Las Alturas
الأعراف Al-A'rafVersículo (Español)
[7:15] Dijo [Dios]: "Serás de los que esperen [con vida hasta ese día]".
Tafsir de At-Tabari
{Dijo: Ciertamente, tú eres de los aplazados} (15)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Dijo: Concédeme prórroga hasta el día en que sean resucitados * Dijo: Ciertamente, tú eres de los aplazados}.
Y esta es también otra ignorancia de sus ignorancias malvadas: pidió a su Señor aquello de lo que ya sabía que no hay camino para nadie de la creación de Dios hacia ello; pues pidió la prórroga hasta el establecimiento de la Hora, y ese es el día en que la creación será resucitada. Y si se le hubiese concedido lo que pidió de prórroga, se le habría concedido la inmortalidad y una permanencia sin extinción; y ello porque no hay muerte después de la resurrección.
Entonces —Glorificado sea— le dijo:
Ciertamente, tú eres de los aplazados hasta el día del tiempo conocido; esto es, hasta el día en el que Dios ha escrito para él la destrucción, la muerte y la extinción, pues nada permanece sin extinguirse salvo nuestro Señor, el Viviente que no muere.
Dice Dios —Exaltada sea Su mención—:
TODA ALMA GUSTARÁ LA MUERTE.
Y el “aplazamiento” (al-inẓār) en el habla de los árabes es: el retraso.
Se dice de ello: “Le concedí prórroga respecto a mi derecho sobre él; le concedo prórroga en ello, concediéndole prórroga (inẓāran)”.
Y si dijera un objetor:
Si Dios le dijo, cuando le pidió el aplazamiento hasta el día en que sean resucitados: “Ciertamente, tú eres de los aplazados” en este lugar, entonces ¿ya le respondió a lo que pidió?
Se le dirá:
No es así.
Solo habría sido respondiéndole a lo que pidió si le hubiera dicho: “Ciertamente, tú eres de los aplazados hasta el tiempo que pediste”, o “hasta el día de la resurrección”, o “hasta el día en que sean resucitados”, o algo semejante que indicase que le concedía lo que pidió de prórroga.
En cuanto a Su dicho: “Ciertamente, tú eres de los aplazados”, no hay en ello indicio alguno, de no ser por la otra aleya en la que aclaró el plazo de su aplazamiento.
Y ello es Su dicho: “Pues ciertamente, tú eres de los aplazados hasta el día del tiempo conocido”, acerca del plazo hasta el cual le concedió prórroga; porque si le concediera prórroga un solo día, o menos, o más, habría entrado en el cómputo de los aplazados y se habría cumplido en él la promesa veraz de Dios. Pero Él ha precisado la medida de ese plazo con lo que hemos mencionado, y así se conoció el tiempo hasta el cual se le concedió prórroga. Y en un sentido semejante solía decir as-Suddī.
Me narró Mūsā ibn Hārūn,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de as-Suddī:
dijo: “Señor mío, concédeme prórroga hasta el día en que sean resucitados”. Dijo: “Pues ciertamente, tú eres de los aplazados hasta el día del tiempo conocido”. Así pues, no le concedió prórroga hasta el día de la resurrección, sino que le concedió prórroga hasta el día del tiempo conocido; y ese es el día en que se soplará en el cuerno el primer soplo: quedarán fulminados quienes estén en los cielos y quienes estén en la tierra, y morirá.
Así, la interpretación del discurso es:
Iblīs dijo a su Señor: “Concédeme prórroga”, es decir: retrásame y aplázame; prolonga mi término; y no me hagas morir hasta el día en que sean resucitados;
esto es: hasta el día en que la creación sea resucitada.
Entonces —Exaltada sea Su mención— dijo:
Ciertamente, tú eres de los aplazados hasta el día en que se sople en el cuerno, y queden fulminados quienes estén en los cielos y quienes estén en la tierra, salvo quien Dios quiera.
Y si dijera un objetor:
¿Hay alguien aplazado hasta ese día aparte de Iblīs, de modo que se le diga: “Ciertamente, tú eres de ellos”?
Se dirá:
Sí: quienquiera de Su creación a quien Dios no tome el alma hasta ese día, de entre aquellos sobre quienes se establecerá la Hora.
Esos son de los aplazados, por sus términos fijados hasta él; y por eso se dijo a Iblīs:
“Ciertamente, tú eres de los aplazados”, con el sentido de: hasta la Hora.
Esos son de los aplazados, por sus términos fijados hasta él; y por eso se dijo a Iblīs:
“Ciertamente, tú eres de los aplazados”: ciertamente eres de aquellos a quienes Dios no hará morir sino en ese día.
Notas y Referencias
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