Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:49] Observen a quienes ustedes juraban que la misericordia de Dios no los alcanzaría, y [contrario a lo que creían] se les dijo: ‘Ingresen al Paraíso, donde no tendrán nada que temer ni sentirán tristezas’".
Tafsir de At-Tabari
{¿Son estos aquellos sobre los que jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia? Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis.} (49)
La exposición acerca de la interpretación de la palabra del Altísimo:
{¿Son estos aquellos sobre los que jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia? Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis.}
Los exégetas discreparon acerca de quiénes son los aludidos por estas palabras.
Unos dijeron:
Esto es lo que Alá dijo a la gente del Fuego, a modo de reproche por lo que ellos decían en la vida mundanal a la gente de al-Aʿrāf, cuando se hizo entrar a los compañeros de al-Aʿrāf en el Paraíso.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó al-Muthannà,
dijo:
nos transmitió ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Los compañeros de al-Aʿrāf: eran hombres que tenían pecados enormes, y el fallo de su asunto quedaba en manos de Alá; se detenían sobre al-Aʿrāf: cuando miraban a la gente del Paraíso, anhelaban entrar en él; y cuando miraban a la gente del Fuego, buscaban refugio en Alá contra él; y fueron hechos entrar en el Paraíso.
Y eso es la palabra del Altísimo:
{¿Son estos aquellos sobre los que jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia?} —es decir, los compañeros de al-Aʿrāf— {Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis.}
Me contó al-Muthannà,
dijo:
nos transmitió Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
Dijo Ibn ʿAbbās: En verdad, Alá hizo entrar a los compañeros de al-Aʿrāf en el Paraíso por Su palabra: {Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis.}
Me contó Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me transmitió mi padre,
dijo:
me transmitió mi tío,
dijo:
me transmitió mi padre, de su padre,
de Ibn ʿAbbās:
dijo:
Alá dijo a la gente de la soberbia y de las riquezas: {¿Son estos aquellos sobre los que jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia?} —es decir, los compañeros de al-Aʿrāf— {Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis.}
Me contó Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos transmitió Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos transmitió Asbāṭ,
de al-Suddī:
{¿Son estos los débiles sobre los que jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia? Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis.}
Dijo:
Entonces dijo Ḥudhayfa:
«Los compañeros de al-Aʿrāf son un pueblo cuyas obras se igualaron: sus buenas obras no les alcanzaron para el Paraíso, y sus malas obras no les alcanzaron para el Fuego; así fueron puestos sobre al-Aʿrāf, reconociendo a la gente por sus señales. Y cuando se hubo juzgado entre los siervos, se les permitió solicitar la intercesión. Entonces acudieron a Adán —la paz sea con él— y dijeron:
“¡Oh Adán! Tú eres nuestro padre: intercede por nosotros ante tu Señor”. Él dijo: “¿Sabéis de alguien a quien Alá haya creado con Su mano, haya insuflado en él de Su espíritu, la misericordia de Alá se le haya adelantado a Su ira, y los ángeles se hayan postrado ante él, fuera de mí?”. Ellos dicen: “No”.
Dijo:
Entonces él dice: “No he conocido la realidad de aquello; no puedo interceder por vosotros. Pero id a mi hijo Ibrāhīm”.
Dijo:
Entonces van a Ibrāhīm —la paz sea con él— y le piden que interceda por ellos ante su Señor. Él dice: “¿Sabéis de alguien a quien Alá haya tomado como amigo íntimo (jalīl)? ¿Sabéis de alguien a quien su pueblo haya quemado en el fuego por causa de Alá, fuera de mí?”.
Ellos dicen:
“No”. Entonces él dice: “No he conocido la realidad de aquello; no puedo interceder por vosotros. Pero id a mi hijo Mūsà”.
Entonces van a Mūsà —la paz sea con él—,
y él dice:
“¿Sabéis de alguien a quien Alá haya hablado con palabra directa y haya acercado como confidente, fuera de mí?”.
Ellos dicen:
“No”.
Entonces él dice:
“No he conocido la realidad de aquello; no puedo interceder por vosotros. Pero id a ʿĪsà”.
Entonces van a él y dicen:
“Intercede por nosotros ante tu Señor”. Él dice: “¿Sabéis de alguien a quien Alá haya creado sin padre, fuera de mí?”.
Ellos dicen:
“No”.
Entonces él dice:
“¿Sabéis de alguien que curase al ciego de nacimiento y al leproso, y diese vida a los muertos con permiso de Alá, fuera de mí?”.
Dijo:
Entonces ellos dicen: “No”.
Dijo:
Entonces él dice: “Yo soy el litigante de mí mismo; no he conocido la realidad de aquello; no puedo interceder por vosotros. Pero id a Muḥammad, Mensajero de Alá —que Alá le bendiga y le conceda paz—”.
Dijo el Mensajero de Alá —que Alá le bendiga y le conceda paz—:
“Entonces vienen a mí; y me golpeo el pecho con mi mano y luego digo: ‘Yo soy para ello’. Luego camino hasta detenerme ante el Trono; entonces alabo a mi Señor, y se me abre de la alabanza algo cuya semejanza jamás han oído los oyentes. Luego me postro, y se me dice: ‘¡Oh Muḥammad! Levanta tu cabeza; pide y se te dará; intercede y se aceptará tu intercesión’. Entonces levanto mi cabeza y digo: ‘¡Señor! Mi comunidad’. Y se dice: ‘Son para ti’. Y no queda profeta enviado ni ángel cercano sino que me envidia ese día por esa posición; y esa es la Posición Loable”.
Dijo:
“Entonces los llevo a la puerta del Paraíso y pido que se abra; y se abre para mí y para ellos. Luego se los conduce a un río al que se llama el Río de la Vida: sus orillas son varas de oro engastadas con perlas; su tierra es almizcle y sus guijarros son rubíes. Se bañan en él, y vuelven a ellos los colores de la gente del Paraíso y su fragancia; y llegan a ser como estrellas resplandecientes. Y quedan en sus pechos lunares blancos por los que se les reconoce; se les llama los pobres de la gente del Paraíso”.
Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraj,
dijo:
escuché a Abū Muʿādh,
dijo:
nos transmitió ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
escuché a al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
En verdad, Alá los hizo entrar después de los compañeros del Paraíso; y ello es Su palabra:
{Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis} —es decir, los compañeros de al-Aʿrāf—. Y esta es la opinión de Ibn ʿAbbās.
Así pues, la interpretación del discurso, conforme a esta interpretación que hemos mencionado de Ibn ʿAbbās y de aquellos cuya opinión hemos citado al respecto, es:
Alá dijo a quienes se ensoberbecían de reconocer la unicidad de Alá y de someterse a Su obediencia y a la obediencia de Sus mensajeros, y que en la vida mundanal acumulaban riquezas por rivalidad y ostentación: “¡Oh tiranos que estabais en la vida mundanal! ¿Son estos los débiles sobre los que en la vida mundanal jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia?”.
Dijo:
“Ciertamente los he perdonado y me he apiadado de ellos por Mi favor y Mi misericordia. Entrad, oh compañeros de al-Aʿrāf, en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, después de ello, de un castigo con el que se os castigue por lo que en el pasado cometisteis en la vida mundanal de pecados y crímenes; ni vosotros os entristeceréis por cosa alguna que se os haya escapado en vuestra vida mundanal”.
Y dijo Abū Majlaz:
Más bien, esta expresión es una información de parte de Alá acerca de lo que dijeron los ángeles a la gente del Fuego, después de que entraron en el Fuego, como afrenta hacia ellos por lo que solían decir en la vida mundanal a los creyentes a quienes Alá hizo entrar, el Día de la Resurrección, en Su Paraíso.
En cuanto a Su palabra:
{Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis}, es una información de parte de Alá acerca de Su orden a la gente del Paraíso de entrar en él.
Me contó Yaʿqūb,
dijo:
nos transmitió Ibn ʿUlayya, de Sulaymān al-Taymī, de Abū Majlaz,
dijo:
Los ángeles llamaron a unos hombres en el Fuego, a quienes reconocían por sus señales: “¿De qué os sirvió vuestra acumulación y aquello de lo que os ensoberbecíais? ¿Son estos aquellos sobre los que jurabais que Alá no los alcanzaría con misericordia?”.
Dijo:
Y esto es cuando la gente del Paraíso entra en el Paraíso: {Entrad en el Paraíso: no habrá temor sobre vosotros, ni vosotros os entristeceréis}.
Notas y Referencias
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