El Arropado
المدثر Al-MuddaththirVersículo (Español)
[74:38] Toda alma será rehén de lo que haya hecho,
Tafsir de At-Tabari
{TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA} (38)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA * SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA * EN JARDINES, SE PREGUNTAN UNOS A OTROS * ACERCA DE LOS CRIMINALES * «¿QUÉ OS HA HECHO ENTRAR EN SAQAR?» * DIRÁN: «NO ÉRAMOS DE LOS QUE ORABAN * NI DÁBAMOS DE COMER AL POBRE * Y NOS ENTRETENÍAMOS (EN VANAS DISPUTAS) CON LOS QUE SE ENTRETENÍAN» }
Dice —exaltado sea Su recuerdo—: toda alma a la que se le ordenó y se le prohibió, por lo que cometió de desobediencia a Dios en la vida mundanal, está prendada en el Infierno, salvo los compañeros de la derecha, pues ellos no están prendados; antes bien, están en Jardines, preguntándose acerca de los criminales. Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me transmitió mi padre,
dijo:
me transmitió mi tío,
dijo:
me transmitió mi padre, de su padre,
de Ibn ‘Abbās:
«TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA», dice: apresada por su obra.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Sa‘īd, de Qatāda,
sobre Su dicho:
«TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA, SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA», dijo: toda la gente quedó cerrada (retenida) salvo los compañeros de la derecha.
Me narró Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos narró Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre Su dicho:
«TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA, SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA», dijo: no serán llevados a rendir cuentas.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de la palabra de Dios:
«TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA, SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA»: los compañeros de la derecha no quedan prendados por sus pecados; antes bien, Dios se los perdona. Y recitó la palabra de Dios:
«SALVO LOS SIERVOS DE DIOS, LOS SINCERAMENTE ELEGIDOS», y dijo: Dios no los toma a cuenta por lo malo de sus obras; antes bien, Dios se lo perdona y pasa por alto respecto de ellos, tal como se lo prometió.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Mu‘ādh decir: nos narró ‘Ubayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA»: toda alma para la cual precedió la palabra del castigo, Dios la prenda en el Fuego; Dios no prenda a nadie de la gente del Paraíso. ¿Acaso no oyes que dijo:
«TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA, SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA», es decir: no están prendados; (están) en Jardines, preguntándose unos a otros.
Me narró Muhammad ibn Sa‘d,
dijo:
me transmitió mi padre,
dijo:
me transmitió mi tío,
dijo:
me transmitió mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās,
acerca de Su dicho: «salvo los compañeros de la derecha», dijo:
si a alguno de ellos le precedió la palabra del castigo, se hace que su morada esté en el Fuego, quedando en él como prenda; y no queda prendado nadie de la gente del Paraíso: ellos están en Jardines, preguntándose unos a otros.
Y discreparon los exégetas acerca de quiénes son los compañeros de la derecha que Dios mencionó en este lugar.
Unos dijeron: son los niños de los musulmanes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Wāṣil ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos narró Ibn Fuḍayl, de al-A‘mash, de ‘Uthmān, de Zādhān,
de ‘Alī —Dios esté complacido con él— acerca de esta aleya:
«TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA, SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA», dijo: son los muchachos.
Nos narró Muhammad ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Mu’ammal,
dijo:
nos narró Sufyān, de ‘Uthmān Abī al-Yaqẓān,
de Zādhān Abī ‘Umar, de ‘Alī —Dios esté complacido con él— acerca de Su dicho: «TODA ALMA, POR LO QUE HA GANADO, ESTÁ PRENDADA, SALVO LOS COMPAÑEROS DE LA DERECHA», dijo:
los niños de los musulmanes.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de al-A‘mash, de ‘Uthmān ibn ‘Umayr Abī al-Yaqẓān, de Zādhān Abī ‘Umar,
de ‘Alī —Dios esté complacido con él—: «salvo los compañeros de la derecha», dijo:
los hijos de los musulmanes.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Abī al-Yaqẓān, de Zādhān,
de ‘Alī —Dios esté complacido con él—: «salvo los compañeros de la derecha», dijo:
son los muchachos.
Y otros dijeron: son los ángeles.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Wakī‘, de Sharīk, de al-A‘mash, de Abī Ẓabyān, de Ibn ‘Abbās,
dijo:
son los ángeles.
Y sólo dijeron quienes dijeron: «los compañeros de la derecha» en este lugar son los muchachos y los niños de los musulmanes, y quienes dijeron: son los ángeles, porque éstos no tenían pecados.
Y dijeron: no habrían de preguntar a los criminales: «¿Qué os ha hecho entrar en Saqar?» sino por no haber cometido en la vida mundanal faltas; pues, si las hubieran cometido y las hubieran conocido, no les preguntarían por aquello que los hizo entrar en Saqar, ya que todo aquel de los hijos de Adán que entra (en ello) habiendo alcanzado el umbral de la obligación legal, y sobre quien recayó el deber de los mandatos y las prohibiciones, sabe que a nadie se castiga sino por la desobediencia.
Notas y Referencias
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