75

La Resurrección

القيامة Al-Qiyamah
Aya 22

Versículo (Español)

[75:22] Ese día, habrá rostros resplandecientes [de felicidad]

Tafsir de At-Tabari

{وُجُوهٞ يَوۡمَئِذٖ نَّاضِرَةٌ} (22) Y Su dicho: {وُجُوهٞ يَوۡمَئِذٖ نَّاضِرَةٌ} (22) Y Su dicho: «Rostros, ese día, resplandecientes». Dice —exaltado sea Su recuerdo—: rostros ese día, es decir, el Día de la Resurrección, resplandecientes. Dice: bellos, hermosos, por el deleite. Se dice a este respecto: «naḍura el rostro de fulano», cuando se embellece por la gracia; y «Dios hizo resplandecer su rostro», cuando lo embelleció de igual modo.

Los exégetas discreparon acerca de ello. Algunos dijeron lo que nosotros hemos dicho. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Ismāʿīl al-Bujārī, dijo: nos narró Ādam, dijo: nos narró al-Mubārak, de al-Ḥasan, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «hermosos».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «el resplandor de los rostros: su hermosura».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, algo semejante.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, respecto a Su dicho: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «resplandecientes: lozanos».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «los rostros hermosos».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «por el gozo, el deleite y la dicha».

Y otros dijeron: antes bien, el sentido de ello es que están gozosos. Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā. Y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, ambos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, respecto a Su dicho: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «gozosos».

«Hacia su Señor, mirando». Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello. Algunos dijeron: el sentido de ello es que miran a su Señor. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. Manṣūr al-Ṭūsī, y Ibrāhīm b. Saʿīd al-Jawharī, ambos dijeron: nos narró ʿAlī b. al-Ḥasan b. Shaqīq, dijo: nos narró al-Ḥusayn b. Wāqid, de Yazīd al-Naḥwī, de ʿIkrima, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes; hacia su Señor, mirando», dijo: «miran a su Señor con una mirada».

Nos narró Muḥammad b. ʿAlī b. al-Ḥasan b. Shaqīq, dijo: escuché a mi padre decir: me informó al-Ḥusayn b. Wāqid, respecto a: «Rostros, ese día, resplandecientes, por el deleite; hacia su Señor, mirando», dijo: me informó Yazīd al-Naḥwī, de ʿIkrima e Ismāʿīl b. Abī Khālid, y de shuyūj de la gente de Kūfa, dijo: «miran a su Señor con una mirada».

Nos narró Muḥammad b. Ismāʿīl al-Bujārī, dijo: nos narró Ādam, dijo: nos narró al-Mubārak, de al-Ḥasan, respecto a Su dicho: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «hermosos». «Hacia su Señor, mirando», dijo: «miran al Creador; y con razón han de resplandecer, pues miran al Creador».

Me narró Saʿd b. ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Ḥakam, dijo: nos narró Khālid b. ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Abū ʿArfaja, de ʿAṭiyya al-ʿAwfī, respecto a Su dicho: «Rostros, ese día, resplandecientes; hacia su Señor, mirando», dijo: «ellos miran a Dios; sus miradas no Lo abarcan por Su grandeza, mientras que Su mirada los abarca a ellos». Y eso es Su dicho: «لا تُدْرِكُهُ الأبْصَارُ وَهُوَ يُدْرِكُ الأبْصَارَ».

Y otros dijeron: antes bien, el sentido de ello es que esperan la recompensa de su Señor. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró ʿUmar b. ʿUbayd, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes; hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan de Él la recompensa».

Dijo: nos narró Wakīʿ, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan la recompensa de su Señor».

Nos narró Ibn Bashshār, dijo: nos narró ʿAbd al-Raḥmān, dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan la recompensa».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Mujāhid, acerca de: «Hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan la recompensa de su Señor; nada de Su creación Lo ve».

Me narró Yaḥyā b. Ibrāhīm al-Masʿūdī, dijo: nos narró mi padre, de su padre, de su abuelo, de al-Aʿmash, de Mujāhid, acerca de: «Rostros, ese día, resplandecientes», dijo: «resplandor por el deleite». Y acerca de: «hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan Su provisión y Su favor».

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, dijo: había gente que decía en un ḥadiz: «y verán a su Señor». Entonces dije a Mujāhid: hay gente que dice que Él será visto. Dijo: «Él ve, y nada Lo ve».

Dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Mujāhid, respecto a Su dicho: «hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan de su Señor lo que se les ha dispuesto».

Me narró Abū al-Khaṭṭāb al-Ḥasānī, dijo: nos narró Mālik, de Sufyān, dijo: nos narró Ismāʿīl b. Abī Khālid, de Abū Ṣāliḥ, respecto a Su dicho: «Rostros, ese día, resplandecientes; hacia su Señor, mirando», dijo: «esperan la recompensa».

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró al-Ashjaʿī, de Sufyān, de Thuwayr, de Mujāhid, de Ibn ʿUmar, dijo: «En verdad, el de menor rango entre la gente del Paraíso es quien mira su dominio, sus lechos y sus servidores a lo largo de una marcha de mil años: ve lo más lejano como ve lo más cercano; y, en verdad, el de más alto rango entre la gente del Paraíso es quien mira el Rostro de Dios, mañana y tarde».

Dijo: nos narró Ibn Yamān, dijo: nos narró Ashjaʿ, de Abū al-Ṣahbāʾ al-Mawṣilī, dijo: «En verdad, el de menor rango entre la gente del Paraíso es quien ve sus lechos, sus servidores y su dominio a lo largo de una marcha de mil años: ve lo más lejano como ve lo más cercano; y el mejor de ellos en rango es quien mira el Rostro de Dios, al alba y al atardecer».

Y la más digna de las dos opiniones, para nosotros, de ser la correcta, es la que hemos mencionado de al-Ḥasan y ʿIkrima: que el sentido de ello es que miran a su Creador. Y así ha venido el relato del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—:

Me narró ʿAlī b. al-Ḥusayn b. Abjar, dijo: nos narró Muṣʿab b. al-Miqdām, dijo: nos narró Isrāʾīl b. Yūnus, de Thuwayr, de Ibn ʿUmar, dijo: dijo el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—: «En verdad, el de menor rango entre la gente del Paraíso es quien mira en su dominio durante dos mil años», dijo: «y, en verdad, el más excelente de ellos en rango es quien mira el Rostro de Dios dos veces cada día», dijo: «luego recitó: “Rostros, ese día, resplandecientes; hacia su Señor, mirando”», dijo: «por la blancura y la limpidez», dijo: «“Hacia su Señor, mirando”: miran cada día el Rostro de Dios —poderoso y majestuoso—».

Notas y Referencias

(No se generaron)