La Reunión
الحشر Al-HashrVersículo (Español)
[59:7] Lo que Dios concedió de la gente de las aldeas a Su Mensajero pertenece a Dios, al Mensajero, a sus parientes, a los huérfanos, a los pobres y al viajero insolvente, para que la riqueza no sea un privilegio solo de los ricos. Lo que les ha transmitido el Mensajero tómenlo, y cuanto les haya prohibido déjenlo. Tengan temor de Dios, porque Dios es severo en el castigo.
Tafsir de At-Tabari
{مَّآ أَفَآءَ ٱللَّهُ عَلَىٰ رَسُولِهِۦ مِنۡ أَهۡلِ ٱلۡقُرَىٰ فَلِلَّهِ وَلِلرَّسُولِ وَلِذِي ٱلۡقُرۡبَىٰ وَٱلۡيَتَٰمَىٰ وَٱلۡمَسَٰكِينِ وَٱبۡنِ ٱلسَّبِيلِ كَيۡ لَا يَكُونَ دُولَةَۢ بَيۡنَ ٱلۡأَغۡنِيَآءِ مِنكُمۡۚ وَمَآ ءَاتَىٰكُمُ ٱلرَّسُولُ فَخُذُوهُ وَمَا نَهَىٰكُمۡ عَنۡهُ فَٱنتَهُواْۚ وَٱتَّقُواْ ٱللَّهَۖ إِنَّ ٱللَّهَ شَدِيدُ ٱلۡعِقَابِ} (7)
القول في تأويل قوله تعالى :
{ مّآ أَفَآءَ اللّهُ عَلَىَ رَسُولِهِ مِنْ أَهْلِ الْقُرَىَ فَلِلّهِ وَلِلرّسُولِ وَلِذِي الْقُرْبَىَ وَالْيَتَامَىَ وَالْمَسَاكِينِ وَابْنِ السّبِيلِ كَيْ لاَ يَكُونَ دُولَةً بَيْنَ الأغْنِيَآءِ مِنكُمْ وَمَآ آتَاكُمُ الرّسُولُ فَخُذُوهُ وَمَا نَهَاكُمْ عَنْهُ فَانتَهُواْ وَاتّقُواْ اللّهَ إِنّ اللّهَ شَدِيدُ الْعِقَابِ }
Con ello —glorificado sea— quiere decir: «Lo que Dios ha hecho volver a Su Mensajero, procedente de la gente de las aldeas»: esto es, aquello que Dios —poderoso y majestuoso— devolvió a Su Mensajero de los bienes de los idólatras de las aldeas.
Los sabios discreparon acerca de las clases (de bienes) a las que se refiere esta aleya.
Unos dijeron: con ello se quiso decir la yizya y el jarāŷ.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió Ibn Thawr, de Maʿmar, de Ayyūb, de ʿIkrima b. Jālid, de Mālik b. Aws b. al-Ḥadathān; dijo:
ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él— recitó:
{ إنّمَا الصّدَقاتُ للْفُقَرَاءِ وَالمَساكِينِ }
hasta llegar a
{ عَلِيمٌ حَكِيمٌ }
Luego dijo: «Esto es para esos».
Después recitó:
{ وَاعْلَمُوا أنّمَا غَنِمْتُمْ مِنْ شَيْءٍ فأنّ لِلّهِ خُمْسَهُ وللرّسُول وَلِذِي القُرْبَى . . . }
la aleya,
y dijo: «Esta aleya es para esos».
Luego recitó:
{ ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِه مِنْ أهْلِ القُرَى }
hasta llegar a
{ للْفُقَراءِ والّذِينَ تَبَوّءوا الدّارَ والّذِينَ جاءوا مِنْ بَعْدِهُمْ }
Luego dijo: «Esta aleya ha abarcado a los musulmanes en general: no hay nadie sino que tiene un derecho».
Después dijo: «Si vivo, ciertamente le llegará al pastor, mientras conduce sus asnos bermejos, su parte, sin que su frente haya sudado por ello».
Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió Ibn Thawr; dijo: nos transmitió Maʿmar acerca de Su dicho:
{ ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِه مِنْ أهْلِ القُرَى }
«hasta que me llegó que se trata de la yizya y del jarāŷ: el jarāŷ de la gente de las aldeas».
Otros dijeron: con ello se quiso decir el botín que los musulmanes obtienen de su enemigo, de entre la gente de la guerra, mediante combate y por la fuerza.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Ibn Ḥumayd; dijo: nos transmitió Salama, de Ibn Isḥāq, de Yazīd b. Rūmān:
{ ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِه مِنْ أهْلِ القُرَى فَلِلّهِ وَلِلرّسُولِ }
«lo que los musulmanes hacen avanzar con caballos y monturas, y que se conquista por la guerra, por la fuerza»;
{ فَلِلّهِ وللرّسُولِ وَلِذِي القُرْبَى والْيَتامَى والمَساكِينِ وَابْنِ السّبِيلِ كَيْلا يَكُونَ دُولَةً بَينَ الأغْنِياءِ مِنْكُمْ وَما آتاكُمُ الرّسُولَ فَخُذُوهُ وَما نَهاكُمْ عَنْه فانْتَهُوا }
Dijo: «Esta es otra distribución, respecto de lo obtenido por la guerra entre los musulmanes, conforme a lo que Dios estableció al respecto».
Otros dijeron: con ello se quiso decir el botín sobre el que los musulmanes hicieron avanzar caballos y monturas y que fue tomado por predominio; y dijeron que los botines, al comienzo del Islam, eran para aquellos que Dios mencionó en estas aleyas, con exclusión de quienes los incitaban a ello; luego eso fue abrogado por la aleya de la sura al-Anfāl.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Muḥammad b. Bashshār; dijo: nos transmitió ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho:
{ ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِه مِنْ أهْلِ القُرَى فَلِلّهِ وللرّسُولِ وَلِذِي القُرْبَى والْيَتامَى والمَساكِينِ وَابْنِ السّبِيلِ }
Dijo: «El fayʾ era para estos; luego eso fue abrogado en la sura al-Anfāl, cuando dijo:
{ وَاعْلَمُوا أنّما غَنِمْتُمْ مِنْ شَيْءٍ فأنّ لِلّهِ خُمُسَهُ وللرّسُولِ وَلِذِي القُرْبَى والْيَتامَى والمَساكِينِ وَابْنِ السّبِيلِ }
Así, esta abrogó lo que había antes en la sura al-Anfāl, y se hizo el quinto para quienes tenían el fayʾ en la sura al-Ḥashr. Y el botín se repartía en cinco quintos: cuatro quintos para quien combatió por él; y el quinto restante se repartía en cinco quintos: un quinto para Dios y para el Mensajero; un quinto para los parientes del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— en vida de él; un quinto para los huérfanos; un quinto para los necesitados; y un quinto para el viajero. Y cuando el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— falleció, Abū Bakr y ʿUmar —Dios esté complacido con ambos— destinaron esas dos partes: la parte del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— y la parte de sus parientes, y las aplicaron en el camino de Dios como limosna en nombre del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—».
Otros dijeron: con ello se quiso decir lo que la gente de la guerra pactó con los musulmanes de sus bienes; y dijeron que Su dicho:
{ ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِه مِنْ أهْلِ القُرَى فَلِلّهِ وللرّسُولِ . . . }
las aleyas, es una exposición del reparto del bien que Dios mencionó en la aleya anterior a esta, a saber, Su dicho:
{ ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِه مِنْهُمْ فَمَا أوْجَفْتُمْ عَلَيْهِ مِنْ خَيْل وَلا رِكاب }
Y esta era una opinión que sostenían algunos jurisperitos de los tardíos.
Y lo correcto, en mi opinión, es que el dictamen de esta aleya es distinto del dictamen de la aleya anterior. Pues la aleya anterior trata de un bien que Dios —poderoso y majestuoso— asignó exclusivamente a Su Mensajero —Dios lo bendiga y le conceda paz—, sin asignar en él parte alguna a nadie; y así ha venido el relato de ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él—.
Nos transmitió Ibn ʿAbd al-Aʿlā; dijo: nos transmitió Ibn Thawr, de Maʿmar, de al-Zuhrī, de Mālik b. Aws b. al-Ḥadathān; dijo:
ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —Dios esté complacido con él— mandó por mí, y entré donde él estaba.
Dijo: «Han acudido gentes de casas de tu clan, y les hemos ordenado una asignación; repártela entre ellos».
Dije: «¡Príncipe de los creyentes! Ordena eso a otro que no sea yo».
Dijo: «Tómalo, hombre».
Mientras yo estaba así, llegó Yarfaʾ, su liberto, y dijo: «ʿAbd al-Raḥmān b. ʿAwf, al-Zubayr, ʿUthmān y Saʿd piden permiso».
Dijo: «Dales permiso».
Luego permaneció un rato.
Después vino y dijo: «Este ʿAlī y al-ʿAbbās piden permiso».
Dijo: «Dales permiso».
Cuando entró al-ʿAbbās, dijo: «¡Príncipe de los creyentes! Juzga entre yo y este traidor, pérfido, libertino».
Y ambos habían venido a litigarse acerca de lo que Dios hizo volver a Su Mensajero de las posesiones de Banū al-Naḍīr.
Entonces la gente dijo: «Juzga entre ellos, ¡Príncipe de los creyentes!, y alivia a cada uno de ellos del otro, pues su disputa se ha prolongado».
Dijo: «Os conjuro por Dios, por cuyo permiso se sostienen los cielos y la tierra: ¿sabéis que el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo: “No se nos hereda; lo que dejamos es limosna”?».
Dijeron: «Lo dijo».
Luego les dijo a ambos: «¿Sabéis que el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— dijo eso?».
Dijeron: «Sí».
Dijo: «Entonces os informaré acerca de este fayʾ: Dios distinguió a Su Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz— con algo que no dio a nadie más».
Y recitó:
{ وَما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِهِ مِنْهُمْ فَمَا أوْجَفْتُمْ عَلَيْهِ مِنْ خَيْل وَلا رِكاب }
«Así, esto era exclusivamente para el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—. Por Dios, no lo acaparó en perjuicio vuestro, ni se lo reservó en perjuicio vuestro; antes bien, lo repartió entre vosotros hasta que de ello quedó este bien. Y el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— gastaba de ello en su familia lo suficiente para un año, y luego ponía lo que quedaba en el patrimonio de Dios».
Así pues, cuando esa aleya anterior ya ha pasado —y menciona el bien con el que Dios distinguió a Su Mensajero —Dios lo bendiga y le conceda paz—, sin asignar a nadie junto con él nada—, y esta aleya es una información acerca del bien que Dios asignó a diversas categorías, se sabe por ello que el bien que asignó a categorías de Sus criaturas es distinto del bien que asignó exclusivamente al Profeta —Dios lo bendiga y le conceda paz—, sin hacerle copartícipe alguno.
Y Su dicho:
{ وَلِذي القُرْبى }
significa: «y para los parientes del Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz—, de Banū Hāshim y Banū al-Muṭṭalib; y (para) los huérfanos», que son los necesitados entre los niños de los musulmanes que no tienen bienes; «y los necesitados», que son quienes reúnen indigencia y la humillación de pedir; «y el hijo del camino», que son los viajeros a quienes se les ha cortado el sustento, sin (estar) en desobediencia a Dios —poderoso y majestuoso—.
Ya hemos mencionado anteriormente, en lo pasado de nuestro libro, la transmisión que llegó de la gente de la exégesis acerca de la interpretación de ello.
Y Su dicho:
{ كَيْلا يَكُونَ دُولَةً بَينَ الأغْنِياءِ مِنْكُمْ }
significa —glorificado sea—: Hemos dispuesto lo que Dios hizo volver a Su Mensajero, procedente de la gente de las aldeas, para estas categorías, a fin de que ese fayʾ no sea una riqueza que los ricos de entre vosotros se turnen entre sí, de modo que uno lo destine una vez a las necesidades de su propia persona y otro otra vez a las obras de piedad y a las vías del bien, colocándolo donde quieran; sino que hemos establecido respecto de ello una norma que no se cambia ni se altera.
Los recitadores discreparon en la lectura de ello. La mayoría de los recitadores de las ciudades, salvo Abū Jaʿfar el recitador, lo recitó: «كَيْلا يَكُونَ دُولَةً», en acusativo, conforme a lo que he descrito del sentido, y en «yakūna» está el recuerdo del fayʾ.
Y «dūlatan» está en acusativo como predicado de «yakūna».
Abū Jaʿfar el recitador lo recitó: «كَيْلا يَكُونَ دُولَةٌ», con «dūlatun» en nominativo, elevado por «yakūna», y el predicado es Su dicho: «entre los ricos de entre vosotros».
Y con ḍamma en la dāl de «dūla» lo recitaron todos los recitadores de las ciudades; si bien se ha transmitido de Abū ʿAbd al-Raḥmān la fatḥa en ella.
Los conocedores del habla árabe discreparon acerca del significado de ello cuando la dāl se pronuncia con ḍamma o con fatḥa.
Algunos de los kufíes dijeron: su sentido es que, cuando se abre (fatḥa) «dawla», es para el ejército: este derrota a aquel, luego el vencedor es derrotado, y se dice: «la dawla ha vuelto contra estos».
Dijo: y «dūla» con dāl elevada (esto es, con ḍamma) se usa para el dominio y los años que cambian y se transforman con el tiempo: esa es la dūla y las dūl.
Otros dijeron: la diferencia entre ḍamma y fatḥa es que «dūla» es el nombre de la cosa misma que se hace circular en sí, mientras que «dawla» es la acción.
Y la lectura que no considero lícito abandonar en esto es: «كَيْلا يَكْونَ» con yāʾ, «دُولَةً» con ḍamma en la dāl, y «dūlatan» en acusativo, conforme al sentido que he mencionado, por el consenso de la prueba (autoridad) sobre ello. Y la diferencia entre «dūla» y «dawla», con ḍamma en la dāl y con su apertura, es lo que he transmitido del kufí al respecto.
Y Su dicho:
{ وَما آتاكُمُ الرّسُولُ فَخُذُوهُ }
significa —exaltado sea Su recuerdo—: lo que el Mensajero de Dios —Dios lo bendiga y le conceda paz— os dé de aquello que se le hizo volver de la gente de las aldeas, tomadlo.
{ وَما نهاكُمْ عَنْهُ }
de la apropiación ilícita (ġulūl) y de otras cosas,
{ فانْتَهُوا }
absteneos.
Y algunos sabios decían algo semejante a lo que nosotros decimos en esto, salvo que orientaban el sentido de Su dicho:
{ وَمَا آتاكُمُ الرّسُولُ فخُذُوهُ }
a lo que os dio de los botines.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos transmitió Ibn Bashshār; dijo: nos transmitió Ibn Abī ʿAdī, de ʿAwf, de al-Ḥasan, acerca de Su dicho:
{ وَمَا آتاكُمُ الرّسُولُ فخُذُوهُ وَما نَهاكُمْ عَنْهُ فانْتَهُوا }
Dijo: «Les da los botines y les prohíbe la apropiación ilícita (ġulūl)».
Y Su dicho:
{ وَاتّقُوا اللّهَ }
significa: temed a Dios y guardaos de Su castigo por vuestra discrepancia con Su Mensajero, adelantándoos a lo que os prohibió, y por desobedecerle.
{ إنّ الله شَدِيدُ العِقابِ }
significa: ciertamente Dios es severo en Su castigo para quien castiga de entre los que desobedecen a Su Mensajero —Dios lo bendiga y le conceda paz—.
Notas y Referencias
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