7

Las Alturas

الأعراف Al-A'raf
Aya 14

Versículo (Español)

[7:14] Dijo [el Demonio]: "Permíteme vivir hasta el Día de la Resurrección".

Tafsir de At-Tabari

{Dijo: «Concédeme una prórroga hasta el día en que sean resucitados»} (14) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: {Dijo: «Concédeme una prórroga hasta el día en que sean resucitados» * Dijo: «Ciertamente, tú eres de los que son prorrogados»}.

Y ésta es también otra ignorancia más de sus ignorancias malvadas: pidió a su Señor aquello de lo que ya sabía que no hay camino para nadie de la creación de Dios hacia ello; pues solicitó la prórroga hasta el establecimiento de la Hora, y ése es el día en que la creación será resucitada. Y si se le hubiera concedido lo que pidió de prórroga, se le habría concedido la inmortalidad y una permanencia sin extinción, ya que no hay muerte después de la resurrección. Entonces Él —Glorificado sea— le dijo: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados hasta el día del tiempo conocido», esto es, hasta el día en el que Dios ha decretado para él la destrucción, la muerte y la aniquilación; porque nada permanece sin perecer salvo nuestro Señor, el Viviente que no muere. Dice Dios —Exaltado sea Su recuerdo—: «Toda alma gustará la muerte». Y el “inzār” en el habla de los árabes es: el aplazamiento. Se dice de ello: “anẓartuhu” respecto de mi derecho sobre él: “unẓiruhu” con ello, “inzāran”.

Y si dijera alguien: Si Dios le dijo, cuando pidió la prórroga hasta el día en que sean resucitados: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados» en este lugar, ¿entonces le respondió concediéndole lo que pidió? Se le dirá: No es así. Sólo habría sido una respuesta concediéndole lo que pidió si le hubiera dicho: “Ciertamente, tú eres de los prorrogados hasta el tiempo que has pedido”, o “hasta el día de la resurrección”, o “hasta el día en que sean resucitados”, o algo semejante que indicara que se le concedía lo que solicitó de prórroga. En cuanto a Su dicho: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados», no hay en ello indicio alguno, de no ser por la otra aleya en la que se aclaró el plazo de la prórroga que se le concedía. Y ello es Su dicho: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados hasta el día del tiempo conocido», respecto del período hasta el cual se le concedió la prórroga; pues si se le hubiera aplazado un solo día, o menos, o más, habría entrado en el cómputo de los prorrogados y se habría cumplido en él la promesa veraz de Dios. Pero Él precisó la medida de ese plazo con lo que hemos mencionado, y así se conoció el tiempo hasta el cual se le concedió la prórroga. Y de manera semejante solía decir as-Suddī.

Me narró Mūsā ibn Hārūn, dijo: nos narró ʿAmr, dijo: nos narró Asbāṭ, de as-Suddī: dijo: «Señor mío, concédeme una prórroga hasta el día en que sean resucitados». Dijo: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados hasta el día del tiempo conocido». No le concedió prórroga hasta el día de la resurrección, sino que le concedió prórroga hasta el día del tiempo conocido, y ése es el día en que se soplará en el cuerno el primer soplo; entonces caerán fulminados quienes estén en los cielos y quienes estén en la tierra, y morirá.

Así, la interpretación del discurso es: Dijo Iblīs a su Señor: “Concédeme una prórroga”, es decir, aplázame y concédeme un término; difiere mi plazo y no me hagas morir hasta el día en que sean resucitados, es decir: hasta el día en que la creación sea resucitada. Entonces dijo —Exaltado sea Su recuerdo—: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados hasta el día en que se sople en el cuerno, y caigan fulminados quienes estén en los cielos y quienes estén en la tierra, salvo quien Dios quiera».

Y si dijera alguien: ¿Hay alguien a quien se le conceda prórroga hasta ese día, aparte de Iblīs, de modo que se le diga: “Ciertamente, tú eres de ellos”? Se dirá: Sí: a quien Dios no tome su alma de entre Su creación hasta ese día, de aquellos sobre quienes se alzará la Hora. Ésos son de los prorrogados, por sus plazos, hasta él; y por eso se dijo a Iblīs: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados», con el sentido de: hasta la Hora. Ésos son de los prorrogados, por sus plazos, hasta él; y por eso se dijo a Iblīs: «Ciertamente, tú eres de los prorrogados»: ciertamente, eres de aquellos a quienes Dios no hará morir sino ese día.

Notas y Referencias

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