53

La Estrella

النجم An-Najm
Aya 33

Versículo (Español)

[53:33] ¿Has visto que quien rechaza [el Islam],

Tafsir de At-Tabari

{أَفَرَءَيۡتَ ٱلَّذِي تَوَلَّىٰ} (33) Dicho sobre la interpretación de la palabra del Altísimo: { أَفَرَأَيْتَ الّذِي تَوَلّىَ * وَأَعْطَىَ قَلِيلاً وَأَكْدَىَ * أَعِندَهُ عِلْمُ الْغَيْبِ فَهُوَ يَرَىَ * أَمْ لَمْ يُنَبّأْ بِمَا فِي صُحُفِ مُوسَىَ * وَإِبْرَاهِيمَ الّذِي وَفّىَ * أَلاّ تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ أُخْرَىَ * وَأَن لّيْسَ لِلإِنسَانِ إِلاّ مَا سَعَىَ }

Dice —exaltada sea Su mención—: ¿Has visto, oh Muḥammad, a aquel que dio la espalda a la fe en Dios, se apartó de ella y de Su religión, y dio a su compañero una pequeña parte de su riqueza, luego se la negó y no se la dio, siendo avaro con él? Se ha mencionado que esta aleya descendió acerca de al-Walīd b. al-Muġīra, debido a que uno de los idólatras lo reprendió: él había seguido al Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— en su religión, y aquel que lo reprendió le garantizó que, si le daba algo de su riqueza y regresaba a su idolatría, cargaría por él con el castigo de la Otra Vida. Así lo hizo: dio a quien lo reprendió por ello parte de lo que le había garantizado, y luego fue avaro con él y le negó completar lo que le había garantizado. Relato de quienes dijeron esto:

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, ambos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: {وَأَكْدَى} dijo: al-Walīd b. al-Muġīra: dio poco, luego “akdā”.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {أَفَرَأَيْتَ الّذِي تَوَلّى}... hasta Su dicho: {فَهُوَ يَرَى} dijo: este es un hombre que se islamizó; luego se encontró con alguien que lo censuraba y le dijo: «¿Has abandonado la religión de los ancianos y los has extraviado, y has pretendido que están en el Fuego? Te correspondía auxiliarlos. ¿Qué se hará con tus padres?» Él dijo: «Temí el castigo de Dios». Aquel dijo: «Dame algo, y yo cargaré por ti con todo castigo que hubiera sobre ti». Le dio algo, y aquel dijo: «Dame más». Entonces se mostró remiso hasta que le dio algo, y le escribió un documento y tomó testigos a su favor. Y eso es la palabra de Dios: {أفَرأيْتَ الّذِي تَوَلي وأعْطَى قَلِيلاً وأكْدَى عاسره أعِنْدَهُ عِلْمُ الغَيْبِ فَهُوَ يَرَى} —descendió acerca de él esta aleya. Y en un sentido semejante al que hemos dicho respecto del significado de Su dicho: {أَكْدَى} hablaron los exégetas. Relato de quienes dijeron esto:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Abū Sinān aš-Šaybānī, de Ṯābit, de aḍ-Ḍaḥḥāk, de Ibn ʿAbbās: {أعْطَى قَلِيلاً وأكْدَى} dijo: dio poco, luego se interrumpió.

Me narró Muḥammad b. Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, Su dicho: {أفَرأَيْتَ الّذِي تَوَلى وأعْطَى قَلِيلاً وأكْدَى} significa: dio poco, luego se interrumpió.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: {وأعْطَى قَلِيلاً وأكْدَى} dijo: se interrumpió y no da nada; ¿acaso no ves que al pozo se le dice “akdat”?

Me narró Muḥammad b. ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqāʾ, ambos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: {وأكْدَى}: se interrumpió su dádiva.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Ibn Ṭāwūs y Qatāda, acerca de Su dicho: {وأكْدَى} dijeron: dio poco, luego cortó eso.

Dijo: Ibn Ṯawr nos narró, dijo: Maʿmar nos narró, de ʿIkrima, algo semejante.

Nos narró Bišr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {وأكْدَى} es decir, fue avaro y se interrumpió su dádiva.

Se me narró de al-Ḥusayn, dijo: oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd, dijo: oí a aḍ-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: {وأكْدَى} significa: se interrumpió su dádiva.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: {وأكْدَى عاسره}, y los árabes dicen: «Fulano cavó y “akdā”», y eso es cuando alcanza la capa dura (al-kudya): es que el hombre cava en terreno llano y luego se le presenta una montaña, y entonces “yukdī”. Se dice: «ha akdā kaddāʾ», y «kadaytu sus uñas y sus dedos con una dureza intensa», “menqūṣ”: cuando se vuelven gruesos; y «kadaytu sus dedos»: cuando se fatigan y no hacen nada; y «kadā la planta» cuando escasea su rendimiento; se pronuncia con hamza y sin hamza. Y algunos de los conocedores del habla de los árabes decían: se derivó Su dicho: {أكدى} de la “kudya” del pozo, que es cavar hasta desesperar del agua; entonces se dice: «hemos alcanzado su kudya».

Notas y Referencias

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