El Compasivo
الرحمن Ar-RahmanVersículo (Español)
[55:14] Creó al ser humano de arcilla como la cerámica,
Tafsir de At-Tabari
{خَلَقَ ٱلۡإِنسَٰنَ مِن صَلۡصَٰلٖ كَٱلۡفَخَّارِ} (14)
Y Su dicho:
{خَلَقَ ٱلۡإِنسَٰنَ مِن صَلۡصَٰلٖ كَٱلۡفَخَّارِ} dice —exaltado sea Su recuerdo—: Dios creó al ser humano —y es Adán— de ṣalṣāl; y es el barro seco que no ha sido cocido, pues por su sequedad tiene un sonido resonante (ṣalṣala) cuando se lo mueve y se lo golpea, como la loza cocida (fajjār). Es decir: que, por su sequedad, aunque no esté cocido, es como aquello que ya ha sido cocido al fuego: resuena como resuena la loza.
Y el fajjār: es aquello que ha sido cocido del barro al fuego. Y en el sentido que hemos dicho se expresaron los intérpretes.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿUbayd Allāh b. Yūsuf al-Jubayrī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Kathīr,
dijo:
nos narró Muslim —es decir, al-Malāʾī—, de Mujāhid, de Ibn ʿAbbās,
sobre Su dicho:
{مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ} dijo: es del barro que, cuando llueve del cielo, y la tierra se seca, queda como si fuera cerámica (jazaf) delgada.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró ʿUthmān b. Saʿīd,
dijo:
nos narró Bishr b. ʿUmāra, de Abī Rawq, de al-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
Dios creó a Adán de barro adherente (lāzib);
y el lāzib: lo pegajoso y bueno, después de un ḥamaʾ masnūn maloliente.
Dijo:
y no fue ḥamaʾ masnūn sino después del polvo.
Dijo:
y de ello creó a Adán con Su mano.
Dijo:
y permaneció cuarenta noches como un cuerpo arrojado; e Iblīs venía a él y lo golpeaba con su pie, y entonces resonaba y emitía sonido.
Dijo:
y eso es la palabra de Dios —exaltado sea—: {كالفَخّارِ}, es decir: como algo hueco que no es macizo.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narraron Muḥammad b. Saʿīd y ʿAbd al-Raḥmān,
dijeron:
nos narró Sufyān, de al-Aʿmash, de Muslim al-Baṭīn, de Saʿīd b. Jubayr,
de Ibn ʿAbbās, que dijo:
el ṣalṣāl: es el polvo finamente machacado.
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
que dijo:
el ṣalṣāl: es el polvo machacado.
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
sobre Su dicho:
{خَلَقَ الإنْسانَ مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ} dice: el barro seco.
Nos narró Hannād,
dijo:
nos narró Abū al-Aḥwaṣ, de Simāk, de ʿIkrima,
sobre Su dicho:
{مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ} dijo: el ṣalṣāl es barro mezclado con arena, y quedó como la loza.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ —todos ellos—, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre Su dicho:
{مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ}; y el ṣalṣāl es la tierra seca de la que se oye una resonancia, y por eso es como la loza, tal como dijo Dios —poderoso y majestuoso—.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda,
sobre Su dicho:
{مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ} dijo: de barro que tenía resonancia, estaba seco; luego creó de él al ser humano.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
sobre Su dicho:
{مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ} dijo: Adán se secó en el barro en el Paraíso, hasta que llegó a ser como el ṣalṣāl, y éste es el fajjār.
Y el ḥamaʾ masnūn: el de olor fétido.
Nos narró Ibn Bashshār,
dijo:
nos narró Muḥammad b. Marwān,
dijo:
nos narró Abū al-ʿAwwām,
de Qatāda, sobre {خَلَقَ الإنْسانَ مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ}, que dijo:
de polvo seco que tiene resonancia.
Dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró Shabīb, de ʿIkrima,
de Ibn ʿAbbās, sobre {خَلَقَ الإنْسانَ مِنْ صَلْصَالٍ كالفَخّارِ}, que dijo:
lo que fue exprimido y salió de entre los dedos.
Y si alguien orientara la palabra ṣalṣāl a que sea un patrón faʿlāl, a partir de su dicho: “ṣalla laḥm” (la carne se corrompió), cuando se vuelve fétida y cambia su olor —tal como se dijo: de “ṣarra al-bāb” (chirrió la puerta) “ṣarṣar”, y “kabkaba” de “kabb”—, sería una posibilidad y una vía.
Notas y Referencias
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