Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:199] [¡Oh, Mujámmad!] Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en forma ignorante.
Tafsir de At-Tabari
{خُذِ ٱلۡعَفۡوَ وَأۡمُرۡ بِٱلۡعُرۡفِ وَأَعۡرِضۡ عَنِ ٱلۡجَٰهِلِينَ} (199)
La disertación sobre la interpretación de la palabra del Altísimo:
{ خُذِ الْعَفْوَ وَأْمُرْ بِالْعُرْفِ وَأَعْرِضْ عَنِ الْجَاهِلِينَ }
. .
Los exégetas discreparon acerca de la interpretación de ello.
Unos dijeron:
Su interpretación es: toma el perdón de las disposiciones morales de la gente; esto es, lo sobrante y aquello que no les supone esfuerzo. Se menciona a quienes dijeron eso.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAnbasa, de Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥmān, de al-Qāsim, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«Toma el perdón», dijo: de las disposiciones morales de la gente y de sus obras, sin indagar ni husmear.
Nos narraron Yaʿqūb e Ibn Wakīʿ,
dijeron:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Layth,
de Mujāhid acerca de Su dicho:
«Toma el perdón», dijo: el perdón de las disposiciones morales de la gente y el perdón de sus asuntos.
Nos narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
me transmitió Ibn Abī al-Zinād, de Hishām b. ʿUrwa,
de su padre acerca de Su dicho:
«Toma el perdón»... la aleya.
Dijo ʿUrwa:
Dios ordenó a Su Enviado —Dios lo bendiga y le conceda paz— que tomase el perdón de las disposiciones morales de la gente.
Nos narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Hishām b. ʿUrwa, de su padre, de Ibn al-Zubayr,
dijo:
Dios no hizo descender esta aleya sino acerca de las disposiciones morales de la gente: «Toma el perdón y ordena el ʿurf»... la aleya.
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Bakr, de Ibn Jurayj,
dijo:
me ha llegado de Mujāhid: «Toma el perdón» de las disposiciones morales de la gente y de sus obras, sin indagar ni husmear.
Dijo:
nos narró Abū Muʿāwiya, de Hishām b. ʿUrwa, de Wahb b. Kaysān,
de Ibn al-Zubayr:
«Toma el perdón», dijo: de las disposiciones morales de la gente; y, por Dios, ciertamente lo tomaré de ellos mientras los acompañe.
Dijo:
nos narró ʿAbda b. Sulaymān, de Hishām b. ʿUrwa, de su padre, de Ibn al-Zubayr,
dijo:
En verdad, Dios hizo descender «Toma el perdón» acerca de las disposiciones morales de la gente.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«Toma el perdón», dijo: de las disposiciones morales de la gente y de sus obras, sin espionaje ni indagación; dudó Abū ʿĀṣim.
Otros dijeron:
Antes bien, el sentido de ello es: toma el perdón de los bienes de la gente, esto es, lo sobrante.
Dijeron:
Y se ordenó eso antes del descenso de la limosna legal (zakāt); y cuando descendió la zakāt, quedó abrogado. Se menciona a quienes dijeron eso.
Me narró al-Muthannā,
dijo:
nos narró ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me transmitió Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho «Toma el perdón», es decir:
toma lo que se te deje libre de sus bienes; y lo que te traigan de algo, tómalo. Esto fue antes de que descendiera Barāʾa con las obligaciones de las limosnas y su detalle, y con aquello a lo que llegaron las limosnas.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Toma el perdón»: en cuanto al perdón, es lo sobrante del dinero; la zakāt la abrogó.
Se me transmitió de al-Ḥusayn b. al-Faraj,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd b. Sulaymān,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk
decir acerca de Su dicho:
«Toma el perdón», que significa: toma lo que quede libre de sus bienes; y esto fue antes de que descendiera la limosna obligatoria.
Otros dijeron:
Antes bien, ello es una orden de Dios a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— de perdonar a los asociadores y dejar la dureza con ellos antes de que se le impusiera combatirlos. Se menciona a quienes dijeron eso.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
«Toma el perdón», dijo: se le ordenó, así que se apartó de ellos diez años en La Meca.
Dijo:
Luego se le ordenó la dureza contra ellos, y que se apostara para ellos en toda emboscada y que los cercara.
Luego dijo:
«Y si se arrepienten y establecen la oración»... toda la aleya.
Y recitó:
«¡Oh Profeta! Combate a los incrédulos y a los hipócritas, y sé duro con ellos».
Dijo:
Y se ordenó a los creyentes la dureza contra ellos, y dijo:
«¡Oh vosotros que creéis! Combatid a los incrédulos que están más próximos a vosotros, y que encuentren en vosotros dureza», después de que se les hubiera ordenado el perdón.
Y recitó la palabra de Dios:
«Di a los que creen que perdonen a quienes no esperan los días de Dios».
Luego, después de eso, no se aceptó de ellos sino el islam o la muerte; así, esta aleya abrogó el perdón.
Dijo Abū Jaʿfar:
Y la más digna de ser correcta de estas opiniones es la de quien dijo: su sentido es: toma el perdón de las disposiciones morales de la gente y deja la dureza con ellos.
Y dijo:
Se ordenó eso al Profeta de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— respecto de los asociadores.
Y sólo dijimos que esto es lo más digno de ser correcto porque Dios —glorificado sea Su elogio— hizo seguir a ello Su enseñanza a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— sobre cómo disputar con los asociadores mediante la palabra.
Y eso es Su dicho:
«Di: invocad a vuestros asociados; luego urdid contra mí, y no me deis tregua».
Y lo hizo seguir con Su dicho:
«Y sus hermanos los prolongan en el extravío; luego no cesan». Y: «Y cuando no les traes una señal, dicen: “¿Por qué no la has escogido?”».
Así, lo que hay entre ello se asemeja más y es más digno de ser parte de Su disciplina a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— en su trato con ellos, que no la objeción de que se trate de una orden suya de tomar la limosna de los musulmanes.
Si dijera alguien:
¿Está eso abrogado?
Se dirá:
No tenemos indicio de que esté abrogado, pues era posible que —aunque Dios lo hiciera descender a Su Profeta, sobre él la oración y la paz, para instruirle en el trato con quienes no se le ordenó combatir de entre los asociadores— se pretendiera con ello disciplinar al Profeta de Dios y a los musulmanes en general en el trato con la gente y ordenarles tomar el perdón de sus disposiciones morales.
Así, aunque descendiera por causa de ellos, sería una enseñanza de Dios a Su creación sobre la cualidad del trato de unos con otros: que no es obligatorio emplear dureza y severidad con algunos de ellos; y cuando sea obligatorio emplear eso con ellos, se emplea lo obligatorio.
De modo que Su dicho:
«Toma el perdón» es una orden de tomarlo mientras no sea obligatorio algo distinto del perdón; y cuando sea obligatorio algo distinto, se toma lo obligatorio y lo no obligatorio si ello es posible.
Por tanto, no se juzga la aleya como abrogada por lo que ya hemos aclarado en sus análogos en otros lugares de nuestros libros.
En cuanto a Su dicho:
«Y ordena el ʿurf», los exégetas discreparon acerca de su interpretación.
Unos dijeron:
Me narró al-Ḥasan b. al-Zabarqān al-Nakhaʿī,
dijo:
me transmitió Ḥusayn al-Jaʿfī, de Sufyān b. ʿUyayna, de un hombre al que ya nombró,
dijo:
Cuando descendió esta aleya: «Toma el perdón, ordena el ʿurf y apártate de los ignorantes», el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
«¡Oh Yibrīl, qué es esto?»
Dijo:
No lo sé hasta que pregunte al Omnisciente.
Dijo:
Luego dijo Yibrīl: Oh Muḥammad, Dios te ordena que mantengas el vínculo con quien lo corta contigo, que des a quien te priva, y que perdones a quien te agravia.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Sufyān, de Ubayy,
dijo:
Cuando Dios hizo descender a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—: «Toma el perdón, ordena el ʿurf y apártate de los ignorantes», el Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo:
«¿Qué es esto, oh Yibrīl?»
Dijo:
Dios te ordena que perdones a quien te agravia, que des a quien te priva, y que mantengas el vínculo con quien lo corta contigo.
Otros dijeron:
Me narró Muḥammad b. ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Thawr, de Maʿmar, de Hishām b. ʿUrwa,
de su padre:
«Y ordena el ʿurf», es decir: el bien reconocido (al-maʿrūf).
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«Y ordena el ʿurf», dijo: en cuanto al ʿurf, es el bien reconocido (al-maʿrūf).
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
«Y ordena el ʿurf», es decir: el bien reconocido.
Dijo Abū Jaʿfar:
Y lo correcto en esto es decir: Dios ordenó a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— que ordene a la gente el ʿurf, y éste es el bien reconocido en el habla de los árabes: un maṣdar con el sentido de “lo reconocido como bien”. Se dice: “Le concedí ʿurfan, ʿārifan y ʿārifatan”, todo ello con el sentido de “lo reconocido como bien”.
Y si el sentido de ʿurf es ese, entonces, de lo reconocido como bien está mantener el parentesco con quien lo corta, dar a quien priva, y perdonar a quien agravia. Y todo aquello que Dios ha ordenado de las obras o a lo que ha exhortado forma parte del ʿurf.
Y Dios no especificó en ello un sentido en detrimento de otro; por tanto, la verdad al respecto es decir:
Dios ha ordenado a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— que ordene a Sus siervos todo el bien reconocido, no algunos de sus sentidos excluyendo otros.
En cuanto a Su dicho:
«Y apártate de los ignorantes», es una orden de Dios —ensalzado sea— a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— de apartarse de quien actúa con ignorancia.
Y aunque sea una orden de Dios a Su Profeta, es una disciplina suya —poderoso y majestuoso es Su recuerdo— para Su creación: soportar a quien les haya agraviado o se haya excedido contra ellos; no apartarse de quien ignore lo que le es obligatorio del derecho de Dios, ni pasar por alto a quien niegue a Dios e ignore Su unicidad, siendo éste para los musulmanes un enemigo en guerra.
Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho hablaron los exégetas. Se menciona a quienes dijeron eso.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«Toma el perdón, ordena el ʿurf y apártate de los ignorantes», dijo: son disposiciones morales con las que Dios ordenó a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— y le guio hacia ellas.
Notas y Referencias
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