El Arropado
المدثر Al-MuddaththirVersículo (Español)
[74:19] Fue maldecido por la decisión que tomó.
Tafsir de At-Tabari
{فَقُتِلَ كَيۡفَ قَدَّرَ} (19)
Dice —exaltado sea Su recuerdo—:
Ciertamente, este a quien creé solo, reflexionó acerca de lo que hice descender sobre Su siervo Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— del Corán, y calculó qué decir sobre ello. «{فَقُتِلَ كَيۡفَ قَدَّرَ}» quiere decir: luego fue maldecido: ¡cómo calculó! «ثُمّ نَظَرَ» quiere decir: luego volvió a considerar eso. «ثُمّ عَبَس» quiere decir: luego frunció. «وَبَسَرَ» quiere decir: contrajo lo que hay entre sus ojos y puso mala cara; y de ello es el dicho de Tawba b. al-Ḥumayyir:
«وَقَدْ رَابَنِي مِنْها صُدُودٌ رأيتُهُوإعْراضُها عَنْ حاجَتِي وبُسُورُها»
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes; y han llegado las noticias acerca de al-Walīd de que lo hizo.
Mención de la transmisión sobre ello:
Nos contó Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos contó Ibn Thawr, de Maʿmar, de ʿAbbād b. Manṣūr, de ʿIkrima: que al-Walīd b. al-Mughīra vino al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y éste le recitó el Corán, y pareció como si se ablandara para con él. Eso llegó a oídos de Abū Jahl, y dijo: «¡Oh tío! Tu gente quiere reunir para ti dinero». Dijo: «¿Por qué?». Dijo: «Te lo darán, pues has ido a Muḥammad buscando lo que él tiene». Dijo: «Quraysh sabe que yo soy el que más riqueza tiene». Dijo: «Di sobre él una palabra por la que tu gente sepa que niegas lo que él ha dicho y que lo detestas». Dijo: «¿Qué he de decir sobre él? Por Dios, no hay entre vosotros hombre que sepa más de poesía que yo, ni que sepa más que yo de su rajaz, ni de su qaṣīd, ni de las poesías de los genios. Por Dios, lo que él dice no se parece a nada de esto. Y, por Dios, en su dicho hay dulzura, y ciertamente aplasta lo que está debajo de él; y ciertamente se eleva y no es superado». Dijo: «Por Dios, tu gente no quedará satisfecha hasta que digas algo sobre él». Dijo: «Dejadme hasta que piense en ello». Y cuando pensó, dijo: «Esto es magia que transmite de otro». Entonces descendió: «ذَرْنِي وَمَنْ خَلَقْتُ وَحِيدا».
Dijo Qatāda: «Salió del vientre de su madre solo». Entonces descendió esta aleya hasta que llegó a «diecinueve».
Me contó Muḥammad b. Saʿīd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «إنّهُ فَكّرَ وَقَدّرَ ...» hasta «ثُمّ عَبَسَ وَبَسَرَ». Dijo: al-Walīd b. al-Mughīra entró donde Abū Bakr b. Abī Quḥāfa —Dios esté complacido con él— preguntándole por el Corán; y cuando le informó, salió hacia Quraysh y dijo: «¡Qué cosa tan asombrosa lo que dice el hijo de Abī Kabsha! Por Dios, no es poesía, ni magia, ni delirio de locura; y ciertamente su dicho es, sin duda, palabra de Dios». Cuando aquel grupo de Quraysh oyó eso, se confabularon y dijeron: «Por Dios, si al-Walīd se hace ṣābiʾ, Quraysh se hará ṣābiʾ». Cuando Abū Jahl oyó eso, dijo: «Yo, por Dios, os basto en su asunto». Y partió hasta entrar en su casa, y dijo a al-Walīd: «¿No has visto que tu gente ha reunido para ti la limosna?». Dijo: «¿Acaso no soy el que más riqueza y más hijos tiene?». Entonces Abū Jahl le dijo: «Andan diciendo que tú sólo entras donde el hijo de Abī Quḥāfa para obtener de su comida». Dijo al-Walīd: «¿Acaso mi clan lo ha dicho? Entonces no me quedaré por debajo del resto de los Banū Quṣayy: no me acercaré a Abū Bakr, ni a ʿUmar, ni al hijo de Abī Kabsha; y su dicho no es sino magia transmitida». Y Dios hizo descender sobre Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: «ذَرْنِي وَمَن خَلَقْتُ وَحِيدا ...» hasta «لا تُبْقِي وَلا تَذَرُ».
Nos contó Bishr; dijo: nos contó Yazīd; dijo: nos contó Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «إنّهُ فَكّرَ وقدّر». Afirmaban que dijo: «Por Dios, he considerado lo que ha dicho este hombre, y resulta que no es poesía; y ciertamente tiene dulzura, y ciertamente sobre él hay lozanía; y ciertamente se eleva y no es superado; y no dudo que sea magia». Entonces Dios hizo descender acerca de él: «{فَقُتِلَ كَيْفَ قَدّرَ} ...» la aleya. «ثُمّ عَبَسَ وَبَسَرَ»: contrajo lo que hay entre sus ojos y puso mala cara.
Me contó Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos contó Abū ʿĀṣim; dijo: nos contó ʿĪsā. Y me contó al-Ḥārith; dijo: nos contó al-Ḥasan; dijo: nos contó Waraqāʾ; todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «فَكّرَ وَقَدّرَ». Dijo: al-Walīd b. al-Mughīra, el día de Dār al-Nadwa.
Se me transmitió de al-Ḥusayn; dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos informó ʿUbayd; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «ذَرْنِي وَمَن خَلَقْتُ وَحِيدّا»: se refiere a al-Walīd b. al-Mughīra. El Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— lo llamó al islam, y él dijo: «Hasta que mire». Entonces reflexionó: «ثُمّ نَظَرَ ثُمّ عَبَسَ وَبَسَرَ ثُمّ أدْبَرَ وَاسْتَكْبَر فَقالَ إنْ هَذَا إلاّ سِحْرٌ يُؤْثَرُ». Y Dios le destinó Saqar.
Me contó Yūnus; dijo: nos informó Ibn Wahb; dijo: dijo Ibn Zayd acerca de Su dicho: «ذَرْنِي وَمَنْ خَلَقْتُ وَحِيدا وَجَعَلْتُ لَهُ مالاً مَمْدُودا ...» hasta Su dicho: «إنْ هَذَا إلاّ سِحْرٌ يُؤْثَرُ». Dijo: éste es al-Walīd b. al-Mughīra. Dijo: «Esta noche os cortaré el paso a este hombre». Entonces fue al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y lo encontró en pie, orando y recitando. Y volvió a ellos, y dijeron: «¿Qué hay?». Dijo: «He oído una palabra dulce, verde, fructífera, que se apodera de los corazones». Dijeron: «Es poesía». Dijo: «No, por Dios, no es poesía; nadie sabe más de poesía que yo. ¿Acaso no se me han presentado los poetas con su poesía: al-Nābigha y fulano y fulano?». Dijeron: «Entonces es un adivino». Dijo: «No, por Dios, no es un adivino; se me ha presentado la adivinación». Dijeron: «Entonces es la magia de los antiguos: la ha copiado». Dijo: «No sé; si es algo, quizá sea, entonces, magia transmitida». Entonces recitó: «{فَقُتِلَ كَيْفَ قَدّرَ} ثُمّ قُتِلَ كَيْفَ قَدّرَ». Dijo: «Fue muerto: ¡cómo calculó! cuando dijo: “No es poesía”; y luego fue muerto: ¡cómo calculó! cuando dijo: “No es adivinación”».
Notas y Referencias
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