Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:44] Cuando olvidaron lo que les ocurrió a quienes los precedieron [la miseria y las enfermedades que los azotaron] les abrí las puertas de la fortuna, y cuando estuvieron felices con lo que tenían los sorprendí con el castigo, y fueron presa de la desesperación.
Tafsir de At-Tabari
{فَلَمَّا نَسُواْ مَا ذُكِّرُواْ بِهِۦ فَتَحۡنَا عَلَيۡهِمۡ أَبۡوَٰبَ كُلِّ شَيۡءٍ حَتَّىٰٓ إِذَا فَرِحُواْ بِمَآ أُوتُوٓاْ أَخَذۡنَٰهُم بَغۡتَةٗ فَإِذَا هُم مُّبۡلِسُونَ} (44)
La disertación acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ فَلَمّا نَسُواْ مَا ذُكّرُواْ بِهِ فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ حَتّىَ إِذَا فَرِحُواْ بِمَآ أُوتُوَاْ أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً فَإِذَا هُمْ مّبْلِسُونَ }
. .
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
{فَلَمّا نَسُوا ما ذُكّرُوا بِهِ}: esto es, cuando abandonaron poner en práctica aquello que les ordenamos por boca de Nuestros enviados.
Como lo que:
Nos contó al-Muthannā,
dijo:
nos contó ʿAbd Allāh b. Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya b. Ṣāliḥ, de ʿAlī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Su dicho:
{فَلَمّا نَسُوا ما ذُكّرُوا بِهِ} dijo: significa: abandonaron aquello con lo que fueron amonestados.
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó —dijo— al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
acerca de Su dicho:
{نَسُوا ما ذُكّرُوا بِهِ} dijo: aquello a lo que Dios y Sus enviados los llamaron; lo rehusaron y se lo devolvieron.
{فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ} dice: les cambiamos, en lugar de la adversidad, la holgura y la amplitud en el vivir; y en lugar del daño, la salud y la integridad en los cuerpos y las constituciones, como un gradual arrastre (istidrāj) de Nuestra parte para con ellos.
Como lo que:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos contó Abū ʿĀṣim,
dijo:
me narró ʿĪsā; y me narró al-Muthannā,
dijo:
nos contó Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos contó Shibl, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid, acerca del dicho de Dios:
{فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ} dijo: la holgura de este mundo y su facilidad para las generaciones primeras.
Nos contó al-Ḥasan b. Yaḥyā,
dijo:
nos informó ʿAbd al-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
{فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ} dijo: es decir, la holgura y la amplitud del sustento.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos contó Asbāṭ, de al-Suddī,
acerca de Su dicho:
{فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ} dice: del sustento.
Y si alguien nos dijera:
¿Cómo se dijo: {فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ}, cuando sabes que la puerta de la misericordia y la puerta del arrepentimiento no se les abrieron, y que hay muchas otras puertas además de esas?
Se dirá:
El sentido de ello no es conforme a la manera que has supuesto;
antes bien, el sentido es:
les abrimos —como un gradual arrastre de Nuestra parte para con ellos— las puertas de todo aquello cuya puerta les habíamos cerrado cuando los tomamos con la adversidad y el daño, para que se humillaran suplicantes; mas, como no se humillaron suplicantes y abandonaron el mandato de Dios... Porque el final de este discurso remite a su comienzo.
Y ello es como dijo —Exaltado sea— en otro lugar de Su Libro:
«Y no enviamos a ninguna ciudad profeta alguno sin tomar a sus gentes con la adversidad y el daño, para que se humillaran suplicantes. Luego cambiamos, en lugar del mal, el bien, hasta que prosperaron y dijeron: “Ciertamente, a nuestros padres les tocó el daño y la dicha”; entonces los tomamos de improviso, sin que se dieran cuenta».
Así, Dios abrió a la gente mencionada en esta aleya —(que olvidaron lo) que Él les recordó con Su dicho: {فَلَمّا نَسُوا ما ذُكّرُوا بِهِ فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ}—, esto es: Su cambio para ellos, en lugar del mal en el que estaban durante Su prueba sobre ellos, del estrechamiento del vivir a la holgura y la amplitud, y del daño en los cuerpos a la salud y el bienestar.
Y ello es la apertura de las puertas de toda cosa cuya puerta se les había cerrado, de aquello cuyo recuerdo precedió a Su dicho: {فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ}; de modo que Su dicho: {فَتَحْنَا عَلَيْهِمْ أَبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ} remite a ello.
Y quiere decir —Exaltado sea— con Su dicho:
{حَتّى إِذَا فَرِحُوا بِمَا أُوتُوا} dice: hasta que, cuando estos que desmintieron a sus enviados se alegraron por habérseles abierto, por Nuestra parte, las puertas de la amplitud en el sustento y de la salud en los cuerpos.
Como lo que:
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos contó Asbāṭ,
de al-Suddī:
{حَتّى إِذَا فَرِحُوا بِمَا أُوتُوا} es decir: del sustento.
Nos contó al-Ḥārith,
dijo:
nos contó al-Qāsim b. Salām,
dijo:
oí a ʿAbd al-Raḥmān b. Mahdī narrar de Ḥammād b. Zayd,
dijo:
Había un hombre que decía: «Que Dios tenga misericordia de un hombre que recite esta aleya y luego reflexione sobre ella: ¿qué se pretende con ella?: {حَتّى إِذَا فَرِحُوا بِمَا أُوتُوا أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً}».
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó Ibn Abī Rajāʾ, de la gente de la frontera, de ʿAbd Allāh b. al-Mubārak, de Muḥammad b. al-Naḍr al-Ḥārithī,
acerca de Su dicho:
{أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً} dijo: se les dio un plazo de veinte años.
Y quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho {أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً}: les sobrevino el castigo de repente, mientras estaban confiados, sin percibir que ello habría de ocurrir ni que les estuviera aconteciendo.
Como:
Nos contó al-Qāsim,
dijo:
nos contó al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj,
de Ibn Jurayj:
{حَتّى إِذَا فَرِحُوا بِمَا أُوتُوا أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً} dijo: cuando más les agradaba y más los engañaba.
Nos contó Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos contó Asbāṭ,
de al-Suddī:
{أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً} dice: el castigo los tomó de improviso.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos contó Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos contó ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
{أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً} dijo: de repente, estando seguros.
En cuanto a Su dicho:
{فَإِذَا هُمْ مُبْلِسُونَ}, pues están perecidos, con sus argumentos cortados, arrepentidos por lo que les precedió de haber desmentido a sus enviados.
Como lo que:
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos contó Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos contó Asbāṭ,
de al-Suddī:
{فَإِذَا هُمْ مُبْلِسُونَ} dijo: entonces están aniquilados, cambiado su estado.
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos contó ʿAbd al-ʿAzīz,
dijo:
nos contó un shayj,
de Mujāhid:
{فَإِذَا هُمْ مُبْلِسُونَ} dijo: entonces están aniquilados.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
{فَإِذَا هُمْ مُبْلِسُونَ} dijo: el mublis es aquel sobre quien ha descendido un mal que no puede apartar; y el mublis es más grave que el mustakīn.
Y recitó:
{فَمَا اسْتَكانُوا لِرَبّهِمْ وَما يَتَضَرّعُونَ}.
Y la primera vez, en ello había reproche y disimulo.
Y recitó el dicho de Dios:
{أخَذْناهُمْ بالبأْساء والضّرّاءِ لَعَلّهُمْ يَتَضَرّعُونَ فَلَوْلا إذْ جاءَهُمْ بأسُنا تَضَرّعُوا} hasta llegar a: {وَزَيّنَ لَهُمُ الشّيْطانُ ما كانُوا يَعْمَلُونَ}.
Luego vino un mandato en el que no hay disimulo.
Y recitó:
{حَتّى إِذَا فَرِحُوا بِما أُوتُوا أَخَذْنَاهُمْ بَغْتَةً فَإِذَا هُمْ مُبْلِسُونَ}.
Así vino un mandato en el que no hay disimulo; y el primero, si se hubieran humillado suplicantes, se les habría retirado.
Me narró Saʿīd b. ʿAmr al-Sukūnī,
dijo:
nos contó Baqiyya b. al-Walīd, de Abū Sharīḥ Ḍabāra b. Mālik, de Abū al-Ṣalt, de Ḥarmala Abū ʿAbd al-Raḥmān, de ʿUqba b. Muslim, de ʿUqba b. ʿĀmir,
dijo:
Dijo el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Cuando veas que Dios da a Su siervo en su mundo, no es sino un gradual arrastre (istidrāj)».
Luego recitó esta aleya: {فَلَمّا نَسُوا ما ذُكّرُوا بِهِ} hasta Su dicho: {والحَمْدُ لِلّهِ رَبّ العالَمِينَ}.
Y se transmitió este ḥadīṯ de Muḥammad b. Ḥarb, de Ibn Lahīʿa, de ʿUqba b. Muslim, de ʿUqba b. ʿĀmir: que el Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Cuando veas que Dios —Exaltado sea— da a los siervos lo que piden mientras desobedecen, ciertamente eso es un gradual arrastre de Su parte para con ellos».
Luego recitó: {فَلَمّا نَسُوا ما ذُكّرُوا بِهِ فَتَحْنا عَلَيْهِمْ أبْوَابَ كُلّ شَيْءٍ . . . الاَية}.
Y el origen de al-iblās en el habla de los árabes, según algunos de ellos, es: la tristeza por algo y el arrepentimiento por ello.
Y según algunos de ellos: el corte del argumento y el silencio cuando el argumento se corta.
Y según algunos de ellos: la humillación reverente.
Y dijeron: es el desamparado, el abandonado.
Y de ello es el dicho de al-ʿAjjāj:
يا صَاحِ هَلْ تَعْرِفُ رَسْما مُكْرَسَا ***قالَ نَعَمْ أعْرِفُهُ وأبْلَسَا
Así, la interpretación de su dicho:
«وأبلسا»
según quienes sostuvieron que al-iblās es el corte del argumento y el silencio en ese punto, es con el sentido de: que no atinó con respuesta.
Y los otros lo interpretaron con el sentido de la humillación reverente, y de que su gente lo dejó, permaneciendo él en su lugar.
Y los otros: con el sentido de la tristeza y el arrepentimiento.
Se dice de ello: el hombre aʾblasa, yublisu, iblāsan.
Y de ahí se llamó a Iblīs: Iblīs.
Notas y Referencias
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