Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:1] Alabado sea Dios que creó los cielos y la Tierra, y originó las tinieblas y la luz. Pero los que se niegan a creer igualan [sus ídolos] a su Señor.
Tafsir de At-Tabari
{ٱلۡحَمۡدُ لِلَّهِ ٱلَّذِي خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضَ وَجَعَلَ ٱلظُّلُمَٰتِ وَٱلنُّورَۖ ثُمَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُواْ بِرَبِّهِمۡ يَعۡدِلُونَ} (1)
بسم الله الرحمن الرحيم
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ الْحَمْدُ للّهِ الّذِي خَلَقَ السّمَاوَاتِ وَالأرْضَ وَجَعَلَ الظّلُمَاتِ وَالنّورَ ثْمّ الّذِينَ كَفَرُواْ بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ }
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho: «الحَمْدُ للّهِ»:
la alabanza perfecta pertenece a Dios, a Él solo, sin copartícipe, con exclusión de todos los pares y divinidades, y con exclusión de cuanto hay fuera de Él de lo que adoran los incrédulos de Su creación, de ídolos y estatuas. Esta es una expresión cuya forma es la de una noticia, pero que se encamina hacia el sentido de una orden, como si dijera:
«Consagrad la alabanza y el agradecimiento a Aquel que os creó, ¡oh gentes!, y creó los cielos y la tierra; y no asociéis con Él en ello a nadie en nada; pues Él es Quien os hace obligatoria la alabanza por Sus favores para con vosotros y por Su gracia sobre vosotros; no aquello que adoráis fuera de Él y que hacéis copartícipe Suyo entre Su creación». Ya hemos expuesto anteriormente la distinción entre el significado de «alabanza» (ḥamd) y «agradecimiento» (šukr), con sus testimonios.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
وَجَعَلَ الظّلُمَاتِ والنّورَ.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—:
Alabado sea Dios, que creó los cielos y la tierra, e hizo oscura la noche e iluminó el día.
Como:
Me narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«وَجَعَلَ الظّلُمَاتِ والنّورَ», dijo: las tinieblas: la oscuridad de la noche;
y la luz:
la luz del día.
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda:
En cuanto a Su dicho:
«الحَمْدُ للّهِ الّذِي خَلَقَ السّمَوَاتِ والأرْضَ وَجَعَلَ الظّلْمَاتِ والنّورِ», ciertamente creó los cielos antes que la tierra, y la oscuridad antes que la luz, y el Paraíso antes que el Fuego.
Si alguien dijera:
¿Cuál es entonces el sentido de Su dicho «جَعَلَ»?
Se responde:
Los árabes la emplean como marco para la noticia y para el verbo; dicen: «جعلت أفعل كذا» (me puse a hacer tal cosa), y «جعلت أقوم وأقعد» (me puse a levantarme y sentarme), indicando con su expresión «جعلت» la continuidad del acto; del mismo modo que dicen: «علقت أفعل كذا» (me quedé haciendo tal cosa), no porque ella misma sea un verbo en sí. Lo prueba el dicho de quien dice: «جعلت أقوم» (me puse a levantarme), pues no hay allí ningún «hacer» aparte del levantarse; sino que con su dicho «جعلت» indicó la continuidad del acto y su persistencia. De ello es el dicho del poeta:
وزَعَمْتَ أنّكَ سوْفَ تسْلُكُ فَارِدا ***والمَوْتُ مُكْتَنِعٌ طَرِيقَيْ قادِرِ
فاجْعَلْ تَحَلّلْ مِنْ يَمِينِكَ إنّمَا ***حِنْثُ اليَمِينِ على اللّئِيمِ الفاجِرِ
Dice «فاجعل تحلّل» con el sentido de: desátate (de tu juramento) poco a poco, cosa tras cosa; no que haya allí un «hacer» distinto del desatarse. Así, todo «جعل» en el discurso no es sino un indicio de un acto que tiene continuidad, no que tenga por sí mismo una porción del significado del verbo. Así, Su dicho:
«وَجَعَلَ الظّلُماتِ والنّورَ»
no es sino: hizo oscura su noche e iluminó su día.
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
ثُمّ الّذِينَ كَفَرُوا بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ.
Dice —Exaltado sea Su recuerdo—, maravillando a Sus siervos creyentes de los incrédulos entre Sus siervos y arguyendo contra los incrédulos:
Ciertamente, la divinidad cuya alabanza os es obligatoria, ¡oh gentes!, es Aquel que creó los cielos y la tierra; Aquel que de ambos hizo vuestros medios de vida y vuestros sustentos, y los sustentos de vuestros ganados, por los cuales vivís. De los cielos desciende sobre vosotros la lluvia, y en ellos discurren el sol y la luna en alternancia y variación, para vuestros intereses y beneficios.
Y quienes niegan la gracia de Dios sobre ellos —por lo que Dios les ha concedido, por haber creado eso para ellos y para vosotros, ¡oh gentes!—, respecto de su Señor, que hizo eso y lo originó, «يَعْدِلُونَ»:
le atribuyen un copartícipe en su adoración a Él; adoran junto con Él divinidades, pares, estatuas e ídolos; y nada de ello participó con Él en la creación de nada de eso, ni en Su favor sobre ellos por lo que les ha favorecido; antes bien, Él es el Único en todo ello, y ellos asocian a otros en su adoración a Él. ¡Glorificado sea Dios! ¡Qué argumento tan elocuente y qué exhortación tan concisa, para quien reflexiona sobre ello con razón y lo medita con comprensión! Y se ha dicho que es el inicio de la Torá.
Nos narró Sufyān b. Wakīʿ,
dijo:
nos narró ʿAbd al-ʿAzīz b. ʿAbd al-Ṣamad al-ʿUmmī, de Abī ʿImrān al-Ǧawnī, de ʿAbd Allāh b. Rabāḥ, de Kaʿb,
dijo:
El inicio de la Torá es el inicio de al-Anʿām: «الحَمْدُ للّهِ الّذِي خَلَقَ السّمَوَاتِ والأرْضَ وجَعَلَ الظّلُماتِ والنّورَ ثُمّ الّذِينَ كَفَرُوا بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ».
Nos narró Ibn Wakīʿ,
dijo:
nos narró Zayd b. Ḥubāb, de Ǧaʿfar b. Sulaymān, de Abī ʿImrān al-Ǧawnī, de ʿAbd Allāh b. Rabāḥ, de Kaʿb, algo semejante.
Y añadió en ello:
Y el final de la Torá es el final de Hūd.
Se dice, en el sentido de igualar una cosa con otra: «عدلت هذا بهذا», cuando la igualas con ella en igualdad. En cuanto a (la justicia) en el juicio, cuando eres equitativo en él, dices: «عَدَلْت فيه أعدل عدلاً».
Y en la dirección de lo que hemos dicho acerca de la interpretación de Su dicho «يَعْدِلُونَ» se expresaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Naǧīḥ,
de Muǧāhid:
«يَعْدِلُونَ», dijo: asocian (a otros con Dios).
Luego discreparon los exégetas acerca de a quién se refería con ello.
Unos dijeron:
Se refería a la Gente del Libro.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaʿqūb al-Qummī, de Ǧaʿfar b. Abī al-Muġīra, de Ibn Abzā,
dijo:
Vino a él un hombre de los Ḫawāriǧ recitándole esta aleya: «الحَمْدُ للّهِ الّذِي خَلَقَ السّمَوَاتِ والأرْضَ وجَعَلَ الظّلُمَاتِ والنّورِ ثُمّ الّذِينَ كَفَرُوا بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ». Le dijo: «¿Acaso no son los que han negado a su Señor quienes igualan (a otros con Él)?»
Dijo:
«Sí».
El hombre se apartó de él.
Entonces le dijo un hombre del grupo:
«¡Oh Ibn Abzā! Este ha pretendido para esta (aleya) una interpretación distinta de esa; es un hombre de los Ḫawāriǧ».
Dijo:
«Hacedlo volver a mí».
Cuando vino, le dijo: «¿Sabes acerca de quién descendió esta aleya?»
Dijo:
«No».
Dijo: «Descendió acerca de la Gente del Libro; vete y no la pongas fuera de su límite».
Y otros dijeron:
Más bien se refiere a los asociadores, adoradores de ídolos.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Bišr b. Muʿāḏ,
dijo:
nos narró Yazīd b. Zurayʿ,
dijo:
nos narró Saʿīd,
de Qatāda:
«ثُمّ الّذِينَ كَفَرُوا بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ», dijo: esos son gente de franca (incredulidad).
Nos narró Muḥammad b. al-Ḥusayn,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Mufaḍḍal,
dijo:
nos narró Asbāṭ,
de al-Suddī:
«ثُمّ الّذِينَ كَفَرُوا بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ», dijo: ellos son los asociadores.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
Dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho:
«ثُمّ الّذِينَ كَفَرُوا بِرَبّهِمْ يَعْدِلُونَ», dijo: las divinidades que adoraron las igualaron con Dios. Dijo: y no hay para Dios igual ni par; y no hay con Él divinidades; y no tomó compañera ni hijo.
Y la opinión más correcta en ello, a mi juicio, es decir:
Que Dios —Exaltado sea— informó que quienes han negado a su Señor igualan (a otros con Él); y generalizó con ello a todos los incrédulos, sin especificar a unos con exclusión de otros.
Así pues, todos entran en ello:
sus judíos, sus cristianos, sus magos, y los adoradores de ídolos, de entre ellos y de otros, de entre las restantes clases de incredulidad.
Notas y Referencias
(No se generaron)