La Reunión
الحشر Al-HashrVersículo (Español)
[59:4] por haberse enfrentado a Dios y a Su Mensajero. Quien se enfrente a Dios debe saber que Dios es severo en el castigo.
Tafsir de At-Tabari
{ذَٰلِكَ بِأَنَّهُمۡ شَآقُّواْ ٱللَّهَ وَرَسُولَهُۥۖ وَمَن يُشَآقِّ ٱللَّهَ فَإِنَّ ٱللَّهَ شَدِيدُ ٱلۡعِقَابِ} (4)
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Salama,
dijo:
me narró Muḥammad b. Isḥāq, de Yazīd b. Rumān:
{وَما أفاءَ الله على رَسُولِهِ مِنْهُمْ يعني بني النضير فَمَا أوْجَفْتُمْ عَلَيْهِ مِنْ خَيْلٍ وَلا رِكابٍ وَلَكِنّ الله يُسَلّط رُسُلَه على مَنْ يَشاءُ وَالله على كُلّ شَيْءٍ قَدِيرٌ}.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho:
{فَمَا أوْجَفْتُمْ عَلَيْهِ مِنْ خَيْلٍ وَلا رِكابٍ}
dijo: Su Señor les recuerda que Él les dio la victoria y les bastó sin caballería ni pertrechos, en Qurayẓa y Jaybar. Lo que Dios concedió a Su Mensajero de Qurayẓa, lo destinó a los emigrados de Qurayš.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
{وَما أفاءَ الله على رَسُولِهِ مِنْهُمْ فَمَا أوْجَفْتُمْ عَلَيْهِ مِنْ خَيْلٍ وَلا رِكابٍ وَلَكِنّ الله يُسَلّط رُسُلَه على مَنْ يَشاءُ وَالله على كُلّ شَيْءٍ قَدِيرٌ}
dijo: Dios —poderoso y majestuoso— ordenó a Su Profeta marchar contra Qurayẓa y al-Naḍīr, y los musulmanes por entonces no tenían muchos caballos ni monturas; así, lo que obtuvo el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— quedó bajo su disposición, para decidir sobre ello lo que quisiera, pues entonces no había caballos ni monturas con los que se hiciera el «ijjāf».
Dijo:
y el ijjāf consiste en hacer que se apresure la marcha; y ello pertenecía al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—. De eso fueron Jaybar, Fadak y aldeas árabes. Y Dios ordenó a Su Mensajero prepararse para Yanbuʿ; el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— fue a ella y la tomó en su totalidad.
Entonces dijo gente:
«¿Por qué no la repartió?»
Y Dios —poderoso y majestuoso— hizo descender su excusa, y dijo:
{ما أفاءَ اللّهُ على رَسُولِهِ مِنْ أهْل القُرَى فَلِلّهِ وللرّسُولِ وَلِذِي القُرْبى وَاليتَامَى وَالمَساكِينِ وَابْنِ السّبِيلِ ثم قال : وَما آتاكُمُ الرّسُولُ فَخُذُوهُ وَما نَهاكُمْ عَنْهُ فانْتَهُوا . . .}
la aleya.
Se me narró de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir, acerca de Su dicho:
{فَمَا أوْجَفْتُمْ عَلَيْهِ مِنْ خَيْلٍ وَلا رِكابٍ}
esto significa: el día de Qurayẓa.
Y Su dicho:
{وَلَكِنّ اللّهَ يُسَلّطُ رُسُلَهُ على مَنْ يَشاء}
te informa de que, así como sometió a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— contra Banū al-Naḍīr, así —exaltado sea Su elogio— comunica que aquello que Dios concedió a Su Mensajero de bienes no fue algo para lo cual los musulmanes hubieran hecho ijjāf con caballos y monturas, frente a enemigos, sino de aquello sobre lo que pactaron con él: le pertenece en exclusiva, para disponer de ello según le parezca.
Dice:
pues Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— no llegó a poseer los bienes de Banū al-Naḍīr sino por pacto, no por conquista por la fuerza; por tanto, no tiene lugar en ellos el reparto.
{وَاللّه على كُلّ شَيْءٍ قَدِيرٌ}
Dice: y Dios tiene poder sobre toda cosa que quiere; nada Le incapacita. Y por Su poder sobre lo que quiere, sometió a Su Profeta Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— a aquello a lo que lo sometió de los bienes de Banū al-Naḍīr, y se los hizo poseer sobre ellos.
Notas y Referencias
(No se generaron)