Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:29] Diles: "Mi Señor solo ordena la justicia, que se mantengan en adoración en las mezquitas, y que Lo invoquen solo a Él practicando sinceramente Su religión". Así como los creó [por primera vez] los hará volver [a la vida].
Tafsir de At-Tabari
{Di: «Mi Señor ha ordenado la equidad; y enderezad vuestros rostros en cada mezquita, e invocadle consagrando a Él la religión. Así como os inició, así volveréis»} (29)
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{Di: «Mi Señor ha ordenado la equidad; y enderezad vuestros rostros en cada mezquita, e invocadle consagrando a Él la religión. Así como os inició, así volveréis * A un grupo guió, y sobre otro grupo se hizo obligatoria la extravío: en verdad, tomaron a los demonios por protectores en lugar de Dios, y creen que están bien guiados»}.
Dice —exaltada sea Su mención— a Su Profeta:
Di, ¡oh Muhammad!, a esos que pretenden que Dios les ordenó la indecencia, mintiendo contra Dios: mi Señor no ha ordenado lo que decís; antes bien, mi Señor ha ordenado el qist, es decir: la justicia.
Como:
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{Di: «Mi Señor ha ordenado el qist»}: la justicia.
Me lo narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{Di: «Mi Señor ha ordenado el qist»}; y el qist: la justicia.
En cuanto a Su dicho: {y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}, los intérpretes discreparon acerca de su interpretación. Algunos dijeron: su sentido es: orientad vuestros rostros, dondequiera que estéis, en la oración, hacia la Kaʿba.
Mención de quienes dijeron eso:
Me lo narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}: hacia la Kaʿba, dondequiera que recéis, en la iglesia y en otros lugares.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
{y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}, dijo: cuando recéis, orientaos hacia la Kaʿba en vuestras iglesias y en otros lugares.
Me lo narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}: la mezquita es la Kaʿba.
Nos narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Khālid b. ʿAbd al-Raḥmān, de ʿUmar b. Dharr,
de Mujāhid, acerca de Su dicho:
{y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}, dijo: la Kaʿba, dondequiera que estés.
Me lo narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
{y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}, dijo: enderezadlos hacia la qibla, esta qibla que Dios os ha ordenado.
Otros dijeron:
Antes bien, con ello se quiso decir: haced que vuestra postración sea para Dios, pura, sin lo que no sea Él, de entre divinidades y pares.
Mención de quienes dijeron eso:
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Abī Jaʿfar, de su padre, de al-Rabīʿ,
acerca de Su dicho:
{y enderezad vuestros rostros en cada mezquita}, dijo: en la sinceridad: que no invoquéis a otro que a Él, y que consagréis a Él la religión.
Dijo Abū Jaʿfar:
La más digna de estas dos interpretaciones para la aleya es la que dijo al-Rabīʿ: que a la gente se le ordenó dirigirse, con su oración, a su Señor, no a otros fuera de Él, de entre ídolos y estatuas; y que hicieran su invocación a Dios pura, no silbidos ni palmoteo.
Y dijimos que esta es la más digna de las dos interpretaciones de la aleya porque Dios, con esta aleya, se dirigía a un pueblo de los idólatras árabes que no eran gente de iglesias ni de sinagogas; las iglesias y sinagogas eran de la Gente de los dos Libros. No es, pues, razonable que se diga a quien no reza en iglesia ni sinagoga: «orienta tu rostro hacia la Kaʿba en una iglesia o en una sinagoga».
En cuanto a Su dicho: {e invocadle consagrando a Él la religión}, Él dice: obrad para vuestro Señor consagrando a Él la religión y la obediencia; no mezcléis eso con asociación, ni pongáis para Él copartícipe en nada de lo que hacéis.
Como:
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Abī Jaʿfar, de su padre,
de al-Rabīʿ:
{e invocadle consagrando a Él la religión}, dijo: que consagréis a Él la religión, la invocación y la obra; luego os dirigís a la Casa Sagrada.
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{Así como os inició, así volveréis. A un grupo guió, y sobre otro grupo se hizo obligatoria la extravío}.
Los intérpretes discreparon acerca de la interpretación de Su dicho: {Así como os inició, así volveréis}. Algunos dijeron: su interpretación es: así como os inició desdichados y dichosos, así seréis resucitados el Día de la Resurrección.
Mención de quienes dijeron eso:
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{Así como os inició, así volveréis. A un grupo guió, y sobre otro grupo se hizo obligatoria la extravío}, dijo: Dios —glorificado sea— inició la creación del hijo de Adán como creyente y como incrédulo, como dijo —majestuosa es Su alabanza—: {Él es Quien os creó: entre vosotros hay incrédulo y entre vosotros hay creyente}; luego los hará volver el Día de la Resurrección tal como inició su creación: creyente e incrédulo.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Sufyān, de Manṣūr,
dijo:
nos narraron nuestros compañeros,
de Ibn ʿAbbās:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: el creyente será resucitado creyente, y el incrédulo, incrédulo.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Yaḥyà b. al-Ḍurays, de Abū Jaʿfar, de al-Rabīʿ, de un hombre, de Jābir,
dijo:
Serán resucitados según lo que eran: el creyente sobre su fe, y el hipócrita sobre su hipocresía.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró mi padre, de Abū Jaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ, de Abū al-ʿĀliya,
dijo:
Volvieron a Su conocimiento acerca de ellos.
¿No has oído la palabra de Dios sobre ellos: {Así como os inició, así volveréis}?
¿No has oído Su dicho: {A un grupo guió, y sobre otro grupo se hizo obligatoria la extravío}?
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh, de Abū Jaʿfar al-Rāzī, de al-Rabīʿ b. Anas,
de Abū al-ʿĀliya:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: fueron devueltos a Su conocimiento acerca de ellos.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Isḥāq,
dijo:
nos narró Abū Hammām al-Ahwāzī,
dijo:
nos narró Mūsà b. ʿUbayda, de Muḥammad b. Kaʿb,
acerca de Su dicho:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: a quien Dios inició su creación sobre la desdicha, acabará en aquello sobre lo que Dios lo inició, aunque obre con las obras de la gente de la dicha; como Iblīs, que obró con las obras de la gente de la dicha, y luego acabó en aquello sobre lo que fue iniciada su creación. Y a quien fue iniciada su creación sobre la dicha, acabará en aquello sobre lo que fue iniciada su creación, aunque obre con las obras de la gente de la desdicha; como los magos, que obraron con las obras de la gente de la desdicha, y luego acabaron en aquello sobre lo que fue iniciada su creación.
Nos narró Muḥammad b. Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Wafāʾ b. Iyās Abū Yazīd,
de Mujāhid:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: el musulmán será resucitado musulmán, y el incrédulo, incrédulo.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Dukayn,
dijo:
nos narró Sufyān, de Abū Yazīd,
de Mujāhid:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: el musulmán será resucitado musulmán, y el incrédulo, incrédulo.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Abī al-Waḍḍāḥ, de Sālim al-Afṭas,
de Saʿīd b. Jubayr:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: tal como se os ha prescrito, así seréis.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró al-Ḥamānī,
dijo:
nos narró Sharīk, de Sālim, de Saʿīd, lo mismo.
Me lo narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
{Así como os inició, así volveréis. A un grupo guió, y sobre otro grupo se hizo obligatoria la extravío}, dice: así como os inició, así volveréis; como os creamos: un grupo guiados y un grupo extraviados; así volveréis y saldréis de los vientres de vuestras madres.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Aʿmash, de Sufyān, de Jābir, que el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Toda alma será resucitada según aquello en lo que estaba».
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Abū Dāwūd al-Ḥafrī, de Sharīk, de Sālim,
de Saʿīd b. Jubayr:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: tal como se os ha prescrito, así seréis.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró al-Ḥamānī,
dijo:
nos narró Ḥammād b. Zayd, de Layth, de Mujāhid,
dijo:
El creyente será resucitado creyente, y el incrédulo, incrédulo.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos narró Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{Así como os inició, así volveréis}: desdichado y dichoso.
Me lo narró al-Muthannà,
dijo:
nos narró Suwayd,
dijo:
nos informó Ibn al-Mubārak, por lectura, de Mujāhid, lo mismo.
Otros dijeron:
El sentido de ello es: así como os creó cuando no erais nada, volveréis después de la aniquilación.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Ghundar, de ʿAwf,
de al-Ḥasan:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: así como os inició cuando no erais nada y os dio vida, así os hará morir y luego os dará vida el Día de la Resurrección.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Aʿlā, de ʿAwf,
de al-Ḥasan:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: así como os inició en este mundo, así volveréis el Día de la Resurrección, vivos.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: inició su creación cuando no eran nada; luego se fueron, y luego los hará volver.
Me lo narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{Así como os inició, así volveréis. A un grupo guió}, dice: así como os creamos la primera vez, así volveréis.
Me lo narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de la palabra de Dios:
{Así como os inició, así volveréis}: os dará vida después de vuestra muerte.
Me lo narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
{Así como os inició, así volveréis}, dijo: así como los creó al principio, así los hará volver al final.
Dijo Abū Jaʿfar:
La más correcta de las opiniones en la interpretación de ello es la de quien dijo que su sentido es: así como Dios os inició como creación después de que no erais nada, así volveréis, tras vuestra aniquilación, como una creación semejante; os reunirá para el Día de la Resurrección. Ello porque Dios —altísimo sea— ordenó a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— que informara, con lo que hay en esta aleya, a un pueblo de idólatras, gente de ignorancia, que no creían en el retorno ni confirmaban la Resurrección; y le ordenó que los llamara a reconocer que Dios los resucitará el Día de la Resurrección, recompensando a quien Le obedezca y castigando a quien Le desobedezca.
Así le dijo:
Diles: mi Señor ha ordenado la equidad; y que enderecéis vuestros rostros en cada mezquita; y que Le invoquéis consagrando a Él la religión; y que reconozcáis que, así como os inició, así volveréis. Y omitió la mención de «y que reconozcáis que», como omitió la mención de «que» con «enderezad», pues en lo mencionado hay indicio de lo omitido.
Y siendo ello así, no hay sentido en que se ordene llamar a quien niega la resurrección tras la muerte a reconocer la cualidad en la que será resucitado quien sea resucitado; más bien se ordena llamar a ello a quien ya cree en la resurrección. En cuanto a quien la niega, se le llama a reconocerla, y luego se le da a conocer cuáles son las condiciones de la resurrección.
Además, en la noticia transmitida del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— que
nos narró Muḥammad b. Bashshār,
dijo:
nos narró Yaḥyà b. Saʿīd,
dijo:
nos narró Sufyān,
dijo:
me narró al-Mughīra b. al-Nuʿmān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—,
dijo:
«La gente será reunida desnuda, incircuncisa; y el primero en ser vestido será Ibrāhīm —la oración de Dios y Su paz sean sobre él—».
Luego recitó: {Así como iniciamos la primera creación, la repetiremos: promesa que Nos incumbe; ciertamente, Nosotros somos hacedores}.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Isḥāq b. Yūsuf,
dijo:
nos narró Sufyān, de al-Mughīra b. al-Nuʿmān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās, del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, con un sentido semejante.
Nos narró Muḥammad b. al-Muthannà,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Jaʿfar,
dijo:
nos narró Shuʿba, de al-Mughīra b. al-Nuʿmān, de Saʿīd b. Jubayr, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se levantó entre nosotros con una exhortación y dijo:
«¡Oh gente! Ciertamente seréis reunidos ante Dios descalzos, desnudos, incircuncisos: {Así como iniciamos la primera creación, la repetiremos: promesa que Nos incumbe; ciertamente, Nosotros somos hacedores}».
Lo cual muestra la validez de lo que dijimos al respecto: que el sentido es que las criaturas volverán a Dios el Día de la Resurrección como creación viva, tal como las inició en este mundo como creación viva.
Se dice: Dios inició la creación: yabdaʾuhum; y también: abdaʾahum yubdiʾuhum ibdāʾan, con el sentido de «los creó»; son dos formas elocuentes.
Luego —majestuosa es Su alabanza— comenzó a informar acerca de lo que precedió de Su conocimiento sobre Su creación y de lo que Su decreto hizo correr entre ellos, y dijo:
Dios guió a un grupo de ellos y los concedió éxito para las obras rectas, y por ello están bien guiados; y se hizo obligatoria sobre otro grupo la extravío respecto de la guía y la rectitud, por haber tomado al demonio, en lugar de Dios, como protector.
Y si esta es la interpretación, el primer «grupo» está en acusativo por la acción de «guió» sobre él; y el segundo, por la incidencia de Su dicho «se hizo obligatoria» sobre el retorno de su mención en «sobre ellos», como dijo —majestuosa es Su alabanza—: {Hace entrar a quien quiere en Su misericordia; y a los injustos les ha preparado un castigo doloroso}.
Y quien orientó la interpretación a que, así como os inició en este mundo en dos clases —incrédulo y creyente—, así volveréis en la otra vida en dos grupos: {a un grupo guió, y sobre otro grupo se hizo obligatoria la extravío}, puso el primer «grupo» en acusativo por Su dicho «volveréis», e hizo del segundo una coordinación con él. Ya hemos aclarado cuál es, a nuestro juicio, lo correcto en ello.
La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{En verdad, tomaron a los demonios por protectores en lugar de Dios, y creen que están bien guiados}.
Dice —exaltada sea Su mención—:
El grupo sobre el que se hizo obligatoria la extravío no se extravió del camino de Dios ni se desvió del recto propósito de la vía clara sino por haber tomado a los demonios como auxiliares en lugar de Dios y como apoyos, por ignorancia de lo erróneo de lo que están haciendo; antes bien, hicieron eso creyendo que estaban sobre guía y verdad, y que lo correcto era lo que cometieron y emprendieron.
Y esto es de las más claras pruebas del error de quien pretendió que Dios no castiga a nadie por una desobediencia que haya cometido o una extravío que haya adoptado, salvo que la cometa después de saber cuál es su aspecto correcto, y entonces la cometa por obstinación frente a su Señor en ello. Pues si eso fuera así, no habría diferencia entre el grupo de la extravío, que se extravió creyendo que estaba guiado, y el grupo de la guía; y, sin embargo, Dios ha diferenciado entre sus nombres y sus juicios en esta aleya.
Notas y Referencias
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