72

Los Genios

الجن Al-Jinn
Aya 1

Versículo (Español)

[72:1] [¡Oh, Mujámmad!] Di: "Me ha sido revelado que un grupo de yinnes dijeron al escuchar [la recitación del Corán]: ‘Hemos oído una recitación maravillosa

Tafsir de At-Tabari

{Di: Se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó, y dijeron: Ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa} (1) بسم الله الرحمَن الرحيم

La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Di: Se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó, y dijeron: Ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa * que guía hacia la rectitud; así pues, hemos creído en ella y no asociaremos a nuestro Señor a nadie * y que, en verdad, la majestad de nuestro Señor es excelsa: no ha tomado compañera ni hijo}

Dice —glorificado sea Su elogio— a Su profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—: Di, Muḥammad: Dios me ha revelado que un grupo de los genios escuchó este Corán y dijeron a su gente, cuando lo oyeron: Ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa que guía hacia la rectitud; esto es, indica la verdad y el camino de lo correcto. «Así pues, hemos creído en ella»: es decir, la hemos tenido por veraz. «Y no asociaremos a nuestro Señor a nadie» de entre Sus criaturas.

Y la causa de que aquel grupo de genios escuchara el Corán fue, como:

Me narró Muḥammad ibn Maʿmar, dijo: Nos transmitió Abū Hišām —es decir, al-Maḫzūmī—, dijo: Nos transmitió Abū ʿAwāna, de Abū Bišr, de Saʿīd ibn Ǧubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no recitó a los genios ni los vio. El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— partió con un grupo de sus compañeros, dirigiéndose al mercado de ʿUkāẓ. Dijo: Y se había interpuesto una barrera entre los demonios y las noticias del cielo, y se enviaron contra ellos los meteoros; entonces los demonios regresaron a su gente. Y dijeron: ¿Qué os sucede? Dijeron: Se ha interpuesto una barrera entre nosotros y las noticias del cielo, y se han enviado contra nosotros los meteoros. Dijeron: Nada os ha interpuesto una barrera respecto de las noticias del cielo sino algo que ha acontecido. Dijo: Entonces partieron: golpead los orientes de la tierra y sus occidentes, y mirad qué es esto que ha acontecido. Dijo: Y partieron recorriendo los orientes de la tierra y sus occidentes, rastreando qué era aquello que se había interpuesto entre ellos y las noticias del cielo. Dijo: Y el grupo que se dirigió hacia Tihāma llegó al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en Naḫla, mientras él se encaminaba al mercado de ʿUkāẓ, y estaba orando con sus compañeros la oración del alba. Dijo: Cuando oyeron el Corán, lo escucharon atentamente y dijeron: Por Dios, esto es lo que se ha interpuesto entre vosotros y las noticias del cielo. Dijo: Y allí mismo, cuando regresaron a su gente, dijeron: ¡Oh, pueblo nuestro! Ciertamente hemos oído una Recitación maravillosa que guía hacia la rectitud; así pues, hemos creído en ella y no asociaremos a nuestro Señor a nadie. Dijo: Entonces Dios hizo descender sobre Su profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: {Di: Se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó}; y lo que se le reveló fue únicamente el dicho de los genios.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: Nos transmitió Mahrān, de Sufyān, de ʿĀṣim, de Waraqāʾ, dijo: Llegó a La Meca un grupo de Zawbaʿa y sus compañeros ante el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—; oyeron la recitación del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— y luego se marcharon. Y eso es Su dicho: {Y cuando dirigimos hacia ti a un grupo de los genios para que escucharan el Corán; y cuando estuvieron presentes, dijeron: «Guardad silencio»}. Dijo: Eran nueve, entre ellos Zawbaʿa.

Se me ha referido de al-Ḥusayn, dijo: Oí a Abū Muʿāḏ decir: Nos transmitió ʿUbayd, dijo: Oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {Di: Se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó}: es el dicho de Dios {Y cuando dirigimos hacia ti a un grupo de los genios}. No se custodiaba el cielo en el período entre ʿĪsā y Muḥammad; pero cuando Dios envió a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—, fue custodiado el cielo más bajo y se arrojó a los demonios con meteoros. Entonces Iblīs dijo: Ciertamente ha acontecido en la tierra un suceso. Y ordenó a los genios, y se dispersaron por la tierra para traerle noticia de lo que había acontecido. Y los primeros en ser enviados fueron un grupo de la gente de Naṣībīn —que es una tierra en el Yemen—; eran los nobles de los genios y sus señores. Los envió hacia Tihāma y lo que linda con el Yemen. Aquel grupo partió y pasó por el valle, el valle de Naḫla, que dista del valle dos noches de camino, y allí encontraron al Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— orando la oración del alba. Lo oyeron recitar el Corán y, cuando estuvieron presentes, dijeron: Guardad silencio. Y cuando se hubo concluido —es decir, cuando se hubo terminado la oración—, se volvieron hacia su gente como advertidores, es decir, como creyentes. El Profeta de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— no supo nada de ellos ni percibió que se le hubieran dirigido, hasta que Dios hizo descender sobre él: {Di: Se me ha revelado que un grupo de los genios escuchó}.

Notas y Referencias

(No se generaron)