El Ser Humano
الإنسان Al-InsanVersículo (Español)
[76:13] [En el Paraíso] estarán reclinados sobre sofás, a salvo del calor ardiente del Sol y la severidad del frío.
Tafsir de At-Tabari
{مُّتَّكِـِٔينَ فِيهَا عَلَى ٱلۡأَرَآئِكِۖ لَا يَرَوۡنَ فِيهَا شَمۡسٗا وَلَا زَمۡهَرِيرٗا} (13)
Y Su dicho:
{مَتّكِئِينَ فِيها عَلى الأرَائِكِ} dice: recostados en el Paraíso sobre los lechos en las alcobas con cortinajes; esas son las «arā’ik», cuyo singular es «arīka». Ya hemos aclarado eso con sus testimonios y lo que contiene de dichos de la gente de la interpretación anteriormente, de modo que hace innecesario repetirlo; sin embargo, mencionaremos en este lugar, de la transmisión, parte de lo que no mencionamos antes, si Dios —Exaltado sea— quiere.
Me informó Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
sobre Su dicho:
{مُتّكِئِينَ فِيها عَلى الأرَائِكِ} es decir: las alcobas con cortinajes.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda: {مُتّكِئِينَ فِيها عَلى الأرَائِكَ} solíamos ser informados de que son las alcobas con cortinajes, en las que hay lechos.
Nos narró Ibn Humayd,
dijo:
nos narró Mihrān, de Sufyān, de al-Ḥuṣayn,
de Mujāhid, sobre {مُتّكِئِينَ فِيها عَلى الأرَائِكِ}, dijo:
los lechos en las alcobas con cortinajes.
Y {مُتّكِئِينَ} está en acusativo, en función de ḥāl, referido al hā’ y al mīm.
Y Su dicho: {لا يَرَوْنَ فِيها شَمْسا وَلا زَمْهَرِيرا} dice —Exaltado sea Su recuerdo—: no verán en él sol que los dañe con su calor, ni zamharīr —que es el frío intenso— que los dañe con su frialdad. Y conforme a lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Ḥasānī,
dijo:
nos narró Mālik ibn Sa‘īr,
dijo:
nos narró al-A‘mash, de Mujāhid,
dijo:
el zamharīr: el frío espantoso.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
dijo Dios:
{لا يَرَوْنَ فيها شَمْسا وَلا زَمْهَريرا} Él sabe que la intensidad del calor daña y que la intensidad del frío daña; y Dios los protegió de ambos daños.
Nos narró Muḥammad ibn al-Muthannā,
dijo:
nos narró Wahb ibn Jarīr,
dijo:
nos narró Shu‘ba, de al-Suddī,
de Murra ibn ‘Abd Allāh, dijo acerca del zamharīr:
que es una clase de castigo.
Dijo Dios:
{لا يَذُوقُون فِيها بَرْدا وَلا شَرَابا}.
Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de al-Zuhrī, de Abū Salama, de Abū Hurayra, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
«El Fuego se quejó a su Señor y dijo: “Señor mío, una parte de mí ha devorado a otra; concédeme un respiro”. Y Él le permitió, cada año, dos exhalaciones: así, lo más intenso que encontráis del frío proviene del zamharīr del Infierno, y lo más intenso que encontráis del calor proviene del calor del Infierno».
Notas y Referencias
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