7

Las Alturas

الأعراف Al-A'raf
Aya 31

Versículo (Español)

[7:31] ¡Oh, hijos de Adán! Vistan con elegancia cuando acudan a las mezquitas. Coman y beban con mesura, porque Dios no ama a los derrochadores.

Tafsir de At-Tabari

{۞يَٰبَنِيٓ ءَادَمَ خُذُواْ زِينَتَكُمۡ عِندَ كُلِّ مَسۡجِدٖ وَكُلُواْ وَٱشۡرَبُواْ وَلَا تُسۡرِفُوٓاْۚ إِنَّهُۥ لَا يُحِبُّ ٱلۡمُسۡرِفِينَ} (31) La exposición sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: { ¡Oh hijos de Adán! Tomad vuestro adorno en cada mezquita; comed y bebed, y no cometáis exceso: ciertamente Él no ama a los que cometen exceso }

dice —glorificado sea Su recuerdo— a aquellos que se desnudaban al circunvalar Su Casa Sagrada y mostraban allí sus partes vergonzosas, de entre los idólatras de los árabes, y a quienes, entre ellos, se prohibían a sí mismos comer lo que Dios no les había prohibido de lo lícito de Su sustento, como acto de devoción, según ellos, hacia su Señor: ¡Oh hijos de Adán! Tomad vuestro adorno, de entre el abrigo y la vestimenta, en cada mezquita; y comed de las cosas buenas de lo que os he provisto y os he hecho lícito; y bebed de las bebidas lícitas; y no prohibáis sino aquello que os he prohibido en Mi Libro o por la lengua de Mi Mensajero Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—.

Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los expertos en interpretación. Mención de quienes dijeron eso:

Nos contó Yaḥyà ibn Ḥabīb ibn ʿArabī, dijo: nos contó Jālid ibn al-Ḥārith, dijo: nos contó Shuʿbah, de Salamah, de Muslim al-Baṭīn, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās: que las mujeres circunvalaban la Casa desnudas; y dijo en otro lugar: sin ropa, salvo que la mujer se pusiera sobre su vulva un trapo, según lo que describió —si Dios quiere—, y decía:

«Hoy se muestra parte de él o todo él *** y lo que se muestre de él, no lo declaro lícito»

dijo: y descendió esta aleya: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita».

Nos contó ʿAmr ibn ʿAlī, dijo: nos contó Muḥammad ibn Jaʿfar, dijo: nos contó Shuʿbah, de Salamah ibn Kuhayl, de Muslim al-Baṭīn, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: circunvalaban desnudos: los hombres de día y las mujeres de noche, y la mujer decía:

«Hoy se muestra parte de él o todo él *** y lo que se muestre de él, no lo declaro lícito»

Entonces dijo Dios: «Tomad vuestro adorno».

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Ibn ʿUyaynah, de ʿAmr, de Ibn ʿAbbās: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: las ropas.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Ghundar y Wahb ibn Jarīr, de Shuʿbah, de Salamah ibn Kuhayl, dijo: oí a Muslim al-Baṭīn relatar de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: la mujer circunvalaba la Casa desnuda. Dijo Ghundar: y ella estaba desnuda. Dijo Wahb: la mujer circunvalaba la Casa habiendo descubierto su pecho y lo que allí había.

Dijo Ghundar: y decía: «¿Quién me presta para el ṭawāf...?»; se lo ponía sobre su vulva y decía:

«Hoy se muestra parte de él o todo él *** y lo que se muestre de él, no lo declaro lícito»

Entonces Dios hizo descender: «¡Oh hijos de Adán! Tomad vuestro adorno en cada mezquita».

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó ʿAbd Allāh ibn Ṣāliḥ, dijo: me relató Muʿāwiyah, de ʿAlī ibn Abī Ṭalḥah, de Ibn ʿAbbās, sobre Su dicho: «¡Oh hijos de Adán! Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: circunvalaban la Casa desnudos, y Dios les ordenó que vistieran sus ropas y no se desnudaran.

Me contó Muḥammad ibn Saʿd, dijo: me relató mi padre, dijo: me relató mi tío, dijo: me relató mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, sobre Su dicho: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita... la aleya», dijo: había hombres que circunvalaban la Casa desnudos, y Dios les ordenó el adorno. Y el adorno es: la vestimenta, que cubre las partes vergonzosas; y, además de eso, lo demás de buen paño y enseres. Así, se les ordenó tomar su adorno en cada mezquita.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó al-Muḥāribī e Ibn Fuḍayl, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ: «Tomad vuestro adorno», dijo: circunvalaban la Casa desnudos, y se les ordenó que vistieran sus ropas.

Me contó Yaʿqūb ibn Ibrāhīm, dijo: nos contó Hushaym, de ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, en el mismo sentido.

Me contó ʿAmr, dijo: nos contó Yaḥyà, dijo: nos contó ʿAbd al-Malik, de ʿAṭāʾ, sobre Su dicho: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita»: vestid vuestras ropas.

Nos contó Yaʿqūb, dijo: nos contó Hushaym, dijo: nos informó Mughīrah, de Ibrāhīm, sobre Su dicho: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: había gente que circunvalaba la Casa desnuda, y se les prohibió eso.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Jarīr, de Mughīrah, de Ibrāhīm: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: circunvalaban la Casa desnudos, y se les ordenó que vistieran las ropas.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Yaḥyà ibn Yamān, de ʿUthmān ibn al-Aswad, de Mujāhid: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: lo que cubra la desnudez, aunque sea una ʿabāyah.

Nos contó ʿAmr, dijo: nos contó Yaḥyà ibn Saʿīd, y Abū ʿĀṣim, y ʿAbd Allāh ibn Dāwūd, de ʿUthmān ibn al-Aswad, de Mujāhid, sobre Su dicho: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: lo que cubra tu desnudez, aunque sea una ʿabāyah.

Me contó Muḥammad ibn ʿAmr, dijo: nos contó Abū ʿĀṣim, dijo: nos contó ʿĪsà, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, sobre la palabra de Dios: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», acerca de Quraysh, por dejar las ropas durante el ṭawāf.

Me contó al-Muthannà, dijo: nos contó Abū Ḥudhayfah, dijo: nos contó Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, en el mismo sentido.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó mi padre, dijo: nos contó Sufyān, de Sālim, de Saʿīd ibn Jubayr: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: las ropas.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Zayd ibn Ḥubāb, de Ibrāhīm, de Nāfiʿ, de Ibn Ṭāwūs, de su padre: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: la shamlah forma parte del adorno.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Ibn ʿUyaynah, de ʿAmr, de Ṭāwūs: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: las ropas.

Nos contó Ibn Wakīʿ, dijo: nos contó Suwayd y Abū Usāmah, de Ḥammād ibn Zayd, de Ayyūb, de Saʿīd ibn Jubayr, dijo: circunvalaban la Casa desnudos; y una mujer circunvaló la Casa estando desnuda, y dijo:

«Hoy se muestra parte de él o todo él *** y lo que se muestre de él, no lo declaro lícito»

Nos contó Bishr ibn Muʿādh, dijo: nos contó Yazīd, dijo: nos contó Saʿīd, de Qatādah: Su dicho: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita», dijo: había un clan de la gente del Yemen; uno de ellos, cuando llegaba como peregrino o como quien realiza ʿumrah, decía: “No conviene que circunvale con una prenda en la que me he manchado”, y decía: “¿Quién me presta un izār?”. Si lograba eso; y si no, circunvalaba desnudo. Entonces Dios hizo descender acerca de ello lo que oís: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita».

Me contó Muḥammad ibn al-Ḥusayn, dijo: nos contó Aḥmad ibn al-Mufaḍḍal, dijo: nos contó Asbāṭ, de al-Suddī: dijo: Dios dijo: «¡Oh hijos de Adán! Tomad vuestro adorno en cada mezquita», es decir: lo que cubra la desnudez en cada mezquita.

Me contó Muḥammad ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos contó Muḥammad ibn Thawr, de Maʿmar, de al-Zuhrī: que los árabes circunvalaban la Casa desnudos, salvo los Ḥums —Quraysh y sus aliados—. Quien venía de fuera de ellos dejaba sus ropas y circunvalaba con ropas de un Ḥums, pues no le era lícito vestir sus propias ropas. Si no encontraba quien le prestara de los Ḥums, arrojaba sus ropas y circunvalaba desnudo. Y si circunvalaba con sus propias ropas, las arrojaba cuando terminaba su ṭawāf: las declaraba inviolables y se las hacía ilícitas. Por eso dijo: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita».

Y de él, de Maʿmar, dijo: dijo Ibn Ṭāwūs, de su padre: la shamlah forma parte del adorno.

Se me relató de al-Ḥusayn ibn al-Faraj, dijo: oí a Abū Muʿādh, dijo: nos contó ʿUbayd ibn Sulaymān, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir sobre Su dicho: «Tomad vuestro adorno en cada mezquita... la aleya»: había gente de la gente del Yemen y beduinos que, cuando peregrinaban a la Casa, la circunvalaban desnudos de noche; y Dios les ordenó que vistieran sus ropas y que no se desnudaran en la mezquita.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd: «Tomad vuestro adorno», dijo: su adorno eran sus ropas, que solían arrojar junto a la Casa y se desnudaban.

Y me lo relató otra vez con su cadena, de Ibn Zayd, sobre Su dicho: «Di: ¿Quién ha prohibido el adorno de Dios que Él ha sacado para Sus siervos, y las cosas buenas del sustento?», dijo: cuando llegaban a la Casa y la circunvalaban, se les volvían ilícitas las ropas con las que habían circunvalado. Si encontraban quien les prestara ropas, y si no, circunvalaban la Casa desnudos. Entonces dijo: «¿Quién ha prohibido el adorno de Dios?», dijo: las ropas de Dios que Él ha sacado para Sus siervos... la aleya.

Y como lo que hemos dicho también, dijeron acerca de la interpretación de Su dicho: «Y comed y bebed, y no cometáis exceso». Mención de quienes dijeron eso:

Nos contó Muḥammad ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos contó Muḥammad ibn Thawr, de Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs, de su padre, de Ibn ʿAbbās, dijo: Dios hizo lícito el comer y el beber mientras no haya derroche ni altivez.

Nos contó al-Qāsim, dijo: nos contó al-Ḥusayn, dijo: me relató Ḥajjāj, de ʿAṭāʾ al-Khurāsānī, de Ibn ʿAbbās, sobre Su dicho: «Y comed y bebed, y no cometáis exceso: ciertamente Él no ama a los que cometen exceso», en la comida y la bebida.

Me contó Muḥammad ibn al-Ḥusayn, dijo: nos contó Aḥmad ibn al-Mufaḍḍal, dijo: nos contó Asbāṭ, de al-Suddī: dijo: quienes circunvalaban la Casa desnudos se prohibían a sí mismos el wadak mientras permanecían en la estación. Entonces Dios les dijo: «Comed y bebed, y no cometáis exceso: ciertamente Él no ama a los que cometen exceso», es decir: no cometáis exceso en la prohibición.

Me contó al-Ḥārith, dijo: nos contó ʿAbd al-ʿAzīz, dijo: nos contó Abū Saʿd, dijo: oí a Mujāhid decir sobre Su dicho: «Y comed y bebed, y no cometáis exceso», dijo: les ordenó que comieran y bebieran de lo que Dios les proveyó.

Me contó Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, sobre Su dicho: «Y no cometáis exceso»: no comáis lo ilícito; eso es el exceso.

Y Su dicho: «Ciertamente Él no ama a los que cometen exceso», significa: que Dios no ama a quienes transgreden Su límite en lo lícito o en lo ilícito; a quienes se exceden en lo que Dios ha hecho lícito o ha prohibido, haciendo lícito lo ilícito y prohibiendo lo lícito. Antes bien, ama que se declare lícito lo que Él ha hecho lícito y se prohíba lo que Él ha prohibido; y esa es la justicia que Él ha ordenado.

Notas y Referencias

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