76

El Ser Humano

الإنسان Al-Insan
Aya 21

Versículo (Español)

[76:21] [Quienes lo habiten] vestirán de verde satén y de brocado, y llevarán brazaletes de plata. Su Señor les dará de beber una bebida pura.

Tafsir de At-Tabari

{عَٰلِيَهُمۡ ثِيَابُ سُندُسٍ خُضۡرٞ وَإِسۡتَبۡرَقٞۖ وَحُلُّوٓاْ أَسَاوِرَ مِن فِضَّةٖ وَسَقَىٰهُمۡ رَبُّهُمۡ شَرَابٗا طَهُورًا} (21) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { عَالِيَهُمْ ثِيَابُ سُندُسٍ خُضْرٌ وَإِسْتَبْرَقٌ وَحُلّوَاْ أَسَاوِرَ مِن فِضّةٍ وَسَقَاهُمْ رَبّهُمْ شَرَاباً طَهُوراً }

Dice —glorificado sea Su recuerdo—: por encima de ellos, es decir, por encima de estos justos piadosos, [habrá] vestiduras de sundus. Y algunos de los intérpretes entendían Su dicho: «عَالِيَهُمْ» como: por encima de sus pabellones (ḥiǧāl) fijados sobre ellos [habrá] vestiduras de sundus; y no es una opinión rechazable, porque si ello está por encima de unos pabellones en los que ellos se hallan, entonces ciertamente los cubre por arriba, y por tanto es «عَالِيَهُمْ».

Los lectores del Corán discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los lectores de Medina y de Kufa, y algunos lectores de La Meca, lo leyeron: «عَالِيْهِمْ» con la yā’ en sukūn. En cambio, ʿĀṣim, Abū ʿAmr e Ibn Kaṯīr lo leían con la yā’ en fatḥa; y quien la abre hace de «عَالِيَهُمْ» un nombre en nominativo que eleva a «las vestiduras», como cuando alguien dice: «ظاهرهم ثياب سندس».

Y lo correcto, a mi juicio, es que ambas son dos lecturas conocidas, de significado cercano; así pues, cualquiera de las dos que lea el lector, acierta. Y Su dicho: «ثِيابُ سُنْدُسٍ» significa: vestiduras de brocado fino y hermoso; y el sundus es lo que es fino del brocado.

Y Su dicho: «خُضْرٌ»; los lectores discreparon en su lectura. Abū Ǧaʿfar el lector y Abū ʿAmr lo leyeron con «خُضْرٌ» en nominativo, por ser un calificativo de «las vestiduras», y con «اسْتَبْرَقٍ» en genitivo, coordinándolo con «sundus», con el sentido de: y [también] vestiduras de istabraq. Y ʿĀṣim e Ibn Kaṯīr lo leyeron: «خُضْرٍ» en genitivo y «اسْتَبْرَقٌ» en nominativo, coordinando el istabraq con «las vestiduras», con el sentido de: por encima de ellos [habrá] istabraq; y haciendo de «al-ḫuḍr» un calificativo del sundus. Y Nāfiʿ lo leyó: «خُضْرٌ» en nominativo, por ser un calificativo de «las vestiduras», y «اسْتَبْرَقٌ» en nominativo, coordinándolo con «las vestiduras». Y la mayoría de los lectores de Kufa lo leyeron: «خُضْرٍ واسْتَبْرَقٍ» en genitivo ambos. E Ibn Muḥayṣin lo leyó sin declinar «istabraq»: «واسْتَبْرَقَ» con fatḥa, con el sentido de: y vestiduras de istabraq; y lo puso en fatḥa porque lo orientó a que es un nombre extranjero. Todas estas lecturas que hemos mencionado tienen fundamento y escuela, salvo la que hemos referido de Ibn Muḥayṣin, pues está alejada de lo conocido del habla de los árabes: ello porque «istabraq» es indefinido, y los árabes declinan los nombres indefinidos aunque sean extranjeros. Y el istabraq es lo que es grueso del brocado. Ya hemos mencionado anteriormente las palabras de los intérpretes acerca de ello, y eso dispensa de repetirlo aquí.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, dijo: «al-istabraq»: el brocado grueso.

Y Su dicho: «وَحُلّوا أساوِرَ مِنْ فِضّةٍ» significa: y su Señor los engalanó con brazaletes; y es el plural de «أسورة», de plata.

Y Su dicho: «وَسَقاهُمْ رَبّهُمْ شَرَابا طَهُورا» dice —glorificado sea Su recuerdo—: y su Señor dio de beber a estos justos piadosos una bebida purificadora; y de su pureza está que no se convierte en orina impura, sino que se convierte en sudor que mana de sus cuerpos como el sudor del almizcle, como [se relata] en lo que:

nos narró Muḥammad b. Baššār, dijo: nos narró Yaḥyà b. Saʿīd y ʿAbd al-Raḥmān, dijeron: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Ibrāhīm al-Taymī: «وَسَقاهُمْ رَبّهُمْ شَرَابا طَهُورا», dijo: un sudor que fluye de sus costados con olor como el del almizcle.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Manṣūr, de Ibrāhīm al-Taymī, lo mismo.

Dijo: nos narró Ǧarīr, de Muġīra, de Ibrāhīm al-Taymī, dijo: En verdad, al hombre de la gente del Paraíso se le asigna el apetito de cien hombres de la gente de este mundo, y su comer y su empeño; y cuando come, se le da de beber una bebida purificadora, y entonces se convierte en un sudor que sale de su piel, más fragante en olor que el almizcle más puro; luego retorna su apetito.

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsà; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «شَرَابا طَهُورا», dijo: lo que Dios ha mencionado de las bebidas.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Abān, de Abū Qilāba: En verdad, la gente del Paraíso, cuando comen y beben lo que quieren, llaman a la bebida purificadora y la beben; con ello se purifican sus vientres, y lo que comieron y bebieron se vuelve sudor y aroma de almizcle, y por ello se les contraen los vientres.

Nos narró ʿAlī b. Sahl, dijo: nos narró Ḥaǧǧāǧ, dijo: nos narró Abū Ǧaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ b. Anas, de Abū al-ʿĀliya al-Riyāḥī, de Abū Hurayra o de otro «Abū Ǧaʿfar al-Rāzī dudó», dijo: Gabriel hizo ascender al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— la noche en que fue llevado en el viaje nocturno a la séptima esfera del cielo; pidió que se abriera, y se le dijo: ¿Quién es? Dijo: Gabriel. Se dijo: ¿Y quién está contigo? Dijo: Muḥammad. Dijeron: ¿Acaso ya se le ha enviado? Dijo: Sí. Dijeron: Dios le dé vida como a un hermano y sucesor: qué excelente hermano y qué excelente sucesor, y qué excelente venida la suya. Dijo: Entró, y he aquí que había un hombre canoso sentado en un sitial junto a la puerta del Paraíso; y junto a él había gente sentada, de rostros blancos como hojas de papel, y gente en cuyos colores había algo. Entonces se levantaron aquellos en cuyos colores había algo, entraron en un río y se lavaron en él; salieron y ya se había ido algo de sus colores. Luego entraron en otro río y se lavaron en él; salieron y sus colores se habían purificado, y se volvieron como los colores de sus compañeros. Entonces vinieron y se sentaron junto a sus compañeros. Y dijo: Oh Gabriel, ¿quién es este canoso?, ¿y quiénes son estos de rostros blancos?, ¿y quiénes son estos en cuyos colores hay algo?, ¿y qué son estos ríos en los que se lavaron y vinieron con sus colores ya claros? Dijo: Este es tu padre Abraham, el primero que encaneció sobre la tierra. En cuanto a estos de rostros blancos, son gente que no mezcló su fe con injusticia. Y en cuanto a estos en cuyos colores hay algo, son gente que mezcló una obra buena con otra mala, y se arrepintieron, y Dios aceptó su arrepentimiento. Y en cuanto a los ríos: el primero es la misericordia de Dios; el segundo, la gracia de Dios; y el tercero: «y su Señor les dio de beber una bebida purificadora».

Notas y Referencias

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