60

La Examinada

الممتحنة Al-Mumtahanah
Aya 8

Versículo (Español)

[60:8] Dios no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los han expulsado de sus hogares, porque Dios ama a los que actúan con justicia.

Tafsir de At-Tabari

{لَّا يَنۡهَىٰكُمُ ٱللَّهُ عَنِ ٱلَّذِينَ لَمۡ يُقَٰتِلُوكُمۡ فِي ٱلدِّينِ وَلَمۡ يُخۡرِجُوكُم مِّن دِيَٰرِكُمۡ أَن تَبَرُّوهُمۡ وَتُقۡسِطُوٓاْ إِلَيۡهِمۡۚ إِنَّ ٱللَّهَ يُحِبُّ ٱلۡمُقۡسِطِينَ} (8) La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: { Dios no os prohíbe respecto de aquellos que no os han combatido por causa de la religión y no os han expulsado de vuestras moradas, que les tratéis con piedad filial y que obréis con equidad hacia ellos; ciertamente Dios ama a los equitativos }

Dice —Exaltado sea Su recuerdo—: { Dios no os prohíbe respecto de aquellos que no os han combatido por causa de la religión } de entre la gente de La Meca, { y no os han expulsado de vuestras moradas, que les tratéis con piedad filial y que obréis con equidad hacia ellos } dice: y que seáis justos con ellos mediante vuestra benevolencia hacia ellos y vuestra piedad filial para con ellos.

Los intérpretes discreparon acerca de quiénes son los aludidos por esta aleya. Unos dijeron: Se refiere a quienes habían creído en La Meca y no emigraron; y Dios permitió a los creyentes tratarles con piedad filial y hacerles el bien.

Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: {Dios no os prohíbe respecto de aquellos que no os han combatido por causa de la religión} —que pidáis perdón por ellos, y que les tratéis con piedad filial y obréis con equidad hacia ellos—, dijo: son quienes creyeron en La Meca y no emigraron. Y otros dijeron: Se refiere a quienes, fuera de la gente de La Meca, no emigraron.

Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad b. Ibrāhīm al-Anmāṭī, dijo: nos narró Hārūn b. Maʿrūf, dijo: nos narró Bishr b. al-Sarī, dijo: nos narró Muṣʿab b. Thābit, de su tío ʿĀmir b. ʿAbd Allāh b. al-Zubayr, de su padre, dijo: Descendió acerca de Asmāʾ hija de Abū Bakr. Ella tenía una madre en la época de la ignorancia (al-ǧāhiliyya) llamada Qutayla hija de ʿAbd al-ʿUzzā. Vino a ella con regalos, dátiles secos (ṣināb), requesón seco (aqiṭ) y manteca (samn). Entonces dijo: “No aceptaré de ti regalo alguno, ni entres en mi casa hasta que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— lo autorice”. ʿĀʾiša mencionó eso al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, y Dios reveló: {Dios no os prohíbe respecto de aquellos que no os han combatido por causa de la religión...} ... hasta Su dicho: {los equitativos}.

Dijo: Nos narró Ibrāhīm b. al-Ḥaǧǧāǧ, dijo: nos narró ʿAbd Allāh b. al-Mubārak, dijo: nos narró Muṣʿab b. Thābit, de ʿĀmir b. ʿAbd Allāh b. al-Zubayr, de su padre, dijo: Llegó Qutayla hija de ʿAbd al-ʿUzzā b. Saʿd, de Banū Mālik b. Ḥisl, a su hija Asmāʾ hija de Abū Bakr; y mencionó algo semejante.

Y otros dijeron: Más bien se refiere a quienes, de los idólatras de La Meca, no combatieron a los creyentes ni los expulsaron de sus moradas; y dijo: Luego Dios abrogó eso con la orden de combatirlos.

Mención de quienes dijeron eso:

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: Ibn Zayd dijo: y le pregunté acerca del dicho de Dios —Poderoso y Majestuoso—: {Dios no os prohíbe...} la aleya, y dijo: Esto ha sido abrogado; lo abrogó el combate. Se les ordenó volver contra ellos con las espadas y combatirlos con ellas, golpeándolos. Y Dios les fijó un plazo de cuatro meses: o bien el degüello mutuo, o bien el Islam.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, acerca de Su dicho { Dios no os prohíbe... } la aleya, dijo: la abrogó { Matad a los asociadores dondequiera que los encontréis }

Y la opinión más acertada en esto es la de quien dijo: Con ello se quiso decir: Dios no os prohíbe, respecto de quienes no os han combatido por causa de la religión —de entre todas las clases de comunidades, credos y religiones—, que les tratéis con piedad filial, que mantengáis con ellos los lazos, y que obréis con equidad hacia ellos. En verdad, Dios —Poderoso y Majestuoso— generalizó en Su dicho { aquellos que no os han combatido por causa de la religión y no os han expulsado de vuestras moradas } a todo aquel cuya cualidad sea esa, sin especificar a unos en detrimento de otros. Y no tiene sentido lo que dijo quien afirmó que esto está abrogado, porque la piedad filial del creyente hacia la gente de la guerra —sea que exista entre él y ellos parentesco de sangre, o que no exista entre él y ellos parentesco ni linaje— no es ilícita ni está prohibida, siempre que en ello no haya indicación para ellos, o para la gente de la guerra, de una vulnerabilidad de la gente del Islam, ni fortalecimiento para ellos mediante caballerías o armas. La veracidad de lo que hemos dicho la esclarece el relato que mencionamos de Ibn al-Zubayr en la historia de Asmāʾ y su madre.

Y Su dicho: { ciertamente Dios ama a los equitativos } dice: ciertamente Dios ama a los imparciales, aquellos que hacen justicia a la gente y les otorgan el derecho y la equidad de sí mismos: tratan con piedad filial a quien tratan con piedad filial, y hacen el bien a quien les hace el bien.

Notas y Referencias

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