Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:123] De igual manera dispuse en cada ciudad que los peores criminales maquinaran intrigas [contra su propia gente]. Pero sin darse cuenta, lo único que logran con sus intrigas es causarse daño a sí mismos.
Tafsir de At-Tabari
{Y así hemos puesto en cada ciudad a los grandes criminales de ella para que tramen en ella; pero no traman sino contra sí mismos, y no se dan cuenta} (123)
La exposición acerca de la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{Y así hemos puesto en cada ciudad a los grandes criminales de ella para que tramen en ella; pero no traman sino contra sí mismos, y no se dan cuenta}.
Dice —Glorificado sea—:
Y del mismo modo que embellecimos para los que no creen lo que solían hacer, así también hemos puesto en cada ciudad a sus grandes como criminales suyos;
es decir:
la gente de la asociación (shirk) con Dios y de la desobediencia a Él, para que tramen en ella, mediante un engaño en la palabra o una falsedad en la acción, contra la religión de Dios y Sus profetas.
Y «no traman»:
es decir, no recae su trama esa sino contra sí mismos, porque Dios —Exaltado sea Su recuerdo— está tras castigarlos por apartar (a la gente) de Su camino. Y «no se dan cuenta»;
dice:
no saben lo que Dios les ha preparado de Su doloroso castigo; así, perseveran en su extravío y en su arrogancia contra Dios.
Y en un sentido semejante a lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me contó Muhammad ibn ‘Amr,
dijo:
nos transmitió Abū ‘Āṣim,
dijo:
nos transmitió ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ,
de Mujāhid:
«a los grandes criminales de ella», dijo: sus grandes.
Me contó al-Muthannā,
dijo:
nos transmitió Abū Ḥudhayfa,
dijo:
nos transmitió Shibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos transmitió Muhammad ibn ‘Abd al-A‘lā,
dijo:
nos transmitió Muhammad ibn Thawr, de Ma‘mar,
de Qatāda:
«a los grandes criminales de ella», dijo: sus grandes.
Nos transmitió al-Qāsim,
dijo:
nos transmitió al-Ḥusayn,
dijo:
me transmitió Ḥajjāj, de Ibn Jurayj,
de ‘Ikrima:
Fue revelada acerca de los burlones.
Dijo Ibn Jurayj:
de ‘Amr, de ‘Aṭā’,
de ‘Ikrima:
«a los grandes criminales de ella»... hasta Su dicho:
«por lo que solían tramar», contra la religión de Dios, contra Su Profeta —sobre él la oración y la paz— y contra Sus siervos creyentes.
Y «al-akābir»:
es el plural de «akbar»,
como «al-afāḍil»:
plural de «afḍal».
Y si se dijera:
es el plural de «kabīr», y se pluraliza como «akābir», porque ciertamente se dice «akbar»,
como se dijo:
«Di: ¿os informo de los más perdedores en obras?», siendo uno de ellos «al-khāsir», sería correcto.
Y se ha transmitido de los árabes por audición:
«al-akābira» y «al-aṣāghira», y «al-akābir» y «al-aṣāghir» sin la hā’, con intención de adjetivo,
como se dice:
«él es mejor que tú». Y así hacen los árabes con lo que viene de los adjetivos en el patrón
«af‘al»
cuando los convierten en nombres,
como su pluralización de «al-aḥmar» y «al-aswad»:
«al-aḥāmir» y «al-aḥāmira»,
y «al-asāwid» y «al-asāwida». Y de ello es el dicho del poeta:
En verdad, las tres «aḥāmira» han arruinado *** mi hacienda, y yo antaño estaba prendado de ellas,
el vino y la carne grasa son mi condimento *** y el azafrán; y no dejaré de estar manchado.
En cuanto al «makr»:
ciertamente es el engaño y la estratagema contra aquel a quien se trama, con medida, para precipitarlo —quien trama contra él— en algo detestable del asunto.
Notas y Referencias
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