7

Las Alturas

الأعراف Al-A'raf
Aya 30

Versículo (Español)

[7:30] Un grupo siguió la guía, pero otro grupo se confirmó en su extravío, porque tomaron a los demonios como aliados-protectores en vez de Dios, mientras creían estar en la guía [correcta].

Tafsir de At-Tabari

{A un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío. Ciertamente, ellos tomaron a los demonios como aliados en lugar de Dios, y creen que están bien guiados} (30) القول في تأويل قوله تعالى : { Di: «Mi Señor ha ordenado la equidad; y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración, e invocadlo consagrando a Él la religión. Tal como os inició, así volveréis. * A un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío. Ciertamente, ellos tomaron a los demonios como aliados en lugar de Dios, y creen que están bien guiados» }

Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta: Di, ¡oh Muhammad!, a esos que pretenden que Dios les ordenó la indecencia, mintiendo contra Dios: mi Señor no ha ordenado lo que decís; antes bien, mi Señor ha ordenado la equidad, es decir: la justicia. Como:

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Abū Ḥudhayfa, dijo: nos contó Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «Di: mi Señor ha ordenado la equidad»: la justicia.

Me contó Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos contó Asbāṭ, de al-Suddī: «Di: mi Señor ha ordenado la equidad», y la equidad: la justicia.

En cuanto a Su dicho: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración», los intérpretes discreparon acerca de su interpretación. Algunos dijeron: su sentido es: orientad vuestros rostros, dondequiera que estéis en la oración, hacia la Ka‘ba. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó Muḥammad b. ‘Amr, dijo: nos contó Abū ‘Āṣim, dijo: nos contó ‘Īsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración»: hacia la Ka‘ba, dondequiera que recéis, en la iglesia y en otros lugares.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Abū Ḥudhayfa, dijo: nos contó Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración», dijo: cuando recéis, volveos hacia la Ka‘ba en vuestras iglesias y en otros lugares.

Me contó Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos contó Asbāṭ, de al-Suddī: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración»: el lugar de postración es la Ka‘ba.

Nos contó al-Muthannà, dijo: nos contó Isḥāq, dijo: nos contó Khālid b. ‘Abd al-Raḥmān, de ‘Umar b. Dharr, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración», dijo: la Ka‘ba, dondequiera que estés.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración», dijo: dirigidlos hacia la qibla, esta qibla que Dios os ha ordenado.

Otros dijeron: más bien se quiso decir con ello: haced que vuestra postración sea exclusivamente para Dios, y no para otros dioses e iguales. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Isḥāq, dijo: nos contó ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘, acerca de Su dicho: «Y dirigid vuestros rostros en cada lugar de postración», dijo: en la consagración sincera: que no invoquéis a otro que a Él, y que le consagréis la religión.

Dijo Abū Ja‘far: la interpretación más digna de preferencia de estas dos para la aleya es la que dijo al-Rabī‘: que a la gente se le ordenó dirigirse, con su oración, hacia su Señor, no hacia otros, de ídolos y estatuas; y que hicieran su invocación exclusivamente para Dios, no como silbidos ni palmoteos.

Y dijimos que esta es la interpretación más digna de preferencia para la aleya porque Dios, con esta aleya, se dirigía a un pueblo de los idólatras árabes que no eran gente de iglesias ni de sinagogas; las iglesias y sinagogas eran para la gente de las dos Escrituras. No es razonable que se diga a quien no reza en iglesia ni sinagoga: «orienta tu rostro hacia la Ka‘ba en una iglesia o en una sinagoga».

En cuanto a Su dicho: «E invocadlo consagrando a Él la religión», significa: obrad para vuestro Señor consagrando a Él la religión y la obediencia; no lo mezcléis con asociación, ni pongáis copartícipe en nada de lo que hacéis para Él. Como:

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Isḥāq, dijo: nos contó ‘Abd Allāh b. Abī Ja‘far, de su padre, de al-Rabī‘: «E invocadlo consagrando a Él la religión», dijo: que le consagréis la religión, la invocación y la obra; luego os dirigís hacia la Casa Sagrada.

القول في تأويل قوله تعالى : «Tal como os inició, así volveréis. A un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío».

Los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: «Tal como os inició, así volveréis». Algunos dijeron: su interpretación es: tal como os inició desdichados y dichosos, así seréis resucitados el Día de la Resurrección. Mención de quienes dijeron eso:

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó ‘Abd Allāh, dijo: me contó Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: «Tal como os inició, así volveréis. A un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío», dijo: Dios —glorificado sea— inició la creación del hijo de Adán como creyente y como incrédulo, tal como dijo —majestuosa es Su alabanza—: «Él es Quien os creó: entre vosotros hay incrédulo y entre vosotros hay creyente»; luego los hará volver el Día de la Resurrección tal como inició su creación: creyente e incrédulo.

Nos contó Ibn Wakī‘, dijo: nos contó mi padre, de Sufyān, de Manṣūr, dijo: nos contaron nuestros compañeros, de Ibn ‘Abbās: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: será resucitado el creyente como creyente, y el incrédulo como incrédulo.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Isḥāq, dijo: nos contó Yaḥyà b. al-Ḍurays, de Abū Ja‘far, de al-Rabī‘, de un hombre, de Jābir, dijo: serán resucitados conforme a lo que eran: el creyente sobre su fe y el hipócrita sobre su hipocresía.

Nos contó Ibn Wakī‘, dijo: nos contó mi padre, de Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘, de Abū al-‘Āliya, dijo: volvieron a Su conocimiento acerca de ellos. ¿Acaso no oyes la palabra de Dios sobre ellos: «Tal como os inició, así volveréis»? ¿Acaso no oyes Su dicho: «A un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío»?

Nos contó Ibn Wakī‘, dijo: nos contó ‘Ubayd Allāh, de Abū Ja‘far al-Rāzī, de al-Rabī‘ b. Anas, de Abū al-‘Āliya: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: fueron devueltos a Su conocimiento acerca de ellos.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Isḥāq, dijo: nos contó Abū Hammām al-Ahwāzī, dijo: nos contó Mūsà b. ‘Ubayda, de Muḥammad b. Ka‘b, acerca de Su dicho: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: a quien Dios inició su creación en la desdicha, acabará en aquello sobre lo que Dios inició su creación, aunque obre con las obras de la gente de la dicha; como Iblīs, que obró con las obras de la gente de la dicha, luego acabó en aquello sobre lo que fue iniciada su creación. Y a quien fue iniciada su creación en la dicha, acabará en aquello sobre lo que fue iniciada su creación, aunque obre con las obras de la gente de la desdicha; como los magos, que obraron con las obras de la gente de la desdicha, luego acabaron en aquello sobre lo que fue iniciada su creación.

Nos contó Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos contó ‘Abd al-Raḥmān, dijo: nos contó Sufyān, de Wafā’ b. Iyās Abū Yazīd, de Mujāhid: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: será resucitado el musulmán como musulmán, y el incrédulo como incrédulo.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Abū Dukayn, dijo: nos contó Sufyān, de Abū Yazīd, de Mujāhid: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: será resucitado el musulmán como musulmán, y el incrédulo como incrédulo.

Nos contó Ibn Bashshār, dijo: nos contó ‘Abd al-Raḥmān, dijo: nos contó Muḥammad b. Abī al-Waḍḍāḥ, de Sālim al-Afṭas, de Sa‘īd b. Jubayr: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: tal como se os ha prescrito, así seréis.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó al-Ḥamānī, dijo: nos contó Sharīk, de Sālim, de Sa‘īd, lo mismo.

Me contó Muḥammad b. al-Ḥusayn, dijo: nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal, dijo: nos contó Asbāṭ, de al-Suddī: «Tal como os inició, así volveréis. A un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío», es decir: tal como os inició, así volveréis; tal como os creamos: un grupo bien guiados y un grupo extraviados; así volveréis y saldréis de los vientres de vuestras madres.

Nos contó Ibn Bashshār, dijo: nos contó ‘Abd al-Raḥmān, dijo: nos contó Sufyān, de al-A‘mash, de Sufyān, de Jābir, que el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «Toda alma será resucitada conforme a lo que estaba».

Nos contó Ibn Wakī‘, dijo: nos contó Abū Dāwūd al-Ḥafrī, de Sharīk, de Sālim, de Sa‘īd b. Jubayr: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: tal como se os ha prescrito, así seréis.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó al-Ḥamānī, dijo: nos contó Ḥammād b. Zayd, de Layth, de Mujāhid, dijo: será resucitado el creyente como creyente, y el incrédulo como incrédulo.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Abū Ḥudhayfa, dijo: nos contó Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: «Tal como os inició, así volveréis»: desdichado y dichoso.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Suwayd, dijo: nos informó Ibn al-Mubārak —lectura— de Mujāhid, lo mismo.

Otros dijeron: el sentido de ello es: tal como os creó cuando no erais nada, volveréis después de la aniquilación. Mención de quienes dijeron eso:

Nos contó Ibn Wakī‘, dijo: nos contó Ghundar, de ‘Awf, de al-Ḥasan: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: tal como os inició cuando no erais nada y os dio vida, así os hará morir y luego os dará vida el Día de la Resurrección.

Nos contó Ibn Wakī‘, dijo: nos contó ‘Abd al-A‘lā, de ‘Awf, de al-Ḥasan: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: tal como os inició en la vida mundanal, así volveréis el Día de la Resurrección, vivos.

Nos contó Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos contó Muḥammad b. Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: inició su creación cuando no eran nada; luego se fueron, y luego los hará volver.

Me contó Muḥammad b. Sa‘d, dijo: me contó mi padre, dijo: me contó mi tío, dijo: me contó mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su dicho: «Tal como os inició, así volveréis. A un grupo guió», es decir: tal como os creamos la primera vez, así volveréis.

Me contó Muḥammad b. ‘Amr, dijo: nos contó Abū ‘Āṣim, dijo: nos contó ‘Īsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de la palabra de Dios: «Tal como os inició, así volveréis»: os dará vida después de vuestra muerte.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «Tal como os inició, así volveréis», dijo: tal como los creó al principio, así los hará volver al final.

Dijo Abū Ja‘far: la opinión más acertada en la interpretación de ello es la de quien dijo que su sentido es: tal como Dios os inició como creación después de que no erais nada, así volveréis, tras vuestra aniquilación, como una creación semejante; os reunirá para el Día de la Resurrección. Ello es porque Dios —exaltado sea— ordenó a Su Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— que informara, con lo que hay en esta aleya, a un pueblo de idólatras, gente de ignorancia, que no creían en el retorno ni daban por verdadera la Resurrección. Le ordenó que los llamara a reconocer que Dios los resucitará el Día de la Resurrección, recompensando a quien le obedezca y castigando a quien le desobedezca. Así le dijo: diles: mi Señor ha ordenado la equidad; y que dirijáis vuestros rostros en cada lugar de postración; y que lo invoquéis consagrando a Él la religión; y que reconozcáis que, tal como os inició, así volveréis. Omitió la mención de «y que reconozcáis que», como omitió la mención de «que» junto con «dirigid», puesto que en lo mencionado hay indicio de lo omitido. Siendo así, no hay razón para que se ordene invitar a quien niega la resurrección tras la muerte a reconocer la condición en la que será resucitado quien sea resucitado; más bien se ordena invitar a ello a quien cree en la resurrección. En cuanto a quien la niega, se le invita a reconocerla y luego se le da a conocer cuáles son las condiciones de la resurrección. Además, en la noticia transmitida del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— que...

Nos lo narró Muḥammad b. Bashshār, dijo: nos contó Yaḥyà b. Sa‘īd, dijo: nos contó Sufyān, dijo: me contó al-Mughīra b. al-Nu‘mān, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, que dijo: «La gente será reunida desnuda, incircuncisa; y el primero en ser vestido será Ibrāhīm —que Dios le bendiga y le conceda paz—». Luego recitó: «Tal como iniciamos la primera creación, la repetiremos: promesa que Nos incumbe; ciertamente, Nosotros somos hacedores».

Nos contó Ibn Bashshār, dijo: nos contó Isḥāq b. Yūsuf, dijo: nos contó Sufyān, de al-Mughīra b. al-Nu‘mān, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās, del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.

Nos contó Muḥammad b. al-Muthannà, dijo: nos contó Muḥammad b. Ja‘far, dijo: nos contó Shu‘ba, de al-Mughīra b. al-Nu‘mān, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās, dijo: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— se levantó entre nosotros con una exhortación y dijo: «¡Oh gente! Ciertamente, seréis reunidos ante Dios descalzos, incircuncisos: “Tal como iniciamos la primera creación, la repetiremos: promesa que Nos incumbe; ciertamente, Nosotros somos hacedores”».

Lo cual evidencia la corrección de lo que hemos dicho: que su sentido es que las criaturas volverán a Dios el Día de la Resurrección como creación viva, tal como las inició en la vida mundanal como creación viva. Se dice: Dios inició la creación: yabda’uhum, y también: abda’ahum yubdi’uhum ibdā’an, con el sentido de «los creó»; son dos formas elocuentes. Luego —majestuosa es Su alabanza— comenzó a informar acerca de lo que precedió de Su conocimiento sobre Su creación y de lo que Su decreto hizo correr entre ellos, y dijo: Dios guió a un grupo de ellos, los concedió éxito para las obras rectas, y ellos están bien guiados; y se hizo inevitable para otro grupo el extravío respecto de la guía y la rectitud, por haber tomado al demonio, en lugar de Dios, como aliado.

Si esta es la interpretación, el primer «grupo» está en acusativo por la acción de «guió» sobre él; y el segundo «grupo», por la incidencia de Su dicho «se hizo inevitable» sobre el pronombre que retorna a su mención en «sobre ellos», tal como dijo —majestuosa es Su alabanza—: «Hace entrar a quien quiere en Su misericordia; y a los injustos les ha preparado un castigo doloroso». Y quien orientó la interpretación a que, tal como os inició en la vida mundanal en dos clases —incrédulo y creyente—, así volveréis en la otra vida en dos grupos: «a un grupo guió, y sobre otro se hizo inevitable el extravío», puso el primer «grupo» en acusativo por Su dicho «volveréis», e hizo del segundo una coordinación con él. Ya hemos aclarado cuál es, a nuestro juicio, lo correcto en este asunto.

القول في تأويل قوله تعالى : «Ciertamente, ellos tomaron a los demonios como aliados en lugar de Dios, y creen que están bien guiados».

Dice —exaltada sea Su mención—: el grupo sobre el que se hizo inevitable el extravío no se extravió del camino de Dios ni se desvió del recto sendero sino por haber tomado a los demonios como auxiliares y apoyos en lugar de Dios, por ignorancia de lo erróneo de lo que estaban haciendo; antes bien, hicieron eso creyendo que estaban sobre guía y verdad, y que lo correcto era lo que acometieron y emprendieron. Y esto es una de las evidencias más claras del error de quien pretendió que Dios no castiga a nadie por una desobediencia que haya cometido o un extravío que haya adoptado sino cuando lo hace después de saber cuál es su aspecto correcto, y entonces lo comete por obstinación contra su Señor; pues, si eso fuera así, no habría diferencia entre el grupo del extravío, que se extravió creyendo estar guiado, y el grupo de la guía; y, sin embargo, Dios ha diferenciado entre sus nombres y sus normas en esta aleya.

Notas y Referencias

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