Los Que Arrancan
النازعات An-Nazi'atVersículo (Español)
[79:6] Que el día que sea tocada la trompeta por primera vez [y comience el fin del mundo]
Tafsir de At-Tabari
{يَوۡمَ تَرۡجُفُ ٱلرَّاجِفَةُ} (6)
Y Su dicho:
{يَوۡمَ تَرۡجُفُ ٱلرَّاجِفَةُ} (6)
El Altísimo —glorificado sea Su recuerdo— dice: {يَوۡمَ تَرۡجُفُ ٱلرَّاجِفَةُ}, es decir: el día en que la tierra y las montañas se estremezcan por el primer soplo; le seguirá {الرّادِفَةُ}, esto es, otro soplo después de él, y es el segundo soplo que vino a continuación del primero, para la resurrección del Día de la Resurrección.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró ‘Alī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ} dijo: es el primer soplo.
Y Su dicho:
{تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo: es el segundo soplo.
Nos narró Muḥammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo:
la última sigue a la primera;
y la {الراجفة}:
es el primer soplo;
y la {الرادفة}:
es el último soplo.
Me narró Ya‘qūb,
dijo:
nos narró Ibn ‘Ulayya, de Abī Rajā’, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo: son los dos soplos: en cuanto al primero, hace morir a los vivos;
y en cuanto al segundo, da vida a los muertos. Luego al-Ḥasan recitó:
{ونُفِخَ فِي الصّورِ فَصَعِقَ مَنْ فِي السّمَوَاتِ وَمَنْ فِي الأرْضِ إلاّ مَنْ شاءَ اللّهُ ثُمّ نُفِخَ فِيهِ أُخْرَى فإذَا هُمْ قِيامٌ يَنْظُرُونَ}.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd,
de Qatāda, acerca de {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ}, dijo:
son los dos clamores: en cuanto al primero, hace morir toda cosa con el permiso de Dios;
y en cuanto al otro, da vida a toda cosa con el permiso de Dios. Ciertamente, el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«ENTRE AMBOS HAY CUARENTA».
Dijeron sus compañeros: por Dios, no nos añadió nada más que eso.
Y se nos mencionó que el Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— solía decir:
«EN ESOS CUARENTA SERÁ ENVIADA UNA LLUVIA LLAMADA “LA VIDA”, hasta que la tierra se vuelva fragante y se agite, y los cuerpos de la gente broten como brota la verdura; luego se soplará el segundo soplo, y entonces estarán en pie, mirando».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ‘Abd al-Raḥmān ibn Muḥammad al-Muḥāribī, de Ismā‘īl ibn Rāfi‘ al-Madanī, de Yazīd ibn Abī Ziyād, de un hombre, de Muḥammad ibn Ka‘b al-Quraẓī, de un hombre de los Anṣār, de Abū Hurayra,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo, y mencionó el cuerno, y Abū Hurayra dijo:
¡Oh Mensajero de Dios! ¿Y qué es el cuerno?
Dijo:
«UN CUERNO».
Dijo:
¿Y cómo es?
Dijo:
«UN CUERNO INMENSO EN EL QUE SE SOPLARÁN TRES SOPLOS: el primero, el soplo del pavor; el segundo, el soplo del desmayo; y el tercero, el soplo del ponerse en pie. Entonces se aterrorizarán los habitantes de los cielos y de la tierra, excepto quien Dios quiera; y Dios ordenará que se prolongue, y la alargará, y no cesará.
Y es aquella de la que dice: {ما ينظر هؤلاء إلاّ صيحة واحدة مالها من فَوَاق}.
Entonces Dios hará que las montañas se desplacen y queden como espejismo, y la tierra será sacudida con sus habitantes, sacudida.
Y es aquella de la que dice: {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ قُلُوبٌ يَوْمَئِذٍ وَاجِفَةٌ}».
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Sufyān, de ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn ‘Aqīl, de al-Ṭufayl ibn Ubayy, de su padre,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— recitó: {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} y dijo:
«HA LLEGADO LA RAJIFA Y LA SIGUE LA RADIFA; HA LLEGADO LA MUERTE CON LO QUE HAY EN ELLA».
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos narró ‘Ubayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ}: el primer soplo;
{تَتْبَعُها الرّادِفَةُ}:
el otro soplo.
Y otros dijeron respecto de ello:
Me lo narró Muḥammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā. Y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ} dijo: se estremecen la tierra y las montañas, y es el terremoto.
Y Su dicho:
{الرّادِفَةُ} dijo: es Su dicho: {إذَا السّماءُ انْشَقّتْ فدُكتا دَكةً واحدة}.
Y otros dijeron:
se estremece la tierra,
y la {الرادفة}:
es la Hora.
Se mencionó a quienes dijeron eso:
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Ibn Zayd dijo,
acerca de Su dicho:
{يَوْمَ تَرْجُفُ الرّاجفَةُ} —la tierra—,
y acerca de Su dicho:
{تَتْبَعُها الرّادِفَةُ} dijo: la {الرادفة}: la Hora.
Y los especialistas en lengua árabe discreparon acerca del lugar de la respuesta a Su dicho: {والنّازِعات غَرْقا}. Algunos gramáticos de Baṣra dijeron: Su dicho {والنّازِعاتِ غَرْقا} es un juramento —y Dios sabe mejor— sobre {إنّ في ذَلِكَ لَعِبْرَةً لِمَن يَخْشَى}; y, si quieres, puedes referirlo a {يَوْم تَرْجُفُ الرّاجِفَةُ قُلُوبٌ يَوْمَئِذٍ وَاجِفَةٌ}. Y es como dijo Dios y quiso que fuese en todo esto, y en todos los asuntos.
Y algunos gramáticos de Kūfa dijeron:
la respuesta del juramento en {النازعات} es aquello que se omitió, por ser los oyentes conocedores del sentido;
como si, de aparecer, fuese: “ciertamente seréis resucitados” y “ciertamente seréis juzgados”. Dijo:
y lo indica {أئِذَا كُنّا عِظاما نَخِرَةً}; ¿acaso no ves que es como la respuesta a Su dicho: “ciertamente seréis resucitados”, cuando dijo: {أئِذَا كُنّا عِظاما نَخِرَةً}?
Y otro de ellos dijo algo semejante, salvo que dijo:
no es lícito omitir la lām en la respuesta del juramento, porque, si se omite, no se conocería su lugar; y ello porque se antepone a todo discurso.
Y lo correcto, respecto de ello, según nosotros, es:
que la respuesta del juramento en este lugar es de aquello de lo que se prescindió por la indicación del discurso, y se dejó de mencionarla.
Notas y Referencias
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