigue a la primera;
y la rajifa:
el primer toque;
y la radifa:
el último toque.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya, de Abī Rajā’, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo: son los dos toques: en cuanto al primero, hace morir a los vivos;
y en cuanto al segundo, da vida a los muertos. Luego al-Ḥasan recitó:
{ونُفِخَ فِي الصّورِ فَصَعِقَ مَنْ فِي السّمَوَاتِ وَمَنْ فِي الأرْضِ إلاّ مَنْ شاءَ اللّهُ ثُمّ نُفِخَ فِيهِ أُخْرَى فإذَا هُمْ قِيامٌ يَنْظُرُونَ}.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo:
son los dos clamores: en cuanto el primero, hace morir toda cosa con el permiso de Dios;
y en cuanto el otro, da vida a toda cosa con el permiso de Dios. En verdad, el Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«ENTRE AMBOS HAY CUARENTA».
Dijeron sus compañeros: por Dios, no nos añadió nada más que eso.
Y se nos mencionó que el Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«EN ESOS CUARENTA SERÁ ENVIADA UNA LLUVIA LLAMADA “LA VIDA”, hasta que la tierra se vuelva buena y se agite, y broten los cuerpos de la gente como brota la verdura; luego se soplará el segundo toque, y entonces estarán en pie, mirando».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān ibn Muḥammad al-Muḥāribī, de Ismā‘īl ibn Rāfi‘ al-Madanī, de Yazīd ibn Abī Ziyād, de un hombre, de Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī, de un hombre de los Anṣār, de Abū Hurayra,
dijo:
dijo el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—, y mencionó el cuerno (al-ṣūr),
y Abū Hurayra dijo:
¡Oh Mensajero de Dios!, ¿y qué es el cuerno?
Dijo:
«UN CUERNO».
Dijo:
¿y cómo es?
Dijo:
«UN CUERNO INMENSO EN EL QUE SE SOPLARÁN TRES TOQUES: el primero, el toque del pavor; el segundo, el toque del desmayo; y el tercero, el toque de ponerse en pie. Entonces se aterrorizarán los moradores de los cielos y de la tierra, salvo quien Dios quiera; y Dios ordenará que se prolongue, y la alargará, y no cesará.
Y es aquella de la que dice: {ما ينظر هؤلاء إلاّ صيحة واحدة مالها من فَوَاق}.
Entonces Dios hará que las montañas se desplacen, y quedarán como espejismo; y la tierra será sacudida con sus habitantes, sacudida.
Y es aquella de la que dice: {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ قُلُوبٌ يَوْمَئِذٍ وَاجِفَةٌ}».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Sufyān, de ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn ‘Aqīl, de al-Ṭufayl ibn Ubayy, de su padre,
dijo:
el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— recitó: {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} y dijo:
«HA LLEGADO LA RAJIFA, LA SIGUE LA RADIFA; HA LLEGADO LA MUERTE CON LO QUE HAY EN ELLA».
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos narró ‘Ubayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ}: el primer toque;
{تَتْبَعُها الرّادِفَةُ}:
el otro toque.
Y otros dijeron al respecto:
Me lo narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā. Y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ} dijo: tiemblan la tierra y las montañas, y es el terremoto.
Y Su dicho:
{الرّادِفَةُ} dijo: es Su dicho: {إذَا السّماءُ انْشَقّتْ فدُكتا دَكةً واحدة}.
Y otros dijeron:
la tierra tiembla,
y la radifa:
la Hora.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجفَةُ} (es) la tierra;
y acerca de Su dicho:
{تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo: la radifa: la Hora.
Y los especialistas en lengua árabe discreparon acerca del lugar de la respuesta a Su dicho:
{والنّازِعات غَرْقا}. Algunos gramáticos de Baṣra dijeron: Su dicho {والنّازِعاتِ غَرْقا} es un juramento —y Dios sabe mejor— sobre {إنّ في ذَلِكَ لَعِبْرَةً لِمَن يَخْشَى}; y, si quieres, lo haces recaer sobre {يَوْم تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ قُلُوبٌ يَوْمَئِذٍ وَاجِفَةٌ}; y es como Dios dijo y quiso que fuese en todo esto, y en todos los asuntos.
Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron: la respuesta del juramento en {النازعات} es lo que se omitió, por ser los oyentes conocedores del sentido; como si, de manifestarse, fuese: “ciertamente seréis resucitados y ciertamente seréis juzgados”. Dijo: y lo indica {أئِذَا كُنّا عِظاما نَخِرَةً}; ¿acaso no ves que es como la respuesta a Su dicho: “ciertamente seréis resucitados”, cuando dijo: {أئِذَا كُنّا عِظاما نَخِرَةً}? Y otro de ellos dijo algo semejante, salvo que dijo: no es lícito omitir la lām en la respuesta del juramento, porque si se omite no se conocerá su lugar, ya que acompaña a todo discurso.
Y lo correcto, en nuestra opinión, respecto de ello es:
que la respuesta del juramento en este lugar es de aquello de lo que se prescindió por la indicación del discurso, y se dejó de mencionarla.
Notas y Referencias
(No se generaron)