72

Los Genios

الجن Al-Jinn
Aya 2

Versículo (Español)

[72:2] que guía al sendero recto. Creemos en la recitación y no caeremos en la idolatría adorando a otro que Dios.

Tafsir de At-Tabari

{يَهۡدِيٓ إِلَى ٱلرُّشۡدِ فَـَٔامَنَّا بِهِۦۖ وَلَن نُّشۡرِكَ بِرَبِّنَآ أَحَدٗا} (2) Dice —glorificado sea— a Su profeta Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz: Di, Muḥammad: Dios me ha revelado que un grupo de los genios escuchó este Corán y dijeron a su gente, cuando lo oyeron: «Ciertamente hemos escuchado un Corán maravilloso, que guía hacia la rectitud». Dice: indica la verdad y el camino de lo correcto. «Así pues, hemos creído en él», dice: lo hemos tenido por veraz. «Y no asociaremos a nuestro Señor a nadie» de entre Sus criaturas.

Y la causa de que aquel grupo de genios escuchara el Corán fue, como:

Me contó Muḥammad b. Maʿmar, dijo: nos narró Abū Hišām —es decir, al-Maḫzūmī—, dijo: nos narró Abū ʿAwāna, de Abū Bišr, de Saʿīd b. Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: El Mensajero de Dios, Dios le bendiga y le conceda paz, no recitó a los genios ni los vio. El Mensajero de Dios, Dios le bendiga y le conceda paz, partió con un grupo de sus compañeros, dirigiéndose al mercado de ʿUkāẓ. Dijo: Y se había interpuesto una barrera entre los demonios y las noticias del cielo, y se les enviaron meteoros; entonces los demonios regresaron a su gente. Y dijeron: ¿Qué os pasa? Dijeron: Se ha interpuesto una barrera entre nosotros y las noticias del cielo, y se nos han enviado meteoros. Dijeron: Nada ha interpuesto una barrera entre vosotros y las noticias del cielo sino algo que ha sucedido. Dijo: Marchad y recorred los orientes y los occidentes de la tierra, y mirad qué es esto que ha sucedido. Dijo: Y se pusieron en marcha recorriendo los orientes y los occidentes de la tierra, siguiendo la pista de qué era aquello que se había interpuesto entre ellos y las noticias del cielo. Dijo: Entonces el grupo que se dirigió hacia Tihāma llegó hasta el Mensajero de Dios, Dios le bendiga y le conceda paz, en Naḫla, mientras él se encaminaba al mercado de ʿUkāẓ, y él estaba rezando con sus compañeros la oración del alba. Dijo: Cuando oyeron el Corán, lo escucharon atentamente y dijeron: «Esto, por Dios, es lo que se ha interpuesto entre vosotros y las noticias del cielo». Dijo: Y allí mismo, cuando regresaron a su gente, dijeron: «¡Oh, pueblo nuestro! Ciertamente hemos escuchado un Corán maravilloso, que guía hacia la rectitud; así pues, hemos creído en él y no asociaremos a nuestro Señor a nadie». Dijo: Entonces Dios hizo descender sobre Su profeta, Dios le bendiga y le conceda paz: «Di: me ha sido revelado que un grupo de los genios escuchó…». Y, en verdad, lo que le fue revelado fue la palabra de los genios.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān, de ʿĀṣim, de Warqāʾ, dijo: Llegó a La Meca una partida de Zawbaʿa y sus compañeros, ante el Profeta, Dios le bendiga y le conceda paz; oyeron la recitación del Profeta, Dios le bendiga y le conceda paz, y luego se marcharon. Y eso es lo que significa Su dicho: «Y cuando hicimos que se dirigiera hacia ti un grupo de los genios para que escucharan el Corán; y cuando estuvieron presentes a él, dijeron: “Guardad silencio”». Dijo: Eran nueve, entre ellos Zawbaʿa.

Se me transmitió de al-Ḥusayn, dijo: Oí a Abū Muʿāḏ decir: nos narró ʿUbayd, dijo: Oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho: «Di: me ha sido revelado que un grupo de los genios escuchó…»: es la palabra de Dios: «Y cuando hicimos que se dirigiera hacia ti un grupo de los genios…». No se custodiaba el cielo en el intervalo entre ʿĪsā y Muḥammad; pero cuando Dios envió a Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz, fue custodiado el cielo más bajo y se arrojó a los demonios con meteoros. Entonces dijo Iblīs: «Ciertamente ha sucedido en la tierra un suceso». Y ordenó a los genios, y se dispersaron por la tierra para traerle noticia de lo que había sucedido. Y los primeros en ser enviados fueron un grupo de la gente de Naṣībīn —que es una tierra en el Yemen—, y eran los nobles de los genios y sus señores. Los envió a Tihāma y a lo que sigue hacia el Yemen. Y aquellos hombres del grupo siguieron su camino, hasta que pasaron por el valle, el valle de Naḫla, que dista del valle dos noches de marcha; y encontraron allí al Profeta de Dios, Dios le bendiga y le conceda paz, rezando la oración del alba, y lo oyeron recitar el Corán. Y cuando estuvieron presentes a él, dijeron: «Guardad silencio». Y cuando se concluyó —es decir, cuando se terminó la oración—, se volvieron hacia su gente como advertidores, es decir, como creyentes. El Profeta de Dios, Dios le bendiga y le conceda paz, no supo de ellos ni se percató de que se les había hecho dirigirse hacia él, hasta que Dios hizo descender sobre él: «Di: me ha sido revelado que un grupo de los genios escuchó…».

Notas y Referencias

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