Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:121] No coman sobre lo que no se ha mencionado el nombre de Dios, pues hacerlo es un pecado. Los demonios inspiran a sus aliados para que discutan con ustedes, pero si los siguen se contarán entre quienes les atribuyen divinidad a otros junto a Dios.
Tafsir de At-Tabari
{Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad; y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros; y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores.} (121)
El dicho acerca de la interpretación de Su palabra —Exaltado sea—:
{Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad; y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros; y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores.}
Con Su palabra —Glorificado sea—: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}, quiere decir: no comáis, oh creyentes, de aquello que ha muerto sin que lo hayáis degollado vosotros, ni lo haya degollado un monoteísta que profese para Allah las prescripciones que Él le legisló en un Libro revelado, pues ello os es ilícito; ni tampoco de aquello sobre lo cual se invocó a otro distinto de Allah, de lo que degollaron los asociadores para sus ídolos; porque comer eso es fisq.
Quiere decir: desobediencia, incredulidad.
Y con Su palabra: «y ciertamente ello» aludió a «el comer»; y sólo se mencionó el acto, como en Su dicho: {Aquellos a quienes la gente dijo: “La gente se ha reunido contra vosotros, temedles”, y ello les aumentó en fe}, queriéndose decir: “les aumentó en fe el que ellos dijeran eso”; así aludió al dicho, aunque el discurso corrió mencionándolo mediante un acto.
Y {en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}:
Los exégetas discreparon acerca de a quién se refiere Su palabra: {en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}. Unos dijeron: con ello se quiso decir: los demonios de Persia y quienes están en su religión de los magos, hacia sus aliados de entre los rebeldes de los asociadores de Quraysh; les inspiran el adorno del discurso para disputar con el Profeta de Allah y sus compañeros acerca de comer la carroña.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ‘Abd al-Raḥmān b. Bišr b. al-Ḥakam al-Naysābūrī; dijo: nos narró Mūsā b. ‘Abd al-‘Azīz al-Qanbārī; dijo: nos narró al-Ḥakam b. Abān, de ‘Ikrima: cuando descendió esta aleya prohibiendo la carroña, dijo: Persia inspiró a sus aliados de Quraysh: “Disputad con Muḥammad —y eran sus aliados en la época de la ignorancia— y decidle: ‘Lo que tú degüellas es lícito, y lo que degüella Allah —dijo Ibn ‘Abbās: con un cuchillo de oro— es ilícito’”. Entonces Allah hizo descender esta aleya: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}. Dijo: “Los demonios: Persia; y sus aliados: Quraysh”.
Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj; dijo: dijo ‘Amr b. Dīnār, de ‘Ikrima: los asociadores de Quraysh se cartearon con Persia contra los romanos, y Persia se carteó con ellos; y Persia escribió a los asociadores de Quraysh: “Muḥammad y sus compañeros pretenden que siguen la orden de Allah; pues lo que Allah degüella con un cuchillo de oro, Muḥammad y sus compañeros no lo comen por ser carroña; pero lo que ellos degüellan, sí lo comen”. Y los asociadores escribieron eso a los compañeros de Muḥammad —sobre él la oración y la paz—, y en el ánimo de algunos musulmanes se deslizó algo a causa de ello; entonces descendió: {pues ciertamente es perversidad; y, en verdad, los demonios inspiran...} ... la aleya; y descendió: {Se inspiran unos a otros el adorno del discurso, a modo de engaño}.
Otros dijeron: más bien se quiso decir con “los demonios” a aquellos que incitan a los hijos de Adán; que inspiraron a sus aliados de Quraysh.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Ḥakkām, de ‘Anbasa, de Simāk, de ‘Ikrima; dijo: de lo que los demonios inspiraron a sus aliados de entre los humanos fue: “¿Cómo adoráis algo de lo que no coméis cuando mata, y coméis vosotros lo que matáis?”. El relato llegó hasta el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—, y descendió: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}.
Nos narró al-Qāsim; dijo: nos narró al-Ḥusayn; dijo: me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj; dijo: dijo Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}: “Es Iblīs quien inspira a los asociadores de Quraysh”. Dijo Ibn Jurayj, de ‘Aṭā’ al-Jurāsānī, de Ibn ‘Abbās: “Los demonios de los genios inspiran a los demonios de los humanos; inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros”. Dijo Ibn Jurayj, de ‘Abd Allāh b. Kaṯīr: “He oído que los demonios inspiran a la gente de la asociación, ordenándoles que digan: ‘Lo que muere y lo que degolláis es lo mismo’; les ordenan que disputen con ello a Muḥammad —Allah le bendiga y le conceda paz—”. Y {y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores}, dijo: la palabra de los asociadores: “Lo que Allah degüella —la carroña— no lo coméis; y lo que degolláis con vuestras manos es lícito”.
Nos narró Muḥammad b. ‘Ammār al-Rāzī; dijo: nos narró Sa‘īd b. Sulaymān; dijo: nos narró Šarīk, de Simāk b. Ḥarb, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās: que los asociadores dijeron a los musulmanes: “Lo que mata vuestro Señor no lo coméis, y lo que matáis vosotros lo coméis”. Entonces Allah inspiró a Su Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}.
Me narró Muḥammad b. Sa‘d; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās; dijo: cuando Allah prohibió la carroña, el demonio ordenó a sus aliados y les dijo: “Lo que Allah mata para vosotros es mejor que lo que degolláis vosotros con vuestros cuchillos”. Entonces Allah dijo: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}.
Nos narró Yaḥyā b. Dāwūd al-Wāsiṭī; dijo: nos narró Isḥāq b. Yūsuf al-Azraq, de Sufyān, de Hārūn b. ‘Antara, de su padre, de Ibn ‘Abbās; dijo: los asociadores disputaron con los musulmanes y dijeron: “¿Qué pasa con lo que Allah mata, que no lo coméis, y lo que matáis vosotros, que sí lo coméis? Y vosotros seguís la orden de Allah”. Entonces Allah hizo descender: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad...} hasta el final de la aleya.
Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró ‘Abd Allāh, de Isrā’īl, de Simāk, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}: “Dicen: ‘Lo que Allah degüella no lo comáis, y lo que degolláis vosotros comedlo’”. Entonces Allah hizo descender: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}.
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Yaḥyā b. Wāḍiḥ; dijo: nos narró al-Ḥusayn b. Wāqid, de Yazīd, de ‘Ikrima: que unas gentes de los asociadores entraron donde el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— y dijeron: “Infórmanos acerca de la oveja cuando muere: ¿quién la mató?”. Dijo: «Allah la mató». Dijeron: “¿Y pretendes que lo que tú y tus compañeros matáis es lícito, y lo que Allah mata es ilícito?”. Entonces Allah hizo descender: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}.
Nos narró Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā; dijo: nos narró al-Mu‘tamir b. Sulaymān, de su padre, de al-Ḥaḍramī: que unas gentes de los asociadores dijeron: “Lo que mata el halcón y el perro lo coméis; y lo que mata Allah no lo coméis”.
Nos narró al-Muṯannā; dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ; dijo: me narró Mu‘āwiya b. Ṣāliḥ, de ‘Alī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: {Comed, pues, de aquello sobre lo cual se ha mencionado el nombre de Allah, si sois creyentes en Sus aleyas}. Dijo: dijeron: “¡Oh Muḥammad! Lo que matáis y degolláis lo coméis; y lo que mata vuestro Señor lo prohibís”. Entonces Allah hizo descender: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad; y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros; y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores}. Y “si les obedecéis” en comer aquello que os he prohibido, entonces ciertamente vosotros seréis asociadores.
Nos narró al-Muṯannā; dijo: nos narró ‘Amr b. ‘Awn; dijo: nos informó Hušaym, de Juwaybir, de al-Ḍaḥḥāk; dijo: los asociadores dijeron: “Lo que matáis lo coméis, y lo que mata vuestro Señor no lo coméis”. Entonces descendió: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}.
Me narró Muḥammad b. ‘Amr; dijo: nos narró Abū ‘Āṣim; dijo: nos narró ‘Īsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid: {y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores}: la palabra de los asociadores: “Lo que Allah degüella —la carroña— no lo coméis; y lo que degolláis con vuestras manos es lícito”.
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa; dijo: nos narró Šibl, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, lo mismo.
Nos narró Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā; dijo: nos narró Muḥammad b. Ṯawr, de Ma‘mar, de Qatāda: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros}. Dijo: los asociadores disputaron con ellos acerca de la res degollada y dijeron: “Lo que matáis con vuestras manos lo coméis, y lo que mata Allah no lo coméis”, queriendo decir: la carroña. Esa fue su disputa con ellos.
Nos narró Bišr b. Mu‘āḏ; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su palabra: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad...} la aleya. Quiere decir: el enemigo de Allah, Iblīs, inspiró a sus aliados de la gente del extravío y les dijo: “Disputad con los compañeros de Muḥammad acerca de la carroña, y decid: ‘Lo que degolláis y matáis lo coméis, y lo que mata Allah no lo coméis; y pretendéis que seguís la orden de Allah’”. Entonces Allah hizo descender a Su Profeta: {y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores}. Y, por Allah, no sabemos que haya asociación alguna sino por una de tres: que se invoque junto con Allah a otra divinidad, o que se postre ante otro distinto de Allah, o que se nombre a las reses degolladas para otro distinto de Allah.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}. Los asociadores dijeron a los musulmanes: “¿Cómo pretendéis que seguís la complacencia de Allah, y lo que Allah degüella no lo coméis, y lo que degolláis vosotros lo coméis?”. Entonces Allah dijo: “Si les obedecéis y coméis la carroña, ciertamente vosotros seréis asociadores”.
Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Wakī‘, de Isrā’īl, de Simāk, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros}. Dijo: decían: “Lo sobre lo cual se ha mencionado a Allah y lo que degolláis, comedlo”. Entonces descendió: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad; y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados...}.
Nos narró Ibn Wakī‘; dijo: nos narró Jarīr, de ‘Aṭā’, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah...} hasta Su palabra: {para que disputen con vosotros}. Dijo: es decir: los demonios inspiran a sus aliados: “Coméis lo que matáis, y no coméis de lo que mata Allah”. Entonces dijo: “Aquello que matáis se menciona sobre ello el nombre de Allah; y aquello que muere no se mencionó sobre ello nombre alguno”.
Se me narró de al-Ḥusayn b. al-Faraj; dijo: oí a Abū Mu‘āḏ; dijo: nos informó ‘Ubayd b. Sulaymān; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk, acerca de Su palabra: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con vosotros}. Esto es acerca de la res degollada. Dijo: los asociadores dijeron a los musulmanes: “Pretendéis que Allah os prohibió la carroña y os hizo lícito lo que degolláis con vuestras manos, y os prohibió lo que Él degüella para vosotros; ¿cómo es esto, si vosotros le adoráis?”. Entonces Allah hizo descender esta aleya: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah...} hasta Su palabra: {los asociadores}.
Otros dijeron: quienes disputaron con el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ello fueron unas gentes de los judíos.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā y Sufyān b. Wakī‘; dijeron: nos narró ‘Imrān b. ‘Uyayna, de ‘Aṭā’ b. al-Sā’ib, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās. Dijo Muḥammad b. ‘Abd al-A‘lā: los judíos disputaron con el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—. Y dijo Ibn Wakī‘: los judíos vinieron al Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— y dijeron: “Comemos lo que matamos, y no comemos lo que mata Allah”. Entonces Allah hizo descender: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad}.
Y la opinión más digna de ser tenida por correcta en esto es decir: que Allah informó de que los demonios inspiran a sus aliados para que disputen con los creyentes acerca de su prohibición de comer la carroña, con la disputa que hemos mencionado. Y es posible que quienes inspiraban fueran demonios de los humanos que inspiraban a sus aliados de entre ellos; y es posible que fueran demonios de los genios que inspiraron a sus aliados de entre los humanos; y es posible que ambas clases cooperaran en ello, como Allah informó de ambos en la otra aleya en la que dice: {Y así hemos puesto para cada profeta un enemigo: demonios de los humanos y de los genios; se inspiran unos a otros el adorno del discurso, a modo de engaño}. Más bien, eso es lo predominante de su interpretación para mí, porque Allah informó a Su Profeta de que le puso enemigos de entre los demonios de los genios y de los humanos, como puso a los profetas antes de él, inspirándose unos a otros los discursos falsos embellecidos; luego le hizo saber que esos demonios inspiran a sus aliados de entre los humanos para que disputen con él y con quienes le siguieron de los creyentes acerca de lo que Allah les prohibió de la carroña.
Y los exégetas discreparon acerca de aquello a lo que Allah —Glorificado sea— se refirió al prohibir comer de lo sobre lo cual no se mencionó el nombre de Allah.
Unos dijeron: son reses degolladas que los árabes sacrificaban para sus divinidades.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narraron Muḥammad b. al-Muṯannā y Muḥammad b. Baššār; dijeron: nos narró Abū ‘Āṣim; dijo: nos informó Ibn Jurayj; dijo: dije a ‘Aṭā’: “¿Qué significa Su palabra: {Comed, pues, de aquello sobre lo cual se ha mencionado el nombre de Allah}?”. Dijo: “Ordena mencionar Su nombre sobre la bebida, la comida y el degüello”. Dije a ‘Aṭā’: “¿Y qué significa Su palabra: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}?”. Dijo: “Prohíbe reses degolladas que había en la época de la ignorancia para los ídolos; las degollaban los árabes y Quraysh”.
Otros dijeron: es la carroña.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narraron Ibn Ḥumayd e Ibn Wakī‘; dijeron: nos narró Jarīr, de ‘Aṭā’ b. al-Sā’ib, de Sa‘īd b. Jubayr, de Ibn ‘Abbās: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}. Dijo: “La carroña”.
Otros dijeron: más bien con ello se quiso decir toda res degollada sobre la cual no se mencionó el nombre de Allah.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Wakī‘; dijo: nos narró Abū Usāma, de Ḥumayd b. Yazīd; dijo: se preguntó a al-Ḥasan; un hombre le preguntó: “Me trajeron tal ave: parte fue degollada y se mencionó sobre ella el nombre de Allah; y parte se olvidó mencionar el nombre de Allah sobre ella, y las aves se mezclaron”. Al-Ḥasan dijo: “Cómelo todo”. Dijo: “Y pregunté a Muḥammad b. Sīrīn, y dijo: Allah dijo: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}”.
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró al-Ḥajjāj; dijo: nos narró Ḥammād, de Ayyūb y Hišām, de Muḥammad b. Sīrīn, de ‘Abd Allāh Yazīd al-Khaṭmī; dijo: “Comed de las reses degolladas de la Gente del Libro y de los musulmanes, y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah”.
Nos narró Ibn Wakī‘; dijo: nos narró Yazīd b. Hārūn, de Aš‘aṯ, de Ibn Sīrīn, de ‘Abd Allāh b. Yazīd; dijo: “Yo me sentaba con él en un corro; se sentaban en él unas gentes de los anṣār, siendo él su cabeza; y cuando venía un preguntador, sólo a él le preguntaba y ellos callaban”. Dijo: “Vino un hombre y le preguntó, y dijo: ‘Un hombre degolló y olvidó pronunciar el nombre’. Entonces recitó esta aleya: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah} hasta terminarla”.
Y lo correcto en esto es decir: que Allah quiso con ello lo que se degolló para los ídolos y divinidades, y lo que murió o lo degolló quien no es lícito que degüelle.
En cuanto a quien dijo que con ello se quiso decir lo que degolló el musulmán y olvidó mencionar el nombre de Allah, es una opinión alejada de lo correcto por su rareza y por apartarse de aquello sobre lo que la prueba está unánimemente establecida: su licitud. Y eso basta como testimonio de su invalidez. Ya hemos aclarado su invalidez desde el punto de vista del razonamiento analógico en nuestro libro titulado «Laṭīf al-qawl fī aḥkām šarā’i‘ al-dīn», y eso dispensa de repetirlo en este lugar.
Y en cuanto a Su palabra {pues ciertamente es fisq}, significa: y ciertamente comer de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah —de la carroña y de lo consagrado a otro distinto de Allah— es fisq.
Y los exégetas discreparon acerca del significado de fisq en este lugar.
Unos dijeron: su significado es “desobediencia”. Así, la interpretación del discurso según esto es: y ciertamente comer de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah es desobediencia a Allah y pecado.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. Sa‘d; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, acerca de Su palabra: {pues ciertamente es fisq}. Dijo: “Fisq: desobediencia”.
Otros dijeron: el significado de ello es “incredulidad”.
Y en cuanto a Su palabra: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}, ya hemos mencionado la discrepancia de quienes discreparon acerca de a quién se refiere Su palabra {y, en verdad, los demonios inspiran}, y la opinión correcta al respecto. En cuanto a su inspiración a sus aliados, es su indicación de aquello a lo que les indicaron: ya sea mediante palabra, ya sea mediante mensaje, ya sea mediante escrito. Ya hemos explicado el significado de “waḥy” en lo anterior de modo que dispensa de repetirlo en este lugar.
Y se ha narrado:
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró Abū Ḥuḏayfa; dijo: nos narró ‘Ikrima, de Abū Zumayl, de Abū Zumayl; dijo: “Estaba sentado junto a Ibn ‘Abbās cuando vino un hombre de sus compañeros y le dijo: ‘¡Oh Abū al-‘Abbās! Abū Isḥāq afirma que se le ha inspirado esta noche —es decir, al-Muḫtār b. Abī ‘Ubayd—’. Ibn ‘Abbās dijo: ‘Ha dicho verdad’. Yo me sobresalté y dije: ‘¿Ibn ‘Abbās dice: ha dicho verdad?’. Entonces Ibn ‘Abbās dijo: ‘Hay dos inspiraciones: la inspiración de Allah y la inspiración del demonio. La inspiración de Allah fue para Muḥammad, y la inspiración de los demonios es para sus aliados’. Luego dijo: {y, en verdad, los demonios inspiran a sus aliados}”.
Y en cuanto a “los aliados” (al-awliyā’): en este lugar son los auxiliadores y valedores.
Y con Su palabra {para que disputen con vosotros} quiere decir: para que os litiguen y os contiendan, en el sentido que ya he mencionado antes.
Y en cuanto a Su palabra {y si les obedecéis, ciertamente vosotros seréis asociadores}, significa: y si les obedecéis en comer la carroña y aquello que vuestro Señor os ha prohibido, como:
Me narró al-Muṯannā; dijo: nos narró ‘Abd Allāh b. Ṣāliḥ; dijo: nos narró Mu‘āwiya, de ‘Alī b. Abī Ṭalḥa, de Ibn ‘Abbās: {y si les obedecéis}, es decir: “y si les obedecéis en comer aquello que os he prohibido”.
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn; dijo: nos narró Aḥmad b. Mufaḍḍal; dijo: nos narró Asbāṭ, de al-Suddī: {y si les obedecéis y coméis la carroña}.
Y en cuanto a Su palabra {ciertamente vosotros seréis asociadores}, quiere decir: ciertamente vosotros seréis entonces como ellos; pues esos comían la carroña teniéndola por lícita, y si vosotros la coméis del mismo modo, os habréis vuelto como ellos: asociadores.
Y los sabios discreparon acerca de esta aleya: si algo de su dictamen fue abrogado o no.
Unos dijeron: nada de ella fue abrogado; es concluyente respecto de aquello a lo que se refiere. Y sobre esto está la palabra de la mayoría de los sabios. Y se transmitió de al-Ḥasan al-Baṣrī y de ‘Ikrima lo que:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Yaḥyā b. Wāḍiḥ, de al-Ḥusayn b. Wāqid, de Yazīd, de ‘Ikrima y al-Ḥasan al-Baṣrī; ambos dijeron: Su palabra: {Comed de aquello sobre lo cual se ha mencionado el nombre de Allah, si sois creyentes en Sus aleyas; y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah, pues ciertamente es perversidad} fue abrogada, y se exceptuó de ello con Su palabra: {Y la comida de quienes recibieron el Libro os es lícita, y vuestra comida les es lícita}.
Y lo correcto en esto, según nosotros, es que esta aleya es concluyente respecto de aquello para lo que fue revelada; nada de ella fue abrogado; y que la comida de la Gente del Libro es lícita y sus reses degolladas son degüello válido.
Y ello queda fuera de lo que Allah prohibió a los creyentes comer con Su palabra: {Y no comáis de aquello sobre lo cual no se ha mencionado el nombre de Allah}; porque Allah sólo nos prohibió en esta aleya la carroña, lo consagrado a los ṭawāġīt, y las reses degolladas de quien no es lícito que degüelle. Y las reses degolladas de la Gente del Libro son degüello válido, hayan pronunciado el nombre o no, porque son gente de unicidad y poseedores de Libros de Allah, que profesan sus dictámenes; degüellan conforme a su religión, como el musulmán degüella conforme a la suya, haya pronunciado el nombre de Allah sobre su degüello o no; salvo que abandone la mención del nombre de Allah sobre su degüello por profesar la negación, o por adorar algo distinto de Allah: entonces se prohíbe comer de su degüello, haya pronunciado el nombre de Allah sobre él o no.
Notas y Referencias
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